Relación entre Padres e hijos adolescentes

13 diciembre 2010

Los enfrentamientos crónicos entre los padres y los hijos adolescentes son una etapa “casi normal” durante un periodo de la convivencia. Ante esta situación es ideal preservar determinados aspectos de la relación para que una vez superado el momento todo vuelva a ser como era antes.

Los padres frecuentemente se preocupan o confunden por los cambios en sus hijos adolescentes. Cada joven es un individuo, con una personalidad única y con intereses propios, sus propios gustos y disgustos.

Sin embargo, hay numerosos factores comunes en el desarrollo que todos confrontan durante los años de la adolescencia. Las emociones y el comportamiento normales del adolescente en los años de la escuela intermedia y de los primeros de la secundaria se identifican en la lucha con su sentido de identidad, en que se siente extraño o abochornado consigo mismo o con su cuerpo.

También se nota en que generalmente, se enfoca en sí mismo, alternando entre altas expectativas y un pobre concepto propio, lo influencian los amigos en su modo de vestir e intereses, su humor es cambiante, mejora su habilidad del uso del lenguaje y su forma de expresarse.

Muchas veces tiene menos demostraciones de afecto hacia los padres; ocasionalmente el adolescente se pone grosero, se queja de que los padres interfieren con su independencia, y tiene la tendencia a regresar al comportamiento infantil, particularmente cuando está bajo mucho estrés.

El joven en este periodo, también tiene un interés mayormente del presente, y pensamientos limitados acerca del futuro, se expanden y aumentan en importancia los intereses intelectuales.

En el aspecto sexual muestran timidez, sonrojo y modestia, muestran mayor interés en el sexo opuesto y movimiento hacia la heterosexualidad con miedos de la homosexualidad, se preocupan por su atractivo físico y sexual con relación a otros, y viven frecuentes cambios de relaciones, y preocupación por si es normal o no.

En el aspecto que se refiere a la moralidad y los valores, pone a prueba las reglas y los límites, aumenta la capacidad para pensar en manera abstracta, desarrollan los ideales y se seleccionan modelos de comportamiento, presentan mayor evidencia consistente de tener conciencia, y experimentan con el sexo y las drogas (alcohol, cigarrillos y marihuana).

Los adolescentes varían muy poco con relación a lo anteriormente descrito, pero las emociones y el comportamiento descritos antes son, en general, considerados normales para cada fase de la adolescencia.

La Biblia y la Adolescencia

Eclesiastés 11:9 Alégrate, joven, en tu adolescencia, y tenga placer tu corazón en los días de tu juventud. Anda según los caminos de tu corazón y según la vista de tus ojos, pero ten presente que por todas estas cosas Dios te traerá a juicio. 10 Quita, pues, de tu corazón la ansiedad, y aleja de tu cuerpo el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.

Eclesiastés 12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud: antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: “No tengo en ellos contentamiento”;

Proverbios 3:1 Hijo mío, no te olvides de mi instrucción, y guarde tu corazón mis mandamientos; 2 porque abundancia de días y años de vida y bienestar te aumentarán. 3 No se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello. Escríbelas en las tablas de tu corazón, 4 y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. 5 Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas.

Proverbios 1:7 El temor de Jehová es el principio del conocimiento; los insensatos desprecian la sabiduría y la disciplina. Advertencia contra la codicia 8 Escucha, hijo mío, la disciplina de tu padre, y no abandones la instrucción de tu madre; 9 porque diadema de gracia serán a tu cabeza y collares a tu cuello. 10 Hijo mío, si los pecadores te quisieran persuadir, no lo consientas. 11 Si te dicen: “Ven con nosotros; estemos al acecho para derramar sangre y embosquemos sin motivo a los inocentes;

Proverbios 4:1 Oíd, hijos, la enseñanza de un padre; estad atentos para adquirir entendimiento. 2 No abandonéis mi instrucción, porque yo os doy buena enseñanza. 3 Pues yo también fui hijo de mi padre, tierno y singular delante de mi madre. 4 Y él me enseñaba y me decía: “Retenga tu corazón mis palabras; guarda mis mandamientos y vivirás.” 14 No entres en el sendero de los impíos, ni pongas tu pie en el camino de los malos. 15 Evítalo; no pases por él. Apártate de él; pasa de largo.

Proverbios 6:20 Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no abandones la instrucción de tu madre. 21 Atalos siempre a tu corazón, y enlázalos en tu cuello. 22 Te guiarán cuando camines; te guardarán cuando te acuestes, y hablarán contigo cuando te despiertes. 23 Porque el mandamiento es antorcha, y la instrucción es luz. Y las reprensiones de la disciplina son camino de vida. 24 Te guardarán de la mala mujer, de la suavidad de lengua de la extraña.

Proverbios 13:18 Pobreza y vergüenza tendrá el que desprecia la disciplina, pero el que acepta la reprensión logrará honra.

Proverbios 15:31 El oído que atiende a la reprensión de la vida vivirá entre los sabios. 32 El que tiene en poco la disciplina menosprecia su vida, pero el que acepta la reprensión adquiere entendimiento.

1 Corintios 15:58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro arduo trabajo en el Señor no es en vano.

Efesios 6:10> Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis hacer frente a las intrigas del diablo;

Génesis 39:6 La mujer de Potifar calumnia a José era de bella presencia y de hermoso semblante. 7 Y sucedió después de estas cosas, que la mujer de su señor puso sus ojos en José y le dijo: _Acuéstate conmigo. 8 El rehusó y dijo a la mujer de su señor: _He aquí que mi señor, teniéndome a mí, no se preocupa de nada de cuanto hay en la casa. Ha puesto en mis manos todo cuanto tiene. 9 No hay otro superior a mí en esta casa; y ninguna cosa se ha reservado, sino a ti, porque eres su mujer. ¿Cómo, pues, haría yo esta gran maldad y pecaría contra Dios?

Daniel 1:8 Pero Daniel se propuso en su corazón no contaminarse con la ración de la comida del rey ni con el vino que éste bebía. Pidió, por tanto, al jefe de los funcionarios que no fuera obligado a contaminarse. 9 Dios concedió a Daniel que se ganara el afecto y la buena voluntad del jefe de los funcionarios,

Daniel 3:16 Sadrac, Mesac y Abed_nego respondieron y dijeron al rey: _Oh Nabucodonosor, no necesitamos nosotros responderte sobre esto. 17 Si es así, nuestro Dios, a quien rendimos culto, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18 Y si no, que sea de tu conocimiento, oh rey, que no hemos de rendir culto a tu dios ni tampoco hemos de dar homenaje a la estatua que has levantado.

Éxodo 20:12 “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se prolonguen sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.

Efesios 6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. 2 Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa) 3 para que te vaya bien y vivas largo tiempo sobre la tierra.

2 Timoteo 2:22 Huye, pues, de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz con los que de corazón puro invocan al Señor.

Escrito por: Osvaldo Maccio

Fuente: Momento de Decisión


¿Qué hacer en diferentes situaciones?

31 mayo 2010

Múltiples situaciones pueden acompañar el crecimiento y desarrollo sexual que despiertan inquietudes. ¿Cuáles son las respuestas más adecuadas ante situaciones que se presentan en el diario vivir? Veamos algunos acontecimientos que pueden presentarse y demandan una actitud y respuesta de los padres.

Rivalidad con el progenitor del mismo sexo

Entre los 3 y 5 años aparece la etapa edípica que se caracteriza por un “enamoramiento” con el progenitor del sexo opuesto. Paralelamente hay una rivalidad con el padre del mismo sexo ya que quiere competir con él para desplazarlo de su lugar. Con amor y firmeza se debe demostrar al menor que el no puede combatir por el puesto. Él tendrá que esperar hasta encontrar también una pareja de diferente sexo como lo hizo su mismo progenitor. Esta situación se resuelve en la medida que la niña quiere ser tan femenina como su madre y el varón tan masculino como su padre.

El niño abre la puerta del dormitorio cuando sus padres están manteniendo una relación sexual

Ante todo debemos evitar que esta situación suceda. El niño debe aprender a no entrar al dormitorio de sus padres si ellos no lo autorizan previamente. El debe golpear la puerta y esperar la respuesta antes de entrar. No obstante si así ocurrió debemos decirle al niño que se retire del dormitorio, cerrar la puerta y luego atender el impacto que esto ha producido en el menor y hablar con él si fuera necesario. Debemos aclarar sus dudas de acuerdo a su edad. Hacer consciente al niño que este es un acto natural y expresión de amor entre los padres.

Cuando el niño desea dormir en la cama con sus padres

Lo ideal es que un niño no duerma en el dormitorio de sus padres mas allá de los 6 meses de edad. A partir de esta edad es conveniente que el menor duerma en un lugar separado. El dormitorio de los padres debería estar aislado de los demás sectores de la casa. Debe tener una buena cerradura que se controle de adentro. El niño debe aprender que no debe ingresar al dormitorio de sus padres cuando la puerta está trancada, a no menos que tenga permiso. Aunque pueden haber excepciones, en general podemos señalar que no debe satisfacerse el deseo de ir al dormitorio de sus padres. Hay circunstancias válidas en que el menor lo reclama. Por ejemplo ante miedos nocturnos y cuando el niño está enfermo y tiene temor a estar solo. En tales situaciones los padres son los que deberían ir a acompañar al menor a su cuarto por un rato para tranquilizarlo y no permitir que él venga al dormitorio.

