La disciplina de la meditación

17 octubre 2016

La verdadera contemplación no es un truco sicológico, sino una gracia teológica.-Thomas Merton

En la sociedad contemporánea nuestro adversario se especializa en tres cosas: ruido, premura y multitudes. Si él puede mantenernos empeñados en la cantidad y en la muchedumbre, descansará satisfecho. El siquiatra C. G. Jung observó una vez: “La premura no es del diablo; es el mismo diablo”.’ Si esperamos movernos más allá de las superficialidades de nuestra cultura -incluso de nuestra cultura religiosa-, tenemos que estar dispuestos a descender a los silencios recreadores, al mundo interno de la contemplación. Todos los maestros de la meditación se esfuerzan, en sus escritos, por hacer que despertemos a comprender el hecho de que el universo es mucho más grande que lo que conocemos; que hay inmensas regiones internas no exploradas que son tan reales como el mundo físico que “conocemos” muy bien. Nos hablan acerca de emocionantes posibilidades de nueva vida y nueva libertad. Nos hacen un llamado a la aventura, a ser pioneros en esta frontera del espíritu. Aunque esto pueda sonar extraño a los oídos modernos, sin ninguna vergüenza debiéramos inscribirnos como aprendices en la escuela de la oración contemplativa.

Conceptos erróneos comprensibles

Con frecuencia te haces la pregunta en cuanto a si se puede hablar de la meditación como algo cristiano. ¿No es más bien propiedad exclusiva de las religiones orientales? Dondequiera que hablo a algún grupo sobre la meditación como una disciplina cristiana clásica, inevitablemente se levantan las cejas en actitud interrogante. “Yo pensé que el grupo que se llama Meditación Trascendental era el que trataba este asunto de la meditación.” “¡No me diga que usted nos va a dar un versículo védico de invocación mística para que lo recitemos!”

El hecho de que la meditación sea una palabra extraña a tus oídos es un triste comentario sobre el estado espiritual del cristianismo moderno. La meditación ha sido siempre una parte clásica y fundamental de la devoción cristiana, una preparación decisiva para la oración y una obra conjunta con ella. Sin duda alguna, parte de la ola de interés en la meditación oriental se debe a que las iglesias han abandonado este campo. Es sumamente deprimente que un estudiante universitario que busca conocer la enseñanza cristiana sobre la meditación, descubra que son pocos los maestros vivientes de la oración contemplativa, y que casi todos los escritos serios sobre este tema son de hace siete siglos o más. No es raro que el estudiante se vuelva al Zen, o al Yoga o a la Meditación Trascendental.

Ciertamente la meditación no fue extraña a los autores de la Escritura. “Y había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde” (Génesis 24:63). “Cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en ti en las vigilias de la noche” (Salmos 63:6). Estas eran personas que estaban cerca del corazón de Dios. Dios no les habló por cuanto tenían capacidades especiales, sino porque estaban dispuestos a oír. Los salmos cantan virtualmente las meditaciones del pueblo de Dios en la ley de Dios. “Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus mandatos” (Salmos 119:148). El salmo que sirve de presentación para todo el Salterio, llama al pueblo a emular al varón “bienaventurado” que “… en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche” (Salmos 1:2).

Los escritores cristianos, a través de los siglos, han hablado acerca de una manera de oír a Dios, de comunicarse con el Creador del cielo y de la tierra, de experimentar al Amante eterno del mundo. Pensadores magníficos como Agustín, Francisco de Asís, Francois Fénelon, Madame Guyon, Bernardo de Clairvaux, Francisco de Sales, Juliana de Norwich, Hermano Lawrence, George Fox, John Woolman, Evelyn Underhill, Thomas Merton, Frank Laubach, Thomas Kelly y muchos otros hablaron acerca de este camino más excelente.

La Biblia nos dice que Juan “estaba en el Espíritu en el día del Señor” (Apocalipsis 1:10), cuando recibió la visión apocalíptica. ¿Podría ser que Juan estaba preparado de una manera que podía oír y ver y que nosotros hemos olvidado? R. D. Laing escribe: “Vivimos en un mundo secular… Hay una profecía en Amós según la cual vendrá un tiempo en que habrá hambre en la tierra, ‘no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová’. Este tiempo ha llegado ahora. Es la era presente”.”

Tengamos el valor de colocarnos al lado de la tradición bíblica y aprendamos una vez más el arte antiguo (y sin embargo, contemporáneo) de la meditación. Unámonos al salmista y declaremos: “Pero yo meditaré en tus mandamientos” (Salmos 119:78).

Luego hay los que piensan que la idea cristiana de meditación es sinónima del concepto de meditación basado en la religión oriental. En realidad, son dos mundos separados. La meditación oriental es un intento de desocupar la mente; la meditación cristiana es un intento de desocupar la mente a fin de llenarla. Las dos ideas son radicalmente diferentes. Todas las formas de meditación oriental destacan la necesidad de despegarse del mundo. Se hace hincapié en perder la personalidad y la individualidad y fusionarse con la mente cósmica.

Hay un anhelo de ser librado de las cargas y los dolores de esta vida y ser absorbido en la bienaventuranza suspendida y sin esfuerzo del Nirvana. La identidad personal se pierde en una mancomunidad de conciencia cósmica. El desprendimiento es la meta final de la religión oriental. Es un escape de la rueda miserable de la existencia. No hay Dios al cual unirse ni del cual oír. El Zen y el Yoga son formas populares de este enfoque. La Meditación Trascendental tiene las mismas raíces budistas, pero en su forma occidental es algo así como una aberración.

En su forma popular, la Meditación Trascendental es meditación para el materialista. Para practicarla, uno ni necesita creer, para nada, en el reino espiritual. Es sólo un método de controlar las ondas cerebrales a fin de mejorar el bienestar fisiológico y emocional. Las formas de meditación trascendental más avanzadas envuelven la naturaleza espiritual, y entonces toman exactamente las mismas características de las demás religiones orientales.

La meditación cristiana va mucho más allá de la idea del desprendimiento. Hay necesidad de desprendimiento: “el día de reposos de la contemplación”, como lo llama Pedro de Celles, un monje benedictino del siglo XII. 3 Pero nosotros tenemos que pasar a la adhesión. El desprendimiento de la confusión que está alrededor de nosotros es para tener adhesión más fuerte a Dios ya los demás seres humanos. La meditación cristiana nos conduce a una integridad interna, necesaria para entregarnos a Dios libremente; y a la percepción espiritual, necesaria para atacar los males sociales. En este sentido, es la más práctica de todas las disciplinas.

