Palabras bíblicas sobre las relaciones sexuales sin Dios

22 marzo 2012

La sexualidad es como un fuego. ¿Qué ocurre cuando ese fuego se sale fuera de control? En todo el mundo arde este fuego de una manera incorrecta. Tan pronto como queda suelto, no reconoce límites, ni clases, ni rangos, ni posiciones. El mismo infierno alimenta esta llama con el combustible de las historias impuras, los libros indecentes, las imaginaciones obscenas.

Este capítulo también pudiera titularse: “Sueños en llamas”. Eso es lo que hace el pecado de la inmoralidad sexual. Puede tomar a una bella chica y convertirla en una consumada y enferma prostituta. Puede tomar a un hombre y hacerlo peor que un animal. Puede tomar tus sueños y convertirlos en llamas; puede quitarte todo lo que esperas y dejarte sin nada, sino humo, ceniza y una vida quemada.

Algunos saben esto por amarga experiencia. Gracias a Dios que a los discípulos de Jesús que ya han sufrido de este fuego, Dios les da la promesa de que les dará “gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado…” (Isaías 61:3).

¿Sabes por qué se arruinan muchos matrimonios? Reduce todo a las razones fundamentales y tendrás dos: las personas se casan demasiado jóvenes, ose han involucrado en alguna forma de relación sexual antes del matrimonio que los perjudica posteriormente. Un fuego da calor y es maravilloso en una noche fría en una hoguera que esté bajo control; pero el mismo fuego, si se deja libre, también puede quemar tu propia casa. No hay diferencia entre el fuego que conforta y el que mata; es la misma llama. Cuando nos ofrece ayuda es porque arde en el lugar que le corresponde, bajo control y en tiempo oportuno; cuando daña es porque está en el lugar que no le corresponde, en el tiempo no apropiado y fuera de control.

Cuando los enamorados hablan por primera vez sobre el tema sexual, existe la tentación común de querer experimentar con las facultades o capacidades sexuales. Las madres que empujan a sus pequeñas hijas a actuar como si fueran grandes y que pasan sus horas libres buscando la manera de que sus hijas sean populares con los varones, no les ayudan. A menudo la misma madre es la que se sobresalta y se ofende cuando su pequeñita de 14 años de edad regresa a la casa embarazada y llena de lágrimas, por cuanto se hizo demasiado popular con los varones.

El hecho de comenzar a tener novio demasiado pronto ha servido como fundamento para muchos divorcios. Es agradable saber que, si tienes un lugar especial al cual ir, siempre estará allí Fulana o Sutana; pero grandes problemas comienzan cuando los dos pasan tanto tiempo solos que les llega la tentación de abandonar las normas y el código moral. Hubo un tiempo en que los padres no permitían que sus muchachos se metieran en situaciones de esta naturaleza. Respetaban tanto la química sexual que daban a sus muchachos una disciplina estricta y un tiempo limitado para estar con sus amigos o amigas.

Esta es una historia antigua: la familiaridad trae desacato. Los dos pueden llegar a familiarizarse demasiado el uno con el otro. Pueden transferir esto a sus cuerpos, encender la llama, bajar la guardia, disminuir las normas morales, y caerán directamente en dificultades. Y es demasiado fácil dar excusas por el pecado cuando confundes la atracción sexual con el amor. Puedes hallarte cargado de responsabilidades antes que estés preparado para manejarlas.

He aquí un consejo para los que siempre van en compañía de cierta persona del otro sexo: ¡No lo hagan! No hagan eso a menos que estén realmente enamorados; no lo hagan, a menos que los dos estén pensando seriamente en casarse, a menos que tú, muchacho, estés dispuesto a ser marido y proveedor; y tú, señorita, esposa y madre. No hagan eso, pues hay la posibilidad de que se metan en dificultades. El hecho de apegarse demasiado en esta forma es una de las grandes razones por las cuales muchas chicas se casan demasiado jóvenes. Encienden un fuego que no pueden honorablemente apagar, y por su propio sentimiento de culpa son empujadas hacia el matrimonio, el cual termina antes de empezar. Si te casas demasiado joven, por la presión de una experiencia sexual adelantada, tendrás toda posibilidad de acabar con tu matrimonio, con tu hogar y con tu felicidad. La sexualidad y el matrimonio no son juegos de niños. Pasa tiempo como amigo o amiga de muchos hermanos y hermanas en Jesús. Mantente alejado de apegos exclusivos no saludables.

