La Plaga de la Impuntualidad

18 marzo 2014

impuntualidad-interiorPeriódicamente llegan plagas a diferentes partes del mundo, y lamentablemente la iglesia no está exenta de ellas. Hay una plaga contagiosa que ha dañado la salud espiritual de un gran número de congregaciones cristianas, creo que es tiempo que nos concienticemos sobre la necesidad de combatir esta mal. El problema al que me refiero es “la plaga” de la impuntualidad.

Es cierto que a cualquiera de nosotros a veces le pasa algo imprevisto que impide llegar a la hora indicada. Pero, infelizmente para muchos la impuntualidad se ha vuelto crónica; se ha convertido en un hábito de vida. Y quiero identificar ocho motivos por los que debemos declarar la guerra contra esta plaga.

1. ES SEÑAL DE INDISCIPLINA PERSONAL

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”

“El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio. Porque para todo lo que quisieres hay tiempo y juicio… ” (Eclesiastés 3:1; 8:5,6)

Todos tenemos siete días a la semana. Cada día tiene 24 horas. Hay tiempo para cada actividad. Hay tiempo para dormir, para cocinar, para comer y trabajar. Y necesitamos dar tiempo a Dios.

Varias veces por semana, nos reunimos como una iglesia local, dejando los demás quehaceres. Son pocas horas al final de cuentas que nos reunimos como pueblo de Dios. ¿No seríamos capaces de dar al Señor el tiempo que hemos señalado para ese propósito?

Tal vez algunos tendrán que alistar el almuerzo de domingo la noche anterior; otros tendrán que levantarse más temprano. Otros llegan tarde porque están haciendo en el día del Señor lo que deberían hacer en los otros seis días de la semana.

La impuntualidad demuestra indisciplina. Una característica de uno que administra bien su tiempo es la puntualidad. Al llegar siempre tarde, damos a conocer que no sabemos organizar nuestra vida y nuestro tiempo.

El Sr. Donald Whitney dijo: “Una vida piadosa es el resultado de una vida espiritual disciplinada. Y, en el centro de una vida espiritual disciplinada está la disciplina del tiempo.”

El Señor Jesús nos da un ejemplo: “Y cuando era la hora, se sentó a la mesa” (Lucas 22:14). Su vida es un modelo de perfecto orden y armonía.

El vino al mundo “en el cumplimiento del tiempo”. Y vivía cumpliendo en el momento preciso los propósitos de Dios. Cada cristiano debe tener como meta crecer hacia la semejanza de Cristo-y parte de esa semejanza es la puntualidad.

Un hermano presentó una solicitud para trabajar como misionero con una cierta misión. Le citaron a las 3:00 de la mañana para una entrevista.

Era una mañana fría, pero el candidato llegó a la hora citada. El esperó hasta las 8:00 de la mañana hasta que por fin llegó el entrevistador.

La primera pregunta que se le hizo era: “Deletréeme la palabra “panadero”.

“P-a-n-a-d-e-r-o”

“Muy bien, ahora veamos cuanto sabe de números. Dos multiplicado por dos, ¿cuánto es?”

“Cuatro,” dijo el candidato.

“Muy bien,” fue la respuesta. “Mañana voy a recomendar al directorio, que le acepten como misionero. Ud. ha aprobado el examen.”

En la reunión con el directorio el entrevistador dijo: “El candidato tiene todas las cualidades de un misionero.”

“Primero, puse a prueba su auto-negación. Le cité a las 3:00 de la mañana en una noche fría. El dejó su cama caliente para estar allí sin ninguna palabra de queja.”

“Luego, le probé en el área de la puntualidad y él llegó a hora.”

“En tercer lugar, le examiné en cuanto a la paciencia. Le hice esperar 5 horas para verme, y no desmostró ninguna impaciencia por la larga espera.”

“Cuarto, le puse a prueba en el área del enojo. El candidato no demostró ningún indicio de ello; ni siquiera cuestionó mi tardanza.”

“Quinto, probé su humildad. Le hice preguntas que aun un niño pequeño podía responder y él no se demostró ofendido de ninguna manera.”

“Este hombre cumple con todos los requisitos para ser la clase de misionero que necesitamos.”

El ser puntual es una disciplina básica e importante de la vida.

2. ES PERJUDICIAL PARA EL DESARROLLO DE LAS REUNIONES

“Hágase todo decentemente y con orden” (1 Corintios 14:40).

En muchas congregaciones las reuniones comienzan con unos cuantos hermanos presentes y de a poquito llegan los demás como a gotas. Mayormente se tiene que comenzar a alabar a Dios muy apenas con unas pocas voces. El director tiene que dirigir la alabanza frente a una cantidad de asientos vacíos. A veces los primeros cantos son dúos o tríos hasta que algunos más aparecen.

Si la prédica comenzara a la hora señalada, la mayoría perdería la primera mitad del mensaje. Puesto que el predicador ha pasado horas orando, estudiando y preparando, preferimos que él predique a personas que van a escucharle y no a asientos vacíos. Por esta razón, el mensaje se posterga hasta que más gente llegue. Y al final no falta alguno que diga: “Aquí terminan muy tarde las reuniones.”

A veces estamos adorando en la Cena del Señor, y siguen entrando hermanos para tomar su asiento a media reunión. Interrupciones de ese tipo distraen y detractan de lo que estamos haciendo. Otros llegan tarde y luego piden un himno que ya se cantó antes que ellos entrasen. Se han perdido la mitad de la reunión y no están al tanto de lo que pasó en la primera parte del culto. Algunos llegan tan atrasados que han perdido el primer símbolo y alguien tiene ir a servirles expresamente a ellos. Todo eso resulta muy negativo.