Hay un peligro al pensar sólo en la función del desprendimiento, como lo indicó Jesús en su relato acerca del hombre que había quedado vacío de lo malo, pero que no se llenó de lo bueno. “Cuando el espíritu inmundo sale del hombre,… va, y toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero” (Lucas 11:24-26).4

Algunos huyen de la meditación por temor a que sea demasiado difícil, demasiado complicada. Tal vez sea mejor dejársela al profesional que tiene más tiempo para explorar las regiones internas. De ningún modo. Los expertos reconocidos en este sentido nunca informan que están realizando un viaje a favor de los pocos privilegiados, de los gigantes espirituales. Ellos se reirían de tal idea. Ellos pensaron que lo que estaban realizando era una actividad humana natural, tan natural y tan importante como la respiración. Ellos nos dirían que no necesitamos ningunos dones especiales ni facultades síquicas. Lo único que necesitamos es disciplinar y ejercitar las facultades latentes que hay dentro de nosotros. Cualquiera que pueda aprovechar la fuerza de la imaginación puede aprender a meditar. Si somos capaces de poner atención a nuestros sueños, estamos dando los primeros pasos. Thomas Merton, uno que debió saber esto, escribió: “La meditación realmente es muy sencilla; no se necesitan muchas técnicas elaboradas para enseñarnos cómo hacerlo”.”

Sin embargo, a fin de que no nos extraviemos, tenemos que entender que no estamos empeñados en una obra impertinente. No estamos invocando a ningún paje cósmico. Es un asunto serio e incluso peligroso. Debiera exigirnos el mejor pensamiento y las mejores energías. Nadie debe emprender la meditación por simple diversión o porque otros la practican. Los que entran a ella con indiferencia, ciertamente fracasarán. P. T. Rohrbach escribió: “La mejor preparación general para tener buen éxito en la meditación es la convicción personal de su importancia y una firme determinación de perseverar en su práctica”.” Como cualquier obra seria, es más difícil en las etapas de aprendizaje. Tan pronto como estamos capacitados -cuando hemos terminado el aprendizaje-, se convierte en parte de los patrones habituales que están arraigados en nosotros. “Esperar en Dios no es ociosidad -dijo Bernardo de Clairvaux-, sino un trabajo que golpea a todos los demás trabajos para el inexperto que se dedica a él”.” Luego hay aquellos que piensan que el camino de la contemplación es impráctico y que está completamente fuera de contacto con el siglo XX. Hay el temor de que la meditación conduzca a la clase de persona, como el ascético Padre Ferapont que inmortalizó Dostoievski en su obra Los hermanos Karamazou. Este era una persona rígida, farisaica, quien por puro esfuerzo se libera del mundo, y luego lanza maldiciones sobre él. En el mejor de los casos, tal meditación nos conduciría a otra mundanalidad no saludable, que nos mantiene inmunes al sufrimiento de la humanidad.

Tales evaluaciones están lejos del blanco. De hecho, la meditación es lo que puede dirigir de nuevo nuestra vida de tal modo que podamos hacer frente con éxito a la vida humana. Thomas Merton escribió: “La meditación no tiene objeto ni realidad a menos que esté firmemente arraigada en la vida'” Históricamente, ningún grupo ha hecho más hincapié en la necesidad de entrar a oír los silencios que los cuáqueros, y el resultado ha sido una influencia social vital muy abundante en el número de ellos. Los contemplativos mismos fueron individuos de acción. Meister Eckhart escribió: “Aun si un hombre fuera arrebatado hasta el tercer cielo como San Pablo, y en esta condición supiera que otro hombre tiene necesidad de alimento, sería mejor que le diera de comer, y no que permaneciera en éxtasis”.”

A menudo, la meditación producirá discernimientos profundamente prácticos, casi mundanos. La persona recibirá instrucción sobre cómo relacionarse con su esposa o con su esposo, o sobre cómo tratar algún problema sensible o la situación de algún negocio. Más de una vez he recibido ayuda sobre la actitud que debo tener al dar una conferencia en una universidad. Es maravilloso cuando alguna meditación particular conduce al éxtasis, pero es mucho más común recibir ayuda en cuanto a cómo hacer frente a los problemas humanos ordinarios. Morton Kelsey dijo:

Lo que hacemos con nuestra vida externamente, la buena manera de cómo nos preocupamos por los demás, es una parte tan importante de la meditación como lo que hacemos en la quietud y cuando nos volvemos hacia adentro. De hecho, la meditación cristiana que no produce ninguna diferencia en la cualidad de la vida externa de uno, está en cortocircuito. Puede fulgurar por algún tiempo, pero a menos que dé como resultado el hallazgo de relaciones más ricas y amorosas con los demás seres humanos, o el cambio de las condiciones del mundo que causan el sufrimiento humano, es posible que la actividad de oración del individuo fracase.”

El concepto erróneo más común de todos es que la meditación es una forma religiosa de manipulación sicológica. Puede tener valor como medio para bajar la presión sanguínea o para aliviar la tensión. Incluso, puede ofrecernos algunos discernimientos significativos al ayudarnos a ponernos en contacto con nuestra mente subconciente. Pero la idea de un contacto real y de comunión con la esfera de existencia espiritual suena como algo anticientífico y vagamente irrazonable. Si piensas que vivimos en un universo puramente físico, considerarás la meditación como una buena manera para obtener un patrón de onda cerebral alpha. (La Meditación Trascendental intenta proyectar exactamente esta imagen, lo cual la hace sumamente atractiva para los hombres y las mujeres seculares). Pero si crees que vivimos en un universo creado por el Dios infinito y personal que se deleita en que nosotros tengamos comunión con él, entenderás la meditación como una comunicación entre el Amante y el ser amado. Eso fue lo que dijo Alberto el Grande con las siguientes palabras: “La contemplación de los santos es promovida por el amor del Ser a Quien contemplan: es decir, Dios”.”

Estos dos conceptos de meditación están completamente opuestos. El uno nos confina a una experiencia totalmente humana; el otro nos lanza a un encuentro de lo divino con lo humano. El uno habla acerca de la exploración del subconsciente; el otro se refiere a “reposar en Aquél a quien hemos hallado, quien nos ama, nos oye, viene a nosotros y nos acerca a él”.12 Los dos pueden parecer religiosos y aun usar la jerga religiosa, pero el primero, en último análisis, no puede hallar lugar para la realidad espiritual.

