La Plaga de la Impuntualidad

18 marzo 2014

impuntualidad-interiorPeriódicamente llegan plagas a diferentes partes del mundo, y lamentablemente la iglesia no está exenta de ellas. Hay una plaga contagiosa que ha dañado la salud espiritual de un gran número de congregaciones cristianas, creo que es tiempo que nos concienticemos sobre la necesidad de combatir esta mal. El problema al que me refiero es “la plaga” de la impuntualidad.

Es cierto que a cualquiera de nosotros a veces le pasa algo imprevisto que impide llegar a la hora indicada. Pero, infelizmente para muchos la impuntualidad se ha vuelto crónica; se ha convertido en un hábito de vida. Y quiero identificar ocho motivos por los que debemos declarar la guerra contra esta plaga.

1. ES SEÑAL DE INDISCIPLINA PERSONAL

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”

“El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio. Porque para todo lo que quisieres hay tiempo y juicio… ” (Eclesiastés 3:1; 8:5,6)

Todos tenemos siete días a la semana. Cada día tiene 24 horas. Hay tiempo para cada actividad. Hay tiempo para dormir, para cocinar, para comer y trabajar. Y necesitamos dar tiempo a Dios.

Varias veces por semana, nos reunimos como una iglesia local, dejando los demás quehaceres. Son pocas horas al final de cuentas que nos reunimos como pueblo de Dios. ¿No seríamos capaces de dar al Señor el tiempo que hemos señalado para ese propósito?

Tal vez algunos tendrán que alistar el almuerzo de domingo la noche anterior; otros tendrán que levantarse más temprano. Otros llegan tarde porque están haciendo en el día del Señor lo que deberían hacer en los otros seis días de la semana.

La impuntualidad demuestra indisciplina. Una característica de uno que administra bien su tiempo es la puntualidad. Al llegar siempre tarde, damos a conocer que no sabemos organizar nuestra vida y nuestro tiempo.

El Sr. Donald Whitney dijo: “Una vida piadosa es el resultado de una vida espiritual disciplinada. Y, en el centro de una vida espiritual disciplinada está la disciplina del tiempo.”

El Señor Jesús nos da un ejemplo: “Y cuando era la hora, se sentó a la mesa” (Lucas 22:14). Su vida es un modelo de perfecto orden y armonía.

El vino al mundo “en el cumplimiento del tiempo”. Y vivía cumpliendo en el momento preciso los propósitos de Dios. Cada cristiano debe tener como meta crecer hacia la semejanza de Cristo-y parte de esa semejanza es la puntualidad.

Un hermano presentó una solicitud para trabajar como misionero con una cierta misión. Le citaron a las 3:00 de la mañana para una entrevista.

Era una mañana fría, pero el candidato llegó a la hora citada. El esperó hasta las 8:00 de la mañana hasta que por fin llegó el entrevistador.

La primera pregunta que se le hizo era: “Deletréeme la palabra “panadero”.

“P-a-n-a-d-e-r-o”

“Muy bien, ahora veamos cuanto sabe de números. Dos multiplicado por dos, ¿cuánto es?”

“Cuatro,” dijo el candidato.

“Muy bien,” fue la respuesta. “Mañana voy a recomendar al directorio, que le acepten como misionero. Ud. ha aprobado el examen.”

En la reunión con el directorio el entrevistador dijo: “El candidato tiene todas las cualidades de un misionero.”

“Primero, puse a prueba su auto-negación. Le cité a las 3:00 de la mañana en una noche fría. El dejó su cama caliente para estar allí sin ninguna palabra de queja.”

“Luego, le probé en el área de la puntualidad y él llegó a hora.”

“En tercer lugar, le examiné en cuanto a la paciencia. Le hice esperar 5 horas para verme, y no desmostró ninguna impaciencia por la larga espera.”

“Cuarto, le puse a prueba en el área del enojo. El candidato no demostró ningún indicio de ello; ni siquiera cuestionó mi tardanza.”

“Quinto, probé su humildad. Le hice preguntas que aun un niño pequeño podía responder y él no se demostró ofendido de ninguna manera.”

“Este hombre cumple con todos los requisitos para ser la clase de misionero que necesitamos.”

El ser puntual es una disciplina básica e importante de la vida.

2. ES PERJUDICIAL PARA EL DESARROLLO DE LAS REUNIONES

“Hágase todo decentemente y con orden” (1 Corintios 14:40).

En muchas congregaciones las reuniones comienzan con unos cuantos hermanos presentes y de a poquito llegan los demás como a gotas. Mayormente se tiene que comenzar a alabar a Dios muy apenas con unas pocas voces. El director tiene que dirigir la alabanza frente a una cantidad de asientos vacíos. A veces los primeros cantos son dúos o tríos hasta que algunos más aparecen.

Si la prédica comenzara a la hora señalada, la mayoría perdería la primera mitad del mensaje. Puesto que el predicador ha pasado horas orando, estudiando y preparando, preferimos que él predique a personas que van a escucharle y no a asientos vacíos. Por esta razón, el mensaje se posterga hasta que más gente llegue. Y al final no falta alguno que diga: “Aquí terminan muy tarde las reuniones.”

A veces estamos adorando en la Cena del Señor, y siguen entrando hermanos para tomar su asiento a media reunión. Interrupciones de ese tipo distraen y detractan de lo que estamos haciendo. Otros llegan tarde y luego piden un himno que ya se cantó antes que ellos entrasen. Se han perdido la mitad de la reunión y no están al tanto de lo que pasó en la primera parte del culto. Algunos llegan tan atrasados que han perdido el primer símbolo y alguien tiene ir a servirles expresamente a ellos. Todo eso resulta muy negativo.

¡Qué tremendo sería, en cambio, que todos estuviésemos presentes 5 ó 10 minutos antes del inicio! Podríamos sentarnos y preparar nuestros corazones en la presencia del Señor, meditar en un himno o leer algún pasaje de la Palabra de Dios. En el momento de comenzar todos uniríamos nuestras voces en alabanza a Dios. Habría un coro unido desde el primer himno. ¡Cuánto más ánimo y expectativa habría si todos participásemos juntos desde el inico de la reunión!

Si llegáramos temprano a las reuniones nocturnas, podríamos estar orando silenciosamente que Dios nos hable, que derrame su bendición y obre en la reunión.

¡Qué diferencia habría en nuestros cultos si nos libráramos de los perjuicios de la impuntualidad!

3. ES UNA COSTUMBRE NEGATIVA QUE CONTIAGA A OTROS

“Un poco de levadura leuda toda la masa” (Gálatas 5:9)

Otro de los problemas de la impuntualidad es que – es altamente contiagiosa. Mayormente los hermanos nuevos suelen llegar a la hora. Ellos dan por sentado que todo creyente ha de tener un ferviente interés en aprovechar cada minuto de la reunión. Con el correr del tiempo, ellos observan que este no es el caso con los hermanos más antiguos, y pronto comienzan a seguir su mal ejemplo. Ellos dicen: “Aquí estoy fuera de honda, nadie respeta la hora, ¿por qué lo voy a hacer yo?” Se acomodan a la costumbre general y así otros más ingresan a las filas de los tardones.

La Palabra de Dios nos exhorta: “… decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano” (Romanos 14:13). “Sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12). ¿Qué tipo de ejemplo estás dando tú?

4. ES UN TESTIMONIO NEGATIVO PARA LOS DE AFUERA

“Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres” (II Corintios 3:2).

Los demás oyen nuestras palabras, pero sobre todo observan nuestras acciones. Nuestra vida es una carta abierta que ellos leen cuidadosamente.

