Palabras bíblicas sobre las relaciones sexuales sin Dios

22 marzo 2012

La sexualidad es como un fuego. ¿Qué ocurre cuando ese fuego se sale fuera de control? En todo el mundo arde este fuego de una manera incorrecta. Tan pronto como queda suelto, no reconoce límites, ni clases, ni rangos, ni posiciones. El mismo infierno alimenta esta llama con el combustible de las historias impuras, los libros indecentes, las imaginaciones obscenas.

Este capítulo también pudiera titularse: “Sueños en llamas”. Eso es lo que hace el pecado de la inmoralidad sexual. Puede tomar a una bella chica y convertirla en una consumada y enferma prostituta. Puede tomar a un hombre y hacerlo peor que un animal. Puede tomar tus sueños y convertirlos en llamas; puede quitarte todo lo que esperas y dejarte sin nada, sino humo, ceniza y una vida quemada.

Algunos saben esto por amarga experiencia. Gracias a Dios que a los discípulos de Jesús que ya han sufrido de este fuego, Dios les da la promesa de que les dará “gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado…” (Isaías 61:3).

¿Sabes por qué se arruinan muchos matrimonios? Reduce todo a las razones fundamentales y tendrás dos: las personas se casan demasiado jóvenes, ose han involucrado en alguna forma de relación sexual antes del matrimonio que los perjudica posteriormente. Un fuego da calor y es maravilloso en una noche fría en una hoguera que esté bajo control; pero el mismo fuego, si se deja libre, también puede quemar tu propia casa. No hay diferencia entre el fuego que conforta y el que mata; es la misma llama. Cuando nos ofrece ayuda es porque arde en el lugar que le corresponde, bajo control y en tiempo oportuno; cuando daña es porque está en el lugar que no le corresponde, en el tiempo no apropiado y fuera de control.

Cuando los enamorados hablan por primera vez sobre el tema sexual, existe la tentación común de querer experimentar con las facultades o capacidades sexuales. Las madres que empujan a sus pequeñas hijas a actuar como si fueran grandes y que pasan sus horas libres buscando la manera de que sus hijas sean populares con los varones, no les ayudan. A menudo la misma madre es la que se sobresalta y se ofende cuando su pequeñita de 14 años de edad regresa a la casa embarazada y llena de lágrimas, por cuanto se hizo demasiado popular con los varones.

El hecho de comenzar a tener novio demasiado pronto ha servido como fundamento para muchos divorcios. Es agradable saber que, si tienes un lugar especial al cual ir, siempre estará allí Fulana o Sutana; pero grandes problemas comienzan cuando los dos pasan tanto tiempo solos que les llega la tentación de abandonar las normas y el código moral. Hubo un tiempo en que los padres no permitían que sus muchachos se metieran en situaciones de esta naturaleza. Respetaban tanto la química sexual que daban a sus muchachos una disciplina estricta y un tiempo limitado para estar con sus amigos o amigas.

Esta es una historia antigua: la familiaridad trae desacato. Los dos pueden llegar a familiarizarse demasiado el uno con el otro. Pueden transferir esto a sus cuerpos, encender la llama, bajar la guardia, disminuir las normas morales, y caerán directamente en dificultades. Y es demasiado fácil dar excusas por el pecado cuando confundes la atracción sexual con el amor. Puedes hallarte cargado de responsabilidades antes que estés preparado para manejarlas.

He aquí un consejo para los que siempre van en compañía de cierta persona del otro sexo: ¡No lo hagan! No hagan eso a menos que estén realmente enamorados; no lo hagan, a menos que los dos estén pensando seriamente en casarse, a menos que tú, muchacho, estés dispuesto a ser marido y proveedor; y tú, señorita, esposa y madre. No hagan eso, pues hay la posibilidad de que se metan en dificultades. El hecho de apegarse demasiado en esta forma es una de las grandes razones por las cuales muchas chicas se casan demasiado jóvenes. Encienden un fuego que no pueden honorablemente apagar, y por su propio sentimiento de culpa son empujadas hacia el matrimonio, el cual termina antes de empezar. Si te casas demasiado joven, por la presión de una experiencia sexual adelantada, tendrás toda posibilidad de acabar con tu matrimonio, con tu hogar y con tu felicidad. La sexualidad y el matrimonio no son juegos de niños. Pasa tiempo como amigo o amiga de muchos hermanos y hermanas en Jesús. Mantente alejado de apegos exclusivos no saludables.

Hay una regla sana que es la siguiente: No te “comprometas físicamente” con nadie en ninguna manera que pudiera afectar tu futuro matrimonio con esa persona. Ahora bien, ¿qué significa eso? ¿Hasta dónde se puede decir que es demasiado? La Biblia usa palabras que nos dicen exactamente hasta dónde es demasiado.