¡Qué tremendo sería, en cambio, que todos estuviésemos presentes 5 ó 10 minutos antes del inicio! Podríamos sentarnos y preparar nuestros corazones en la presencia del Señor, meditar en un himno o leer algún pasaje de la Palabra de Dios. En el momento de comenzar todos uniríamos nuestras voces en alabanza a Dios. Habría un coro unido desde el primer himno. ¡Cuánto más ánimo y expectativa habría si todos participásemos juntos desde el inico de la reunión!

Si llegáramos temprano a las reuniones nocturnas, podríamos estar orando silenciosamente que Dios nos hable, que derrame su bendición y obre en la reunión.

¡Qué diferencia habría en nuestros cultos si nos libráramos de los perjuicios de la impuntualidad!

3. ES UNA COSTUMBRE NEGATIVA QUE CONTIAGA A OTROS

“Un poco de levadura leuda toda la masa” (Gálatas 5:9)

Otro de los problemas de la impuntualidad es que – es altamente contiagiosa. Mayormente los hermanos nuevos suelen llegar a la hora. Ellos dan por sentado que todo creyente ha de tener un ferviente interés en aprovechar cada minuto de la reunión. Con el correr del tiempo, ellos observan que este no es el caso con los hermanos más antiguos, y pronto comienzan a seguir su mal ejemplo. Ellos dicen: “Aquí estoy fuera de honda, nadie respeta la hora, ¿por qué lo voy a hacer yo?” Se acomodan a la costumbre general y así otros más ingresan a las filas de los tardones.

La Palabra de Dios nos exhorta: “… decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano” (Romanos 14:13). “Sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12). ¿Qué tipo de ejemplo estás dando tú?

4. ES UN TESTIMONIO NEGATIVO PARA LOS DE AFUERA

“Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres” (II Corintios 3:2).

Los demás oyen nuestras palabras, pero sobre todo observan nuestras acciones. Nuestra vida es una carta abierta que ellos leen cuidadosamente.

Cuando ven nuestra falta de preocupación para ser puntuales en llegar a las reuniones, ellos leen un mensaje de apatía e indiferencia respecto a Cristo y el evangelio.

Al ver nuestra impuntualidad es probable que los de afuera saquen conclusiones como las siguientes:

-“A esta gente no le interesa mucho lo que ocurre aquí.”

-“Evidentemente no es algo muy prioritario para ellos.”

-“Si los miembros de esta iglesia demuestran tan poquito apego a las cosas de Cristo, creo que el asunto no me va a interesar mucho.”

Pero, si llegada la hora, el local está lleno de gente que canta y participa con entusiasmo y fervor, los que entran dirán: “Aquí hay algo. Lo que veo en esta gente me despierta el interés de saber más.”

Nuestra actitud respecto a la puntualidad podría decir mucho a los que nos observan. ¡Cuidado que de esa manera estemos poniendo tropiezos a otros!

5. ES UNA MANERA DE ROBAR TIEMPO A LOS DEMÁS

“El que hurtaba, no hurte más” (Efesios 4:28).

Cuando otros tienen postergar el inicio de la reunión a causa de nuestra impuntalidad les hemos robado tiempo. Otros disciplinadamente han llegado a hora para adorar al Señor y nosotros hemos quitado tiempo de la adoración haciéndoles esperar hasta que se nos ocurra aparecer.

En este caso hemos jugado el papel de ladrón, robando a otro uno de sus bienes más preciosos, su tiempo. Y no sólo hemos robado a los hermanos, también hemos robado a Dios un tiempo de adoración. La Biblia nos exhorta:

“El que hurtaba, no hurte más”.

Lucas 6:31 dice: “Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.” ¿A cuántos les gusta que otros le hagan esperar? A nadie le agrada eso. Entonces, no demos a otros el trato que no quisiéramos recibir de ellos.

6. DEMUESTRA FALTA DE CONSIDERACIÓN POR OTROS

La puntualidad es una forma de demostrar alta estima por otras personas y su tiempo. Ser puntual es una parte del amor cristiano. Es pensar en el bien de los demás y no sólo en el mío. La impuntualidad es desestimar a otros y a su tiempo. Filipenses 2:3 dice: “estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo.” Una forma de mostrar esa consideración es por medio de la puntualidad.

El llegar atrasado demuestra falta de respeto para otros. Estamos diciendo: “No me importa si otros tienen que esperarme a mi. Que me esperen.” Llegamos y si la reunión no ha comenzado decimos: “Ah, estoy a hora. No ha empezado todavía.” En lugar de eso debemos decir: “Por mi impuntualidad, soy culpable de atrasar el inicio de la reunión. Hay hermanos que llegaron más antes que yo y ellos han tenido que estar aquí esperando hasta que hubiera más gente para iniciar la reunión. A causa de personas como yo este culto está comenzando tarde.”

En cierta oportunidad el gerente general de Patiño, el magnate de las minas, tenía una propuesta para mejorar la relación obrero / patronal.

Él quiso sugerir que el obrero fuese pagado en la moneda en que se vendía el mineral; sea libra esterlina, dólar americano o lo que fuera. Se fijó una reunión para las 10:00 de la mañana para que el gerente conversara con Patiño al respecto. Cuando Patiño no llegó a las 10:00 el gerente le esperó hasta las 10:05 y dijo: “a mí nadie me va a faltar respeto” y se fue. Por la impuntualidad de Patiño esa reunión nunca se produjo. Ese gerente entendió claramente que la falta de puntualidad demuestra falta de respeto, por más que seamos el hombre más rico del mundo.

¿Se nos ocurre que algunos de nosotros está faltando el respeto a sus hermanos todas las semanas? Están fallando en cumplir el mandamiento más repetido en la Biblia, que nos amemos los unos a los otros. Muchos no se dan cuenta de cuanta frustración han causado a otros por sus atrasos a las reuniones, y de cuanto desaliento han sembrado. Es importante tomar conciencia de ese hecho.