Cuando ven nuestra falta de preocupación para ser puntuales en llegar a las reuniones, ellos leen un mensaje de apatía e indiferencia respecto a Cristo y el evangelio.

Al ver nuestra impuntualidad es probable que los de afuera saquen conclusiones como las siguientes:

-“A esta gente no le interesa mucho lo que ocurre aquí.”

-“Evidentemente no es algo muy prioritario para ellos.”

-“Si los miembros de esta iglesia demuestran tan poquito apego a las cosas de Cristo, creo que el asunto no me va a interesar mucho.”

Pero, si llegada la hora, el local está lleno de gente que canta y participa con entusiasmo y fervor, los que entran dirán: “Aquí hay algo. Lo que veo en esta gente me despierta el interés de saber más.”

Nuestra actitud respecto a la puntualidad podría decir mucho a los que nos observan. ¡Cuidado que de esa manera estemos poniendo tropiezos a otros!

5. ES UNA MANERA DE ROBAR TIEMPO A LOS DEMÁS

“El que hurtaba, no hurte más” (Efesios 4:28).

Cuando otros tienen postergar el inicio de la reunión a causa de nuestra impuntalidad les hemos robado tiempo. Otros disciplinadamente han llegado a hora para adorar al Señor y nosotros hemos quitado tiempo de la adoración haciéndoles esperar hasta que se nos ocurra aparecer.

En este caso hemos jugado el papel de ladrón, robando a otro uno de sus bienes más preciosos, su tiempo. Y no sólo hemos robado a los hermanos, también hemos robado a Dios un tiempo de adoración. La Biblia nos exhorta:

“El que hurtaba, no hurte más”.

Lucas 6:31 dice: “Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.” ¿A cuántos les gusta que otros le hagan esperar? A nadie le agrada eso. Entonces, no demos a otros el trato que no quisiéramos recibir de ellos.

6. DEMUESTRA FALTA DE CONSIDERACIÓN POR OTROS

La puntualidad es una forma de demostrar alta estima por otras personas y su tiempo. Ser puntual es una parte del amor cristiano. Es pensar en el bien de los demás y no sólo en el mío. La impuntualidad es desestimar a otros y a su tiempo. Filipenses 2:3 dice: “estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo.” Una forma de mostrar esa consideración es por medio de la puntualidad.

El llegar atrasado demuestra falta de respeto para otros. Estamos diciendo: “No me importa si otros tienen que esperarme a mi. Que me esperen.” Llegamos y si la reunión no ha comenzado decimos: “Ah, estoy a hora. No ha empezado todavía.” En lugar de eso debemos decir: “Por mi impuntualidad, soy culpable de atrasar el inicio de la reunión. Hay hermanos que llegaron más antes que yo y ellos han tenido que estar aquí esperando hasta que hubiera más gente para iniciar la reunión. A causa de personas como yo este culto está comenzando tarde.”

En cierta oportunidad el gerente general de Patiño, el magnate de las minas, tenía una propuesta para mejorar la relación obrero / patronal.

Él quiso sugerir que el obrero fuese pagado en la moneda en que se vendía el mineral; sea libra esterlina, dólar americano o lo que fuera. Se fijó una reunión para las 10:00 de la mañana para que el gerente conversara con Patiño al respecto. Cuando Patiño no llegó a las 10:00 el gerente le esperó hasta las 10:05 y dijo: “a mí nadie me va a faltar respeto” y se fue. Por la impuntualidad de Patiño esa reunión nunca se produjo. Ese gerente entendió claramente que la falta de puntualidad demuestra falta de respeto, por más que seamos el hombre más rico del mundo.

¿Se nos ocurre que algunos de nosotros está faltando el respeto a sus hermanos todas las semanas? Están fallando en cumplir el mandamiento más repetido en la Biblia, que nos amemos los unos a los otros. Muchos no se dan cuenta de cuanta frustración han causado a otros por sus atrasos a las reuniones, y de cuanto desaliento han sembrado. Es importante tomar conciencia de ese hecho.

7. ES MOTIVO DE PÉRDIDA DE BENDICIONES

Mateo 25:1-13 nos relata la parábola de las Diez Vírgenes. En esa historia aprendemos tres cosas de las vírgenes que llegaron tarde:

a) Llegaron atrasadas por no hacer los preparativos necesarios.

La puntualidad requiere preparar las cosas de antemano para poder evitar los atrasos. Necesito hacerme las siguientes preguntas:

-¿Qué cosas debo atender el día anterior?

-¿Cuánto tiempo necesito para alistarme?

-¿Cuánto tiempo necesito para llegar a la reunión?

-¿A qué hora debo partir de mi casa?

b) Las que llegaron tarde son denominadas: “imprudentes”.

Tendríamos que deducir de esta historia que la impuntualidad es una imprudencia. ¿No seríamos prudentes en corregir esta área de nuestra vida?

c) Por su atraso perdieron una bendición grande.

Por su impuntualidad las insensatas se perdieron la boda. En esta parábola eso representa perder el reino de Dios. Fue un pequeño descuido, pero resultó en un gran perjuicio. Los pequeños atrasos pueden ocasionar grandes consecuencias.

¡Cuánto bien espiritual hemos perdido por habernos perdido la primer mitad de muchas reuniones! ¡Cuántas veces el Señor tenía una palabra para nosotros, pero no estabamos allí para recibirla! ¡Cuánto pan espiritual hemos perdido por nuestros atrasos! ¡Cuántas horas de alabanza a Dios hemos desperdiciado!

Cuando a Alejandro Magno se le preguntó cómo había podido conquistar el mundo, él respondió: “fue logrado por no demorar.” ¡Cuánto avance hemos perdido nosotros por nuestras demoras en las cosas de Dios!

Probablemente la mayoría raramente falla en su puntualidad a su trabajos seculares. ¿Hemos de hacer menos para Aquel que su vida dio por nosotros en la cruz? Si nosotros cumplimos puntualmente con nuestros empleadores terrenales, ¿acaso no merece mucho más nuestro Señor Jesús?

Cuando terminamos de sacar todas nuestras excusas, tenemos que admitir que en el fondo tenemos un corazón que ha perdido su primer amor.

Hay un refrán que dice: “Cuando el corazón está bien, los pies son veloces.” Tal vez aquí está la verdadera razón porque nos cuesta llegar a la hora. El problema no está en los pies, sino en el corazón.

¿Hasta qué punto has sido tú afectado por esta plaga? Probablemente todos tenemos que admitir que hemos sido contagiados. Posiblemente nunca nos hemos propuesto seriamente a corregir esta costumbre negativa. Pero, por medio de este estudio, hemos aprendido ocho buenas razones para hacerlo.

¿Estás dispuesto a p roponerte ante Dios a combatir este problema en tu propia vida? ¿No es tiempo que tú abandones las filas de los tardones?

Te animo a que declares guerra contra la impuntualidad. Aún no es demasiado tarde para hacerlo.

Escrito por:Jorge Schulz

Fuente: www.iglesia.net


Victoriosos y con Esperanza

20 marzo 2013

¡Qué bueno que podamos pensar y reflexionar en la Palabra de Dios, en el amor del Señor! 

Recuerdo que desde mi tierna infancia los problemas de violencia, de alcoholismo que justamente luego acarreaban muchos problemas familiares, hacían que luego se dijera: vamos a empezar de nuevo.

Y, mi padre le decía a mi madre: vamos a empezar de nuevo. Y muchos dicen: vamos a empezar de nuevo, vamos a empezar de cero. Pasa que muchas veces no es posible empezar de cero, no es posible empezar de nuevo porque el tiempo las reiteraciones de los problemas, de las frustraciones, de las reincidencias, de los actos violentos, de los pecados, contra los otros hacen imposible, prácticamente imposible poder comenzar de nuevo.