¿Cómo, entonces podemos llegar a creer en el mundo del espíritu? ¿Mediante la fe ciega? De ninguna manera. La realidad interna del mundo espiritual está disponible para todos los que estén dispuestos a buscarla. Con frecuencia he descubierto que aquellos que con tanta libertad desprestigian el mundo espiritual, nunca se han tomado ni siquiera diez minutos para investigar si tal mundo existe realmente o no. Como en cualquier otro empeño científico, nos formamos una hipótesis y experimentamos con ella para ver si es verdadera o no. Si nuestro primer experimento falla, no desesperemos, ni califiquemos todo el asunto de fraudulento. Volvamos a examinar nuestro procedimiento, y tal vez ajustemos la hipótesis y volvamos a hacer el experimento. Por lo menos, debiéramos tener la sinceridad de perseverar en este trabajo hasta el mismo punto en que lo haríamos en cualquier campo de la ciencia. El hecho de que muchísimos no estén dispuestos a hacer eso, no traiciona su inteligencia, sino su prejuicio.

Fuente: Alabanza a la Disciplina (extracto)

Escrito por: Richard J. Foster


¿Cómo evitar el adulterio emocional?

22 abril 2013

El adulterio no solo es físico; comienza en la mente. Aprenda a reconocer cuando las amistades con el sexo opuesto se han pasado la raya. La clase de química en la preparatoria me enseñó una lección valerosa: Cuando ciertas sustancias se mezclan, se forman una reacción química. ¡Un día, comprobé esto en mi último año de preparatoria cuando tiré un recipiente de sodio en un río desde un puente y casi explotó el puente entero!

Desde aquel entonces, he aprendido que muchas personas no respetan las leyes de química igual como no lo hice cuando joven. Ellos mezclan los ingredientes volátiles sin pensar bien en las consecuencias. He descubierto que muchas personas casadas no entienden que una  reacción química puede ocurrir con alguien que no es su cónyuge. No me malinterprete – No solo estoy hablando de la atracción sexual. Me
refiero a la reacción de dos corazones, la química de dos almas.

A esto se le llama el adulterio emocional – es una intimidad con el sexo opuesto fuera del matrimonio. El adulterio emocional es infidelidad del corazón. Cuando dos personas empiezan a platicar de sus luchas íntimas, dudas o sentimientos, ellos pueden estar compartiendo sus almas de una manera que Dios planeó exclusivamente para la relación matrimonial. El adulterio emocional es amistad con el sexo opuesto que ha progresado más allá de lo que debiera.
He mirado a los ojos de muchos hombres y mujeres que han caído en el adulterio físico, y lo que vi allí me dio nauseas. Al hablar con ellos, he descubierto que, en la mayoría de los casos, las relaciones adúlteras comenzaron como una relación amistosa y casual en el trabajo, la escuela, aun en la iglesia. Un esposo habla con una compañera del trabajo tomando café y comparte unas luchas que está experimentando con su esposa o sus hijos. Ella le comenta de sus problemas semejantes, y pronto las emociones están brincando con tanta velocidad que sus corazones se prenden y últimamente son fundidos en uno. A los que lo han experimentado, este vínculo parece tan real que no se puede negar.
Puede usted estar llegando a tener una reacción química con otra persona cuando:

• Tiene una necesidad que siente que tu cónyuge no está cumpliendo – una necesidad de atención,
aprobación, o afecto.

• Es más fácil desahogarse con alguien que no es su cónyuge hablando en detalle de las dificultades
del día durante la comida, un café, de dar un aventón a su casa…o por medio de escribirse correos
electrónicos.

• Empieza a hablar de los problemas que tiene usted con su cónyuge.

• Se justifica “el derecho” de tener esta relación amistosa por decir que tiene que ser la voluntad de
Dios hablar abiertamente y honestamente con otro creyente.

• Se emociona al ver, estar con y hablar con la otra persona.2

• Se pregunta a si mismo, ¿qué haría yo si no tuviera esta persona en mi vida con quien hablar?

• Esconde de su cónyuge esta relación interpersonal y amistosa con el sexo opuesto.

Cuando se encuentra conectado íntimamente con otra persona en lugar de su cónyuge, ha comenzando a viajar por un camino que a menudo termina en adulterio y divorcio. ¿Cómo puede protegerse a si mismo para que esto no ocurra?
Primero, conocer sus límites. Ponga muros de protección alrededor de su corazón para proteger la tierra sagrada, reservada solamente para su cónyuge. Bárbara y yo tenemos mucho cuidado de compartir nuestros sentimientos más profundos, nuestras necesidades y dificultades solamente entre nosotros.

Segundo, darse cuenta del poder de sus ojos. Alguien ha dicho, “sus ojos son ventanas al alma.” Baja la cortina de sus ojos si siente que una persona está mirando demasiado tiempo en frente de sus ventanas. Me doy cuenta que el contacto del ojo es necesario para conversar en forma eficaz, pero hay una clase de mirada profunda que está reservada solamente para su cónyuge. Francamente, no confío en mí mismo. Algunas mujeres pueden pensar que estoy inseguro porque no sostengo el contacto con mis ojos mucho tiempo, pero es porque no confío en mi naturaleza pecaminosa. He visto lo que ha sucedido a otros, y sé lo que me podría suceder.

Tercero, extinguir las reacciones químicas que ya se hayan comenzado. Si una amistad con el sexo opuesto cumple necesidades que solamente su cónyuge debe estar cumpliendo, termine esa amistad de inmediato. Para detener una reacción química, uno de los elementos se tiene que quitar. Al principio, puede ser una pérdida dolorosa, pero eso no es nada en comparación a la tentación que puede dar a luz el pecado. Hace años, Ruth Senter escribió un artículo increíblemente honesto acerca de su amistad con un hombre cristiano que conoció en una clase posgraduado. Su lucha y respuesta piadosa a esta tentación fueron grabadas en una carta que terminó la relación amistosa que desarrollaba. “La amistad siempre va en un camino con propósito a menos que esté muerta,” escribió ella. “Usted y yo sabemos a dónde va nuestra amistad. Cuando una relación amenaza la estabilidad de los compromisos hechos a las personas que
valoramos más que nada, entonces no se puede seguir la amistad.”

Cuarto, tenga cuidado del aislamiento en su matrimonio. Una estrategia del enemigo es aislar a usted de su cónyuge, especialmente tentándole a guardar secretos de su cónyuge. Bárbara y yo nos damos cuenta del peligro del aislamiento en nuestro matrimonio. Trabajamos duro en hablar las cosas en forma abierta.