7. ES MOTIVO DE PÉRDIDA DE BENDICIONES

Mateo 25:1-13 nos relata la parábola de las Diez Vírgenes. En esa historia aprendemos tres cosas de las vírgenes que llegaron tarde:

a) Llegaron atrasadas por no hacer los preparativos necesarios.

La puntualidad requiere preparar las cosas de antemano para poder evitar los atrasos. Necesito hacerme las siguientes preguntas:

-¿Qué cosas debo atender el día anterior?

-¿Cuánto tiempo necesito para alistarme?

-¿Cuánto tiempo necesito para llegar a la reunión?

-¿A qué hora debo partir de mi casa?

b) Las que llegaron tarde son denominadas: “imprudentes”.

Tendríamos que deducir de esta historia que la impuntualidad es una imprudencia. ¿No seríamos prudentes en corregir esta área de nuestra vida?

c) Por su atraso perdieron una bendición grande.

Por su impuntualidad las insensatas se perdieron la boda. En esta parábola eso representa perder el reino de Dios. Fue un pequeño descuido, pero resultó en un gran perjuicio. Los pequeños atrasos pueden ocasionar grandes consecuencias.

¡Cuánto bien espiritual hemos perdido por habernos perdido la primer mitad de muchas reuniones! ¡Cuántas veces el Señor tenía una palabra para nosotros, pero no estabamos allí para recibirla! ¡Cuánto pan espiritual hemos perdido por nuestros atrasos! ¡Cuántas horas de alabanza a Dios hemos desperdiciado!

Cuando a Alejandro Magno se le preguntó cómo había podido conquistar el mundo, él respondió: “fue logrado por no demorar.” ¡Cuánto avance hemos perdido nosotros por nuestras demoras en las cosas de Dios!

Probablemente la mayoría raramente falla en su puntualidad a su trabajos seculares. ¿Hemos de hacer menos para Aquel que su vida dio por nosotros en la cruz? Si nosotros cumplimos puntualmente con nuestros empleadores terrenales, ¿acaso no merece mucho más nuestro Señor Jesús?

Cuando terminamos de sacar todas nuestras excusas, tenemos que admitir que en el fondo tenemos un corazón que ha perdido su primer amor.

Hay un refrán que dice: “Cuando el corazón está bien, los pies son veloces.” Tal vez aquí está la verdadera razón porque nos cuesta llegar a la hora. El problema no está en los pies, sino en el corazón.

¿Hasta qué punto has sido tú afectado por esta plaga? Probablemente todos tenemos que admitir que hemos sido contagiados. Posiblemente nunca nos hemos propuesto seriamente a corregir esta costumbre negativa. Pero, por medio de este estudio, hemos aprendido ocho buenas razones para hacerlo.

¿Estás dispuesto a p roponerte ante Dios a combatir este problema en tu propia vida? ¿No es tiempo que tú abandones las filas de los tardones?

Te animo a que declares guerra contra la impuntualidad. Aún no es demasiado tarde para hacerlo.

Escrito por:Jorge Schulz

Fuente: www.iglesia.net


¿Cómo evitar el adulterio emocional?

22 abril 2013

El adulterio no solo es físico; comienza en la mente. Aprenda a reconocer cuando las amistades con el sexo opuesto se han pasado la raya. La clase de química en la preparatoria me enseñó una lección valerosa: Cuando ciertas sustancias se mezclan, se forman una reacción química. ¡Un día, comprobé esto en mi último año de preparatoria cuando tiré un recipiente de sodio en un río desde un puente y casi explotó el puente entero!

Desde aquel entonces, he aprendido que muchas personas no respetan las leyes de química igual como no lo hice cuando joven. Ellos mezclan los ingredientes volátiles sin pensar bien en las consecuencias. He descubierto que muchas personas casadas no entienden que una  reacción química puede ocurrir con alguien que no es su cónyuge. No me malinterprete – No solo estoy hablando de la atracción sexual. Me
refiero a la reacción de dos corazones, la química de dos almas.

A esto se le llama el adulterio emocional – es una intimidad con el sexo opuesto fuera del matrimonio. El adulterio emocional es infidelidad del corazón. Cuando dos personas empiezan a platicar de sus luchas íntimas, dudas o sentimientos, ellos pueden estar compartiendo sus almas de una manera que Dios planeó exclusivamente para la relación matrimonial. El adulterio emocional es amistad con el sexo opuesto que ha progresado más allá de lo que debiera.
He mirado a los ojos de muchos hombres y mujeres que han caído en el adulterio físico, y lo que vi allí me dio nauseas. Al hablar con ellos, he descubierto que, en la mayoría de los casos, las relaciones adúlteras comenzaron como una relación amistosa y casual en el trabajo, la escuela, aun en la iglesia. Un esposo habla con una compañera del trabajo tomando café y comparte unas luchas que está experimentando con su esposa o sus hijos. Ella le comenta de sus problemas semejantes, y pronto las emociones están brincando con tanta velocidad que sus corazones se prenden y últimamente son fundidos en uno. A los que lo han experimentado, este vínculo parece tan real que no se puede negar.
Puede usted estar llegando a tener una reacción química con otra persona cuando:

• Tiene una necesidad que siente que tu cónyuge no está cumpliendo – una necesidad de atención,
aprobación, o afecto.

• Es más fácil desahogarse con alguien que no es su cónyuge hablando en detalle de las dificultades
del día durante la comida, un café, de dar un aventón a su casa…o por medio de escribirse correos
electrónicos.

• Empieza a hablar de los problemas que tiene usted con su cónyuge.

• Se justifica “el derecho” de tener esta relación amistosa por decir que tiene que ser la voluntad de
Dios hablar abiertamente y honestamente con otro creyente.

