Predicar en contra la homosexualidad: ¿Es discriminación o un derecho de la libertad de culto?

26 julio 2010
Hay múltiples noticias en Internet que hablan acerca de los problemas que han tenido algunos cristianos evangélicos por predicar en contra de la homosexualidad.
Algunos pastores han tenido multas, demandas judiciales y otros hasta un mes de cárcel por predicar en contra de este pecado.

Creo que hay que dejar en claro a las autoridades de los diferentes países que es “Predicar en contra de la homosexualidad” con un mensaje Bíblico.

Es imposible que un sistema democrático, prohíba o sancione este tipo de manifestación de libertad de expresión, al menos que ocurran dos cosas.

1) Malinterpretar una ley y aplicarla en forma errónea.
2) Que el que predica transgreda alguna ley democrática.

Los casos que se han visto en Europa y América al parecer son más por el caso uno que por el caso dos.

¿Qué es una predicación cristiana correcta en contra de la homosexualidad?

En primera instancia se deja en claro que el cristiano, no trata al homosexual en forma discriminatoria, en el sentido que le niegue ayuda humanitaria,

La Biblia dice:

Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber (Romanos 12:20)

De esta forma nos dice que no podemos negar a nadie ayuda, y no creo que predicar en contra de la homosexualidad estemos afectando este tipo de derecho humano.

Tampoco una actitud cristiana es odiar al homosexual.

Odiamos el pecado porque a Dios le desagrada, pero amamos al pecador porque procuramos su salvación.

El Señor Jesús dijo:

Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; (Mateo 5:44)

O sea que desde el punto de vista humano, amamos la persona y no le negamos nuestra ayuda humanitaria.

¿Entonces que es lo el mundo considera mal?

Considera mal decir que la homosexualidad es un pecado, y que lo que practican tales actos no entrarán al cielo, sino que les espera un infierno.

Pero vamos a transcribir los que dice la Biblia, la Palabra autoritativa de Dios en cuanto a la homosexualidad:

¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios. (1Co 6:9,10)

26Por esto Dios los entregó a afectos vergonzosos; pues aun sus mujeres mudaron el natural uso en el uso que es contra naturaleza;
27 y del mismo modo también los hombres, dejando el uso natural de las mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la recompensa que convino a su extravío.
28 Y como a ellos no les pareció tener a Dios en su noticia, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer lo que no conviene, (Romanos 1:26 al 28)

Que el homosexualismo es una condición en contra de la naturaleza, que es un pecado, y que es una depravación del ser humano LO DICE LA BIBLIA.

La ley de Dios está en contra de las sodomía:

9 conociendo esto, que la ley no es puesta para el justo, sino para los injustos y para los desobedientes, para los impíos y pecadores, para los malos y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,
10 para los fornicarios, para los sodomitas, para los ladrones de hombres, para los mentirosos y perjuros, y si hay alguna otra cosa contraria a la sana doctrina;(1Timoteo 1:9 y 10)

Estos textos como otros más están en la Biblia hace 2000 años.

Quizá un homosexual o una lesbiana, se enojen, denuncien esto como discriminación, pero tienen que saber que eso es lo que dice la Palabra de Dios, ni más ni menos.

Pero hagamos una pregunta:

¿En qué consiste la supuesta discriminación?

¿En decir que son pecadores?

¿En advertirles que si no se arrepienten irán al infierno?

Pues si no les gusta eso, en vano rechinan sus dientes contra el Creador.

El pecado de la homosexualidad es una pecado en la lista de muchos pecados que nombra la Biblia.

¿Acaso un cristiano debería de dejar de predicar en contra de las relaciones heterosexuales ilícitas? Claro que no.

¿Debería dejar de predicar cualquier pecado que La Biblia denuncia, solo por el hecho que “ofende” a determinados sectores de la sociedad? Desde luego que no.

El verdadero cristiano siempre va a predicar lo que la Biblia dice.

Un verdadero cristiano es una persona pacífica (Mateo 5:9)

Que respeta las autoridades (1Pe 2:17)

Y un ejemplo de vida en este mundo.

para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo; (Filipenses 2:15)

¿PUEDE CONSIDERARSE LA UNION HOMOSEXUAL UN MATRIMONIO?