Finalmente, nunca deje de cortejar a su cónyuge. Uno de los pensamientos más libertadores que he tenido en mi relación matrimonial es que jamás dejaré de competir y luchar por el amor de Bárbara. Como resultado de este compromiso, soy mucho más creativo en cómo me comunico con ella en forma emocional y sexual. Estoy conciente que si empiezo a ignorarla, otra persona podría acercarse a ella y atraparla en un punto débil. Mi meta constante es fortalecerla y comunicarle que ella es todavía la mujer con quien decidí comprometerme en 1972.3
Muchas personas que cometen adulterio expresan sorpresa en cuanto a lo sucedido; ellos hablan como si hubieran sido llevados por una fuerza irresistible de la naturaleza. Pero recuerden que nadie se cae si está parado a unos 15 metros del precipicio. Lo que sucede es que uno se acerca poco a poco al abismo hasta que resbala. Usted necesita hacer de su matrimonio una prioridad al grado que no se acerque para nada al precipicio.

Tomado de http://www.familylife.com por Dennis Rainey. Derechos reservados © 2003. Usado con permiso
Taken from http://www.familylife.com by Dennis Rainey. Copyright(c) 2003. All rights reserved. Used by permission.

Fuente: ObreroFiel.com


Victoriosos y con Esperanza

20 marzo 2013

¡Qué bueno que podamos pensar y reflexionar en la Palabra de Dios, en el amor del Señor! 

Recuerdo que desde mi tierna infancia los problemas de violencia, de alcoholismo que justamente luego acarreaban muchos problemas familiares, hacían que luego se dijera: vamos a empezar de nuevo.

Y, mi padre le decía a mi madre: vamos a empezar de nuevo. Y muchos dicen: vamos a empezar de nuevo, vamos a empezar de cero. Pasa que muchas veces no es posible empezar de cero, no es posible empezar de nuevo porque el tiempo las reiteraciones de los problemas, de las frustraciones, de las reincidencias, de los actos violentos, de los pecados, contra los otros hacen imposible, prácticamente imposible poder comenzar de nuevo.

Solamente hay una forma que traza la palabra de Dios, en la que nosotros podemos realmente, empezar de nuevo, y esto es, a través de un nuevo nacimiento. En el libro del profeta Oseas, en el capítulo 14, en los primeros 7 versículos de este capítulo, el profeta le dice a Israel:

Vuelve, oh Israel, a Jehová tu Dios; porque por tu pecado has caído. Llevad con vosotros palabras de súplica, y volved a Jehová, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien, y te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios. No nos librará el asirio; no montaremos en caballos, ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos: Dioses nuestros; porque en ti el huérfano alcanzará misericordia. Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos. Yo seré a Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano. Se extenderán sus ramas, y será su gloria como la del olivo, y perfumará como el Líbano. Volverán y se sentarán bajo su sombra; serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano.

Hay algo tremendo que se puede deducir de este pasaje y de todo el entorno de la Palabra de Dios, hay una verdad muy importante en la Biblia. El pecado indudablemente nos envejece. El pecado hace que nosotros perdamos la inocencia, nos cubre de vergüenza, nos cubre de pena. Muchas personas en menor ó mayor grado, de acuerdo a la altura de la vida que han pasado, y que han transitado, dependiendo del contexto familiar, educacional, todos hemos perdido la inocencia. La vergüenza nos cubre.

Mucha gente vive derrotada, sin ilusión. Las personas viven comprobando día a Día que están derrotados! Ellos se deprimen. Hoy día, en pleno siglo y con todos los recursos científicos, con todos los adelantos, y progresos de la ciencia y tecnología, cada día, aumenta masivamente, la depresión, angustia, enfermedad, que lleva a que hoy, verdaderas multitudes, no soporten la verguenza y la pena de su corazón.

No soportan que no puedan alcanzar lo que desean y que tienen que recurrir a la drogadicción, a la dependencia de medicación especial, a los ansiolíticos. Y, tantas otras cosas para poder sobrevivir, para poder seguir caminando, para poder seguir deambulando por este mundo. Y esa persona no puede sentirse limpia de nuevo. Porque justamente a causa de ese pecado que nos envejece podemos emplear palabras de súplica y este es el punto de que las personas no saben dirigir bien su súplica.

Las personas generalmente suplican a los hombres, suplican al psiquiatra, suplican al pastor al sacerdote pero debemos suplicar, suplicar a Dios. Dios ha hecho todo lo que él ha hecho para salvarnos. Ahora nos toca a nosotros suplicar su perdón por nuestro pecado. A él es que nosotros debemos acercarnos en verdadera súplica y no a otros. Muchas personas tratan de descargarse confesando sus pecados a profesionales de la salud ó profesionales religiosos. Ellos no logran sentir un alivio. Pasa un rato de acuerdo al estado anímico y vuelve a sentir el mismo desasosiego.

La misma carga está allí, no se ha movido. Hoy también se trata el tema del control mental, auto convencimiento, pero así, aún no logras la paz. No logras la limpieza interior, tienes que clamar y tienes que suplicar a Dios. Tienes que abandonar el pecado y seguir a Dios con todo tu corazón y sino todas tus palabras son vanas.

Demasiado hablamos a los hombres, de masiado hablamos a Dios. Le decimos muchas cosas pero no estamos dispuestos a dejar nuestra vida de pecado y esto no tiene sentido.

El amor como la obediencia, como la sumisión, no es solamente de palabras sino de hechos. A veces Dios no escucha nuestras súplicas porque nuestras acciones no se lo permiten oír. Nosotros lo apabullamos de palabras de súplicas ó a veces de promesas vanas que no cumplimos.

También vemos que muchas personas, como lo dice aquel pasaje, buscan soluciones inadecuadas al pecado. Aquel profeta hace referencia, a que mucha busca soluciones en los ídolos que hacen nuestras manos. Muchas personas buscan alivio en un objeto, hecho por manos de hombres, le hablan a la estatua, y le hablan al ídolo, pensando ser aliviados.