Solamente hay una forma que traza la palabra de Dios, en la que nosotros podemos realmente, empezar de nuevo, y esto es, a través de un nuevo nacimiento. En el libro del profeta Oseas, en el capítulo 14, en los primeros 7 versículos de este capítulo, el profeta le dice a Israel:

Vuelve, oh Israel, a Jehová tu Dios; porque por tu pecado has caído. Llevad con vosotros palabras de súplica, y volved a Jehová, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien, y te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios. No nos librará el asirio; no montaremos en caballos, ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos: Dioses nuestros; porque en ti el huérfano alcanzará misericordia. Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos. Yo seré a Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano. Se extenderán sus ramas, y será su gloria como la del olivo, y perfumará como el Líbano. Volverán y se sentarán bajo su sombra; serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano.

Hay algo tremendo que se puede deducir de este pasaje y de todo el entorno de la Palabra de Dios, hay una verdad muy importante en la Biblia. El pecado indudablemente nos envejece. El pecado hace que nosotros perdamos la inocencia, nos cubre de vergüenza, nos cubre de pena. Muchas personas en menor ó mayor grado, de acuerdo a la altura de la vida que han pasado, y que han transitado, dependiendo del contexto familiar, educacional, todos hemos perdido la inocencia. La vergüenza nos cubre.

Mucha gente vive derrotada, sin ilusión. Las personas viven comprobando día a Día que están derrotados! Ellos se deprimen. Hoy día, en pleno siglo y con todos los recursos científicos, con todos los adelantos, y progresos de la ciencia y tecnología, cada día, aumenta masivamente, la depresión, angustia, enfermedad, que lleva a que hoy, verdaderas multitudes, no soporten la verguenza y la pena de su corazón.

No soportan que no puedan alcanzar lo que desean y que tienen que recurrir a la drogadicción, a la dependencia de medicación especial, a los ansiolíticos. Y, tantas otras cosas para poder sobrevivir, para poder seguir caminando, para poder seguir deambulando por este mundo. Y esa persona no puede sentirse limpia de nuevo. Porque justamente a causa de ese pecado que nos envejece podemos emplear palabras de súplica y este es el punto de que las personas no saben dirigir bien su súplica.

Las personas generalmente suplican a los hombres, suplican al psiquiatra, suplican al pastor al sacerdote pero debemos suplicar, suplicar a Dios. Dios ha hecho todo lo que él ha hecho para salvarnos. Ahora nos toca a nosotros suplicar su perdón por nuestro pecado. A él es que nosotros debemos acercarnos en verdadera súplica y no a otros. Muchas personas tratan de descargarse confesando sus pecados a profesionales de la salud ó profesionales religiosos. Ellos no logran sentir un alivio. Pasa un rato de acuerdo al estado anímico y vuelve a sentir el mismo desasosiego.

La misma carga está allí, no se ha movido. Hoy también se trata el tema del control mental, auto convencimiento, pero así, aún no logras la paz. No logras la limpieza interior, tienes que clamar y tienes que suplicar a Dios. Tienes que abandonar el pecado y seguir a Dios con todo tu corazón y sino todas tus palabras son vanas.

Demasiado hablamos a los hombres, de masiado hablamos a Dios. Le decimos muchas cosas pero no estamos dispuestos a dejar nuestra vida de pecado y esto no tiene sentido.

El amor como la obediencia, como la sumisión, no es solamente de palabras sino de hechos. A veces Dios no escucha nuestras súplicas porque nuestras acciones no se lo permiten oír. Nosotros lo apabullamos de palabras de súplicas ó a veces de promesas vanas que no cumplimos.

También vemos que muchas personas, como lo dice aquel pasaje, buscan soluciones inadecuadas al pecado. Aquel profeta hace referencia, a que mucha busca soluciones en los ídolos que hacen nuestras manos. Muchas personas buscan alivio en un objeto, hecho por manos de hombres, le hablan a la estatua, y le hablan al ídolo, pensando ser aliviados.

Piensan también que sus buenas obras, le pueden llevar al perdón de sus pecados. Las buenas obras son un producto de la vida nueva. No el contrario. Dios nos perdona por su gracia y por su amor, no por lo que nosotros podamos merecer. El perdón es el resultado de la gracia de Dios, la Biblia dice que Dios nos ama y que no desea ver a nadie caminando hacia el infierno. Dios dio a su hijo Jesucristo para abrirnos el camino de la salvación para abrirnos el camino a la vida eterna. Y la Biblia dice que la vida nueva trae gozo ¡claro que sí porque hay gozo y paz al experimentar el perdón de Dios. Hay gozo y paz al experimentar este eterno perdón y él nos ofrece este nuevo nacimiento.

Él ya cumplió su parte él ya hizo todo lo que tenía que hacer. Envió a su hijo al mundo para que muriera en la cruz por nosotros y derramara su sangre limpia y sin pecado por nosotros, satisfaciendo la justicia divina y, si nosotros creemos en él, si lo aceptamos si lo seguimos y lo obedecemos, experimentaremos la vida eterna. Yo deseo con todo mi corazón que tú puedas renunciar a todas esas muletas para tener gozo, perdón y vengas a Jesucristo con todo tu corazón, y creas en su perdón porque la Biblia dice porque si confesamos nuestros pecados él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Que Dios te bendiga.

Autor: Herman Hartwich

Fuente: Llamada de Medianoche


Tatuajes, ¿una marca permanente?

11 marzo 2012

“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues la que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas “.

Descripción: Descripción: 156-aborto_derecho_a_vivir_clip_image001INTRODUCCIÓN:
La palabra tatuar, procede de la antigua lengua de la Isla de Tahití, en la Polinesia.

Este vocablo se origina del golpeteo que se realiza sobre la piel para lograr la impresión gráfica.

El ta – tú que como golpeteo se produce, es para marcar la piel.

La costumbre de tatuar la piel fue extendida entre los pueblos de Asia, Afrecha y Oceanía. En la actualidad esta moda está difundida en todo el mundo, en especial sobre adolescentes y jóvenes. Este crecimiento ha sido tan importante que es común hallar en cualquier centro comercial, locales dedicados a esta práctica.

Esta práctica tiene sus primitivos orígenes en la magia y la superstición, aunque algunas razas lo usan como adorno o decoración del cuerpo.
La modificación corporal es tan antigua como el hombre: tatuajes, perforaciones, implantes, reducciones, etc.

¿CÓMO SE IMPRIME EL TATUAJE?

La forma moderna de tatuar es mediante pinchazos efectuados con una herramienta eléctrica. La misma es en forma de lápiz que perfora cierta profundidad de piel, introduciendo ciertos pigmentos a la par que se dibuja el diseño seleccionado.Estos instrumentos pueden pinchar la piel a una velocidad de 2500 veces por minuto.

¿ES DOLOROSA LA INSCRIPCIÓN DEL TATUAJE?

La inscripción de un tatuaje causa dolor. El proceso del tatuaje involucra picar la piel; la cual presenta miles de terminales nerviosas que llevan información de dolor durante el procedimiento. Mientras que el tatuaje se cicatriza, hay que lavar la herida, aplicando desinfectantes varias veces por día. En esa zona, la piel debe ser protegida del sol por varios meses. Los tatuajes no se pueden poner y quitar, son permanentes. En el presente se logran eliminar con rayos láser, que a su vez deja otro tipo de marca: la cicatriz.

TATUAJE: SU SIGNIFICADO

Los temas más recurrentes en la elección de dibujos para ser tatuados son los de figuras de hadas, duendes y ninfas.