• Se emociona al ver, estar con y hablar con la otra persona.2

• Se pregunta a si mismo, ¿qué haría yo si no tuviera esta persona en mi vida con quien hablar?

• Esconde de su cónyuge esta relación interpersonal y amistosa con el sexo opuesto.

Cuando se encuentra conectado íntimamente con otra persona en lugar de su cónyuge, ha comenzando a viajar por un camino que a menudo termina en adulterio y divorcio. ¿Cómo puede protegerse a si mismo para que esto no ocurra?
Primero, conocer sus límites. Ponga muros de protección alrededor de su corazón para proteger la tierra sagrada, reservada solamente para su cónyuge. Bárbara y yo tenemos mucho cuidado de compartir nuestros sentimientos más profundos, nuestras necesidades y dificultades solamente entre nosotros.

Segundo, darse cuenta del poder de sus ojos. Alguien ha dicho, “sus ojos son ventanas al alma.” Baja la cortina de sus ojos si siente que una persona está mirando demasiado tiempo en frente de sus ventanas. Me doy cuenta que el contacto del ojo es necesario para conversar en forma eficaz, pero hay una clase de mirada profunda que está reservada solamente para su cónyuge. Francamente, no confío en mí mismo. Algunas mujeres pueden pensar que estoy inseguro porque no sostengo el contacto con mis ojos mucho tiempo, pero es porque no confío en mi naturaleza pecaminosa. He visto lo que ha sucedido a otros, y sé lo que me podría suceder.

Tercero, extinguir las reacciones químicas que ya se hayan comenzado. Si una amistad con el sexo opuesto cumple necesidades que solamente su cónyuge debe estar cumpliendo, termine esa amistad de inmediato. Para detener una reacción química, uno de los elementos se tiene que quitar. Al principio, puede ser una pérdida dolorosa, pero eso no es nada en comparación a la tentación que puede dar a luz el pecado. Hace años, Ruth Senter escribió un artículo increíblemente honesto acerca de su amistad con un hombre cristiano que conoció en una clase posgraduado. Su lucha y respuesta piadosa a esta tentación fueron grabadas en una carta que terminó la relación amistosa que desarrollaba. “La amistad siempre va en un camino con propósito a menos que esté muerta,” escribió ella. “Usted y yo sabemos a dónde va nuestra amistad. Cuando una relación amenaza la estabilidad de los compromisos hechos a las personas que
valoramos más que nada, entonces no se puede seguir la amistad.”

Cuarto, tenga cuidado del aislamiento en su matrimonio. Una estrategia del enemigo es aislar a usted de su cónyuge, especialmente tentándole a guardar secretos de su cónyuge. Bárbara y yo nos damos cuenta del peligro del aislamiento en nuestro matrimonio. Trabajamos duro en hablar las cosas en forma abierta.

Finalmente, nunca deje de cortejar a su cónyuge. Uno de los pensamientos más libertadores que he tenido en mi relación matrimonial es que jamás dejaré de competir y luchar por el amor de Bárbara. Como resultado de este compromiso, soy mucho más creativo en cómo me comunico con ella en forma emocional y sexual. Estoy conciente que si empiezo a ignorarla, otra persona podría acercarse a ella y atraparla en un punto débil. Mi meta constante es fortalecerla y comunicarle que ella es todavía la mujer con quien decidí comprometerme en 1972.3
Muchas personas que cometen adulterio expresan sorpresa en cuanto a lo sucedido; ellos hablan como si hubieran sido llevados por una fuerza irresistible de la naturaleza. Pero recuerden que nadie se cae si está parado a unos 15 metros del precipicio. Lo que sucede es que uno se acerca poco a poco al abismo hasta que resbala. Usted necesita hacer de su matrimonio una prioridad al grado que no se acerque para nada al precipicio.

Tomado de http://www.familylife.com por Dennis Rainey. Derechos reservados © 2003. Usado con permiso
Taken from http://www.familylife.com by Dennis Rainey. Copyright(c) 2003. All rights reserved. Used by permission.

Fuente: ObreroFiel.com


Victoriosos y con Esperanza

20 marzo 2013

¡Qué bueno que podamos pensar y reflexionar en la Palabra de Dios, en el amor del Señor! 

Recuerdo que desde mi tierna infancia los problemas de violencia, de alcoholismo que justamente luego acarreaban muchos problemas familiares, hacían que luego se dijera: vamos a empezar de nuevo.

Y, mi padre le decía a mi madre: vamos a empezar de nuevo. Y muchos dicen: vamos a empezar de nuevo, vamos a empezar de cero. Pasa que muchas veces no es posible empezar de cero, no es posible empezar de nuevo porque el tiempo las reiteraciones de los problemas, de las frustraciones, de las reincidencias, de los actos violentos, de los pecados, contra los otros hacen imposible, prácticamente imposible poder comenzar de nuevo.

Solamente hay una forma que traza la palabra de Dios, en la que nosotros podemos realmente, empezar de nuevo, y esto es, a través de un nuevo nacimiento. En el libro del profeta Oseas, en el capítulo 14, en los primeros 7 versículos de este capítulo, el profeta le dice a Israel:

Vuelve, oh Israel, a Jehová tu Dios; porque por tu pecado has caído. Llevad con vosotros palabras de súplica, y volved a Jehová, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien, y te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios. No nos librará el asirio; no montaremos en caballos, ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos: Dioses nuestros; porque en ti el huérfano alcanzará misericordia. Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos. Yo seré a Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano. Se extenderán sus ramas, y será su gloria como la del olivo, y perfumará como el Líbano. Volverán y se sentarán bajo su sombra; serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano.