Piensan también que sus buenas obras, le pueden llevar al perdón de sus pecados. Las buenas obras son un producto de la vida nueva. No el contrario. Dios nos perdona por su gracia y por su amor, no por lo que nosotros podamos merecer. El perdón es el resultado de la gracia de Dios, la Biblia dice que Dios nos ama y que no desea ver a nadie caminando hacia el infierno. Dios dio a su hijo Jesucristo para abrirnos el camino de la salvación para abrirnos el camino a la vida eterna. Y la Biblia dice que la vida nueva trae gozo ¡claro que sí porque hay gozo y paz al experimentar el perdón de Dios. Hay gozo y paz al experimentar este eterno perdón y él nos ofrece este nuevo nacimiento.

Él ya cumplió su parte él ya hizo todo lo que tenía que hacer. Envió a su hijo al mundo para que muriera en la cruz por nosotros y derramara su sangre limpia y sin pecado por nosotros, satisfaciendo la justicia divina y, si nosotros creemos en él, si lo aceptamos si lo seguimos y lo obedecemos, experimentaremos la vida eterna. Yo deseo con todo mi corazón que tú puedas renunciar a todas esas muletas para tener gozo, perdón y vengas a Jesucristo con todo tu corazón, y creas en su perdón porque la Biblia dice porque si confesamos nuestros pecados él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Que Dios te bendiga.

Autor: Herman Hartwich

Fuente: Llamada de Medianoche


El Ayuno Cristiano

18 abril 2012

Disciplina espiritual en la que voluntariamente renunciamos a ciertos alimentos por un lapso de tiempo, con el propósito de librarnos de las cosas del mundo y para centrar todo nuestro corazón en Dios.

¿Qué significa ayunar?

Es la práctica de limitar el consumo de alimentos o bebidas.

¿Qué dice la Palabra?

En la Palabra no hay un mandamiento establecido en el que se nos ordene ayunar, sin embargo se presenta el ayuno como algo bueno, beneficioso y que debemos practicar. El ayuno debe ir acompañado de la oración Un ejemplo de esto es al momento de tomar decisiones importantes. En el libro de los Hechos los ancianos y maestros de las iglesias, después de haber ayunado y orado les pusieron las manos y despidieron a Bernabé y a Pablo a su primer viaje misionero (Hechos 13:1-4).

El ayuno en el Antiguo Testamento (Tradición judía)

  1. Jehová ordena un día de ayuno para expiación y purificación (Levítico 16:29-30).
  2. El pueblo en signo de arrepentimiento (Joel 2:12).
  3. Moisés en preparación para las manifestaciones en el monte Sinaí (Éxodo 34:28).
  4. Poder de intercesión Moisés (Deuteronomio 10:10).
  5. Jonás ante el anuncio de la futura destrucción de Nínive (Jonás 3:7).
  6. David ante la persecución injusta (Salmos 35:13).
  7. Para lograr auxilio de Jehová ayunar hasta debilitarse las rodillas (Salmos 109:24).
  8. Ester para evitar la agresión y defender a su pueblo (Ester 4:16).

El ayuno en el Nuevo Testamento

  1. Ana con insistencia (Lucas 2:37).
  2. En preparación para poner manos (Hechos 13:3).
  3. Ancianos y maestros para encomendar a alguien a Dios (Hechos 14:23).
  4. Para completar las tribulaciones de Jesucristo (colosenses 3).
  5. Para ser vencedores (1 Corintios 9:25).
  6. Para poder vencer la carne (Gálatas 5:17).

Los frutos del ayuno

  • Nos llevan a la libertad de nuestra mente, corazón y nos conduce hacia la paz.
  • Nos fortalece, estabiliza y desarrolla el auto-control (fruto del Espíritu Santo).
  • Nos hace reconocer nuestra debilidad y la dependencia que tenemos de Dios.
  • Edifica nuestra vida.
  • Nos ayuda a eliminar los excesos de nuestro diario vivir con el fin de tener mas tiempo para Dios.

Conclusión:

El ayuno no debe hacerse con el propósito de castigar el cuerpo, ni con la intención de que Dios haga lo que deseamos, ni para demostrar que somos más espirituales que otras personas, sino por el contrario para estar más centrados en Cristo, para cambiar ciertas actitudes y debe hacerse en un espíritu de humildad y con alegría. La Palabra en Mateo 6:16-18 declara lo siguiente: “Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como los hipócritas, que aparentan tristeza para que la gente vea que están ayunando. Les aseguro que con eso ya tienen su premio.  Tú, cuando ayunes, lávate la cara y arréglate bien,para que la gente no note que estás ayunando. Solamente lo notará tu Padre, que está en lo oculto, y tu Padre que ve en lo oculto te dará tu recompensa”.

Metas:

Espero que esto les ayude a entender más por qué nosotros los cristianos debemos ayunar y los motive a practicarlo. De como tenemos la obligación de dedicar tiempo para intimidar con Dios mediante esta herramienta del “Ayuno y oración” para poder fortalecer nuestra vida cristiana. También para lograr un grado de madurez espiritual y como ser humano. Dios te bendiga y recuerda.

Por William A Rivera

Fuente: Reflexiones Cristianas

 


Tatuajes, ¿una marca permanente?

11 marzo 2012

“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues la que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas “.

Descripción: Descripción: 156-aborto_derecho_a_vivir_clip_image001INTRODUCCIÓN:
La palabra tatuar, procede de la antigua lengua de la Isla de Tahití, en la Polinesia.

Este vocablo se origina del golpeteo que se realiza sobre la piel para lograr la impresión gráfica.

El ta – tú que como golpeteo se produce, es para marcar la piel.

La costumbre de tatuar la piel fue extendida entre los pueblos de Asia, Afrecha y Oceanía. En la actualidad esta moda está difundida en todo el mundo, en especial sobre adolescentes y jóvenes. Este crecimiento ha sido tan importante que es común hallar en cualquier centro comercial, locales dedicados a esta práctica.

Esta práctica tiene sus primitivos orígenes en la magia y la superstición, aunque algunas razas lo usan como adorno o decoración del cuerpo.
La modificación corporal es tan antigua como el hombre: tatuajes, perforaciones, implantes, reducciones, etc.

¿CÓMO SE IMPRIME EL TATUAJE?

La forma moderna de tatuar es mediante pinchazos efectuados con una herramienta eléctrica. La misma es en forma de lápiz que perfora cierta profundidad de piel, introduciendo ciertos pigmentos a la par que se dibuja el diseño seleccionado.Estos instrumentos pueden pinchar la piel a una velocidad de 2500 veces por minuto.

¿ES DOLOROSA LA INSCRIPCIÓN DEL TATUAJE?