En latín la palabra estigma, significa tatuaje o marca hecha con un instrumento cortante y afilado. Para el mundo antiguo, especialmente para la cultura Egipcia y pre-colombina en América, el tatuaje estaba relacionado con lo erótico, con lo emocional y con lo sensual de la vida.

En muchas culturas el mismo servía para asustar a los enemigos en el campo de batalla. Griegos, romanos y celtas marcaron a los cuerpos de los reos o esclavos que eran condenados. En el siglo VI en los países orientales era una práctica habitual marcar a un criminal, ya que se decía era signo de culpabilidad; se asociaba el tatuaje a personas que habían sido condenadas.En el año 787, el Papa en la Iglesia Católica prohibió marcar el cuerpo, realizar mutilaciones, cortes, etc.

En la actualidad, para muchos el tatuaje está de moda; lamentablemente nada pasa tan de moda como la moda misma; de manera que la decisión de practicarse un tatuaje es circunstancial y pasajera: luego de un tiempo, la persona se fastidia del dibujo y desea cambiarlo o quitarlo.

EXISTEN TATUAJES EMOCIONALES:

Tatuaje es marca, estigma, figura. Cuando uno decide ponerse un tatuaje debe saber que quedará marcado para el resto de la vida. Existen muchas personas que se han arrepentido de ponerse un tatuaje; y para cubrirlo, se colocan uno más grande para tapar el anterior. También están los que creen que con cirugía se podrá borrar todo por completo, pero siempre quedará la cicatriz.

Existen muchos motivos por los cuales el ser humano queda con estigmas y marcas en el alma. Existen tatuajes planeados, que fueron premeditados y voluntariamente recibidos. Otros son consecuencia de tragedias que no pudieron evitarse. Cuando repasamos la larga lista de figuras que han sido tatuadas en el corazón la humanidad se ve reflejada en: Abusos físicos, abusos verbales, rebeldía, depresión, violaciones, alcohol, drogas, divorcios, etc. Es mucho más frecuente de lo que se conoce; el estigma que deja en la mente diferentes tipos de abusos. Personas que se llenan de rencores, temores, vergüenza y eligen como salida el suicidio.

APLICACIÓN ESPIRITUAL:

¿QUÉ DICE DIOS?

Dios a través de su Palabra le dio una indicación precisa a su pueblo Israel.

En Levítico 19: 28, Moisés escribía: “Y no haréis rasguño en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros imagen alguna. Yo Jehová.”

La práctica de hacerse hondas incisiones en el rostro, brazos y piernas en tiempo de luto era conocida universalmente entre los paganos y era considerada una importante señal de respeto de los difuntos. También esta práctica era parte de un ritual en el cual se ofrecían sacrificios a las deidades de la muerte y el sepulcro. Los judíos habían aprendido esta costumbre en Egipto y aunque desarraigados de ella, recayeron en épocas posteriores.

El tatuaje que era común imprimirse eran figuras de flores, hojas, estrellas y otros dibujos en todas partes del cuerpo. La impresión era hecha a veces con hierros candentes, a veces con pinturas o tinturas como lo hacen mujeres árabes e hindúes hasta el día de hoy.

Para muchos estudiosos de la Biblia, es probable que la intención de adoptar algún tatuaje en honor de ídolos
sea la causa por la que Dios se expresa directamente. El tatuaje fue señal de apostasía, ya que el que se tatuaba tenía un obstáculo insuperable para el retorno.

Dentro de los diez mandamientos en Éxodo 20:4; Dios habla acerca de no hacerse imágenes: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esta arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”. No solo estaba prohibida la adoración a los ídolos, sino también su confección, fabricación o elaboración. Esto incluía cuadros, imágenes, estatuas usadas con motivos de idolatría.

Los motivos más recurrentes de tatuajes en la actualidad, especialmente en centros comerciales corresponden a figuras e imágenes de duendes o cosas semejantes que despierta a la idolatría. El apóstol Pablo en 1º Corintios 6: 12 –20, nos enseña que debemos glorificar a Dios por medio de nuestros cuerpos. “Todas las cosas me son licitas, mas no todas convienen, todas las cosas me son licitas, mas yo no me dejaré dominar por ninguna. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprado por precio, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuáles son de Dios”.

En este pasaje Pablo termina con un llamamiento para la vida cristiana: ¡Glorificad a Dios en vuestros cuerpos!
Los griegos despreciaban el cuerpo, para ellos el alma y el espíritu eran lo más importante. Para muchos con el cuerpo se podía cometer cualquier delito, ya que el cuerpo tenía poco valor desde el punto de vista filosófico.

La repuesta de Pablo es clara: El cuerpo representa a la personalidad, el ser humano en su conjunto, el mismo está unido a Cristo. En el cuerpo el creyente el Espíritu de Dios habita como templo. Cristo dio su vida para darnos un alma redimida y un cuerpo puro. Por esta razón, un cristiano no tiene un cuerpo para hacer lo que quiera, sino que ese cuerpo pertenece a Cristo, así que cada vez que uno utiliza el cuerpo lo hace para dar gloria a Dios.

ULTIMA MODA:

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento” (Romanos 12:2)

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama el mundo, el amor del Padre no esta en él. Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. (1 Juan 2: 15–17)

Como hemos considerado, el tatuaje responde a una costumbre que viene de épocas remotas. Hoy podemos afirmar que es una moda que exalta lo sensual, lo sexual, los sentidos. El creyente no debe vivir bajo la presión de las modas. No debemos dejar que el mundo nos presione con sus moldes.

La palabra mundo se utiliza para identificar el sistema que el hombre quiere crear sin Dios. Trata de ser feliz, pero es imposible. Este sistema trata de atraer y retener a los hombres por medio de concupiscencias. Cristo murió para librarnos de ese sistema. El mundo ha sido crucificado para nosotros y nosotros para el mundo. Esta verdadera renovación comienza en la mente transformada.

GRANDES ENFERMEDADES:

Dentro de los aspectos negativos que resulta de aplicar tatuajes; son las muchas enfermedades que se pueden trasmitir. Se han presentado casos de enfermedades cardíacas como la endocarditis bacteriana, con el antecedente de haber recibido tatuajes sobre la piel. También están demostradas enfermedades producidas por las agujas que realizan el tatuaje y la misma están contaminadas. Entre los problemas más recurrentes figuran: Hepatitis, SIDA, infecciones, etc. Es por ello que está contraindicado el tatuaje en el cuidado de la piel y la salud.

LA SEÑAL DE LA BESTIA:
“Y la Bestia que blasfemaba contra Dios, hacía que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente.”

Apocalipsis 13:16

Nos llama mucho la atención que una de las actividades programadas por este enemigo de Dios sea justamente marcar a las personas. Este estigma en la mano o en la frente habla de la propiedad y el culto de devotos seguidores al Anticristo. Satanás quiere que el hombre se aleje de Dios de cualquier manera; y trabajara hasta el último momento para tener la mente del hombre alejada de Dios.

CONCLUSIÓN

Como creyentes debemos estar dispuestos a glorificar a Nuestro Padre que está en los cielos. La gloria que sólo a Dios pertenece la debemos dar con nuestra alma, cuerpo y espíritu. No podemos detenernos en el sistema y la moda que el mundo nos ofrece a fin de ser aceptados. Es importante saber también que existen tatuajes no solo en lo físico, sino también en la mente, ambos son perjudiciales. Solamente el Señorío de Cristo sobre todo nuestro ser, nos permitirá vivir vidas que no estén atadas a ninguna moda.

Artículo escrito por: JOSE CARBONEL (es doctor, anciano de la ICE en Bahía Blanca, maestro itinerante de las escrituras, y autor de innumerables artículos médico–espirituales.)