Adultos desnudos frente a sus hijos

La desnudez de los adultos frente a los niños, despierta una curiosidad natural por parte del menor. Esto llama la atención del niño. Por otra parte el deseo de que un niño quiera ver cierta parte del cuerpo de un mayor es también natural y no debe escandalizar a los padres. Así como la curiosidad por ver partes del cuerpo escondidos por la ropa, deben ser considerados normales, también debe ser considerada como normal, negarle su curiosidad. Es conveniente no reprochar su inquietud al negarle su demanda, ni tampoco hacerlo sentir culpable por su curiosidad. Tampoco debe sentirse culpable luego que ha visto desnudo a alguno de sus padres, en forma casual y circunstancial. Los adultos deben evitar el exhibicionismo de su cuerpo delante de sus hijos.

Cuando los niños manipulan sus órganos genitales

Es frecuente observar a un lactante de pocos meses manipularse sus órganos genitales como consecuencia del reconocimiento que hace de su propio cuerpo. Esta experiencia produce satisfacción y debe ser considerada normal como parte de su desarrollo. Cuando el niño alcanza los 4-5 años también ocurre con frecuencia este hecho. Para manejar esta situación los padres deben tener en cuenta evitar la represión y el pánico. Por supuesto que esto debe tener sus límites. Debemos evitar que esta experiencia ocurra en un lugar público, lo que en tal situación podremos decir al niño que esto lo haga en casa. En algunas situaciones donde este acto se realiza con suma frecuencia puede simbolizar alguna frustración que el niño esta tratando de compensar con la gratificación que la manipulación de sus genitales produce.

Tocarse los genitales entre niños

En la infancia puede ocurrir la manipulación de genitales y las exploraciones sexuales entre amigos del mismo sexo. Esto no significa una determinada orientación sexual ni posibles inclinaciones homosexuales. En general no debe alarmar mas allá de la significación del interés que demuestran en este aspecto de su vida.

Presencia de un embarazo en la madre

Un nuevo embarazo despierta interés y curiosidad en la conciencia del niño. ¿Cómo se trae un bebe? ¿Qué pasa dentro de la barriga? ¿Cómo saldrá de allí? Son interrogantes que emergen de la mentalidad infantil. No debemos inventar fantasías sino responder puntualmente sus dudas. Por ejemplo, si el niño pregunta qué hay en la panza se deberá contestar que hay un bebe. No es necesario responder todo lo que sucede para que se forme un bebe. Para cada pregunta específica debe corresponder una respuesta igual.

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos” de Jorge Patpatian


Preguntas frecuentes que hacen los niños

14 enero 2010

Los hijos pueden enredar a sus padres cuando preguntan sobre asuntos sexuales. A continuación señalamos algunas preguntas y respuestas. Son aproximaciones que no agotan el tema pero son útiles para la reflexión y para estar mejor preparados cuando enfrentemos las siguientes situaciones.

Los varones pueden preguntar: ¿porque las niñas no tienen pene?

Los preescolares hacen esta pregunta. Se debe señalar que justamente esta es la diferencia que existe entre las niñas y los varones. Esta respuesta puede satisfacer la curiosidad del menor y generalmente en estos momentos no será necesario dar más detalles. El momento del baño es oportuno para responder esta interrogante. Debemos aclarar algunas nociones equivocadas que comienzan a gestarse en esta edad. Por ejemplo, el varón puede suponer que perderá su pene en algún momento y la niña puede creer que lo tuvo o lo tendrá en su futuro. Estas nociones deberán ser aclaradas.

¿De dónde vienen los niños? ¿Cómo se forman los bebes?, ¿Cómo nací yo?

Para muchos niños es un misterio pensar como entró y salió del vientre de su madre. Pero también para los padres estas preguntas desconciertan y se tornan difíciles de responder. Debemos hacerlo con honestidad, en forma clara y evitando todo tipo de fantasías. Tampoco se trata de entrar en complejas explicaciones. Para responder estas interrogantes debemos tener en cuenta el grado de conocimiento que tiene el menor. Debe quedar lo más claro posible que el vientre de la madre tiene un lugar apropiado y especial para alojar a los niños que se están formando.

Se sugiere en primera instancia, responderle con la misma pregunta: y a ti… ¿qué te parece? Una vez conocido su grado de entendimiento nuestra respuesta podrá ser más acertada. Por ejemplo, las primeras respuestas pueden ser: tu papito y yo nos amamos mucho, un día decidimos tenerte y así fue que él puso dentro de mí algo como si fuera una semillita que se unió a mi cuerpo y como resultado de esto te fuiste formando en mi cuerpo hasta los 9 meses. Una vez crecido el médico me ayudó en el hospital a que nacieras. Nuestra respuesta debe dejar en claro los siguientes aspectos:

- El niño debe conocer que los dos padres intervienen en la formación del bebe. Los dos son necesarios e indispensables para su formación.

- La unión de ambos forma el bebe.

- Dicha unión es fruto del amor y del placer que esto origina.

- Por lo tanto, su llegada ha sido esperada y aceptada por los padres.

Siempre debemos cuidar el tono, la expresión y el grado en que se comunican los sentimientos en relación con sus antecedentes de gestación. Tal vez no haya significado una buena experiencia, muy dolorosa física o afectivamente. Pero una niña que oye a su madre hablar con calma, tranquilidad y alegría otorgará elementos positivos para su hija. Esto no significa que debemos ocultar el grado de sufrimiento que significa el parto y otras situaciones eventuales que puedan ocurrir. Pero puede explicarse con claridad, que la alegría del producto de gestación es mayor que el sufrimiento transitorio que pudo experimentar.

Una vez que los niños se forman en el vientre de mamá, ¿por dónde sale?

Claramente debemos decir la verdad. Mamá tiene un orificio, al igual que todas las niñas y mujeres, por donde salen los niños, un orificio distinto por donde se orina o se defeca. El nombre de dicho orificio se llama vagina (recordamos que siempre se debe decir los órganos y las funciones únicamente por su nombre correcto) y se dilata cuando el bebe esta pronto para salir y luego vuelve a su tamaño habitual. Recalcamos cuidar los sentimientos que acompañan esta explicación ya que frecuentemente está asociada con la descripción de dolores, molestias y sufrimientos que atemorizan desmedidamente este acto.

Preguntas sobre el acto sexual

Se puede explicar que mamá y papá se quieren mucho por lo que además de abrazarse y besarse, pueden unir estrechamente sus cuerpos y ambos sentir mucho placer. Por este motivo este acto se llama hacer el amor, dejando bien claro que justamente es un acto de amor que ambos tienen entre sí.

En cuanto al papel del padre, ¿cómo pone papá la semilla para formar el bebe?

Es importante señalar la acción masculina en la formación de los hijos. El niño tiene derecho de saber que el padre también tiene un rol decisivo en la gestación. La explicación que un hijo es el resultado también de la existencia de la erección, penetración y eyaculación del hombre acompañado de mutuo amor y placer y que esto trae como resultado un nuevo ser, será muy enriquecedor.

Cuando papá no está

El menor debe entender claramente que tiene papá. Jamás se debe negar al padre. Debe saber que hubo razones por las que ambos padres no pudieron vivir juntos. El no tiene ninguna responsabilidad sobre las causas que originaron que el padre no esté con ellos.

¿Cómo puede una mujer que no está casada y sola, tener un bebe?

Cuando tienen esta curiosidad será necesario aclarar que tanto el hombre como la mujer están aptos para la procreación sin necesidad de que ambos estén casados.

Sin embargo es necesario comunicar el concepto que todo niño tiene el derecho de tener padre y madre y ambos con un compromiso amoroso y legal para que él pueda crecer y desarrollarse en las mejores condiciones.

Inquietudes que comienzan en la pubertad

A partir de esta edad las inquietudes pasan por muy diversas temáticas. Es necesario dar información para adquirir conocimientos que mitiguen sus inquietudes e ignorancia. En esta etapa es fundamental la transmisión de actitudes y el desarrollo de valores que sustentarán su conducta. Acompasar nuestra docencia con nuestro ejemplo y coherencia darán los mejores resultados a la hora de encarar todas sus interrogantes.

Las siguientes son algunas de las inquietudes que tarde o temprano estarán en su conciencia y sobre las cuales giraran sus dudas:

- Sobre lo que sucede en mi cuerpo. Cambios puberales. Clarificación de ideas sobre menstruación y eyaculación. Tamaño de sus genitales. Aparición de vello, tamaño del crecimiento mamario. Variaciones normales en el desarrollo humano ¿Seré normal?

- Conceptos de sexualidad. Soy mujer. Soy hombre. Diferencias de uno y otro sexo.

- Sensaciones Sexuales. Deseo sexual. Masturbación. Clarificación de ideas.