La inscripción de un tatuaje causa dolor. El proceso del tatuaje involucra picar la piel; la cual presenta miles de terminales nerviosas que llevan información de dolor durante el procedimiento. Mientras que el tatuaje se cicatriza, hay que lavar la herida, aplicando desinfectantes varias veces por día. En esa zona, la piel debe ser protegida del sol por varios meses. Los tatuajes no se pueden poner y quitar, son permanentes. En el presente se logran eliminar con rayos láser, que a su vez deja otro tipo de marca: la cicatriz.

TATUAJE: SU SIGNIFICADO

Los temas más recurrentes en la elección de dibujos para ser tatuados son los de figuras de hadas, duendes y ninfas.

En latín la palabra estigma, significa tatuaje o marca hecha con un instrumento cortante y afilado. Para el mundo antiguo, especialmente para la cultura Egipcia y pre-colombina en América, el tatuaje estaba relacionado con lo erótico, con lo emocional y con lo sensual de la vida.

En muchas culturas el mismo servía para asustar a los enemigos en el campo de batalla. Griegos, romanos y celtas marcaron a los cuerpos de los reos o esclavos que eran condenados. En el siglo VI en los países orientales era una práctica habitual marcar a un criminal, ya que se decía era signo de culpabilidad; se asociaba el tatuaje a personas que habían sido condenadas.En el año 787, el Papa en la Iglesia Católica prohibió marcar el cuerpo, realizar mutilaciones, cortes, etc.

En la actualidad, para muchos el tatuaje está de moda; lamentablemente nada pasa tan de moda como la moda misma; de manera que la decisión de practicarse un tatuaje es circunstancial y pasajera: luego de un tiempo, la persona se fastidia del dibujo y desea cambiarlo o quitarlo.

EXISTEN TATUAJES EMOCIONALES:

Tatuaje es marca, estigma, figura. Cuando uno decide ponerse un tatuaje debe saber que quedará marcado para el resto de la vida. Existen muchas personas que se han arrepentido de ponerse un tatuaje; y para cubrirlo, se colocan uno más grande para tapar el anterior. También están los que creen que con cirugía se podrá borrar todo por completo, pero siempre quedará la cicatriz.

Existen muchos motivos por los cuales el ser humano queda con estigmas y marcas en el alma. Existen tatuajes planeados, que fueron premeditados y voluntariamente recibidos. Otros son consecuencia de tragedias que no pudieron evitarse. Cuando repasamos la larga lista de figuras que han sido tatuadas en el corazón la humanidad se ve reflejada en: Abusos físicos, abusos verbales, rebeldía, depresión, violaciones, alcohol, drogas, divorcios, etc. Es mucho más frecuente de lo que se conoce; el estigma que deja en la mente diferentes tipos de abusos. Personas que se llenan de rencores, temores, vergüenza y eligen como salida el suicidio.

APLICACIÓN ESPIRITUAL:

¿QUÉ DICE DIOS?

Dios a través de su Palabra le dio una indicación precisa a su pueblo Israel.

En Levítico 19: 28, Moisés escribía: “Y no haréis rasguño en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros imagen alguna. Yo Jehová.”

La práctica de hacerse hondas incisiones en el rostro, brazos y piernas en tiempo de luto era conocida universalmente entre los paganos y era considerada una importante señal de respeto de los difuntos. También esta práctica era parte de un ritual en el cual se ofrecían sacrificios a las deidades de la muerte y el sepulcro. Los judíos habían aprendido esta costumbre en Egipto y aunque desarraigados de ella, recayeron en épocas posteriores.

El tatuaje que era común imprimirse eran figuras de flores, hojas, estrellas y otros dibujos en todas partes del cuerpo. La impresión era hecha a veces con hierros candentes, a veces con pinturas o tinturas como lo hacen mujeres árabes e hindúes hasta el día de hoy.

Para muchos estudiosos de la Biblia, es probable que la intención de adoptar algún tatuaje en honor de ídolos
sea la causa por la que Dios se expresa directamente. El tatuaje fue señal de apostasía, ya que el que se tatuaba tenía un obstáculo insuperable para el retorno.

Dentro de los diez mandamientos en Éxodo 20:4; Dios habla acerca de no hacerse imágenes: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esta arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”. No solo estaba prohibida la adoración a los ídolos, sino también su confección, fabricación o elaboración. Esto incluía cuadros, imágenes, estatuas usadas con motivos de idolatría.

Los motivos más recurrentes de tatuajes en la actualidad, especialmente en centros comerciales corresponden a figuras e imágenes de duendes o cosas semejantes que despierta a la idolatría. El apóstol Pablo en 1º Corintios 6: 12 –20, nos enseña que debemos glorificar a Dios por medio de nuestros cuerpos. “Todas las cosas me son licitas, mas no todas convienen, todas las cosas me son licitas, mas yo no me dejaré dominar por ninguna. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprado por precio, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuáles son de Dios”.

En este pasaje Pablo termina con un llamamiento para la vida cristiana: ¡Glorificad a Dios en vuestros cuerpos!
Los griegos despreciaban el cuerpo, para ellos el alma y el espíritu eran lo más importante. Para muchos con el cuerpo se podía cometer cualquier delito, ya que el cuerpo tenía poco valor desde el punto de vista filosófico.

La repuesta de Pablo es clara: El cuerpo representa a la personalidad, el ser humano en su conjunto, el mismo está unido a Cristo. En el cuerpo el creyente el Espíritu de Dios habita como templo. Cristo dio su vida para darnos un alma redimida y un cuerpo puro. Por esta razón, un cristiano no tiene un cuerpo para hacer lo que quiera, sino que ese cuerpo pertenece a Cristo, así que cada vez que uno utiliza el cuerpo lo hace para dar gloria a Dios.

ULTIMA MODA:

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento” (Romanos 12:2)

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama el mundo, el amor del Padre no esta en él. Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. (1 Juan 2: 15–17)

Como hemos considerado, el tatuaje responde a una costumbre que viene de épocas remotas. Hoy podemos afirmar que es una moda que exalta lo sensual, lo sexual, los sentidos. El creyente no debe vivir bajo la presión de las modas. No debemos dejar que el mundo nos presione con sus moldes.

La palabra mundo se utiliza para identificar el sistema que el hombre quiere crear sin Dios. Trata de ser feliz, pero es imposible. Este sistema trata de atraer y retener a los hombres por medio de concupiscencias. Cristo murió para librarnos de ese sistema. El mundo ha sido crucificado para nosotros y nosotros para el mundo. Esta verdadera renovación comienza en la mente transformada.