Muchos discípulos de Jesús que han estado en las calles y han conocido la condenación del pecado sexual saben por experiencia lo que pudiera violar su nueva vida en Jesús. Pero también es bueno saber que Dios no nos ha dejado en la oscuridad en este sentido. La Biblia tiene tres palabras que definen exactamente el punto en que comienzan los problemas sexuales, mucho antes que se cometa la fornicación, o el adulterio o la perversión sexual. Son palabras difíciles, y ésta es la razón por la cual algunas personas de Jesús no las estudian y algunos predicadores no las usan. Estas palabras son lascivia, concupiscencia y engaño o fraude. Ahora, no pierdas la calma. Cada una de ellas está cargada de significado y de ayuda. Nos dicen dónde comienza el mal que va a parar en actos reales de inmoralidad. A continuación, expongo lo que significan y dónde se hallan en la Biblia.

1. Lascivia. Cuando se usa con sentido sexual significa hacer la decisión de dejar que la atracción sexual opere fuera de los límites de Dios en el matrimonio. Cualquier pensamiento o acción que hagas intencionalmente y que te estimule sexualmente cuando tal deseo no puede ser expresado correctamente en el matrimonio, es el pecado de lascivia. Es una decisión de tu voluntad. La Biblia nos dice que la lascivia no procede de la tentación externa, sino del corazón. Ningún cuadro, ni libro, ni persona que te estimule sexualmente puede hacerte lascivo. Si te enfrentas con una tentación al ver alguna de estas cosas o personas, ese deseo no es pecado en sí. La palabra lascivia simplemente significa un deseo muy fuerte. En el original, la usó el Señor Jesús cuando habló del deseo que tenía de comer la pascua con sus discípulos: y Pablo, cuando habló de su anhelo de morir y estar presente con el Señor (Lucas 22:15; Filipenses 1:23). Pero los fuertes deseos se vuelven pecados cuando decidimos dejarnos atraer por ellos.

¿Hasta dónde es demasiado? La Biblia nos da esta respuesta en la palabra lascivia: cualquier cosa que comience a atraerte sexualmente cuando no puedes darte el lujo de ser atraído. Demasiado es cualquier cosa que estimule el deseo sexual en tu corazón fuera de los caminos de Dios. El besuqueo se ha definido como “un intercambio de besos y caricias, manteniendo ambos los pies en el piso, y las manos bajo control”. Si el besuqueo te atrae sexualmente, entonces es malo para ti. Sé que hay discípulos de Jesús que se abrazan mutuamente, y en ello no hay nada malo; pero hay otros chicos que no pueden ni siquiera mirar a una persona del sexo opuesto, sin pecar. Dios conoce tu corazón. Recuerda que es pecado ante los ojos de Dios el hacer la decisión de corazón de estimular tu deseo sexual, cuando sabes que no puedes continuar con ello y permanecer rectamente delante del Señor. Esta es la razón por la cual la masturbación es mala delante de Dios; simplemente es una expresión de lascivia.

2. Concupiscencia. Esta es una de las palabras difíciles de la Biblia con respecto a las dificultades de lo sexual. Simplemente significa caer en un deseo físico vehemente de satisfacción sexual. Es un estado sobreexcitado de enfoque sexual; es estar tan apegado a lo sexual que la mente de uno se mantiene volviendo vez tras vez a él. Es ser tan atraído sexualmente que uno no puede cortar el asunto. La Biblia algunas veces traduce este término mediante las palabras “codicia” o “codiciar”. Esta fue la palabra que Jesús usó cuando dijo: “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:28).

La concupiscencia ocurre cuando el fuego sexual comienza realmente a arder fuera de control. Es lo que hace que una mujer desfile delante de los hombres, y tenga en los ojos un aviso: “Para la venta a bajo precio. Levemente usada”. Es lo que hace que el hombre le saque una radiografía a toda mujer que pasa.

La concupiscencia no es cosa liviana delante de Dios. La Biblia nos dice que es uno de los pecados que él juzgará en su ira (Colosenses 3:5, 6). No debemos dejar que nuestros cuerpos sean atrapados por ella, “como los gentiles que no conocen a Dios” (1 Tesalonicenses 4:5).