- ¿Podré formar pareja?

- ¿Porqué se vive en familia?

- ¿Podré procrear? Características de la reproducción. Embarazo. Edad ideal para la procreación.

- ¿Qué es la relación sexual? ¿Cuáles son sus objetivos? La función afectiva, de comunicación, de placer y reproducción.

- ¿Qué es la homosexualidad? ¿Cómo se produce?

- Enfermedades de Transmisión Sexual. ¿Cómo prevenirlas? Formas de contagio. Conductas de riesgo. El VIH/SIDA.

Estas son algunas de las múltiples interrogantes que los adolescentes comenzarán a tener. Los padres tendrán que manejar estos temas y pedir asesoramiento.

Acerca de su menarca y menstruación

Entre las múltiples interrogantes descritas citamos algunas consideraciones sobre la menarca y menstruación. La menstruación es un hecho biológico normal en toda mujer en edad genital y se denomina menarca a la primera menstruación. Habitualmente ocurre entre los 9 y 12 años. A pesar de ser un hecho fisiológico sigue teniendo connotaciones de prejuicio, vergüenza y oscuridad en muchos sectores de la población, inclusive en los propios niños y adolescentes.

Estos son algunos elementos que se deben tener en cuenta a la hora de transmitir información sobre la menstruación en las niñas:

- Reflexionar como vive la madre su propio experiencia menstrual y qué es lo que está transmitiendo con sus gestos, actitudes, sentimientos cuando habla sobre el tema.

- Aclare todas sus posibles dudas y curiosidades sobre el sangrado menstrual. Existen fantasías, tabúes, ignorancia, prejuicios y falsos conceptos que seguramente sus pares le mencionaron y que será necesario responder.

- Explicar que la menarca constituye una señal de que esta transitando por el camino que lleva de la niñez a la adultez. y que durante los primeros meses el ciclo podrá ser irregular como una "señal de ajuste” de su aparato reproductor y que luego seguramente su ciclo se regularizará.

Con relación a las emisiones nocturnas en los varones

Antes que llegue la pubertad los niños debieran saber qué les sucederá llegado este tiempo. Los cambios físicos y emocionales pueden ser descritos con anterioridad para que no los tome desprevenidos. Con relación a las emisiones espontáneas nocturnas de semen deberán conocer el hecho como totalmente natural y fisiológico durante este tiempo. Esto les dará tranquilidad y evitarán temores y desconcierto. Manchar su ropa interior o su cama no le debe engendrar culpabilidad ni temor a ser descubierto. Un ambiente natural sobre el tema le ayudará a tener un concepto adecuado.

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos” de Jorge Patpatian


Factores de riesgo que demandan la intervención de los padres

2 diciembre 2009

Sexualidad y TV

Estamos saturados con programas de TV que contienen una carga erótica no pertinente. Viendo el erotismo como una faceta de la expresión de nuestra sexualidad y que puede tener su lugar legítimo en el ámbito privado, extrapolado al ámbito público y a relaciones de cualquier naturaleza resulta una distorsión al ideal para el cual mejor puede ser utilizado que es nutrir y recrear el vínculo de la pareja estable.

La pantalla chica imparte una imagen distorsionada de la realidad. Un saber temprano que no es el más adecuado. Así como la represión sexual crea frustraciones y conductas sexuales inapropiadas, la exageración de imágenes sexuales impulsada por los medios brinda una información sexual que deforma. ¿Cuáles son algunas de las tendencias sexuales que la TV señala y exagera?

1) En el lapso de un año un menor que mira habitualmente la TV, puede llegar a observar más de diez mil relaciones sexuales simuladas o reales. Estos encuentros sexuales son en más del 90 % extramatrimoniales, irresponsables, frecuentemente con personas desconocidas, sin ninguna protección y cuyos protagonistas tienen múltiples y variadas parejas. Esto demuestra que la TV promueve la promiscuidad. Este lastre de conceptos se exageran en el menor por ser realizados por personajes profesionales cargados de hermosura, elegancia y omnipotencia.

2) A través de la publicidad, la TV muestra frecuentemente una imagen distorsionada de la mujer. La reduce a un objeto sexual atractivo y descartable.

3) El discurso televisado presenta mensajes contradictorios con respecto a la homosexualidad. Por un lado promueve y exalta las conductas homosexuales no solo como alternativa de vida sexual, sino con frecuencia también como preferible. Pero por otro lado y en forma lamentable, también la TV transmite mensajes que discrimina, menoscaba y degrada a niveles muy bajos a la persona homosexual.

4) La TV vende la idea que existen mecanismos para aumentar el vigor y la atracción sexual. Tal es el caso de la publicidad de ciertos medicamentos, bebidas alcohólicas y tabaco, que siendo mentiras se dan por cierto en la mentalidad infantil.

5) La TV dice muy poco sobre las consecuencias que produce la conducta sexual que promueve. ¿Qué dice acerca de las enfermedades de transmisión sexual que produce la promiscuidad sexual?. ¿Qué enseña de los embarazos precoces e inesperados que cada día más aparece en los adolescentes?, que por supuesto no es responsabilidad de los medios, pero sí de la conducta sexual que promueve. La situación se agrava cuando reconocemos que el niño no tiene aún una maduración sexual desarrollada y se expone a escenas y situaciones en forma prematura, sin tener una adecuada capacidad crítica y reflexiva ante los medios. Con excepción de programas referidos a la naturaleza o de tipo científico como los similares a los de Cousteau, que son formativos para la educación sexual del menor, afirmamos que globalmente la TV es nociva y deforma los conceptos sexuales en los niños y adolescentes.

6) La TV muestra personajes que otorgan una desmedida preocupación por todo lo que sea estético y corporal reemplazando el ser, por el tener o parecer. Esto afecta la atracción entre los sexos.

El énfasis en lo corporal lleva a la obsesión de la estética, dejando de lado aspectos emocionales, intelectuales y éticos que la pantalla chica no promociona. Por ende la frivolidad y el hedonismo invaden el pensamiento adolescente promocionando actitudes categóricamente perjudiciales para la sexualidad y la conducta humana.

Sea útil esta reflexión para marcar una vez más la urgencia que los padres tenemos en responder a estas nuevas realidades con una participación más comprometida, madura y responsable frente a la pantalla chica y a lo que se observa en ella.

Internet y Sexualidad

El fácil acceso a imágenes y literatura sexual que se cuenta a través de Internet son en su mayoría de bajo valor científico y alto poder pornográfico. El acceso a grupos de discusión sobre temas sexuales, el contacto con personas desconocidas por chat, el material sexual en CD que ofrece distintas opciones individuales o con parejas que aparecen en la pantalla y que con el mouse puede hacer un clic en algún lugar del cuerpo y satisfacer todo tipo de curiosidad, se constituye en una ventana sin límites. Los niños y adolescentes están expuestos en forma permanente y sus consecuencias son imprevisibles.

Esto constituye un caldo de cultivo para la adicción a la pornografía.

Algunas recomendaciones

1. Reconocer el tiempo de inversión que los niños y adolescentes dedican en Internet y discutirlo con ellos. Para esto es conveniente, si fuera posible, que el estado de cuenta de gastos telefónicos que origina el uso de Internet en los niños, venga aparte del resto de los integrantes de la familia que lo utilizan.

2. Si encontramos a nuestros hijos con imágenes que pueden ser inadecuados, busquemos esta oportunidad para conversar sobre el tema.

3. Es recomendable no tener acceso a los programas “chat” e instalar un programa con filtro que impida el acceso a páginas pornográficas.

4. Mantener la computadora en un área pública del hogar y no en el dormitorio de los menores.

5. Es necesario indicar a los niños que no den información personal: nombre, dirección, número de teléfono, tarjeta de crédito de algún familiar, ni otros datos que alguien se los solicite por computadora. etc.

6. Estimular a que hable de lo que ve o lee en Internet y discutirlo juntos.

7. No alentar la práctica de “surfear” durante períodos prolongados por Internet sin objetivos claros y sin supervisión.

Es asombroso el enorme salto tecnológico que ha significado Internet. No obstante los peligros son reales. Todo depende del uso que los menores tengan de este instrumento.

Música y Sexualidad

A lo largo de la historia la música siempre ha sido expresión de la cultura y de los sentimientos de los pueblos y su gente. No cabe duda que es una forma de comunicación importante y fuente de aprendizaje de modelos y comportamientos humanos. Cuando analizamos la música que escuchan nuestros niños y adolescentes y, fundamentalmente su contenido, comprobamos un lamentable deterioro en los temas musicales principalmente, aunque no en forma exclusiva, en la música rock. Algunos de estos temas son perjudiciales para el crecimiento y desarrollo del menor y deforman su educación, por ejemplo:

- La promoción del uso de drogas y alcohol.

- Los temas relacionados con el suicidio presentado como una posible salida a los problemas de la vida.

- Los asuntos que tienen que ver con ocultismo, canciones relacionadas con poderes satánicos y sacrificios humanos que se representan en sus conciertos.

- En lo que se refiere a los temas sexuales y sus aspectos conexos, son también argumentos habituales.