Fuente: Momento de Decisión


El propósito del amor y del sexo en el adolescente

12 octubre 2011

“Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, v los dos serán una sola carne” (Mateo
19:5).

Dios creó el sexo y ordenó lo relativo a él. La sexualidad no es mala ni impía. La Biblia no vacila en alabar los regocijos del amor sexual concedido por Dios y bendecido por él dentro del matrimonio. El sexo es idea de Dios. ¡Él lo hizo! Es un símbolo terrenal de muchísimas cosas que son preciosas y sagradas para él, tal como se nos indica en la Biblia. El matrimonio es el símbolo de algunas de las profundas y bellas verdades de la Escritura.

Estudia la relación de Cristo con su iglesia y verás un cuadro celestial del matrimonio ideal en la tierra. La esposa abandona su propio nombre, y toma el de su marido. Ella funde su vida con la de él; lo reconoce como su cabeza, y lo considera como su soporte, protector y guía. Ella dedica toda su vida a la felicidad de él y cumple la voluntad de él por amor. Ella naturalmente espera que su marido la proteja de lesiones, de insultos y satisfaga sus necesidades. Ella basa su felicidad en él y espera que la proteja; y él está obligado a hacer eso. La reputación de ellos llega a ser una; sus intereses se convierten en uno; lo que afecta el carácter o la reputación de ella, lo afecta a él en el mismo sentido.

El marido fiel ama, aprecia y honra a su mujer; dedica tiempo, trabajo y talentos para promover los intereses de su esposa. Y el marido fiel es celoso del buen nombre de su esposa, y siente profundamente cuando los sentimientos o la reputación de ella son ofendidos. El Señor Jesús es símbolo perfecto de un marido fiel; su verdadera iglesia, compuesta por todos los reales discípulos de Jesús, es el modelo perfecto de su amante esposa.

De igual manera, la familia cristiana es el modelo terrenal del anhelo que tiene Dios de una familia celestial de hijos e hijas que dominen y reinen con él. En el lugar que Dios le designó, el amor sexual es la relación más bella que existe sobre la tierra. Es el don especial de Dios para mostrarnos simbólicamente su propósito final para el hombre: que esté en la casa del Padre y con la familia de él, viviendo en amor y compañerismo con él y los unos con los otros para siempre (1 Juan 3:1, 2).

Por el hecho de que Dios hizo que en los seres humanos la sexualidad tuviera una relación especial, estableció diferencias definidas entre las inclinaciones sexuales de los animales y del hombre. La reproducción animal se excita mediante leyes automáticas de instinto que operan en determinadas épocas del año. En estas cópulas sexuales no hay amor; sólo existen ciegos deseos instintivos.

El deseo humano del amor sexual y de tener hijos es algo muy diferente. No es automático. Fue colocado por el Creador bajo el dominio de nuestras voluntades y pensamientos humanos. Lo diseñó para que se despierte y funcione bajo nuestro control. En los primeros años, esta fuerza yace escondida de nuestra atención. A medida que crecemos más y más, se convierte en una fuerte energía en nuestras vidas que puede ser canalizada hacia una vida creadora y de regocijo, aunque no estemos casados ni usemos su potencialidad de una manera sexual.

El sexo nos fue dado por dos razones físicas principales: para preservar la raza mediante una relación en que hombres y mujeres traen hijos al mundo (Salmo 127:3-5), y como fuente de profundo placer espiritual y físico entre el marido y su mujer (Mateo 19:4-6; Génesis 2:24, 25; 24:67; Eclesiastés 9:9; 1 Corintios 7:2-5). La misma Biblia que nos da severas advertencias con respecto al mal uso de la sexualidad (Proverbios 5:1-8, 20), claramente indica que las necesidades sexuales deben ser satisfechas para que nos traigan una gran felicidad en el matrimonio (Proverbios 5:15, 18, 19).

La Biblia no nos enseña a odiar la sexualidad, ni a considerarla como un deber desagradable pero necesario, que básicamente es malo, pero que debe cumplirse para preservar la raza en el mundo. Ciertas personas que debieran haber leído con más cuidado la Biblia, algunas veces pensaron que la relación sexual tuvo algo que ver con la caída del hombre en el pecado. Pero Adán conoció y amó a Eva mucho tiempo antes de que ocurriera la caída. La relación sexual no formó parte del pecado de la caída. Dios les ordenó el amor sexual. La felicidad y el amor sexuales fueron disfrutados por el primer hombre y su esposa mucho tiempo antes que el pecado entrara en el mundo. Sería mejor que los hombres y las mujeres sepan que no deben dar a la Biblia mala fama al decir que el cristianismo enseña a la gente a pensar que la actividad sexual es mala. La Biblia no dice eso nunca, pues simplemente eso no es verdad. La sexualidad es como cualquiera de los demás dones que Dios dio a los hombres; si se emplea según el método establecido por él y en el tiempo oportuno que él determinó, es algo bello, enriquecedor y divertido; fuera de las leyes de él que lo regulan para la felicidad, puede ser algo terriblemente doloroso y perjudicial.

En la Biblia se nos advierte que una de las señales de los últimos días será que habrá hombres que prohibirán casarse. No hay nadie que sea más espiritual por el hecho de no casarse. Un marido y una esposa que se amen mutuamente pueden ser tan santos en sus reacciones sexuales como un hombre o una mujer que se hayan entregado completamente al ministerio de ayudar a otros, y hayan renunciado al derecho de casarse, a fin de pasar más tiempo con la gente.

La Biblia realmente manda al hombre y a su mujer a que no se nieguen sexualmente el uno al otro, a menos que sea por consentimiento mutuo durante algún tiempo para entregarse al ayuno y a la oración (1 Corintios 7:5). Este mandamiento bíblico es una poderosa fuerza que mantiene a los matrimonios vigorosamente unidos. Hay muchas bendiciones cuando el marido obedece a Dios en eso de satisfacer regularmente las necesidades sexuales de su esposa, y cuando la esposa, del mismo modo, satisface las de su marido. El bello Cantar de los Cantares de Salomón, poética y reverentemente describe algunos de los regocijos de esta combinación físico-espiritual del amor matrimonial (Cantares 6:1-10; 7:1-9; 2:3; 8:3). El matrimonio debe mantenerse en honor, y el amor sexual dentro del matrimonio debe ser exaltado como el máximo placer físico que Dios dio a la joven pareja (Hebreos 13:4).

Lee la Biblia y piensa seriamente en todos los símbolos de verdades espirituales que hay en el amor sexual dentro del matrimonio. Sólo en la Biblia se coloca la sexualidad en su lugar adecuado y bello. Sólo en la Biblia es elevado y honrado el lugar de la mujer en el matrimonio, en la cual el marido debe ser “intoxicado” por el amor de su mujer, y el Espíritu Santo describe esta unión como parte de la sabiduría divina que Dios ve y aprueba (Proverbios 5:1, 21). El amor sexual dentro del matrimonio, según el método de Dios, es tiernamente bello.

En este amor, hay una mutua entrega y participación que no se parece a ninguna otra de las relaciones que existen sobre la tierra. Cada uno de los cónyuges invierte su vida en el otro, en un vínculo que los hace crecer más vigorosamente en amor mutuo, y los hace más francos y honestos el uno al otro. Esencialmente, lo que sucede es que cada uno hace un pequeño hogar emocional en el corazón del otro, un sitio en que ambos pueden bajar la guardia y las barreras y ser realmente honestos el uno con el otro, como niñitos. El amor sexual edifica este hogar. Es un sitio en que dos personas que se aman pueden relajarse en la confianza y el amor mutuos, seguros en su solicitud y en su entrega el uno al otro, un lugar en que todas las asperezas de la vida a que se enfrentan conjuntamente pueden ser suavizadas y sanadas.