GRANDES ENFERMEDADES:

Dentro de los aspectos negativos que resulta de aplicar tatuajes; son las muchas enfermedades que se pueden trasmitir. Se han presentado casos de enfermedades cardíacas como la endocarditis bacteriana, con el antecedente de haber recibido tatuajes sobre la piel. También están demostradas enfermedades producidas por las agujas que realizan el tatuaje y la misma están contaminadas. Entre los problemas más recurrentes figuran: Hepatitis, SIDA, infecciones, etc. Es por ello que está contraindicado el tatuaje en el cuidado de la piel y la salud.

LA SEÑAL DE LA BESTIA:
“Y la Bestia que blasfemaba contra Dios, hacía que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente.”

Apocalipsis 13:16

Nos llama mucho la atención que una de las actividades programadas por este enemigo de Dios sea justamente marcar a las personas. Este estigma en la mano o en la frente habla de la propiedad y el culto de devotos seguidores al Anticristo. Satanás quiere que el hombre se aleje de Dios de cualquier manera; y trabajara hasta el último momento para tener la mente del hombre alejada de Dios.

CONCLUSIÓN

Como creyentes debemos estar dispuestos a glorificar a Nuestro Padre que está en los cielos. La gloria que sólo a Dios pertenece la debemos dar con nuestra alma, cuerpo y espíritu. No podemos detenernos en el sistema y la moda que el mundo nos ofrece a fin de ser aceptados. Es importante saber también que existen tatuajes no solo en lo físico, sino también en la mente, ambos son perjudiciales. Solamente el Señorío de Cristo sobre todo nuestro ser, nos permitirá vivir vidas que no estén atadas a ninguna moda.

Artículo escrito por: JOSE CARBONEL (es doctor, anciano de la ICE en Bahía Blanca, maestro itinerante de las escrituras, y autor de innumerables artículos médico–espirituales.)

Fuente: Momento de Decisión


El propósito del amor y del sexo en el adolescente

12 octubre 2011

“Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, v los dos serán una sola carne” (Mateo
19:5).

Dios creó el sexo y ordenó lo relativo a él. La sexualidad no es mala ni impía. La Biblia no vacila en alabar los regocijos del amor sexual concedido por Dios y bendecido por él dentro del matrimonio. El sexo es idea de Dios. ¡Él lo hizo! Es un símbolo terrenal de muchísimas cosas que son preciosas y sagradas para él, tal como se nos indica en la Biblia. El matrimonio es el símbolo de algunas de las profundas y bellas verdades de la Escritura.

Estudia la relación de Cristo con su iglesia y verás un cuadro celestial del matrimonio ideal en la tierra. La esposa abandona su propio nombre, y toma el de su marido. Ella funde su vida con la de él; lo reconoce como su cabeza, y lo considera como su soporte, protector y guía. Ella dedica toda su vida a la felicidad de él y cumple la voluntad de él por amor. Ella naturalmente espera que su marido la proteja de lesiones, de insultos y satisfaga sus necesidades. Ella basa su felicidad en él y espera que la proteja; y él está obligado a hacer eso. La reputación de ellos llega a ser una; sus intereses se convierten en uno; lo que afecta el carácter o la reputación de ella, lo afecta a él en el mismo sentido.

El marido fiel ama, aprecia y honra a su mujer; dedica tiempo, trabajo y talentos para promover los intereses de su esposa. Y el marido fiel es celoso del buen nombre de su esposa, y siente profundamente cuando los sentimientos o la reputación de ella son ofendidos. El Señor Jesús es símbolo perfecto de un marido fiel; su verdadera iglesia, compuesta por todos los reales discípulos de Jesús, es el modelo perfecto de su amante esposa.

De igual manera, la familia cristiana es el modelo terrenal del anhelo que tiene Dios de una familia celestial de hijos e hijas que dominen y reinen con él. En el lugar que Dios le designó, el amor sexual es la relación más bella que existe sobre la tierra. Es el don especial de Dios para mostrarnos simbólicamente su propósito final para el hombre: que esté en la casa del Padre y con la familia de él, viviendo en amor y compañerismo con él y los unos con los otros para siempre (1 Juan 3:1, 2).

Por el hecho de que Dios hizo que en los seres humanos la sexualidad tuviera una relación especial, estableció diferencias definidas entre las inclinaciones sexuales de los animales y del hombre. La reproducción animal se excita mediante leyes automáticas de instinto que operan en determinadas épocas del año. En estas cópulas sexuales no hay amor; sólo existen ciegos deseos instintivos.

El deseo humano del amor sexual y de tener hijos es algo muy diferente. No es automático. Fue colocado por el Creador bajo el dominio de nuestras voluntades y pensamientos humanos. Lo diseñó para que se despierte y funcione bajo nuestro control. En los primeros años, esta fuerza yace escondida de nuestra atención. A medida que crecemos más y más, se convierte en una fuerte energía en nuestras vidas que puede ser canalizada hacia una vida creadora y de regocijo, aunque no estemos casados ni usemos su potencialidad de una manera sexual.

El sexo nos fue dado por dos razones físicas principales: para preservar la raza mediante una relación en que hombres y mujeres traen hijos al mundo (Salmo 127:3-5), y como fuente de profundo placer espiritual y físico entre el marido y su mujer (Mateo 19:4-6; Génesis 2:24, 25; 24:67; Eclesiastés 9:9; 1 Corintios 7:2-5). La misma Biblia que nos da severas advertencias con respecto al mal uso de la sexualidad (Proverbios 5:1-8, 20), claramente indica que las necesidades sexuales deben ser satisfechas para que nos traigan una gran felicidad en el matrimonio (Proverbios 5:15, 18, 19).

La Biblia no nos enseña a odiar la sexualidad, ni a considerarla como un deber desagradable pero necesario, que básicamente es malo, pero que debe cumplirse para preservar la raza en el mundo. Ciertas personas que debieran haber leído con más cuidado la Biblia, algunas veces pensaron que la relación sexual tuvo algo que ver con la caída del hombre en el pecado. Pero Adán conoció y amó a Eva mucho tiempo antes de que ocurriera la caída. La relación sexual no formó parte del pecado de la caída. Dios les ordenó el amor sexual. La felicidad y el amor sexuales fueron disfrutados por el primer hombre y su esposa mucho tiempo antes que el pecado entrara en el mundo. Sería mejor que los hombres y las mujeres sepan que no deben dar a la Biblia mala fama al decir que el cristianismo enseña a la gente a pensar que la actividad sexual es mala. La Biblia no dice eso nunca, pues simplemente eso no es verdad. La sexualidad es como cualquiera de los demás dones que Dios dio a los hombres; si se emplea según el método establecido por él y en el tiempo oportuno que él determinó, es algo bello, enriquecedor y divertido; fuera de las leyes de él que lo regulan para la felicidad, puede ser algo terriblemente doloroso y perjudicial.