La sexualidad para nada está ajena al tipo de música que generalmente más atrae. Es lamentable que se exalten asuntos sexuales negativos: el sadismo y masoquismo, el incesto, el menosprecio de la mujer, la superficialidad en las relaciones y los vínculos. Por el contrario, los afectos, el amor maduro, adulto, responsable y comprometido que genera realmente satisfacción para nada está presente.

Con frecuencia se citan partes del cuerpo en forma totalmente despectiva. Las cosas no se llaman por su nombre por el contrario abundan las groserías cargadas de expresiones agresivas, violentas y fuera de lugar. Muy poca música se escucha en la cual se promueva el respeto, el compromiso y el amor maduro. ¿Cuál es el resultado? Qué otra cosa sino más deformación, superficialidad y deshumanización de la sexualidad a un contexto puramente pasajero, efímero que se viste de placentero pero que nada de esto tiene a largo plazo, promoviendo la falta de valorización del cuerpo, la falta de compromiso y la inestabilidad en las relaciones.

Estos motivos son más que suficientes para que los padres tengan una activa participación en los intereses musicales de sus menores.

Algunas recomendaciones podemos citar:

- Debemos prestar atención a los deseos musicales, lo que quiere que se le compre, lo que escucha y lo que ve.

- Es importante conversar con ellos sobre sus gustos y preferencias musicales.

- No criticar, sino interpretar su música desde su punto de vista, con una actitud abierta y comprensiva, manteniendo fluida la comunicación que en estos temas muy fácil puede perderse y producir

distanciamientos.

- Promover una actitud reflexiva y crítica con respecto a la música y fundamentalmente a la letra y al contenido.

- Ayudarles a identificar las tendencias destructivas en los temas musicales.

- Conocer la vida privada de quienes son los autores y protagonistas de esta música puede ayudarles a no dejarse engañar. Si un niño o adolescente demuestra tener una preocupación desmedida con música de contenido destructivo y tiene cambios en su comportamiento, como aislamiento, depresión y/o uso de sustancias adictivas como alcohol y drogas se debe hacer una evaluación profesional.

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos” de Jorge Patpatian


Algunas pautas para hablar de Sexo con los Hijos

2 noviembre 2009

¿Cómo contestar sus preguntas? Responder sus inquietudes no es tarea fácil. El desconocimiento y el temor rodean a los padres menoscabando las posibilidades de un diálogo adecuado. Estas resistencias deben ser superadas y requieren reflexión y esfuerzo a la hora de encarar los temas sexuales con los niños. Describimos algunas sugerencias y recomendaciones que pueden ser útiles:

Encarar el tema con naturalidad

Un ambiente sereno y abierto que canalice el tema con naturalidad y confianza, sin tabúes y prejuicios es la situación ideal. Es necesario recalcar que para los niños los temas sexuales son como cualquier otro. Cuando ellos preguntan por curiosidad sobre alguna inquietud, lo hacen con total naturalidad. Para los padres debiera ser lo mismo. En principio el niño no tiene la carga emocional que arrastran los adultos cuando se hablan estos temas.

Por este motivo los padres debemos aprender a hablar de sexo con nuestros hijos. El silencio, las explicaciones oscuras, la evasión, hacen creer al niño que ha tocado un tema del cual le hubiera sido mejor haberse callado. Sus dudas e interrogantes seguirán pero no será fácil comunicarlas cuando percibe que no tiene un terreno familiar propicio.

También debemos preguntarnos: ¿Cuándo debemos comenzar a abordarlo? El mejor momento para iniciar el tema es cuando el niño demuestra interés y cuando inicia el diálogo sobre alguna inquietud. También nosotros los padres podemos conducir una conversación en situaciones especiales, como por ejemplo, la presencia de un nuevo embarazo en la madre o en algún integrante de la familia o amigos cercanos. La Prof. Irma Gentile-Ramos en su libro Puericultora y Pediatría Social señala lo sorprendente que es la naturalidad con que los niños aceptan las explicaciones cuando también las respuestas a sus preguntas son explicadas en forma clara y sin sentido de culpa.

Hablemos sin complicaciones

Es conveniente responder a sus inquietudes sin complicaciones. Contar historias imaginarias de semillas y jardineros, el cuento de la cigüeña o responder que los bebes vienen de París o que se encargan y adquieren desde un supermercado si bien eran respuestas de antaño, hoy sabemos que no constituyen una adecuada docencia. Esto conduce a una información no solo errónea sino nociva a largo plazo porque estamos perdiendo la confianza. Es más recomendable hablar abiertamente, sin rodeos ni complicaciones.

Siempre la verdad

Debemos tener franqueza cuando hablamos de sexualidad. No debemos mentir ni engañar, Las mentiras pueden llegar a producir desconfianza e inseguridad sobre el tema y lo que es peor hacia los mismos padres. Igualmente el menor buscará las respuestas, pero en otra parte y no siempre serán las más adecuadas y beneficiosas para su formación. Las verdades a medias dichas a sus oídos sumados a los recursos de su imaginación no son herramientas adecuadas para su formación.

Usar terminologías correctas

Cuando hablamos de sexualidad, debemos usar la terminología adecuada. Esto significa que debemos llamar las cosas por su nombre. Un vocabulario correcto demuestra naturalidad y otorga sensación de seguridad al niño que nos está escuchando. El uso de palabras y terminologías que sustituyen los nombres correctos se ha hecho una costumbre muy popular y esta costumbre, lejos de ser productiva conduce a imaginaciones erróneas, produciendo inseguridad y confusión. Particularmente, para las niñas es peor aun no dar nombres a sus órganos femeninos. Citar la vulva como “la cosa” y no asignarle una nominación es perjudicial, ya que en el esquema corporal, el órgano femenino es interno, escondido y secreto y es muy importante para toda niña su identificación.

Responder sus inquietudes y no adelantarse a su posibilidad de comprensión

La información sexual que impartimos debe ser limitada a sus inquietudes y preguntas. No debemos ir mas allá, pero tampoco quedarnos cortos. Debemos atender sus inquietudes y preguntas. Es saludable mantener su capacidad natural de preguntar y explorar aquello que le intriga e inquieta. Para esto, es necesario responder de acuerdo a su madurez satisfaciendo su necesidad de conocimiento. Cuando reconocemos que el niño queda conforme puede ser una señal que respondimos en forma adecuada.

Respuestas breves

Las explicaciones muy extensas tienden a confundir a los niños. Es adecuado dar respuestas concisas y dejar el espacio y el ambiente para que el menor se sienta libre para seguir preguntando de acuerdo a su interés.

Volver hablar del tema

Hablar de temas sexuales es importante pero no debemos olvidar la necesidad de retomar la conversación al cabo de un lapso de tiempo. ¿Cómo procesó la información? ¿Entendió lo que le explicamos o generó durante ese lapso nuevas interrogantes? Los chicos pudieron haber cambiado, las conversaciones con sus compañeros pueden producir nuevas inquietudes. Sus propias fantasías pueden generar nuevas dudas y preocupaciones que serán necesarias evaluar y disipar. Es apropiado preguntarle al chico qué otra cosa quiere saber y que nos cuente cómo se imagina las situaciones que le están preocupando.

Estas son algunas de las actitudes que pueden ser útiles cuando deseamos encarar en forma adecuada nuestro rol y compromiso educativo. Cada padre puede buscar o crear otras estrategias.

En suma, una respuesta clara, sincera, honesta y natural, coherente a las interrogantes e inquietudes del menor, teniendo la capacidad de volver al tema cuando sea necesario, darán los mejores resultados y beneficios para el crecimiento y desarrollo de sus conceptos sexuales.


El Decálogo de los Padres

28 octubre 2009

No hay duda que la tarea de ser padres es todo un desafío. Quienes ya tienen esta responsabilidad saben lo difícil que es instruir hijos y lograr que sean hombres o mujeres de bien. No obstante, en esta delicada tarea no estamos solos. Está a nuestro alcance la Sagrada Escritura, en ella encontramos la guía divina para encaminar a nuestros hijos de manera positiva.

Los 10 Mandamientos para los padres está basado en los Proverbios del gran sabio Salomón, dichos preceptos han sido debidamente comprobados y demostrados como eficaces por infinidad de padres alrededor del mundo. Es sensato prestar atención a los estudios e investigaciones en este campo. A continuación, lo invito a considerar el Decálogo de los Padres.