La lascivia conduce a la concupiscencia. Un poco de leve besuqueo puede conducir a muchas caricias atrevidas. Y no te hará ningún bien el pedirle a Dios que te quite el deseo sexual, si todo el tiempo mantienes el fuego ardiendo. Dios hizo el sexo. Fue idea suya. Pero puso su control bajo tu voluntad, y espera que tú le rindas esa voluntad a él. En realidad, él no puede quitarte los sentimientos sexuales, así como no puede desear hacer de ti un ser que no sea hombre o que no sea mujer. La sexualidad es como una bomba de tiempo. La mecha se enciende con el besuqueo y se agota más con las caricias. Las caricias son el preludio a las relaciones sexuales completas. Eso es algo que sólo está reservado para el amor y la entrega responsable dentro del matrimonio. Mucho antes del acto sexual puedes quebrantar la ley de Dios con la lascivia y la concupiscencia.

No acaricies de ninguna manera. Ni siquiera comiences. Si ya comenzaste, deja eso antes que empeore. Las caricias agregarán algo a tu vida, eso es cierto. Agregarán culpa y vergüenza. Agregarán suciedad a tu nombre. También pueden quitar algo. Si eres una señorita, te pueden quitar a tu novio, porque después que te hayas pasado de lo que debes, él puede decidir que eres demasiado barata, y dejarte. Pueden quitarte tu virginidad y conducirte al embarazo, destrozar los corazones de tus padres y hacer que te cases muy temprano, demasiado pronto o con la persona que no te corresponde. Dios ha reservado las caricias y el juego sexual para el matrimonio, y sólo para el matrimonio. ¡Si quieres meterte en problemas, sigue adelante! Pero está preparada para formar parte de las estadísticas de la tragedia. Y recuerda esto: ninguna persona sexualmente inmoral caminará con vestidura blanca junto con la nueva familia de Dios. Ningún verdadero discípulo de Jesús es esclavo del pecado sexual.

3. Engaño. Algunas veces el engaño se llama “fraude”, y engañar en algunos casos es sinónimo de defraudar. Sirve para definir el pecado sexual que comienza cuando en él envuelves a otra persona. Simplemente significa atraer sexualmente cuando sabes que no puedes llevar eso a cabo sin meterte en dificultades. La palabra original significa “sacar provecho de”, o pasivamente, “serle tomada ventaja a uno”. Cuando te dedicas a capturar los sentimientos o afectos de alguien, cuando intencionalmente decides que tal persona se enamore de ti, de tal modo que puedas utilizarla en forma egoísta, la engañas. Ni siquiera tienes que involucrar sexualmente a dicha persona para engañarla.

Es posible que un discípulo de Jesús, de manera profundamente inadvertida, le haga a un hermano o a una hermana en la fe el mal de darle la impresión de que está enamorado de él o de ella, según sea el caso, con algo más que amor fraternal. Cualquier cosa que hagas para dar la impresión de que estás enamorado, cuando sabes que no puedes llevar a término ese amor, es un engaño.

Pero si se usa en el sentido sexual, engañar significa hacer acciones que atraigan a alguno, cuando sabes muy bien que no es correcto hacerlo. No puedes aprovecharte de la confianza y del afecto de otro, sin que te metas en profundas dificultades con Dios. Él dice “que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado. Pues no nos ha llamado —Dios a inmundicia, sino a santificación” (1 Tesalonicenses 4:6).

No permitas que el fuego arda fuera de los controles y límites de Dios. No podrás detenerlo, y te quemará horrible y profundamente. Las actividades sexuales sin Dios están llenas de profundos peligros. Si te -metes en ellas, no sólo te meterás y meterás a otros en problemas, sino que también estarás en profundas dificultades con Dios. El pecado sexual tiene horribles castigos. Pregunta esto a cualquier discípulo de Jesús que ya haya estado allí alguna vez. Una vez que te involucres en eso, el único que puede sacarte de este fuego es Dios, y aun entonces te quedarán cicatrices que nunca podrás borrar.

Estamos compartiendo principios bíblicos para el adolescente,  esto es un extracto del libro “El Joven y sus dilemas” de Winkie  Pratney.

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Tatuajes, ¿una marca permanente?

11 marzo 2012

“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues la que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas “.

Descripción: Descripción: 156-aborto_derecho_a_vivir_clip_image001INTRODUCCIÓN:
La palabra tatuar, procede de la antigua lengua de la Isla de Tahití, en la Polinesia.

Este vocablo se origina del golpeteo que se realiza sobre la piel para lograr la impresión gráfica.

El ta – tú que como golpeteo se produce, es para marcar la piel.

La costumbre de tatuar la piel fue extendida entre los pueblos de Asia, Afrecha y Oceanía. En la actualidad esta moda está difundida en todo el mundo, en especial sobre adolescentes y jóvenes. Este crecimiento ha sido tan importante que es común hallar en cualquier centro comercial, locales dedicados a esta práctica.