Desde el punto de vista Bìblico no.

El matrimonio según Dios es entre un hombre y una mujer, así lo determinó desde el principio de la creación.

El Señor Jesús nos recuerda el Génesis:

…pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios ( Marcos 10:6)

Por lo tanto podemos decir que un matrimonio delante de los ojos del DIOS DE LA BIBLIA es entre un hombre y una mujer.

De allí se desprende el concepto de familia (Génesis 1:28).

Por tanto sería antinatural también la adopción de niños por parte de un “supuesto matrimonio homosexual”.

Dios y su Palabra, no aprueban esto.

La comunidad homosexual ha expresa su desagrado en contra de la predicación Bíblica diciendo que los que predican esto abusan de la libertad religiosa:

“la libertad religiosa no debería utilizarse para ofender a las personas”.

Que quede muy en claro que bajo un sistema democrático uno puede expresar sus ideas, y que en este caso las ideas no son propias sino que parten un libro, al Biblia, que para el creyente es la Palabra de Dios.

Si lo que dice la Biblia les ofende esto corre por su cuenta.

No podemos reescribir una Biblia que consienta su pecado, como tampoco podemos cerrar la Biblia, para no expresar nuestra fe.

En resumen:

Predicar en contra de la homosexualidad, es una cuestión de fe en la Biblia y de obediencia a Dios que la inspiró.

Mientras en cada país halla un sistema de libre expresión, esto no será en modo alguno un delito.

Estas son las reglas de juego dadas.

Ahora si un país determina por decreto constitucional, que predicar en contra de la homosexualidad es un delito, está automáticamente fuera del sistema democrático (o en tal caso un sistema engañoso) y ya las reglas de juego son distintas.

Pero este mundo tiene que saber que el creyente en Cristo, nunca cerrará las tapas de la Biblia.

Es menester obedecer a Dios antes que a los hombres. (Hechos 5:29)

Cierro el presente artículo con un mensaje Bíblico a cualquier homosexual o lesbiana que pudiera leer el mismo.

¿DISCRIMINACION?

Mateo 25:31 Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria. 32 Y serán reunidas delante de él todas las gentes: y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.

Hoy en día se habla mucho de “la discriminación”.

Según el diccionario DISCRIMINAR significa dos cosas:

1) Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, de sexo, de clase social o casta u otros motivos ideológicos: discriminar a una persona por cualquier motivo es un acto inconstitucional.

2) Separar, diferenciar una cosa de otra: discriminar lo verdadero de lo falso.

Con respecto al significado número uno podemos decir que la Biblia no hace discriminación, ya Dios trata a todos igualmente, y le ofrece la salvación en Cristo a todo aquel que quiera aceptarla, sin importar: Nacionalidad, Sexo o Raza

Colosenses 3:11 Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos.

Gálatas:3:28: No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús

Pero desde el segundo significado de esta palabra, Dios, sí discrimina, en el sentido que tiene que hacer una diferencia. ¿Y cual es la diferencia que tiene que hacer Dios entre los seres humanos.?

El diferencia entre aquellos que aman el pecado y persisten en el, de aquellos que se han arrepentido de sus maldades y han confiado en Cristo como su salvador. Veamos esta lista de pecados según el siguiente pasaje de la Biblia:

1Corintios 6:9 ¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,10: Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios.

Es muy claro: estos… NO HEREDARAN EL REINO DE DIOS. ¿Es esto discriminación?

¡Hay muchas personas aquí en la tierra que cuando se les predica el arrepentimiento de pecados y la fe en Cristo, gritan: discriminación, discriminación.!

¿Predicar en contra de la homosexualidad es discriminación?

¿Desenmascarar aquellas creencias que llevan engañadas a las almas al infierno es discriminación?

¿Denunciar los pecados de esta humanidad es discriminar?

Tienes que saber que no puedes ocultarte de tu creador, ni aún con la excusa de “discriminación”.

EL, porque te amó, envió a su Hijo a morir en la cruz.