I. Aprenda a Escuchar a su Hijo.
Escuchar es un arte que necesitamos aprender. La mayoría de personas oímos, lo cual no significa que estamos atendiendo y entendiendo. Escuchar a nuestros hijos implica interesarnos en lo que nos dicen, es dejar lo que estamos haciendo para sentir cada palabra Proverbios 20:12 una vez que ellos se han expresado, tendremos la singular y maravillosa oportunidad que todo padre anhela: orientar con el corazón a los seres que más ama, sus hijos. Proverbios 31:2-5

II. Procure que su Hijo se Sienta Bien.
Para muchos hijos e hijas la vida de hogar es hostil, se sienten inadecuados en casa, prefieren pasar el mayor tiempo posible alejados del clima familiar Proverbios 15:15 ; corresponde a los padres generar un ambiente propicio, agradable, placentero para sus hijos. Recordemos que nuestros hijos no siempre estarán con nosotros, y cuando salgan de nuestro poder, como padres debemos tener el propósito que vivan a plenitud. Proverbios 4:20-23

III. Sea de Buen Ejemplo para su Hijo.
Note lo de “buen ejemplo”, porque también se puede ser un mal ejemplo Proverbios 20:6 está comprobado que un padre ejemplar es el mejor referente moral que un hijo tendrá en el momento de tomar decisiones ante las seducciones de este mundo. Igualmente, la vida ejemplar de los padres es la mejor manera de garantizar un futuro dichoso para sus hijos, aún cuando ya no estén con ellos. Proverbios 10:9 y 20:7

IV. Instruya a su Hijo en Altos Valores.
La inmadurez e inexperiencia de los hijos es lo que produce la comisión de una serie de errores y pasos en falso en la vida. Los hijos desprovistos de instrucción en altos principios y valores, son candidatos potenciales para caer en la vida licenciosa y desordenada, convirtiéndose en un problema social Proverbios 2:10-15 pero también, tristemente los padres sufrirán las consecuencias de la carencia de valores en sus hijos. Proverbios 17:25

V. Hable a su Hijo a cerca de las Adicciones.
No olvidemos que todos quienes hoy son esclavos de alguna adicción, jamás pensaron en lo letal que son los vicios. Ingresar al sub-mundo de las drogas es fácil y accesible para cualquier persona. Pero, ¿cuántos saben lo difícil y complicado que es salir? Proverbios 23:29-35 enseñemos a nuestros hijos sobre lo devastador de las drogas, las cuales al matar las neuronas ocasionan trastornos y daños irreversibles, deshumanizando a la persona. Proverbios 5:11-13

VI. Enseñe a su Hijo a enfrentar la Presión Social.
Cuando nuestros hijos salen al mundo o -como se dice popularmente- a la calle, siempre experimentarán presiones, propuestas y exigencias de sus pares o del común de la gente Proverbios 1:10,15 ; muchos adolescentes y jóvenes aceptaron una propuesta indecente, una invitación a participar de algo inmoral o deshonesto pero solo por el “¿qué dirán sino lo hago?”, y no porque tenían convicciones. Capacitemos a nuestros hijos para ir contra “la corriente social”. Proverbios 22:3

VII. Establezca Normas de Conducta para su Hijo.
Hogar donde no existen normas, reglas o parámetros para los hijos, es donde campea el libertinaje, la deshonestidad y la indecencia Proverbios 3:1-4 ; hay padres que no han normado el uso del internet o el cable en casa; otros padres facilitan celulares a sus menores hijas, y sin establecer el uso del mismo; así como hay padres que no han puesto reglas para los horarios de salida y retorno de sus hijos. No necesitamos imaginarnos, ya sabemos en qué y cómo andan esos muchachos. Proverbios 13:1

VIII. Promueva Actividades Recreativas con su Hijo.
Las etapas de vida de cada ser humano tiene características muy peculiares. Los intereses que tienen los niños difieren de los adolescentes y de los jóvenes. ¿Está atendiendo la etapa que ahora le toca vivir a su hijo? Proverbios 22:6 ; existen innumerables casos de padres que no jugaron con sus hijos cuando estos eran pequeños, ahora quiseran hacerlo, pero pasó el tiempo y los hijos ya viven otra etapa y tienen otros intereses. ¡Cuán importante para los hijos es que estemos con ellos en cada fase de su vida!. Proverbios 27:1

IX. Enseñe a su Hijo a Tomar Decisiones.
Las investigaciones dicen que el ser humano empieza a tomar decisiones a partir de los doce años. Estas decisiones y sus consecuencias le acompañarán por el resto de su vida Proverbios 20:11 ; hay padres que no enseñan a sus hijos a tomar decisiones porque piensan que sus hijos serán más influenciados por sus amigos, pero los estudios indican todo lo contrario. Son las enseñanzas de los padres las que predominarán en las decisiones de sus hijos. Proverbios 14:15

X. Actúe como Padre.
La mejor manera para actuar como padre es recordando cómo nos hubiera gustado a nosotros ser tratados por nuestros padres. No pocos adolescentes testifican que en algún momento creyeron no ser hijos de sus respectivos padres Proverbios 13:16 ; cuando un padre es déspota, prepotente o autoritario, degenera su naturaleza de padre y aleja a sus hijos. Los hijos necesitan y suplican tener un padre en el sentido estricto de la palabra. Actúe como tal ahora, y tendrá grandes satisfacciones mañana Proverbios 23:24-25

Por Feliciano Ruiz: Teólogo, Periodista y Psicólogo Familiar.

Fuente: Amén-Amén Usado con permiso


¿Cómo transmiten los padres los conceptos sexuales? (Parte 2)

9 octubre 2009

Actitudes negativas de los padres

Reprimir y no hablar del tema

Propiciar silencio es una situación tan común como dañina. Algunos especialistas refieren que esta actitud confunde a los niños acerca de sus inquietudes sobre sexualidad. El niño tiene la sensación de que sus interrogantes no pueden ser satisfechas por lo que lo sexual se transforma en un tema tabú y vergonzante.

Frecuentemente esto es producto de que los padres se sienten inseguros cuando se trata de dar a los niños información sobre sexo.

Los padres justifican esta actitud y señalan que no han hablado del tema porque el niño no se los ha preguntado. En realidad es una contradicción a la buena educación sexual ya que en otras funciones humanas los padres tendemos a tomar la iniciativa. El niño se percata de ello cuando alguna vez ha intentado satisfacer sus inquietudes y han aparecido respuestas, tales como: “eso no se pregunta, son cosas de grandes”, “en otro momento te lo diré”. Estadísticamente está comprobado que la mayoría de los niños ha recibido mayor información sobre sexualidad fuera de su hogar que de sus propios padres.

Actuar con falsedad e incoherencia

Es una actitud que los padres debemos evitar. El niño tarde o temprano se dará cuenta de la manera que actuamos y sabrá la verdad de que ha sido engañado por aquellos de quienes confiaba y esperaba más sinceridad.

Adelantarse a su madurez sexual

Algunos padres se adelantan a la sexualidad de sus hijos. Todos hemos sido testigos de adultos ansiosos por el comportamiento sexual de sus hijos y que consideran que ya les ha llegado la hora de hacerse hombres o mujeres. Llevarlos al prostíbulo o adelantarse para estimularlos a comprar anticonceptivos no debe formar parte del repertorio de la educación sexual.

Inseguridad y temores acerca del comportamiento sexual futuro de los hijos

Muchos padres temen sobre el comportamiento sexual de sus hijos en el futuro. La mayoría de las veces sin ningún fundamento, pero los temores repercuten en las reacciones y actitudes de los padres hacia los hijos.

Reírse y festejar sobre actividades relacionadas con la sexualidad

Los padres deben cuidarse de no utilizar los comportamientos y actitudes sobre asuntos sexuales como si los tales fueran trofeos para sus hijos y/o para ellos. La contrapartida de ridiculizar o rebajar al niño frente a sus actitudes también es perjudicial.

Mantener otros conceptos falsos sobre sexualidad

La mayoría de las personas abrazan mitos falsos referentes al sexo. Varios de ellos han sido ya citados. Debemos revisar constantemente nuestros conceptos y consultar ante dudas que surjan, para no perpetuarlos en nuestros hijos.

Factores de riesgo familiar

Existen situaciones familiares que pueden interferir el desarrollo adecuado de la sexualidad en el menor. Citemos algunos ejemplos:

- Los conflictos en la pareja que se expresan por descalificación hacia la imagen del otro progenitor, o cuando estos son manipulados por uno de ellos con o sin negación del contacto con el otro.

- Familias con historia de prostitución, alcoholismo, drogadicción.

- Mala relación padres-hijos, fundamentalmente con el padre del sexo opuesto.

- La sobreprotección que no permite el crecimiento y desarrollo madurativo de los hijos implica una situación de riesgo que dificulta una vivencia y un aprendizaje armónico de su sexualidad.

- Absentismo de uno de los padres. Las familias uniparentales con hijos en edades tempranas que falta una figura de identificación sin otros modelos cercanos adecuados, es un factor de riesgo en la identificación sexual. En el caso de progenitores fallecidos la identificación sexual puede completarse sanamente cuando el padre o madre fallecido queda integrado al imaginario familiar (tu padre era muy trabajador, a tu padre le gustaba la lectura) y el hijo/a hará su identificación con ese ser ahora ausente.

- Hijos no deseados. Esta condición es factor de riesgo porque implica rechazo.

- Hijos que son el producto de uniones frágiles, efímeras.

- Cohabitación de la madre con sucesivos compañeros que deja como consecuencia un embarazo por un simple intercambio sexual.

- Niños nacidos con enfermedades perinatales que por circunstancias patológicas tuvieron que ser alejados con separaciones muy prolongadas de los padres dificultando el apego.