La sexualidad es un don precioso. Es la manera que Dios nos concedió para demostrar, de la manera física más profunda posible, nuestro amor, para construir un puente de amor que no sólo es la unión de dos cuerpos en los placeres más profundos, sino la unión de dos almas en un vínculo de felicidad que sólo será sobrepasado en el mismo cielo. El amor sexual, según el método de Dios y en el tiempo indicado por Dios, es una de las más sublimes bendiciones de él.

Estamos compartiendo principios bíblicos para el adolescente,  esto es un extracto del libro “El Joven y sus dilemas” de Winkie  Pratney.


Cristianos integros en medio de una sociedad corrupta

17 enero 2011

La carta me llegó desde el norte de Chile. Se veía sincera. Entre sus líneas se podía leer una auténtica preocupación:“Soy secretaria. Trabajo con un abogado. Es un buen jefe, comprensivo y tolerante. Sin embargo, desde un tiempo para acá me pide que le diga a algunos clientes que no está en la oficina. Es mentira, por supuesto. Como cristiana, no quiero mentir. Necesito el empleo, pero me siento mal haciéndome partícipe del engaño.¿Qué debo hacer?¿Renuncio?. Cordialmente, Patricia L. “

La situación de esta chica es el reflejo de la situación que viven muchos cristianos enfrentados a una sociedad corroída por el engaño, la mentira y el abuso. Cualquiera que sea el caso, le corresponde al creyente asumir una posición.

Cristianos de fachada

Hoy día muchos profesan se cristianos pero  no reflejan a Cristo en sus vidas. Llevan la Biblia bajo el brazo, son puntuales para llegar a las celebraciones de culto, danzan y alaban al Señor. Incluso exteriorizan a la perfección la jerga evangélica: “Dios le bendiga”, “Hermana ¿Cómo van las cosas?¿Bendecido?”,. “¡Gloria a Dios!”, y cuantas frases y palabras identifican a los creyentes. Sin embargo, dentro no dejan que Jesucristo obre la verdadera transformación de sus vidas.

Son cristianos de fachada. Muestran una imagen, pero sus acciones distan mucho de testimoniar el amor de Dios. Esa actitud hipócrita es la que ha causado un enorme daño al pueblo evangélico. Bien se anticipó nuestro amado Señor Jesucristo al decir: “Así que por sus frutos los conoceréis. No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi padre que está en el cielo”(Mateo 7:20, 21 Nueva Versión Internacional).

Le ofrezco  dos alternativas: la primera, si se ofendió, puede cerrar este artículo e ir en busca de otro que le diga cosas bonitas; la segunda, déjese confrontar por la palabra de Dios y ¡Comience el cambio hoy!.

Cristianos íntegros

Una sociedad descompuesta, donde presidentes, políticos, industriales, líderes religiosos, financista y profesionales evidencian decadencia moral, corrupción y carencia de principios y valores, demanda cristianos íntegros. Jesús lo sintetizó así: “Asegúrate de que la luz que crees tener no sea oscuridad”(Lucas 11:35). “Ustedes son la luz del mundo…Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al padre que está en el cielo” (Lucas 1135 y mateo 5:14ª., 16 NVI).

¿Recuerda a Daniel, el joven hebreo llevado a la corte real de Babilonia? Quizá deba leer de nuevo la historia. La encontrará en el capítulo 6 del libro de Daniel. A partir de allí, le compartiré unos sencillos principios que deben caracterizar a un cristiano íntegro en medio de una sociedad corrupta.

Buscar la excelencia

Un cristiano que se limita a cumplir exclusivamente con lo que le corresponde y generalmente no colabora cuando le piden ayuda en algo extra, está lejos de un principio que hallamos en la historia de Daniel.: “Y tanto se distinguió Daniel por sus extraordinarias cualidades administrativas, que el rey pensó ponerlo al frente de todo el reino” (versículo 3).

Hay personas que se ufanan de ser cristianas, pero son quienes menos colaboran en su puesto de trabajo, llegan tarde a laborar y son los primeros en irse, como si salieran huyendo. No demuestran solidaridad con sus compañeros. Ni siquiera desarrollan sentido de pertenencia por la empresa en la que están laborando. Trabajan por que les pagan su salario, pero no con una auténtica vocación de servicio.

Para tales creyentes el apóstol pablo escribió:”Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie de este mundo”(Colosenses 3:23). En resumen, en su desempeño secular el cristiano camina hacia la excelencia.

Cristianos intachables

Quienes rodeaban a Daniel, hombres impíos, sin Dios y sin ley, se sentían molestos por la actitud sincera y transparente de este joven.  Era un verdadero ejemplo en todo, ya que aunque buscaban algo de qué acusarlo, se veían frustrados:”mas no podían hallar alguna ocasión ni falta,  porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue en él hallado”(versículo 4b. Versión Reina – Valera, 1909).

¿Sabe lo que esto significa? Que este joven era hasta tal punto transparente, que nadie, absolutamente nadie, podía encontrar motivo para recriminarle. Jamás olvide que usted es cristiano no solo en la intimidad de su habitación, sino en lugares en los que piensa que nadie lo conoce o identifica.

Con demasiada frecuencia personas a quienes no creo conocer o definitivamente no recuerdo, me saludan efusivamente: “Hola pastor ¿Se acuerda de mi? Lo conocí en tal o cual lugar donde usted dio algunas conferencias”. Ellos quedaron con mi rostro grabado en su mente. ¿Se imagina qué ocurriría sin en el aparente anonimato no cuidara mi testimonio de fe?. Nunca sabemos quién nos conoce, no lo olvide.

Cristianos a pesar de la adversidad

La pregunta le cayó por sorpresa. Se encontraba con varios amigos. “¿Eres cristiano evangélico?”. Se sonrojó. No sabía qué decir. Bebió con rapidez parte del refresco, en tanto pensaba. Por fin respondió. Lo hizo con decisión, sin asomo de temor o incomodidad: “¡Si, soy cristiano evangélico hace tiempo ya!. Tuve una experiencia personal con Jesucristo antes de ingresar a la universidad”. Algunos callaron, otros por el contrario llovieron con preguntas. Allí en la cafetería, testimonió a sus amigos del poder de Jesucristo.

Muchos por temor a las críticas, las burlas o a perder popularidad, temen decir que son creyentes. Llevan la Biblia escondida en una maleta. Son cristianos en “lo secreto”. Sin embargo Daniel, aunque había un decreto que buscaba cerrarle el paso y encontrar motivo para acusarle, siguió testimoniando de su fe, sin reparar en el qué dirán.

Dice la Escritura que: “Cuando Daniel se enteró de la publicación del decreto, se fue a su casa y subió a su dormitorio, cuyas ventanas se abrían en dirección a Jerusalén. Allí se arrodilló y se puso a orar y alabar a Dios, pues tenía por costumbre orar tres veces al día”(versículo 10 Nueva Versión Internacional). Sin temor, firme en sus convicciones. Esa es justamente una de las demandas del cristiano: ser firme en Cristo así las circunstancias sean adversas.

¿Cómo es tu Dios?

Si realizáramos una encuesta entre muchos cristianos con la pregunta:”¿Cómo es tu Dios?”, nos llevaríamos sorpresas ingratas. Querámoslo o no, cada uno tiene su propia imagen de Dios. ¿Y cómo encaja esto en el tema de Daniel?.