Ahora tu tienes que “discriminar” entre la vida y la muerte, entre tus pecados y la salvación que en Cristo se te ofrece.

Hay salvación para drogadictos, alcohólicos, homosexuales, lesbianas, ladrones, asesinos, etc, si este se arrepiente.

No importa cuan grande sean tus pecados, Dios no te discrimina por eso, en el sentido que sea imposible ir a Él.

El te recibe, pero si tu te arrepientes de tus pecados y pones la fe en Cristo como tu salvador.

Ahora Dios un día discriminará ante su trono de gloria aquellos que han creído en Cristo, de aquellos que le han rechazado.

Esto es una justa discriminación.
El destino de alma depende de lo que discrimines hoy.

¿Cual es tu elección?

Deuteronomio 30:19: A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas…

Autor: Alejandro Riff – www.PalabraFiel.org

Anuncios

El valor de un tratado evangelístico

18 julio 2010

¡Cuán importante es la entrega de los folletos evangelísticos! A continuación tendrás una pequeña historia, conocida como “El hijo del pastor”.

Resulta que todos los domingos, después del servicio de Escuela Dominical en la iglesia, un pastor y su hijo de 10 años iban al pueblo a repartir volantes a cada persona que veían. Ese domingo en particular, cuando llegó la hora de ir al pueblo, el tiempo estaba muy frío y comenzó a lloviznar. El niño se puso su ropa para el frío y le dijo a su padre, “estoy listo papá”. El pastor, respondió, “¿listo para qué?”. Papá, es hora de ir a repartir los volantes”. El papá dijo, hijo, está muy frío y lloviznando afuera, el niño miró sorprendido a su padre y le dijo, pero papá, la gente se está yendo al infierno aún en los días lluviosos. El papá contestó, hijo yo no voy a ir con este tiempo.

Con desespero, el niño preguntó, papá, ¿puedo ir yo solo? ¡Por favor! Su padre titubeó por un momento y dijo, hijo, puedes ir. Aquí están los volantes, tenga cuidado. El chiquillo se fue debajo de la lluvia, caminó todas las calles del pueblo, repartiendo los volantes a las personas que veía, después de 2 horas caminando bajo la lluvia, con frío y su último volante en mano, se detuvo en una esquina y miró a ver si veía a alguien a quien darle el volante, pero las calles estaban totalmente desiertas. Entonces se viró hacia la primera casa que vio, caminó hasta la puerta del frente, tocó el timbre varias veces y esperó, pero nadie salió.

Finalmente el niño se volteó para irse, pero algo lo detuvo. Él giró nuevamente hacia la puerta y comenzó a tocar el timbre y a golpear la puerta fuertemente. Ahí seguía esperando, algo lo detenía frente a la puerta. Tocó nuevamente el timbre y esta vez la puerta se abrió suavemente. Salió una señora con una mirada muy triste y le preguntó, ¿qué puedo hacer por usted, hijo? Con unos ojos radiantes y una sonrisa que le cortaba las palabras, el niño dijo, señora, lo siento si la molesté, pero sólo quiero decirle que Jesús realmente la ama y vine para darle mi último volante, que habla sobre nuestro Señor. El niño le dio el volante y se fue. Ella solo atinó a decirle gracias hijo que Dios lo bendiga.

Pues bien, el domingo siguiente por la mañana el pastor estaba en el púlpito y cuando comenzó el servicio preguntó, alguien tiene un testimonio que quiera compartir. Suavemente, en la fila de atrás de la iglesia, una señora mayor se puso de pie. Cuando empezó a hablar, una mirada radiante y gloriosa brotaba de sus ojos, “nadie en esta iglesia me conoce.. Nunca había estado aquí, incluso todavía el domingo pasado no era Cristiana. Mi esposo murió hace un tiempo dejándome totalmente sola en este mundo. El domingo pasado fue un día particularmente frío y lluvioso, y también lo fue en mi corazón; ese día llegué al final del camino, ya que no tenía esperanza alguna ni ganas de vivir. Entonces tomé una silla y una soga y subí al ático de mi casa. Amarré y aseguré bien un extremo de la soga a las vigas del techo; me subí a la silla y puse el otro extremo de la soga alrededor de mi cuello. Parada en la silla, sola y con el corazón destrozado, estaba a punto de tirarme cuando de repente escuché el sonido fuerte del timbre de la puerta. Esperé un minuto y pensé quien quiera que sea se irá pronto.