- Inmadurez en los padres, que no asumen adecuadamente su rol parental. La relación padres-hijos que se caracteriza por la rigidez, inflexibilidad, con uso excesivo de castigos físicos.

Factores de riesgo socioculturales

Machismo

Nuestra sociedad esta impregnada de conceptos machistas. El mito que propone la superioridad masculina está arraigada en nuestra sangre, deformando los conceptos sexuales. Los medios de comunicación y la publicidad que la acompaña basan con frecuencia sus mensajes en este concepto.

Históricamente el machismo ha perjudicado nuestra sociedad y sobre todo a la mujer que ha sido víctima de todo tipo de atropellos y sus derechos sexuales no han sido considerados.

Cuando los padres perpetúan actitudes machistas en el hogar se sobredimensiona el problema; seguramente en su futuro el niño repetirá lo que ha visto.

Sobredimensión de la maternidad

Las expresiones tales como ¡¡madre hay una sola!! Pueden impresionar y sobre valorar a la mujer pero no es necesario hacerlo al precio de minimizar la paternidad ya que no favorece la formación de adecuados conceptos. La mujer debe cuidar esta actitud frente a sus hijos y valorar el rol de la paternidad.

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos”
de Jorge Patpatian


¿Cómo transmiten los padres los conceptos sexuales? (Parte 1)

9 octubre 2009

Los padres siempre comunican conceptos sobre sexualidad a sus hijos y básicamente ésta transmisión depende de cuatro variables:

1) Depende de como sienten y experimentan su propia sexualidad.

Los sentimientos y emociones que tengan los padres sobre el sexo son determinantes. Una actitud positiva hacia el sexo redunda en beneficio para el menor. Por el contrario los sentimientos de fracaso, prejuicios, tabúes, miedos, culpas, etc., afectan la función educativa dejando también huellas en los hijos.

2) El niño recibe formación de acuerdo al modelo que percibe de sus padres.

Aun aquellos que no hablan sobre temas sexuales con sus hijos, imparten educación sexual. El modelo que el niño percibe diariamente, las actitudes de los padres hacia sus propios cuerpos, los roles que cada uno de ellos cumple, la relación afectiva y sus manifestaciones, son el principal modelo que consciente o inconscientemente seguirán o rechazarán los hijos en el futuro.

Todos estos aspectos se inician mucho antes de que los padres brinden información verbal. Este modelo que se transmite nutre diariamente su vida. Esto es lo que “respira en el ambiente familiar” y es la base sobre la cual, los demás elementos de socialización (escuela, amigos, medios de comunicación social) intervienen y producen sus efectos.

3) Los padres transmiten a través de sus actitudes y gestos.

La actitud que tienen los padres a la hora de brindar información es primordial. La comunicación no verbal que acompaña lo expresado en palabras trasluce aprobación o rechazo y otorgan determinados valores a la información.

La motivación, el tono de voz, el contacto visual, ya sea directo, evasivo, etc.; la postura relajada o tensionada; los silencios, omisiones o indiferencia; así como el miedo o el nerviosismo frente a las inquietudes y preguntas, son elementos fundamentales.

4) Transmisión de conceptos que dependen de la comunicación verbal.

Los elementos verbales y la forma de expresarnos que acompañan nuestros sentimientos, gestos y actitudes son factores determinantes.

Las palabras que están impregnadas de honestidad, apertura al diálogo cuando hay inquietudes, coherencia entre lo que se hace y lo que se dice, confianza, respeto, seriedad, la naturalidad con que encaramos el tema son también factores que influyen en la transmisión de conceptos sexuales.

Entre los elementos negativos que debemos evitar, destacamos por ejemplo: ignorancia simulada, indiferencia, ridiculez, jactancia cuando hace preguntas sobre el tema, o repudio o intimidación, entre otros. Seguidamente ahondaremos con más detalles algunas actitudes positivas y otras negativas por parte de los padres.

Actitudes Positivas de los Padres

1. Modelo conyugal

La relación de pareja y lo que el niño percibe de ella es el ejemplo más importante que seguirá. Las características personales del padre del mismo sexo, la forma de vincularse con su cónyuge, el manejo y cumplimiento de sus roles, entre otros factores, son las bases que marcarán la conducta sexual del menor. El niño imitará o rechazará lo que él vea de esta relación y del ejemplo que haya percibido de cada uno de ellos.

La relación de la pareja, el amor, el respeto mutuo, la tolerancia, condiciona la conducta de los hijos en el futuro. Un niño que ha visto y experimentado el amor de los padres entre sí y hacia él, tendrá un camino llano y seguro para creer y experimentar el amor que otros puedan tener por él en la vida adulta.

La presencia de conflictos familiares que no se pudieran resolver o manejar en forma adecuada, actuarán como elementos negativos y tendrán la marca de lo que no se desea para la vida. La falta de confianza y seguridad de que a él podría ocurrirle lo mismo será una realidad latente. Todo esto condiciona la elección y la convivencia en su vida de pareja, sus prácticas sexuales y la relación que él tendrá con sus hijos en los siguientes años, porque estará marcado por el sello que ha recibido.

Cada niño reacciona de manera distinta cuando los vínculos afectivos de la pareja no son las mejores y no podemos generalizar porque esta reacción dependerá de otros múltiples factores. Entre ellos, el momento evolutivo donde el conflicto aparece, de la posibilidad de afecto que el niño observa a través de otras personas, etc. Ante esta situación siempre debemos evitar críticas y juicios de pareja delante de los hijos. Esto menoscaba la imagen de los padres y es perjudicial para el menor.

Una familia estable que tiene adecuados vínculos afectivos, cuyos miembros se valoran garantiza el desarrollo de un niño y adolescente más sano, libre y sexualmente responsable.

2. Buena comunicación padres-hijos

A no menos que exista una buena relación padres-hijos y diálogo adecuado, será difícil encarar el tema en forma satisfactoria. Diversas situaciones impiden una comunicación abierta intergeneracional. Un estudio realizado a estudiantes de secundaria en Perú indicó que sobre diez mil alumnos entrevistados con la pregunta: ¿A quién acudes cuando tienes un problema serio?, el 37% de los adolescentes entre 11 y 15 años dice no acudir a nadie. Esta investigación revela la gran soledad que sufren los menores. Muchos de los menores que consultan no lo hacen con sus padres cuando tienen dificultades. Por esta razón es necesario enfatizar la importancia de tener una mayor comunicación familiar. Esto no se adquiere de un día al otro. Cuesta mucho trabajo crear y mantener buenos canales de comunicación familiar. Es un proceso complejo que requiere esfuerzo.

Los especialistas indican algunas pautas para mejorar la comunicación familiar: entre ellas se destacan:

- Las reglas que los padres imponen sin una correcta relación pueden derivar en rebelión de los hijos. Antes de dar reglas es necesaria una buena relación.

- Compartir tiempo y espacio con ellos.

- Escuchar en forma adecuada, atendiendo sus emociones y sentimientos.

- Dar confianza. Tener por norma de relación que el niño es inocente. Hasta que se demuestra lo contrario, no es culpable.

- Cuando se necesite corregir, hacerlo en privado. La crítica pública humilla y daña la comunicación ulterior.

- Ser consecuente pero flexible y aprender a ceder en determinadas circunstancias.

3. Amor incondicional

El amor incondicional de los padres hacia los hijos es fundamental en fomentar bases sólidas para su autoestima y salud emocional. Esto significa aceptarlo por lo que es y no por lo que tiene o hace. El niño no debe ganarse el amor de los padres, debe ser tácito, por derecho de ser hijo. Si un niño presenta carencias afectivas precoces tendrá un terreno propicio para cultivar enfermedades mentales y patologías sexuales. Se describen cuadros psiquiátricos graves como depresión y esquizofrenia, en estas situaciones. Carencias afectivas que se desarrollan más tardíamente, ya sean por disgregación familiar, ruptura, abandono o deserción de uno de los padres, entre otras múltiples situaciones, tienen su expresión en trastornos en la esfera afectiva con inmadurez para establecer vínculos sociales estables, satisfactorios y duraderos.

La ausencia de afecto y amor incondicional, sumada a la percepción que él es un estorbo para los padres puede crear serias frustraciones con riesgo de desembocar en trastornos emocionales y sexuales en el futuro.

4. Fomentar su autoestima

La autoestima es el valor y la aceptación adecuada de sí mismo. Según tenga ésta capacidad podrá valorar y aceptar a los demás. Quien se siente amado y valorado desde los primeros años de su vida, experimenta la sensación de aprecio y adquiere una saludable sensación de importancia y valía personal. Todo esto contribuye para que en el futuro, tenga la sensación y la seguridad de que otros lo amarán a él. Cuando hay una baja autoestima, aparecen sentimientos de rechazo cuyas manifestaciones se hacen ostensibles en múltiples áreas de su vida, entre ellas la sexual.