Esta práctica tiene sus primitivos orígenes en la magia y la superstición, aunque algunas razas lo usan como adorno o decoración del cuerpo.
La modificación corporal es tan antigua como el hombre: tatuajes, perforaciones, implantes, reducciones, etc.

¿CÓMO SE IMPRIME EL TATUAJE?

La forma moderna de tatuar es mediante pinchazos efectuados con una herramienta eléctrica. La misma es en forma de lápiz que perfora cierta profundidad de piel, introduciendo ciertos pigmentos a la par que se dibuja el diseño seleccionado.Estos instrumentos pueden pinchar la piel a una velocidad de 2500 veces por minuto.

¿ES DOLOROSA LA INSCRIPCIÓN DEL TATUAJE?

La inscripción de un tatuaje causa dolor. El proceso del tatuaje involucra picar la piel; la cual presenta miles de terminales nerviosas que llevan información de dolor durante el procedimiento. Mientras que el tatuaje se cicatriza, hay que lavar la herida, aplicando desinfectantes varias veces por día. En esa zona, la piel debe ser protegida del sol por varios meses. Los tatuajes no se pueden poner y quitar, son permanentes. En el presente se logran eliminar con rayos láser, que a su vez deja otro tipo de marca: la cicatriz.

TATUAJE: SU SIGNIFICADO

Los temas más recurrentes en la elección de dibujos para ser tatuados son los de figuras de hadas, duendes y ninfas.

En latín la palabra estigma, significa tatuaje o marca hecha con un instrumento cortante y afilado. Para el mundo antiguo, especialmente para la cultura Egipcia y pre-colombina en América, el tatuaje estaba relacionado con lo erótico, con lo emocional y con lo sensual de la vida.

En muchas culturas el mismo servía para asustar a los enemigos en el campo de batalla. Griegos, romanos y celtas marcaron a los cuerpos de los reos o esclavos que eran condenados. En el siglo VI en los países orientales era una práctica habitual marcar a un criminal, ya que se decía era signo de culpabilidad; se asociaba el tatuaje a personas que habían sido condenadas.En el año 787, el Papa en la Iglesia Católica prohibió marcar el cuerpo, realizar mutilaciones, cortes, etc.

En la actualidad, para muchos el tatuaje está de moda; lamentablemente nada pasa tan de moda como la moda misma; de manera que la decisión de practicarse un tatuaje es circunstancial y pasajera: luego de un tiempo, la persona se fastidia del dibujo y desea cambiarlo o quitarlo.

EXISTEN TATUAJES EMOCIONALES:

Tatuaje es marca, estigma, figura. Cuando uno decide ponerse un tatuaje debe saber que quedará marcado para el resto de la vida. Existen muchas personas que se han arrepentido de ponerse un tatuaje; y para cubrirlo, se colocan uno más grande para tapar el anterior. También están los que creen que con cirugía se podrá borrar todo por completo, pero siempre quedará la cicatriz.

Existen muchos motivos por los cuales el ser humano queda con estigmas y marcas en el alma. Existen tatuajes planeados, que fueron premeditados y voluntariamente recibidos. Otros son consecuencia de tragedias que no pudieron evitarse. Cuando repasamos la larga lista de figuras que han sido tatuadas en el corazón la humanidad se ve reflejada en: Abusos físicos, abusos verbales, rebeldía, depresión, violaciones, alcohol, drogas, divorcios, etc. Es mucho más frecuente de lo que se conoce; el estigma que deja en la mente diferentes tipos de abusos. Personas que se llenan de rencores, temores, vergüenza y eligen como salida el suicidio.

APLICACIÓN ESPIRITUAL:

¿QUÉ DICE DIOS?

Dios a través de su Palabra le dio una indicación precisa a su pueblo Israel.

En Levítico 19: 28, Moisés escribía: “Y no haréis rasguño en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros imagen alguna. Yo Jehová.”

La práctica de hacerse hondas incisiones en el rostro, brazos y piernas en tiempo de luto era conocida universalmente entre los paganos y era considerada una importante señal de respeto de los difuntos. También esta práctica era parte de un ritual en el cual se ofrecían sacrificios a las deidades de la muerte y el sepulcro. Los judíos habían aprendido esta costumbre en Egipto y aunque desarraigados de ella, recayeron en épocas posteriores.

El tatuaje que era común imprimirse eran figuras de flores, hojas, estrellas y otros dibujos en todas partes del cuerpo. La impresión era hecha a veces con hierros candentes, a veces con pinturas o tinturas como lo hacen mujeres árabes e hindúes hasta el día de hoy.