En la Biblia se nos advierte que una de las señales de los últimos días será que habrá hombres que prohibirán casarse. No hay nadie que sea más espiritual por el hecho de no casarse. Un marido y una esposa que se amen mutuamente pueden ser tan santos en sus reacciones sexuales como un hombre o una mujer que se hayan entregado completamente al ministerio de ayudar a otros, y hayan renunciado al derecho de casarse, a fin de pasar más tiempo con la gente.

La Biblia realmente manda al hombre y a su mujer a que no se nieguen sexualmente el uno al otro, a menos que sea por consentimiento mutuo durante algún tiempo para entregarse al ayuno y a la oración (1 Corintios 7:5). Este mandamiento bíblico es una poderosa fuerza que mantiene a los matrimonios vigorosamente unidos. Hay muchas bendiciones cuando el marido obedece a Dios en eso de satisfacer regularmente las necesidades sexuales de su esposa, y cuando la esposa, del mismo modo, satisface las de su marido. El bello Cantar de los Cantares de Salomón, poética y reverentemente describe algunos de los regocijos de esta combinación físico-espiritual del amor matrimonial (Cantares 6:1-10; 7:1-9; 2:3; 8:3). El matrimonio debe mantenerse en honor, y el amor sexual dentro del matrimonio debe ser exaltado como el máximo placer físico que Dios dio a la joven pareja (Hebreos 13:4).

Lee la Biblia y piensa seriamente en todos los símbolos de verdades espirituales que hay en el amor sexual dentro del matrimonio. Sólo en la Biblia se coloca la sexualidad en su lugar adecuado y bello. Sólo en la Biblia es elevado y honrado el lugar de la mujer en el matrimonio, en la cual el marido debe ser “intoxicado” por el amor de su mujer, y el Espíritu Santo describe esta unión como parte de la sabiduría divina que Dios ve y aprueba (Proverbios 5:1, 21). El amor sexual dentro del matrimonio, según el método de Dios, es tiernamente bello.

En este amor, hay una mutua entrega y participación que no se parece a ninguna otra de las relaciones que existen sobre la tierra. Cada uno de los cónyuges invierte su vida en el otro, en un vínculo que los hace crecer más vigorosamente en amor mutuo, y los hace más francos y honestos el uno al otro. Esencialmente, lo que sucede es que cada uno hace un pequeño hogar emocional en el corazón del otro, un sitio en que ambos pueden bajar la guardia y las barreras y ser realmente honestos el uno con el otro, como niñitos. El amor sexual edifica este hogar. Es un sitio en que dos personas que se aman pueden relajarse en la confianza y el amor mutuos, seguros en su solicitud y en su entrega el uno al otro, un lugar en que todas las asperezas de la vida a que se enfrentan conjuntamente pueden ser suavizadas y sanadas.

La sexualidad es un don precioso. Es la manera que Dios nos concedió para demostrar, de la manera física más profunda posible, nuestro amor, para construir un puente de amor que no sólo es la unión de dos cuerpos en los placeres más profundos, sino la unión de dos almas en un vínculo de felicidad que sólo será sobrepasado en el mismo cielo. El amor sexual, según el método de Dios y en el tiempo indicado por Dios, es una de las más sublimes bendiciones de él.

Estamos compartiendo principios bíblicos para el adolescente,  esto es un extracto del libro “El Joven y sus dilemas” de Winkie  Pratney.


Dando lugar a la Palabra de Dios

16 mayo 2011

Hoy más que nunca adolecemos de un cristianismo comprometido a nuestro Señor, temeroso de Su Nombre, amante de Su Palabra, dispuesto a Su servicio; muy por el contrario sobreabunda un cristianismo nominal, diluido entre este sistema mundano corrupto.

Nuestro Señor nos exhorta en Dt. 6:1-8 para que le demos un lugar prioritario a Su Palabra, de este texto podemos desprender algunas lecciones que pasaremos a compartir rápidamente y que a través de esta herramienta queremos fomentarlas en su vida al momento que desarrolle y fortalezca el hábito de tener un tiempo con Dios de manera diaria y sistemática.

En el texto de Dt. 6:1 tenemos la lección de la responsabilidad, debemos ser prácticos en lo que conocemos de la Escritura (Stg. 1:22), por eso  hoy padecemos de un cristianismo light, no asumimos la lección de la responsabilidad.

En Dt. 6:2 tenemos la lección de la respuesta, una vez que seamos responsables y pongamos por práctica lo que conocemos de la Escritura, esto generará en nosotros un temor de Dios, nos distanciará del pecado (Pr. 8:13) y Su temor estará delante nuestro para no pecar (Ex. 20:20)

En Dt. 6:3 tenemos la lección de la retribución, esta consiste en que si me dedico a obedecer Su Palabra la bendición del Señor está conmigo, con esto no queremos transmitir la idea de ausencia de problemas; pero sí la seguridad que en medio de ellos podré tener la paz, ¡no es una bendición! (Pr. 1:29-31)

En Dt. 6:4, 5 tenemos la lección de la rendición, otro gran problema en el cristianismo nominal de hoy día, no hay consagración. Dios nos pide fidelidad a su Nombre, no entregarnos a la idolatría (vv. 4) y además darnos de una manera integral y sin reservas (vv. 5). El creyente de hoy día vive más enfocado en sí mismo.

En Dt. 6:7 tenemos la lección de la repetición, lo que aprendemos no debemos de callarlo, todo lo contrario es nuestro deber pasarlo a nuevas generaciones, pero hoy se nos quiere enseñar la tolerancia en todas sus facetas; entonces si en algo disiento con otro debo callarlo, porque puedo ser tildado de intolerante. Nada más contrario a la Escritura.

En Dt. 6:8  tenemos la lección de la reflexión, con esta queremos decir que la Palabra de Dios debe estar en mi mente apelando a la razón para que ella me conduzca a la práctica.

Adelante, pasemos a disfrutar de la Palabra de Dios, disponernos a ponerla por práctica y marcar una diferencia entre el verdadero cristianismo y el nominal.