La ausencia de manifestaciones positivas por parte de la familia hacia el menor, pueden traducirse tarde o temprano en trastornos de conducta o en desconexiones afectivas. La pérdida de confianza en sí mismo también es un factor de riesgo para buscar sustitutos como el alcohol y la droga con la ilusión de encontrar un sentido y seguridad que su familia no ha podido brindar. La autoestima adecuada en un menor es una vacuna que inmuniza y que otorga anticuerpos frente a estas situaciones.

5. Contacto físico adecuado

El amor incondicional y una buena comunicación se expresan a través de un adecuado contacto físico. Necesitamos expresar afectos a través de abrazos, caricias y besos. El menor necesita ser abrazado y acariciado por los padres. Esto no constituye en seres responsables y con adecuadas intenciones ninguna forma de abuso sexual. Es más, la comunicación y la transmisión de afectos a través del contacto adecuado estimula la confianza y la autoestima y es una base adecuada para su futuro rol sexual.

6. Aceptar el sexo biológico del niño

El niño debe ser aceptado cualquiera fuere su sexo y debe ser tratado y educado con los roles culturales de su género. Cambiar esta norma, es confundir al niño. También debemos tener en cuenta una diferenciación al elegir su nombre. Es mejor no dar lugar a confusiones.

7. Aceptar todo el cuerpo como algo natural

Con especial referencia aludimos a los órganos y funciones sexuales. Cuando un padre tiene la convicción de que hay partes del cuerpo que son malas, sucias y ocultas, y distintas al resto, es un falso concepto que no contribuye a una educación sexual adecuada. Las actitudes correctas que un menor tenga de su propio cuerpo y de todos sus órganos, dependerán de lo que los padres hayan transmitido a través de sus miradas, actitudes, respuestas y explicaciones recibidas. El cuerpo humano no tiene partes buenas y malas, limpias ni sucias. Una aceptación adecuada de todo el cuerpo y del ser es una base firme para transmitir conceptos sexuales positivos.

8. Transmitir valores y no solamente información biológica

Hay conceptos que los padres deben transmitir acerca de lo que se espera del hombre y de la mujer. Una actitud positiva en la educación sexual que los padres construyen pasa por la transmisión de valores que trasciende lo anatómico o fisiológico. El niño necesita orientación y límites. Los padres debemos compartir valores morales que respondan en forma positiva y contrarresten la crisis sexual que vive nuestra sociedad.

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos”
de Jorge Patpatian


¿Por obligación o responsabilidad?

11 septiembre 2009

-         ¿Mi hijo?, ¡Es igual que el padre! ¡No cumplen con sus mínimas obligaciones…no recogen ni ordenan sus ropas. Mi hijo no realiza, por iniciativa propia, las tareas ni estudia lo mínimo que le exigen y no hablemos de responsabilidad,  es una palabra que no existe en su vocabulario! ¿Mi marido? Hay que llamarlo diez veces durante cuarenta minutos para que se levante por la mañana. ¡Es un irresponsable!.. Con ese ejemplo que puedo esperar de mis hijos…-

-         Al hermano A. no se le pude encomendar nada, acepta realizar una tarea, pero llegado el momento no cumple, ni avisa para que otro lo haga en su lugar. ¡Es un irresponsable!  –

-         ¡Este empleado jamás va a hacer algo con ganas o poniendo un poco de voluntad, para él todo es una pesada carga, no se que voy a hacer..! -

¿Le resultan familiares estos comentarios? En el lenguaje cotidiano, ambos términos parecen confundirse a veces como sinónimos. De allí la importancia de reflexionar sobre ambos en relación a la formación y educación de los niños. Normalmente se entiende por “obligación” la imposición o exigencia de cumplir o realizar algo. Se dice de alguien que es ”responsable” cuando está asociado y comprometido con aquello que realiza, además lo hace disfrutándolo.

Algunas preguntas

·       ¿El enseñar a un niño a cumplir con sus obligaciones no es educarlo para ser una persona responsable?

·       ¿Cuál es la diferencia entre un miembro que cumple con sus obligaciones y un creyente responsable?

·       ¿Un empleado responsable no cumple acaso con las obligaciones?

Los pensamientos discurrirán más en lo referente a los niños o hijos, pero se verá, que por lo amplio del tema, que son de fácil aplicación a miembros de la iglesia o empleados y obreros en una empresa o institución.

El cumplir con las obligaciones es una cualidad necesaria, pero no suficiente para el desarrollo de la responsabilidad. La obligación es una imposición externa, es algo con lo que no se está comprometido, es aquello que se debe hacer para obtener un premio y evitar un castigo. Se trata de un objetivo o meta impuesta por otros desde afuera.

Obligar: es presionar desde afuera. Responsabilizar: es comprometer desde dentro, está asociado con la motivación.

En la medida que esta característica “externa al sujeto” e “impuesta por otro” se mantiene, hablaremos de obligaciones para cumplir con alguien o algo extremo. De este modo, la obligación es ajena, extraña al sujeto y requiere de alguien que controle, obligue y asegure su cumplimiento.

Muchos adultos concurren puntualmente al trabajo; esta es su obligación. Allí está el reloj que controla cuando llegan y cuando se van, un supervisor que verifica la realización de la tarea. Formalmente el individuo cumple con su obligación de ir al trabajo y trabajar. Pero es necesaria la presencia de un control que verifique el cumplimiento de dicha obligación.

De la obligación a la responsabilidad

Si, por el contrario, aquello que comienza siendo una obligación se transforma en una necesidad, a través de la cual la persona se realiza, gratifica y reconoce, entonces ya no es externo a él, sino que es parte de sí mismo. No lo hace por imposición externa sino por necesidad interior, esto es la responsabilidad.

David sintió esa responsabilidad frente al desafío de Goliát, a él nadie le obligaba a luchar contra el gigante. No tenia edad, ni adiestramiento milita, pero la fe en su Dios, la experiencia como pastor defendiendo a su rebaño, le hizo identificarse con la realidad y sintió delante del Señor y su pueblo esa responsabilidad, haciéndole tomar el problema como suyo. -1a Samuel 17 –

Cuando una tarea es realizada por obligación se hace pesada, aburrida, mecánica y repetida. Un niño que cumple con la obligación de ir a la escuela y pasar de grado, necesita permanentemente el control externo para que cumpla con su obligación (¡No hablemos de algunos adolescentes! ). Dicho cumplimiento es formal; concurre al colegio, “deposita su cuerpo en el banco”, lo más desparramado posible y su imaginación comienza a volar por los más intrincados senderos de las fantasías, el más allá y sus alrededores. Estudia, (bueno, es un decir) estrictamente la media página que le marcan, repite de memoria, aprende porque para pasar de grado debe retener ciertos contenidos. Él sabe que si “cumple con la obligación” obtendrá un premio: pasar de grado o de año, sino lo hace tendrá un castigo ir a recuperatorio o repetir.

El niño o adolescente que es responsable de su tarea escolar, en cambio se gratifica en su realización, la disfruta, la goza, es curioso, inquieto, creativo e innovador. Es probable que cuestione la disciplina y la rigidez de las normas o código de convivencia establecido, pero aprende porque le interesa saber, no quiere en principio “aprobar como sea” o “zafar“, necesita conocer, responder sus interrogantes y formularse otros. El tiempo que le dedica a su tarea, hace que la misma sea importante y lo que para la persona es importante es deseable, disfrutable y hasta se hace necesario.

La tarea se realiza entonces desde dentro, desde la necesidad del sujeto. y la meta se busca como modo de satisfacción, de allí: el placer, la gratificación, la plenitud y el goce que se obtiene de este modo.

Para desarrollar la responsabilidad

En general, se pone el acento en “obligar a…”, en crear hábitos que aseguren “el cumplimiento de…”  Los padres obligan a sus hijos a estudiar y obedecerlos. La obligación de un niño y de un adolescente es estudiar y obedecer; la de un adulto es trabajar y mantener a su familia. Nadie dice que la obligación del ser humano es ser feliz, dado que esto no es una obligación sino una necesidad que responsablemente se plantea el ser humano desde dentro. Poner el acento en la obligación es fomentar la dependencia, la insatisfacción, la repetición, el aburrimiento, la frustración y, por ende, la infelicidad.

Que sucede con las religiones y sus dogmas, donde la obligación de cumplir es el mensaje. Solo vasta un ejemplo: algunos interpretan a Dios en el Islam como el que pide la vida de los hijos de los hombres, mientras que el Dios de la Biblia da a Su Hijo por los hombres. Por eso cumplir con sus mandamientos no es nuestra obligación, sino nuestra responsabilidad

Más preguntas

·       ¿Cómo ayudar entonces a desarrollar la responsabilidad?

·       ¿Cómo contribuir a que la persona quiera lo que hace y entonces sea responsable de su hacer?

Las respuestas es “un estilo de vida”. Está en los valores imperantes en la casa, en el tipo de vínculos que se establecen y en cómo se afrontan y determinan las acciones.

Analicemos, entonces, cual es el modelo que los adultos ofrecen:

·       ¿Cumple en criar, educar, atender y mantener a los hijos como una obligación impuesta por la vida?