Hay algo tremendo que se puede deducir de este pasaje y de todo el entorno de la Palabra de Dios, hay una verdad muy importante en la Biblia. El pecado indudablemente nos envejece. El pecado hace que nosotros perdamos la inocencia, nos cubre de vergüenza, nos cubre de pena. Muchas personas en menor ó mayor grado, de acuerdo a la altura de la vida que han pasado, y que han transitado, dependiendo del contexto familiar, educacional, todos hemos perdido la inocencia. La vergüenza nos cubre.

Mucha gente vive derrotada, sin ilusión. Las personas viven comprobando día a Día que están derrotados! Ellos se deprimen. Hoy día, en pleno siglo y con todos los recursos científicos, con todos los adelantos, y progresos de la ciencia y tecnología, cada día, aumenta masivamente, la depresión, angustia, enfermedad, que lleva a que hoy, verdaderas multitudes, no soporten la verguenza y la pena de su corazón.

No soportan que no puedan alcanzar lo que desean y que tienen que recurrir a la drogadicción, a la dependencia de medicación especial, a los ansiolíticos. Y, tantas otras cosas para poder sobrevivir, para poder seguir caminando, para poder seguir deambulando por este mundo. Y esa persona no puede sentirse limpia de nuevo. Porque justamente a causa de ese pecado que nos envejece podemos emplear palabras de súplica y este es el punto de que las personas no saben dirigir bien su súplica.

Las personas generalmente suplican a los hombres, suplican al psiquiatra, suplican al pastor al sacerdote pero debemos suplicar, suplicar a Dios. Dios ha hecho todo lo que él ha hecho para salvarnos. Ahora nos toca a nosotros suplicar su perdón por nuestro pecado. A él es que nosotros debemos acercarnos en verdadera súplica y no a otros. Muchas personas tratan de descargarse confesando sus pecados a profesionales de la salud ó profesionales religiosos. Ellos no logran sentir un alivio. Pasa un rato de acuerdo al estado anímico y vuelve a sentir el mismo desasosiego.

La misma carga está allí, no se ha movido. Hoy también se trata el tema del control mental, auto convencimiento, pero así, aún no logras la paz. No logras la limpieza interior, tienes que clamar y tienes que suplicar a Dios. Tienes que abandonar el pecado y seguir a Dios con todo tu corazón y sino todas tus palabras son vanas.

Demasiado hablamos a los hombres, de masiado hablamos a Dios. Le decimos muchas cosas pero no estamos dispuestos a dejar nuestra vida de pecado y esto no tiene sentido.

El amor como la obediencia, como la sumisión, no es solamente de palabras sino de hechos. A veces Dios no escucha nuestras súplicas porque nuestras acciones no se lo permiten oír. Nosotros lo apabullamos de palabras de súplicas ó a veces de promesas vanas que no cumplimos.

También vemos que muchas personas, como lo dice aquel pasaje, buscan soluciones inadecuadas al pecado. Aquel profeta hace referencia, a que mucha busca soluciones en los ídolos que hacen nuestras manos. Muchas personas buscan alivio en un objeto, hecho por manos de hombres, le hablan a la estatua, y le hablan al ídolo, pensando ser aliviados.

Piensan también que sus buenas obras, le pueden llevar al perdón de sus pecados. Las buenas obras son un producto de la vida nueva. No el contrario. Dios nos perdona por su gracia y por su amor, no por lo que nosotros podamos merecer. El perdón es el resultado de la gracia de Dios, la Biblia dice que Dios nos ama y que no desea ver a nadie caminando hacia el infierno. Dios dio a su hijo Jesucristo para abrirnos el camino de la salvación para abrirnos el camino a la vida eterna. Y la Biblia dice que la vida nueva trae gozo ¡claro que sí porque hay gozo y paz al experimentar el perdón de Dios. Hay gozo y paz al experimentar este eterno perdón y él nos ofrece este nuevo nacimiento.

Él ya cumplió su parte él ya hizo todo lo que tenía que hacer. Envió a su hijo al mundo para que muriera en la cruz por nosotros y derramara su sangre limpia y sin pecado por nosotros, satisfaciendo la justicia divina y, si nosotros creemos en él, si lo aceptamos si lo seguimos y lo obedecemos, experimentaremos la vida eterna. Yo deseo con todo mi corazón que tú puedas renunciar a todas esas muletas para tener gozo, perdón y vengas a Jesucristo con todo tu corazón, y creas en su perdón porque la Biblia dice porque si confesamos nuestros pecados él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Que Dios te bendiga.

Autor: Herman Hartwich

Fuente: Llamada de Medianoche


11 noviembre 2012

Originalmente publicado en Bruselense:

Se llama Síndrome Post-aborto (SPA), y afecta sobre todo a las mujeres que abortan, pero también a personas cercanas (el padre del niño abortado, familiares etc.).  No se manifiesta habitualmente de inmediato, sino que pueden transcurrir semanas, meses e incluso años, antes de que aparezcan los síntomas.

Como describen los psicólogos Schnake y Bennett, tras el aborto en la madre se crea una situación de conflicto entre su condición de madre y el papel que desempeña en la destrucción de la vida de su niño no nacido. Generalmente, esta situación de conflicto se acompaña de la vivencia de un difícil desarrollo del duelo. Según dichos psicólogos, “si se trata de una joven que aborta, tendrá un aumento en la promiscuidad con la finalidad de autojustificar su acto o, desde un punto de vista psico-dinámico, ‘actuar para no recordar’ y para suplir la carencia causada por el duelo…

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27 septiembre 2012

Originalmente publicado en AUXILIO, soy papá:

Foto por Google Image

Bueno amigos esta vez le pedí a un gran amigo que escribiera algunos consejos para  todos esos padres perdidos como yo. Aunque el es padre primerizo ya el ha pasado por unas experiencias que nosotros no hemos pasado.  Siempre me ha encantado escucharlo hablar sobre sus experiencias de padre, además de otros temas en los cuales se especializa. Su nombre es J.R Morales y el tiene su propio blog sobre Apologetica www.verdadyfe.com (By the way les recomiendo que pasen por el blog para aprender un poco más sobre el tema, es excelente). Ahora los dejo con estos buenos consejos que nos da para los Baby Shower, espero que aprendan como yo lo he hecho. Si, ya tomé nota.