Hay una regla sana que es la siguiente: No te “comprometas físicamente” con nadie en ninguna manera que pudiera afectar tu futuro matrimonio con esa persona. Ahora bien, ¿qué significa eso? ¿Hasta dónde se puede decir que es demasiado? La Biblia usa palabras que nos dicen exactamente hasta dónde es demasiado.

Muchos discípulos de Jesús que han estado en las calles y han conocido la condenación del pecado sexual saben por experiencia lo que pudiera violar su nueva vida en Jesús. Pero también es bueno saber que Dios no nos ha dejado en la oscuridad en este sentido. La Biblia tiene tres palabras que definen exactamente el punto en que comienzan los problemas sexuales, mucho antes que se cometa la fornicación, o el adulterio o la perversión sexual. Son palabras difíciles, y ésta es la razón por la cual algunas personas de Jesús no las estudian y algunos predicadores no las usan. Estas palabras son lascivia, concupiscencia y engaño o fraude. Ahora, no pierdas la calma. Cada una de ellas está cargada de significado y de ayuda. Nos dicen dónde comienza el mal que va a parar en actos reales de inmoralidad. A continuación, expongo lo que significan y dónde se hallan en la Biblia.

1. Lascivia. Cuando se usa con sentido sexual significa hacer la decisión de dejar que la atracción sexual opere fuera de los límites de Dios en el matrimonio. Cualquier pensamiento o acción que hagas intencionalmente y que te estimule sexualmente cuando tal deseo no puede ser expresado correctamente en el matrimonio, es el pecado de lascivia. Es una decisión de tu voluntad. La Biblia nos dice que la lascivia no procede de la tentación externa, sino del corazón. Ningún cuadro, ni libro, ni persona que te estimule sexualmente puede hacerte lascivo. Si te enfrentas con una tentación al ver alguna de estas cosas o personas, ese deseo no es pecado en sí. La palabra lascivia simplemente significa un deseo muy fuerte. En el original, la usó el Señor Jesús cuando habló del deseo que tenía de comer la pascua con sus discípulos: y Pablo, cuando habló de su anhelo de morir y estar presente con el Señor (Lucas 22:15; Filipenses 1:23). Pero los fuertes deseos se vuelven pecados cuando decidimos dejarnos atraer por ellos.

¿Hasta dónde es demasiado? La Biblia nos da esta respuesta en la palabra lascivia: cualquier cosa que comience a atraerte sexualmente cuando no puedes darte el lujo de ser atraído. Demasiado es cualquier cosa que estimule el deseo sexual en tu corazón fuera de los caminos de Dios. El besuqueo se ha definido como “un intercambio de besos y caricias, manteniendo ambos los pies en el piso, y las manos bajo control”. Si el besuqueo te atrae sexualmente, entonces es malo para ti. Sé que hay discípulos de Jesús que se abrazan mutuamente, y en ello no hay nada malo; pero hay otros chicos que no pueden ni siquiera mirar a una persona del sexo opuesto, sin pecar. Dios conoce tu corazón. Recuerda que es pecado ante los ojos de Dios el hacer la decisión de corazón de estimular tu deseo sexual, cuando sabes que no puedes continuar con ello y permanecer rectamente delante del Señor. Esta es la razón por la cual la masturbación es mala delante de Dios; simplemente es una expresión de lascivia.

2. Concupiscencia. Esta es una de las palabras difíciles de la Biblia con respecto a las dificultades de lo sexual. Simplemente significa caer en un deseo físico vehemente de satisfacción sexual. Es un estado sobreexcitado de enfoque sexual; es estar tan apegado a lo sexual que la mente de uno se mantiene volviendo vez tras vez a él. Es ser tan atraído sexualmente que uno no puede cortar el asunto. La Biblia algunas veces traduce este término mediante las palabras “codicia” o “codiciar”. Esta fue la palabra que Jesús usó cuando dijo: “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:28).

La concupiscencia ocurre cuando el fuego sexual comienza realmente a arder fuera de control. Es lo que hace que una mujer desfile delante de los hombres, y tenga en los ojos un aviso: “Para la venta a bajo precio. Levemente usada”. Es lo que hace que el hombre le saque una radiografía a toda mujer que pasa.

La concupiscencia no es cosa liviana delante de Dios. La Biblia nos dice que es uno de los pecados que él juzgará en su ira (Colosenses 3:5, 6). No debemos dejar que nuestros cuerpos sean atrapados por ella, “como los gentiles que no conocen a Dios” (1 Tesalonicenses 4:5).