·       ¿O se gratifican, realizan, gozan, se reconocen y trasciende en la función paterna disfrutando a los hijos como “una herencia de Jehová”? – Salmo 127:3 -

Signados por el deber o la necesidad

Según sea la respuesta, será el modelo que se le está proponiendo al niño. Así sea el tipo de vínculo, de lazos que se desarrollen, signados por el deber o relacionados con la gratitud a Dios, el gozo de la tarea y la realización personal.

El niño crecerá en la responsabilidad y la creatividad, si acompañarlo en el camino de la vida, ayudarlo, estimularlo, motivarlo, apoyarlo, contenerlo, es algo placentero, necesario, y gratificante  para los padres; quienes lo toman como una responsabilidad delegada por Dios, “criándolos en disciplina y amonestación del Señor” – Efesios 6:4 -

Practiquemos estos principios con los hermanos en la fe a nuestro cuidado y con las personas bajo nuestra responsabilidad.

Responsabilizar es responsabilizarse

Ayudar a desarrollar la responsabilidad está relacionado con la posibilidad de responsabilizarse, es decir de reconocerse en la tarea, identificarse con ella.

Es responsable aquel que ama lo que hace. El que hace con amor, hace con responsabilidad. Poniendo en la tarea espiritual o secular, cualquiera sea la magnitud de la misma, (Efesios 6:5-9; Colosenses 3:17, 22-24) el amor que Dios derramó en nosotros, (Romanos 5:5) enseñaremos responsabilidad a quienes dependen de nosotros, y por sobre todas las cosas no estamos solos: “Porque Dios es el que en vosotros produce el querer como el hacer, por su buena voluntad.” – Filipenses 2:13

Por: Osvaldo Maccio

Fuente: Momento de Decisión (Reproducción autorizada)


Mitos de la Educación Sexual

4 septiembre 2009

El Diccionario de Sexología del Dr. Flores Colombino define un mito sexual como un relato fabuloso con apariencia de realidad que contiene información sexual equivocada o carente de valor científico aunque sea de gran predicamento popular. Por generaciones existen estas falsas verdades. Los mitos dificultan la enseñanza de la sexualidad y multiplican la ignorancia. Veamos algunos de ellos.

La educación sexual consiste en brindar información sobre anatomía y fisiología sexual.

Esto no es totalmente cierto. La educación sexual no se limita exclusivamente a impartir información sobre aspectos anatómicos o fisiológicos de la reproducción. Este solo es una parte de la educación sexual. El aspecto formativo que se transmite a través de las actitudes de los padres comienza mucho antes que el niño formule sus interrogantes y tienen un importante papel en su formación. La información puede omitirse en el proceso educativo, pero las actitudes de los padres se transmiten siempre y dejan huellas sobre el menor.

Hijo mío, guarda mis razones, y atesora contigo mis mandamientos. Guarda mis mandamientos y vivirás, y mi ley como las niñas de tus ojos. Lígalos a tus dedos; escríbelos en la tabla de tu corazón. Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana, y a la inteligencia llama parienta; para que te guarden de la mujer ajena, y de la extraña que ablanda sus palabras.” Prv. 7:1-5

La sexualidad tiene que ver solo con el coito.

Es un error reducir la sexualidad a lo estrictamente genital. No podemos confinarla exclusivamente a la procreación así como tampoco a su función erótica. La sexualidad es una dimensión más amplia que incluye todo nuestro ser siendo resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos o espirituales. Nuestra sexualidad se expresa en todo lo que somos, sentimos, pensamos y hacemos.

En la actualidad los niños y los adolescentes están informados sobre sexo.

No siempre es así. El sensacionalismo sexual que presentan los medios de comunicación vende la idea que todos conocen el tema. Lo cierto es que muchos carecen de información que provea elementos para tener una conducta sexual apropiada. La desinformación es más pronunciada cuando los padres evitan hablar sobre el tema. El menor buscará saciar su curiosidad en fuentes no fieles. Posiblemente de sus amistades, de revistas pornográficas y en los ejemplos que observe de la TV o del ambiente que lo rodea. En esta situación el menor tiene mayor riesgo de cometer errores que podrán marcar su futuro.

Estimular a un adolescente para acelerar experiencias sexuales contribuye a su madurez sexual.

Es un error apurar a los hijos para que asuman roles y conductas sexuales activas en una edad en la que no están preparados. Aun si el menor tiene las condiciones biológicas para ejercer su genitalidad, esto no significa que tenga la madurez suficiente para hacerlo. Se debe prestar especial cuidado de las primeras relaciones sexuales, muchas de las cuales crean frustración e inseguridad y no se realizan en las mejores condiciones.

Bebe el agua de tu misma cisterna, y los raudales de tu propio pozo.
¿Se derramarán tus fuentes por las calles,
Y tus corrientes de aguas por las plazas?” Prv. 5:15,16

Los encuentros sexuales constituyen siempre una experiencia gratificante.

La idea que muchos individuos tienen, particularmente los adolescentes, es que las relaciones sexuales constituyen siempre una experiencia emocional sumamente gratificante. En realidad así tendría que ser pero la experiencia demuestra que esto no siempre ocurre. En ocasiones el encuentro sexual está envuelto de una serie de circunstancias que se acompañan de frustraciones, temores, miedos, dolor, amargura, resentimientos, etc. Debemos tener en cuenta estos sentimientos y conocer aquellas conductas que pueden desembocar en consecuencias negativas. Lo que las telenovelas y otros medios nos venden, que la sexualidad es solo amor, romance, fascinación y placer es también un mito que debemos desterrar. Una relación sexual satisfactoria requiere un buen preludio, inicio y desarrollo satisfactorio, un final también gratificante, seguido de la satisfacción que produce el recuerdo. No siempre todas estas etapas se cumplen y cuando esto ocurre, el encuentro sexual no ha sido realmente una experiencia gratificante.

Ahora pues, hijos, oídme, y no os apartéis de las razones de mi boca. Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa; para que no des a los extraños tu honor, y tus años al cruel; no sea que extraños se sacien de tu fuerza, y tus trabajos estén en casa del extraño; y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo, y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, y mi corazón menospreció la reprensión;” Prv. 5:7-12

La sexualidad es solo tema para adultos.

A partir de los aportes del psicoanálisis se sostiene que la sexualidad humana existe mucho antes de la maduración y la aparición de los caracteres sexuales secundarios. La influencia de los padres sobre la sexualidad de los hijos comienza desde el momento que se acepta el embarazo y el nuevo ser y la aceptación sea cual sea su sexo. Luego del nacimiento el aprendizaje es continuo y permanente y se funda mucho antes de comenzar la edad adulta.

Proverbios 5:1 y 7:1 el padre le enseña al hijo, su contexto es en medio del sexo.

La curiosidad es morbosa

Esto también es un falso concepto. El interés que un niño tiene sobre asuntos sexuales forma parte de la curiosidad normal y de su crecimiento. Esto no representa ningún signo de anormalidad. Lo que no es aconsejable para el niño es dejarle dudas o no responder sus interrogantes. Por este motivo uno de los objetivos de la educación es satisfacer su normal curiosidad.

El hijo sabio recibe el consejo del padre; mas el burlador no escucha las reprensiones. “Prv. 13:1, “El corazón entendido busca la sabiduría; mas la boca de los necios se alimenta de necedades.” Prv. 15:14, “Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; mas en la multitud de consejeros se afirman.”Prv. 15:22

Hablar de sexo con los menores estimula la actividad sexual y aumenta la promiscuidad.

En realidad es lo contrario. Está demostrado que la falta de una educación adecuada es una de las causas por las que muchos tienen un mal manejo de su sexualidad, lo que frecuentemente se traduce por disfunciones sexuales, embarazos precoces, abortos, enfermedades de transmisión sexual, etc. El desconocimiento sobre sexualidad y reproducción, sumado a conceptos populares falsos, estimulados por los medios masivos y agravados por modelos negativos, traen como consecuencia que las primeras exploraciones sexuales sean inesperadas, irresponsables y negativas. Diversos estudios han demostrado que los adolescentes bien informados tienen mayor habilidad de postergar las actividades sexuales y comportarse con mayor responsabilidad. Cuanta más información maneje un niño y adolescente sobre temas sexuales proveniente de su hogar, menos la buscará en otras fuentes, y probablemente el inicio de su vida sexual se postergue para ser realizado en condiciones más seguras y responsables.

Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre;
átalos siempre en tu corazón, enlázalos a tu cuello. Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán; hablarán contigo cuando despiertes. Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen, para que te guarden de la mala mujer, de la blandura de la lengua de la mujer extraña. No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos;” Prv. 6:20-25

Se debe aprender de la experiencia.

La experiencia no siempre es el mejor camino para aprender sobre sexo. Por el contrario, una experiencia negativa que ocurre inesperada y precozmente suele falsear el conocimiento y dar una idea equivocada sobre lo que es la sexualidad dejando huellas que marcarán su conducta futura.

Pasé junto al campo del hombre perezoso, y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, ortigas habían ya cubierto su faz, y su cerca de piedra estaba ya destruida.” Prv. 24:30,31

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos”
de Jorge Patpatian


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 741 seguidores