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El Ayuno Cristiano

18 abril 2012

Disciplina espiritual en la que voluntariamente renunciamos a ciertos alimentos por un lapso de tiempo, con el propósito de librarnos de las cosas del mundo y para centrar todo nuestro corazón en Dios.

¿Qué significa ayunar?

Es la práctica de limitar el consumo de alimentos o bebidas.

¿Qué dice la Palabra?

En la Palabra no hay un mandamiento establecido en el que se nos ordene ayunar, sin embargo se presenta el ayuno como algo bueno, beneficioso y que debemos practicar. El ayuno debe ir acompañado de la oración Un ejemplo de esto es al momento de tomar decisiones importantes. En el libro de los Hechos los ancianos y maestros de las iglesias, después de haber ayunado y orado les pusieron las manos y despidieron a Bernabé y a Pablo a su primer viaje misionero (Hechos 13:1-4).

El ayuno en el Antiguo Testamento (Tradición judía)

  1. Jehová ordena un día de ayuno para expiación y purificación (Levítico 16:29-30).
  2. El pueblo en signo de arrepentimiento (Joel 2:12).
  3. Moisés en preparación para las manifestaciones en el monte Sinaí (Éxodo 34:28).
  4. Poder de intercesión Moisés (Deuteronomio 10:10).
  5. Jonás ante el anuncio de la futura destrucción de Nínive (Jonás 3:7).
  6. David ante la persecución injusta (Salmos 35:13).
  7. Para lograr auxilio de Jehová ayunar hasta debilitarse las rodillas (Salmos 109:24).
  8. Ester para evitar la agresión y defender a su pueblo (Ester 4:16).

El ayuno en el Nuevo Testamento

  1. Ana con insistencia (Lucas 2:37).
  2. En preparación para poner manos (Hechos 13:3).
  3. Ancianos y maestros para encomendar a alguien a Dios (Hechos 14:23).
  4. Para completar las tribulaciones de Jesucristo (colosenses 3).
  5. Para ser vencedores (1 Corintios 9:25).
  6. Para poder vencer la carne (Gálatas 5:17).

Los frutos del ayuno

  • Nos llevan a la libertad de nuestra mente, corazón y nos conduce hacia la paz.
  • Nos fortalece, estabiliza y desarrolla el auto-control (fruto del Espíritu Santo).
  • Nos hace reconocer nuestra debilidad y la dependencia que tenemos de Dios.
  • Edifica nuestra vida.
  • Nos ayuda a eliminar los excesos de nuestro diario vivir con el fin de tener mas tiempo para Dios.

Conclusión:

El ayuno no debe hacerse con el propósito de castigar el cuerpo, ni con la intención de que Dios haga lo que deseamos, ni para demostrar que somos más espirituales que otras personas, sino por el contrario para estar más centrados en Cristo, para cambiar ciertas actitudes y debe hacerse en un espíritu de humildad y con alegría. La Palabra en Mateo 6:16-18 declara lo siguiente: “Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como los hipócritas, que aparentan tristeza para que la gente vea que están ayunando. Les aseguro que con eso ya tienen su premio.  Tú, cuando ayunes, lávate la cara y arréglate bien,para que la gente no note que estás ayunando. Solamente lo notará tu Padre, que está en lo oculto, y tu Padre que ve en lo oculto te dará tu recompensa”.

Metas:

Espero que esto les ayude a entender más por qué nosotros los cristianos debemos ayunar y los motive a practicarlo. De como tenemos la obligación de dedicar tiempo para intimidar con Dios mediante esta herramienta del “Ayuno y oración” para poder fortalecer nuestra vida cristiana. También para lograr un grado de madurez espiritual y como ser humano. Dios te bendiga y recuerda.

Por William A Rivera

Fuente: Reflexiones Cristianas

 


Palabras bíblicas sobre las relaciones sexuales sin Dios

22 marzo 2012

La sexualidad es como un fuego. ¿Qué ocurre cuando ese fuego se sale fuera de control? En todo el mundo arde este fuego de una manera incorrecta. Tan pronto como queda suelto, no reconoce límites, ni clases, ni rangos, ni posiciones. El mismo infierno alimenta esta llama con el combustible de las historias impuras, los libros indecentes, las imaginaciones obscenas.

Este capítulo también pudiera titularse: “Sueños en llamas”. Eso es lo que hace el pecado de la inmoralidad sexual. Puede tomar a una bella chica y convertirla en una consumada y enferma prostituta. Puede tomar a un hombre y hacerlo peor que un animal. Puede tomar tus sueños y convertirlos en llamas; puede quitarte todo lo que esperas y dejarte sin nada, sino humo, ceniza y una vida quemada.

Algunos saben esto por amarga experiencia. Gracias a Dios que a los discípulos de Jesús que ya han sufrido de este fuego, Dios les da la promesa de que les dará “gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado…” (Isaías 61:3).

¿Sabes por qué se arruinan muchos matrimonios? Reduce todo a las razones fundamentales y tendrás dos: las personas se casan demasiado jóvenes, ose han involucrado en alguna forma de relación sexual antes del matrimonio que los perjudica posteriormente. Un fuego da calor y es maravilloso en una noche fría en una hoguera que esté bajo control; pero el mismo fuego, si se deja libre, también puede quemar tu propia casa. No hay diferencia entre el fuego que conforta y el que mata; es la misma llama. Cuando nos ofrece ayuda es porque arde en el lugar que le corresponde, bajo control y en tiempo oportuno; cuando daña es porque está en el lugar que no le corresponde, en el tiempo no apropiado y fuera de control.