Los enemigos de Daniel (siempre habrá personas que quieren poner tropiezo) lograron que en consonancia con un decreto de los persas, de carácter transitorio y concebido solo  para hacerle tropezar, fuera condenado al foso de leones, muy a pesar del rey. Un día después el monarca va hasta el foso y formula una pregunta de suma importancia:”Daniel, siervo del Dios viviente, ¿Pudo tu Dios, a quien siempre sirves, salvarte de los leones?”(Versículo 10).

Observe de nuevo la pregunta. Permítame hacer énfasis en el término:”¿Pudo?”. Ahora le pregunto:”¿Qué puede hacer su Dios?”. De su respuesta depende qué puede o no ocurrir en su existencia. Si cree que Dios puede transformar vidas y obrar milagros, de seguro los verá.

¿Qué puede hacer su Dios? Puede hacer que desde hoy, usted sea un auténtico cristiano, dejando a un lado la actitud de ser medio mundano y medio evangélico, sin hipocresía, con transparencia. Sólo basta que reconozca que el Señor puede hacer esa obra en su existencia. Jamás olvide que hacen falta cristianos íntegros en medio de una sociedad corrupta.

Escrito por: Fernando Jiménez

Fuente: Momento de Decisión


Cómo encontrar la voluntad de Dios

16 octubre 2010

El buen creyente debe preocuparse en saber qué es la voluntad de Dios y obedecerla. En particular, queremos la mente de Dios en una decisión personal, especialmente con una importante. Pero para comenzar, es importante reconocer que su voluntad tiene tres aspectos:

Su voluntad soberana es el plan secreto de Dios que determina todo lo que sucede en el universo en todos los tiempos. Su voluntad soberana se compone de la perfecta (lo que es santo) y la permisiva (que incluye pecado).

Su voluntad moral es revelada en los mandamientos bíblicos que enseñan cómo se debe creer y vivir. Son las normas o leyes que debemos cumplir.

Su voluntad individual es el plan particular y detallado, diseñado para cada individuo. Es este aspecto en que queremos enfocar. Dr. Gary Friesen niega que haya tal voluntad, en Decision Making & the Will of God, Multnomah Press, 1980, diciendo que Dios no nos guía, ni hay llamamiento al ministerio o a un cónyuge. Dice que no importa si se casa o con quién. El único requisito es que sea un creyente (simplemente siguiendo la voluntad moral de Dios).

Pero en realidad sabemos de este tercer aspecto por la experiencia y por la Escritura. Supongo que todos hemos experimentado recibir dinero que llega al último momento; o el contratiempo que causa perder el vuelo y el avión se accidenta; o la llamada esperada que viene; o respuestas a la oración, etc. Son
evidencias de detalles que Dios tiene para nosotros.

Para la evidencia bíblica, tenemos ejemplos en:
Esd. 8:21, “Y publiqué ayuno allí junto al río Ahava, para afligirnos delante de nuestro Dios, para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para todos nuestros bienes.”

Sal. 25:12, “¿Quién es el hombre que teme a Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger.”

Sal. 32:8, “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.”

Sal. 37:23, “Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino.”

Sal. 48:14, “Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; El nos guiará aun más allá de la muerte.”

Pr. 3:6, “Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.” Este texto es mejor traducido, “él dirigirá (o guiará) tus pasos,” porque es el mismo verbo en 2 Cr. 32:30, donde Ezequías mandó escarbar un túnel para agua. El túnel es curvado e irregular; no es recto.

Col. 1:9, “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual.” Si no existiera la voluntad individual, Pablo hubiera pedido la lectura bíblica, nada más, para conocer la voluntad moral de Dios. Pero está pidiendo que descubran la individual.

Ef. 5:15-17, “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.”

Ro. 8:14, “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”

Hch. 16:6-10, “Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.” Este pasaje es claro, en que un misionero no puede ir a dónde quiera o simplemente a dónde haya necesidad, sino que somos guiados a lugares particulares.

He. 5:4-5, “Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy.” Ministros, inclusive Jesús mismo, necesitan un llamamiento por Dios.

Con estas cosas en mente, estamos listos de entrar en el tema propio.

Factores de tomar en cuenta para descubrir la voluntad (individual) de Dios:

1. La Biblia
Si la Palabra toca el asunto, ya estuvo; los otros factores no cuentan.  Pero frecuentemente no toca una decisión nuestra específicamente, como:  dónde estudiar; dónde trabajar; con quién y cuándo casarse; dónde vivir; la compra de vehículo o casa, etc.

2. Presentarnos a Dios
Debemos estar dispuestos a hacer lo que sea, Ro. 12:1, “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.” Si le decimos a Dios, “Señor, por ti iré a cualquiera parte del mundo, excepto a un país musulmán.” o  “Me casaré con quien sea, a menos que sea de clase pobre.” Con reservaciones así, Dios no revelará su plan para nosotros. Es importante reconocer que somos siervos de Dios. Entregarnos completamente a Dios es perfectamente razonable, a base de las enseñanzas en Ro. caps. 1-11. Así también sabremos qué es su voluntad.

3. Ser transformados (en nuestros puntos de vista)
Ro. 12:2, “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Ejemplo: si un creyente estudia medicina, debe ser porque quiere ayudar a la gente, y no porque paga bien (el motivo secular). La meta para vivir del creyente no es adquirir fama ni riquezas. El pasaje también dice que lo que sea la voluntad de Dios, es buena. No debemos temer que sería algo pésimo.

4. Confiar en él, o sea tener fe
Pr. 3:5-6, “Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”

5. Circunstancias
Una puerta abierta o una cerrada frecuentemente indican la voluntad de Dios. Pero una cerrada también puede ser un estorbo del diablo, que debemos vencer. Similarmente, una abierta puede ser solo una tentación. Son factores de tomar en cuenta, pero no deben ser considerados aisladamente.

6. Oración
Por la oración se pide entendimiento y guía, y que una puerta se abra.

7. Sentido común
Dios no nos pide tonterías (¡con rara excepción, como cruzar el Mar Rojo!). Pero cuidado con depender de la lógica humana, como advierten estos pasajes:

Pr. 3:5b, “no te apoyes en tu propia prudencia.”

Pr. 14:12, “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte.”

Pr. 28:26, “El que confía en su propio corazón es necio; mas el que camina en sabiduría será librado.”

Is. 55:8-9, “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”

2 S. 7:2-3, “dijo el rey al profeta Natán: Mira ahora, yo habito en casa de cedro, y el arca de Dios está entre cortinas. Y Natán dijo al rey: Anda, y haz todo lo que está en tu corazón, porque Jehová está contigo.” La construcción del templo permanente parecía lógico a David y a Natán. Pero resultó que no fue la voluntad de Dios. Dios escogió a Salomón para hacerlo, no David, por haber derramado éste mucha sangre (1 Cr. 22:8).

Jos. 9:14, “Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová.” Muy triste. Entonces fueron engañados. ¿Con qué frecuencia consulta a Dios usted?

8. Consejos de los maduros en la fe
Si los maduros le recomiendan a usted un camino, eso es significante. Sin embargo, humanos hacen errores. No es un principio perfecto, cuando se toma aisladamente.

9. Ser guiado por el Espíritu Santo
Ro. 8:14, “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.” Se siente cómodo y conforme al proceder indicado.

10. Paz; la convicción que sí la hemos encontrado
Una vez que se tomar una decisión de actuar, uno debe sentir paz. Sin embargo, hay excepciones. Si cónyuges pelean y después se separan, siempre sentirán paz. Pero es una falsa paz, porque Dios revela su voluntad en cuanto a matrimonios (solucionar las diferencias, amarse, etc.). Una vez yo trataba comprar un auto usado, pero no hubo acuerdo sobre el precio. Después de un par de días el vendedor me contactó y dijo que mi última oferta fue aceptable. No sé porqué, pero ¡sentí pánico! Le dije con disculpas que ahora no estaba interesado. Por supuesto Dios sabía la condición real del vehículo, y me hizo un gran favor.