Esperé y esperé, pero el timbre de la puerta cada vez era más insistente, y luego la persona comenzó a golpear con fuerza. Entonces me pregunté, ¿quién podrá ser? Jamás nadie toca mi puerta ni vienen a verme. Solté la soga de mi cuello y fui a la puerta, mientras el timbre seguía sonando cada vez con mayor insistencia.

Cuando abrí no podía creer lo que veían mis ojos, frente a la puerta estaba el más radiante y angelical niño que jamás había visto. Su sonrisa, ohhh, nunca podré describirla. Las palabras que salieron de su boca hicieron que mi corazón, muerto hace tanto tiempo, volviera a la vida, cuando dijo con voz de angelito, señora, sólo quiero decirle que Jesús realmente la ama.

Cuando el pequeño ángel desapareció entre el frío y la lluvia, cerré la puerta y leí cada palabra del volante, inmediatamente fui al ático para quitar la silla y la soga. Ya no las necesitaría más. Como ven… ahora soy una hija feliz del Rey. Como la dirección de la iglesia estaba en la parte de atrás del volante, vine personalmente decirle gracias a ese pequeño ángel de Dios que llegó justo a tiempo y, de hecho, a rescatar mi vida de una eternidad en el infierno.

Todos lloraban en la iglesia, y le daban gloria y honor al Rey de reyes. El pastor bajó del púlpito hasta la primera banca del frente, donde estaba sentado aquel pequeño ángel; tomó a su hijo en los brazos y lloró incontrolablemente… Por favor no permita que este mensaje “muera de frío”; después de leerlo, páselo a otros.


La Familia y sus valores

15 julio 2010

¡Qué tal amigos! Lo primero que quiero mencionar, es la descripción del término “familia” que en el griego es muy expresivo. Tenemos en el griego cinco sustantivos, de los cuales voy a describir el más enfático de todos ellos, y es la palabra: “Patriá” (patria) y su gran significado es: “Referencia a todos aquellos que están espiritualmente relacionados con Dios el Padre, siendo El, el autor de su relación espiritual con El como hijos suyos, quedando unidos entre sí en una comunión familiar (patria esta relacionado con pater, un padre amoroso y protector, viene de una raíz que significa un nutridor, protector, sustentador)”.

Patriá, no esta relacionado con patria potestad, aunque se saca la palabra de aquí. Para “patria potestad” esta la palabra: oikodespotes = de oikos = casa y déspotes = señor, amo (se traduce señor de la casa Mr. 14:14.) de aquí sale la palabra déspota.

La palabra patriá, aparece en Efesios 3:15. y lo que Pablo quiere decir es que todos los hombres en la tierra y aun los ángeles en el cielo reciben el nombre de familia de Dios, el amoroso y el gran Padre de todos.

También la palabra aparece con un sentido más amplio de nacionalidades, razas, Hech. 3:25.

Y por ultima vez aparece en Lc. 2:4. hablando de la familia de David. Solo aparece 3 veces.

Debemos de notar que cada padre de familia, (oikodespotes) = “señor de la casa” debía tener un sentido muy amplio de lo que era enseñar o disciplinar, en el griego la palabra es “paideuo”, proveniente de la palabra griega paidion = niño.

El verbo paideuo (paideuvw,) su significado es, instruir a niños, enseñar. Se traduce «fue enseñado» en Hech. 7:22.; «corrija» en 2 Ti. 2:25.; «enseñando» en Tito 2:12. Este verbo se usa de disciplina familiar, como en He. 12:6, 7, 10.

En 1 Ti. 1:20, el verbo esta en voz pasiva, se traduce «aprendan»; lit.: «sean enseñados» pero, sea como sea que se comprenda este pasaje, es evidente que lo que se tiene en mente no es el impartir conocimiento, sino una severa disciplina.