Cuando los enamorados hablan por primera vez sobre el tema sexual, existe la tentación común de querer experimentar con las facultades o capacidades sexuales. Las madres que empujan a sus pequeñas hijas a actuar como si fueran grandes y que pasan sus horas libres buscando la manera de que sus hijas sean populares con los varones, no les ayudan. A menudo la misma madre es la que se sobresalta y se ofende cuando su pequeñita de 14 años de edad regresa a la casa embarazada y llena de lágrimas, por cuanto se hizo demasiado popular con los varones.

El hecho de comenzar a tener novio demasiado pronto ha servido como fundamento para muchos divorcios. Es agradable saber que, si tienes un lugar especial al cual ir, siempre estará allí Fulana o Sutana; pero grandes problemas comienzan cuando los dos pasan tanto tiempo solos que les llega la tentación de abandonar las normas y el código moral. Hubo un tiempo en que los padres no permitían que sus muchachos se metieran en situaciones de esta naturaleza. Respetaban tanto la química sexual que daban a sus muchachos una disciplina estricta y un tiempo limitado para estar con sus amigos o amigas.

Esta es una historia antigua: la familiaridad trae desacato. Los dos pueden llegar a familiarizarse demasiado el uno con el otro. Pueden transferir esto a sus cuerpos, encender la llama, bajar la guardia, disminuir las normas morales, y caerán directamente en dificultades. Y es demasiado fácil dar excusas por el pecado cuando confundes la atracción sexual con el amor. Puedes hallarte cargado de responsabilidades antes que estés preparado para manejarlas.

He aquí un consejo para los que siempre van en compañía de cierta persona del otro sexo: ¡No lo hagan! No hagan eso a menos que estén realmente enamorados; no lo hagan, a menos que los dos estén pensando seriamente en casarse, a menos que tú, muchacho, estés dispuesto a ser marido y proveedor; y tú, señorita, esposa y madre. No hagan eso, pues hay la posibilidad de que se metan en dificultades. El hecho de apegarse demasiado en esta forma es una de las grandes razones por las cuales muchas chicas se casan demasiado jóvenes. Encienden un fuego que no pueden honorablemente apagar, y por su propio sentimiento de culpa son empujadas hacia el matrimonio, el cual termina antes de empezar. Si te casas demasiado joven, por la presión de una experiencia sexual adelantada, tendrás toda posibilidad de acabar con tu matrimonio, con tu hogar y con tu felicidad. La sexualidad y el matrimonio no son juegos de niños. Pasa tiempo como amigo o amiga de muchos hermanos y hermanas en Jesús. Mantente alejado de apegos exclusivos no saludables.

Hay una regla sana que es la siguiente: No te “comprometas físicamente” con nadie en ninguna manera que pudiera afectar tu futuro matrimonio con esa persona. Ahora bien, ¿qué significa eso? ¿Hasta dónde se puede decir que es demasiado? La Biblia usa palabras que nos dicen exactamente hasta dónde es demasiado.

Muchos discípulos de Jesús que han estado en las calles y han conocido la condenación del pecado sexual saben por experiencia lo que pudiera violar su nueva vida en Jesús. Pero también es bueno saber que Dios no nos ha dejado en la oscuridad en este sentido. La Biblia tiene tres palabras que definen exactamente el punto en que comienzan los problemas sexuales, mucho antes que se cometa la fornicación, o el adulterio o la perversión sexual. Son palabras difíciles, y ésta es la razón por la cual algunas personas de Jesús no las estudian y algunos predicadores no las usan. Estas palabras son lascivia, concupiscencia y engaño o fraude. Ahora, no pierdas la calma. Cada una de ellas está cargada de significado y de ayuda. Nos dicen dónde comienza el mal que va a parar en actos reales de inmoralidad. A continuación, expongo lo que significan y dónde se hallan en la Biblia.

1. Lascivia. Cuando se usa con sentido sexual significa hacer la decisión de dejar que la atracción sexual opere fuera de los límites de Dios en el matrimonio. Cualquier pensamiento o acción que hagas intencionalmente y que te estimule sexualmente cuando tal deseo no puede ser expresado correctamente en el matrimonio, es el pecado de lascivia. Es una decisión de tu voluntad. La Biblia nos dice que la lascivia no procede de la tentación externa, sino del corazón. Ningún cuadro, ni libro, ni persona que te estimule sexualmente puede hacerte lascivo. Si te enfrentas con una tentación al ver alguna de estas cosas o personas, ese deseo no es pecado en sí. La palabra lascivia simplemente significa un deseo muy fuerte. En el original, la usó el Señor Jesús cuando habló del deseo que tenía de comer la pascua con sus discípulos: y Pablo, cuando habló de su anhelo de morir y estar presente con el Señor (Lucas 22:15; Filipenses 1:23). Pero los fuertes deseos se vuelven pecados cuando decidimos dejarnos atraer por ellos.

¿Hasta dónde es demasiado? La Biblia nos da esta respuesta en la palabra lascivia: cualquier cosa que comience a atraerte sexualmente cuando no puedes darte el lujo de ser atraído. Demasiado es cualquier cosa que estimule el deseo sexual en tu corazón fuera de los caminos de Dios. El besuqueo se ha definido como “un intercambio de besos y caricias, manteniendo ambos los pies en el piso, y las manos bajo control”. Si el besuqueo te atrae sexualmente, entonces es malo para ti. Sé que hay discípulos de Jesús que se abrazan mutuamente, y en ello no hay nada malo; pero hay otros chicos que no pueden ni siquiera mirar a una persona del sexo opuesto, sin pecar. Dios conoce tu corazón. Recuerda que es pecado ante los ojos de Dios el hacer la decisión de corazón de estimular tu deseo sexual, cuando sabes que no puedes continuar con ello y permanecer rectamente delante del Señor. Esta es la razón por la cual la masturbación es mala delante de Dios; simplemente es una expresión de lascivia.