11. Pedir señales confirmatorias, especialmente con una decisión importante, cuando no todos los factores concuerdan.

Señales no son para el perezoso: “Dios, no tengo idea qué hacer con mi vida; indícame una vocación.”

Eso no. Es más bien para cuando uno está el 95% seguro de qué es su voluntad, pero tiene miedo de cometer un error.

El hecho que solo hay 2 pasajes sobre el tema, indica que pedir señales no es práctica común. Su uso debe ser muy raro. No se debe confundir con incrédulos pecaminosamente pidiendo verificación de quién era Jesús, en Mt. 12:39, “El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.” Jue. 6:36-40, “Y Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, he aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho. Y aconteció así, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua. Mas Gedeón dijo a Dios: No se encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco, y el rocío sobre la tierra. Y aquella noche lo hizo Dios así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.”

(Se dio cuenta que la primera señal fue algo natural y entonces no bien pensada.)

Pobre Gedeón es burlado por muchos predicadores. Note primero que Dios fue muy paciente con él, sin regaños. También considere la situación más amplia. Gedeón era un hombre sin recursos. Dios le pidió atacar a 120,000 soldados enemigos bien armados, con solo 300 hombres sin armas (Jue. 6-8). Lo pongo en términos modernos. Supongamos que relato lo siguiente: anoche recibí una visión del Señor. Me reveló que hay una casa 200 metros de nosotros, donde hay una célula de 6 terroristas, con bombas y armas. Y me pide “atacar” el grupo esta noche con usted, armados solo con biblias y lámparas. ¿Está conmigo? ¡Vámonos!” Ahora mi pregunta: ¿No tendría usted dudas? Gedeón sabía qué hacer. El problema fue quién lo dijo. Pidió una señal para confirmar que fue Dios hablando, y no el diablo o su imaginación. Igual como usted en mi pequeña fábula, hubiera pedido más evidencia. En mi opinión, Gedeón fue un hombre sabio, tal vez de poca fe, pero sabio. Ahora, el único pasaje bien claro en cuanto a pedir una señal para conocer la voluntad de Dios:

Gn. 24:14, “Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: Baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber a tus camellos; que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor.”

Aquí vamos al grano. El siervo de Isaac entiende qué tipo de persona sería una buena esposa para su jefe: una generosa trabajadora. Está pidiendo, más o menos: “Dios, cuando llego al pueblo, si me envías una generosa trabajadora, sabré que es la indicada.” La señal pedida tiene conexión directa con la averiguación de la voluntad de Dios. El hecho que hay un solo ejemplo de eso en la Biblia, nos indica que su uso es y debe ser raro, y solo por algo sumamente importante. Y de paso, si uno pide señal y Dios responde, pero después decidimos que no queremos hacerlo, estamos gravemente insultando a Dios.

Ahora relato un caso real de la aplicación de todos estos principios vistos. Una joven se acercó a su pastor. Le dijo que había conocido un joven especial. Las circunstancias eran especiales que juntó los dos. Sus amigos aprueban la relación. Había orado por él y siente paz sobre casarse con él. Existe un solo problema: no es creyente. “Estoy confundida”, dice. “¿Qué debo hacer?” La respuesta: Puesto que la Biblia dice no juntarse con incrédulos (2 Co. 6:14), ya estuvo. El resto de los factores  no cuentan absolutamente nada. Y ya que estamos en el tema, si el joven entiende que no puede casarse con ella a menos que sea creyente, qué sorpresa: el próximo domingo pasa adelante para “recibir a Cristo”. Aun si fuera sincero, qué clase de esposo sería que no ha pasado nada de tiempo con el Señor, de apreciar la Escritura, de tener oraciones contestadas, de pasar pruebas, de madurar, etc. Mejor posponer el casamiento hasta ver fruto en el novio, y darle tiempo para madurar.

En resumen, si todos los 10 factores arriba expuestos están de acuerdo, puede estar seguro que ha encontrado la voluntad del Señor. Si no todos concuerdan, vale la pena orar por alguna confirmación

Y tenga paciencia. Dios jamás tiene prisa. Que el Señor conteste su petición para estar seguro que encontró su voluntad específica.

ObreroFiel.com – Se permite reproducir este material siempre y cuando no se venda.


Piensa en lo que Dios piensa

1 septiembre 2010

Fil. 4:8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad [presente imperativo, “continuamente o habitualmente”]

En la mayoría de los deportes los sicólogos son indispensables, y los entrenadores han aprendido que la manera en la cual su jugador piensa determinará qué tan bueno sea su desempeño en la cancha. Así mismo, qué y cómo un creyente se permite pensar, determinará su desempeño en situaciones comunes de la vida y en sus relaciones personales.

Comienza con “por lo demás”, atando este pasaje a las órdenes previas de cómo uno debe pensar: “Por nada estéis afanosos” y “sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios”, con la consecuencia de que “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Si tú piensas correctamente, entonces la paz de Dios mantendrá tu vida estable y fuerte. Pablo especifica cómo debe ser nuestro pensamiento.

En lo que quiera que pienses, los pensamientos que escoges repetir en tu mente, moldean tus creencias y valores, los cuales controlan tus respuestas emocionales, estimulando así tu motivación y comportamiento. ¿En qué se enfoca tu mente? Escoge pensar en todo lo que sea “veraz” (de alguien), en hechos (no chismes, rumores o exageraciones), motivos sinceros (no engañosos), o lo “leal, propio, confiable o genuino”. Piensa en eso al pensar en otros o en otros ministerios.

Piensa en lo que sea “noble” (semnos), que significa “respetuoso, digno, o de carácter exaltable”. No significa ingenuidad al ver lo positivo en los demás.

Piensa en lo que sea “justo” (dikaios), es decir, que alcanza los estándares de Dios.

Piensa en lo que sea “puro” (hagnos), o “libre de adulteraciones o perversiones”. El desafío de guardar nuestros pensamientos sin contagio con la inmoralidad o el egoísmo no es fácil, pero la mente puede pensar una sola cosa a la vez, por lo que, podemos llenarla de pensamientos santos y objetivos. Nosotros escogemos.

Piensa en lo que sea “amable” (prosphiles), se refiere a lo que sea “agradable y aceptable” y no pensar en razones negativas por las cuales rechazar a una persona.

Piensa en lo que sea “de buen nombre” o “encomiable” (euphemos) se refiere a algo “admirable”, “merecedor de una buena reputación”. Edifica a alguien (alienta, motiva a alguien – aunque lo que dice implica construcción).

Piensa en lo que sea “de virtud alguna” (arete), esto es, cualquier cosa que sea “agradable a Dios, de excelencia moral o de calidad de acción”.

Piensa en lo que sea “digno de alabanza” (epainos) significa “aplauso, elogio”, y busca alabar o elogiar a una persona a diario.

Cualquier cosa que no alcance este criterio de ocho requisitos, debe ser calificado como indigno de nuestro tiempo o pensamiento. Cuando pienses en alguien, busca enfocarte en todas las características de esta lista junto a su nombre. Recuerda, así es cómo Dios piensa de nosotros: El promete que “aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios” (1 Co. 4:5). Seamos más como Dios y siempre pensemos cómo podemos alabarnos unos a otros cada día.

Prov. 10:12, “El odio despierta rencillas; pero el amor cubrirá todas las faltas”.

Traducido por Isabel Sylva Avila

Fuente: http://obedezca.blogspot.com/


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 742 seguidores