Para muchos estudiosos de la Biblia, es probable que la intención de adoptar algún tatuaje en honor de ídolos
sea la causa por la que Dios se expresa directamente. El tatuaje fue señal de apostasía, ya que el que se tatuaba tenía un obstáculo insuperable para el retorno.

Dentro de los diez mandamientos en Éxodo 20:4; Dios habla acerca de no hacerse imágenes: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esta arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”. No solo estaba prohibida la adoración a los ídolos, sino también su confección, fabricación o elaboración. Esto incluía cuadros, imágenes, estatuas usadas con motivos de idolatría.

Los motivos más recurrentes de tatuajes en la actualidad, especialmente en centros comerciales corresponden a figuras e imágenes de duendes o cosas semejantes que despierta a la idolatría. El apóstol Pablo en 1º Corintios 6: 12 –20, nos enseña que debemos glorificar a Dios por medio de nuestros cuerpos. “Todas las cosas me son licitas, mas no todas convienen, todas las cosas me son licitas, mas yo no me dejaré dominar por ninguna. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprado por precio, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuáles son de Dios”.

En este pasaje Pablo termina con un llamamiento para la vida cristiana: ¡Glorificad a Dios en vuestros cuerpos!
Los griegos despreciaban el cuerpo, para ellos el alma y el espíritu eran lo más importante. Para muchos con el cuerpo se podía cometer cualquier delito, ya que el cuerpo tenía poco valor desde el punto de vista filosófico.

La repuesta de Pablo es clara: El cuerpo representa a la personalidad, el ser humano en su conjunto, el mismo está unido a Cristo. En el cuerpo el creyente el Espíritu de Dios habita como templo. Cristo dio su vida para darnos un alma redimida y un cuerpo puro. Por esta razón, un cristiano no tiene un cuerpo para hacer lo que quiera, sino que ese cuerpo pertenece a Cristo, así que cada vez que uno utiliza el cuerpo lo hace para dar gloria a Dios.

ULTIMA MODA:

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento” (Romanos 12:2)

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama el mundo, el amor del Padre no esta en él. Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. (1 Juan 2: 15–17)

Como hemos considerado, el tatuaje responde a una costumbre que viene de épocas remotas. Hoy podemos afirmar que es una moda que exalta lo sensual, lo sexual, los sentidos. El creyente no debe vivir bajo la presión de las modas. No debemos dejar que el mundo nos presione con sus moldes.

La palabra mundo se utiliza para identificar el sistema que el hombre quiere crear sin Dios. Trata de ser feliz, pero es imposible. Este sistema trata de atraer y retener a los hombres por medio de concupiscencias. Cristo murió para librarnos de ese sistema. El mundo ha sido crucificado para nosotros y nosotros para el mundo. Esta verdadera renovación comienza en la mente transformada.

GRANDES ENFERMEDADES:

Dentro de los aspectos negativos que resulta de aplicar tatuajes; son las muchas enfermedades que se pueden trasmitir. Se han presentado casos de enfermedades cardíacas como la endocarditis bacteriana, con el antecedente de haber recibido tatuajes sobre la piel. También están demostradas enfermedades producidas por las agujas que realizan el tatuaje y la misma están contaminadas. Entre los problemas más recurrentes figuran: Hepatitis, SIDA, infecciones, etc. Es por ello que está contraindicado el tatuaje en el cuidado de la piel y la salud.

LA SEÑAL DE LA BESTIA:
“Y la Bestia que blasfemaba contra Dios, hacía que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente.”

Apocalipsis 13:16

Nos llama mucho la atención que una de las actividades programadas por este enemigo de Dios sea justamente marcar a las personas. Este estigma en la mano o en la frente habla de la propiedad y el culto de devotos seguidores al Anticristo. Satanás quiere que el hombre se aleje de Dios de cualquier manera; y trabajara hasta el último momento para tener la mente del hombre alejada de Dios.

CONCLUSIÓN

Como creyentes debemos estar dispuestos a glorificar a Nuestro Padre que está en los cielos. La gloria que sólo a Dios pertenece la debemos dar con nuestra alma, cuerpo y espíritu. No podemos detenernos en el sistema y la moda que el mundo nos ofrece a fin de ser aceptados. Es importante saber también que existen tatuajes no solo en lo físico, sino también en la mente, ambos son perjudiciales. Solamente el Señorío de Cristo sobre todo nuestro ser, nos permitirá vivir vidas que no estén atadas a ninguna moda.

Artículo escrito por: JOSE CARBONEL (es doctor, anciano de la ICE en Bahía Blanca, maestro itinerante de las escrituras, y autor de innumerables artículos médico–espirituales.)

Fuente: Momento de Decisión