2. Concupiscencia. Esta es una de las palabras difíciles de la Biblia con respecto a las dificultades de lo sexual. Simplemente significa caer en un deseo físico vehemente de satisfacción sexual. Es un estado sobreexcitado de enfoque sexual; es estar tan apegado a lo sexual que la mente de uno se mantiene volviendo vez tras vez a él. Es ser tan atraído sexualmente que uno no puede cortar el asunto. La Biblia algunas veces traduce este término mediante las palabras “codicia” o “codiciar”. Esta fue la palabra que Jesús usó cuando dijo: “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:28).

La concupiscencia ocurre cuando el fuego sexual comienza realmente a arder fuera de control. Es lo que hace que una mujer desfile delante de los hombres, y tenga en los ojos un aviso: “Para la venta a bajo precio. Levemente usada”. Es lo que hace que el hombre le saque una radiografía a toda mujer que pasa.

La concupiscencia no es cosa liviana delante de Dios. La Biblia nos dice que es uno de los pecados que él juzgará en su ira (Colosenses 3:5, 6). No debemos dejar que nuestros cuerpos sean atrapados por ella, “como los gentiles que no conocen a Dios” (1 Tesalonicenses 4:5).

La lascivia conduce a la concupiscencia. Un poco de leve besuqueo puede conducir a muchas caricias atrevidas. Y no te hará ningún bien el pedirle a Dios que te quite el deseo sexual, si todo el tiempo mantienes el fuego ardiendo. Dios hizo el sexo. Fue idea suya. Pero puso su control bajo tu voluntad, y espera que tú le rindas esa voluntad a él. En realidad, él no puede quitarte los sentimientos sexuales, así como no puede desear hacer de ti un ser que no sea hombre o que no sea mujer. La sexualidad es como una bomba de tiempo. La mecha se enciende con el besuqueo y se agota más con las caricias. Las caricias son el preludio a las relaciones sexuales completas. Eso es algo que sólo está reservado para el amor y la entrega responsable dentro del matrimonio. Mucho antes del acto sexual puedes quebrantar la ley de Dios con la lascivia y la concupiscencia.

No acaricies de ninguna manera. Ni siquiera comiences. Si ya comenzaste, deja eso antes que empeore. Las caricias agregarán algo a tu vida, eso es cierto. Agregarán culpa y vergüenza. Agregarán suciedad a tu nombre. También pueden quitar algo. Si eres una señorita, te pueden quitar a tu novio, porque después que te hayas pasado de lo que debes, él puede decidir que eres demasiado barata, y dejarte. Pueden quitarte tu virginidad y conducirte al embarazo, destrozar los corazones de tus padres y hacer que te cases muy temprano, demasiado pronto o con la persona que no te corresponde. Dios ha reservado las caricias y el juego sexual para el matrimonio, y sólo para el matrimonio. ¡Si quieres meterte en problemas, sigue adelante! Pero está preparada para formar parte de las estadísticas de la tragedia. Y recuerda esto: ninguna persona sexualmente inmoral caminará con vestidura blanca junto con la nueva familia de Dios. Ningún verdadero discípulo de Jesús es esclavo del pecado sexual.

3. Engaño. Algunas veces el engaño se llama “fraude”, y engañar en algunos casos es sinónimo de defraudar. Sirve para definir el pecado sexual que comienza cuando en él envuelves a otra persona. Simplemente significa atraer sexualmente cuando sabes que no puedes llevar eso a cabo sin meterte en dificultades. La palabra original significa “sacar provecho de”, o pasivamente, “serle tomada ventaja a uno”. Cuando te dedicas a capturar los sentimientos o afectos de alguien, cuando intencionalmente decides que tal persona se enamore de ti, de tal modo que puedas utilizarla en forma egoísta, la engañas. Ni siquiera tienes que involucrar sexualmente a dicha persona para engañarla.

Es posible que un discípulo de Jesús, de manera profundamente inadvertida, le haga a un hermano o a una hermana en la fe el mal de darle la impresión de que está enamorado de él o de ella, según sea el caso, con algo más que amor fraternal. Cualquier cosa que hagas para dar la impresión de que estás enamorado, cuando sabes que no puedes llevar a término ese amor, es un engaño.

Pero si se usa en el sentido sexual, engañar significa hacer acciones que atraigan a alguno, cuando sabes muy bien que no es correcto hacerlo. No puedes aprovecharte de la confianza y del afecto de otro, sin que te metas en profundas dificultades con Dios. Él dice “que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado. Pues no nos ha llamado —Dios a inmundicia, sino a santificación” (1 Tesalonicenses 4:6).

No permitas que el fuego arda fuera de los controles y límites de Dios. No podrás detenerlo, y te quemará horrible y profundamente. Las actividades sexuales sin Dios están llenas de profundos peligros. Si te -metes en ellas, no sólo te meterás y meterás a otros en problemas, sino que también estarás en profundas dificultades con Dios. El pecado sexual tiene horribles castigos. Pregunta esto a cualquier discípulo de Jesús que ya haya estado allí alguna vez. Una vez que te involucres en eso, el único que puede sacarte de este fuego es Dios, y aun entonces te quedarán cicatrices que nunca podrás borrar.

Estamos compartiendo principios bíblicos para el adolescente,  esto es un extracto del libro “El Joven y sus dilemas” de Winkie  Pratney.


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