En Lc. 23:16, 22, Pilato, habiendo declarado que el Señor era inocente de la acusación de que había sido hecho objeto, y por ello no pudiendo castigarle, ofreció débilmente, como concesión a los judíos, «castigarle, paideuo, y soltarle». Este sentido de paideuo queda confirmado en He. 12:6, donde se une (en una cita de la LXX, Prov. 3:12.) con un látigo o azote. (…y azota a todo aquel que recibe por hijo.)

Comparemos, la escena en “El Progreso del Peregrino”, donde uno de los seres resplandecientes con un látigo de cuerdas «castigó severamente» a los peregrinos que de una manera insensata se dejaron atrapar en la red del adulador, y les dijo, «a los que amo reprendo y disciplino» (paideuo).

“Disciplina”. paideia (paideiva), denota la formación dada a un niño, incluyendo la instrucción; de ahí, disciplina, corrección.

En Ef. 6:4. el apóstol Pablo ordena a cada padre, que puedan educar a sus hijos en disciplina y amonestación del Señor, «disciplina», “paideia”, sugiriendo la disciplina cristiana que regula el carácter de la familia; igualmente en He. 12:5, 7, 8, 11; en 2 Ti. 3:16 «instrucción».

No es casualidad que la palabra “Instruir” sea en el griego “paideutes” proveniente de “paidion” niño.

Dado todas estas definiciones, debemos volver a los valores que nos enseña la Biblia con relación a la familia, para obtener un hogar feliz y estable.

Observemos como Jesús terminó su maravilloso Sermón del Monte: “Dos hombres construyeron sus casas, uno la construyó sobre la roca, llegaron las lluvias y las inundaciones, soplaron los vientos, y la casa siguió en pie porque sus cimientos eran sólidos. El otro la construyó sobre arena (era más fácil y rápido), Vino el mismo tipo de tormenta, sacudió fuerte la casa, y ésta se vino abajo, quedó la casa destruida. A primera vista, podríamos llamarle “el relato de las dos casas”. Sin embargo, querido amigo, no son las casas las que más importan, sino los cimientos. La gran verdad es que debemos fundar nuestra vida y nuestra familia en Cristo, por lo tanto, podrán venir muchos ataques de parte de esta sociedad y llegaran las tormentas de la vida, pero dado que esta cimentado en Cristo Jesús podremos hacer frente a todas las adversidades del diario vivir.

No desconocemos que en estos días las presiones que sufre la familia son tan grandes que llegan a perjudicar de tal forma que se va derrumbando en forma vertiginosa. Es de sabios construir nuestro hogar sobre el único cimiento sólido y verdadero, El Señor Jesucristo.

En la parábola, son las mismas tormentas las que azotan la casa del cristiano y la del no cristiano. Todas las familias pasan por tormentas en algún momento de sus vidas: tentaciones, sufrimientos, las pérdidas de valores, o circunstancias adversas; la diferencia en cuanto a los resultados se halla en los cimientos sobre los cuales está fundado el hogar.

Además, son muchas las influencias peligrosas que amenazan la familia en estos tiempos, realmente hace falta fortaleza para ir en contra de estas presiones y permanecer leal a los valores de la familia. La única forma de combatir estas presiones es decidir qué conducta es la correcta según las normas de la Biblia. Por eso es imprescindible volver a la Palabra y ver el gran secreto que nos da el escritor de Romanos (Pablo) cuando escribe en el capitulo 12:1-2. ” Ir transformándonos a la imagen de Cristo”. Esto requiere que se seleccionen de manera muy cuidadosa los valores que son realmente importantes. Los valores son aquellos principios de vida que se aprenden por medio de la experiencia, tienen mayormente su origen en las actitudes que se aprenden en el hogar. Al escribirle a Timoteo, Pablo señala que los valores del mundo son contrarios a la voluntad de Dios sobre nuestra vida. también le advierte al joven Timoteo en 1 Ti. 6:11-12: “Huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe.”

¡Mantengamos en alto los valores verdaderos!

Autor: Héctor Leites. Usado con permiso