La lascivia conduce a la concupiscencia. Un poco de leve besuqueo puede conducir a muchas caricias atrevidas. Y no te hará ningún bien el pedirle a Dios que te quite el deseo sexual, si todo el tiempo mantienes el fuego ardiendo. Dios hizo el sexo. Fue idea suya. Pero puso su control bajo tu voluntad, y espera que tú le rindas esa voluntad a él. En realidad, él no puede quitarte los sentimientos sexuales, así como no puede desear hacer de ti un ser que no sea hombre o que no sea mujer. La sexualidad es como una bomba de tiempo. La mecha se enciende con el besuqueo y se agota más con las caricias. Las caricias son el preludio a las relaciones sexuales completas. Eso es algo que sólo está reservado para el amor y la entrega responsable dentro del matrimonio. Mucho antes del acto sexual puedes quebrantar la ley de Dios con la lascivia y la concupiscencia.

No acaricies de ninguna manera. Ni siquiera comiences. Si ya comenzaste, deja eso antes que empeore. Las caricias agregarán algo a tu vida, eso es cierto. Agregarán culpa y vergüenza. Agregarán suciedad a tu nombre. También pueden quitar algo. Si eres una señorita, te pueden quitar a tu novio, porque después que te hayas pasado de lo que debes, él puede decidir que eres demasiado barata, y dejarte. Pueden quitarte tu virginidad y conducirte al embarazo, destrozar los corazones de tus padres y hacer que te cases muy temprano, demasiado pronto o con la persona que no te corresponde. Dios ha reservado las caricias y el juego sexual para el matrimonio, y sólo para el matrimonio. ¡Si quieres meterte en problemas, sigue adelante! Pero está preparada para formar parte de las estadísticas de la tragedia. Y recuerda esto: ninguna persona sexualmente inmoral caminará con vestidura blanca junto con la nueva familia de Dios. Ningún verdadero discípulo de Jesús es esclavo del pecado sexual.

3. Engaño. Algunas veces el engaño se llama “fraude”, y engañar en algunos casos es sinónimo de defraudar. Sirve para definir el pecado sexual que comienza cuando en él envuelves a otra persona. Simplemente significa atraer sexualmente cuando sabes que no puedes llevar eso a cabo sin meterte en dificultades. La palabra original significa “sacar provecho de”, o pasivamente, “serle tomada ventaja a uno”. Cuando te dedicas a capturar los sentimientos o afectos de alguien, cuando intencionalmente decides que tal persona se enamore de ti, de tal modo que puedas utilizarla en forma egoísta, la engañas. Ni siquiera tienes que involucrar sexualmente a dicha persona para engañarla.

Es posible que un discípulo de Jesús, de manera profundamente inadvertida, le haga a un hermano o a una hermana en la fe el mal de darle la impresión de que está enamorado de él o de ella, según sea el caso, con algo más que amor fraternal. Cualquier cosa que hagas para dar la impresión de que estás enamorado, cuando sabes que no puedes llevar a término ese amor, es un engaño.

Pero si se usa en el sentido sexual, engañar significa hacer acciones que atraigan a alguno, cuando sabes muy bien que no es correcto hacerlo. No puedes aprovecharte de la confianza y del afecto de otro, sin que te metas en profundas dificultades con Dios. Él dice “que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado. Pues no nos ha llamado —Dios a inmundicia, sino a santificación” (1 Tesalonicenses 4:6).

No permitas que el fuego arda fuera de los controles y límites de Dios. No podrás detenerlo, y te quemará horrible y profundamente. Las actividades sexuales sin Dios están llenas de profundos peligros. Si te -metes en ellas, no sólo te meterás y meterás a otros en problemas, sino que también estarás en profundas dificultades con Dios. El pecado sexual tiene horribles castigos. Pregunta esto a cualquier discípulo de Jesús que ya haya estado allí alguna vez. Una vez que te involucres en eso, el único que puede sacarte de este fuego es Dios, y aun entonces te quedarán cicatrices que nunca podrás borrar.

Estamos compartiendo principios bíblicos para el adolescente,  esto es un extracto del libro “El Joven y sus dilemas” de Winkie  Pratney.

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El propósito del amor y del sexo en el adolescente

12 octubre 2011

“Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, v los dos serán una sola carne” (Mateo
19:5).

Dios creó el sexo y ordenó lo relativo a él. La sexualidad no es mala ni impía. La Biblia no vacila en alabar los regocijos del amor sexual concedido por Dios y bendecido por él dentro del matrimonio. El sexo es idea de Dios. ¡Él lo hizo! Es un símbolo terrenal de muchísimas cosas que son preciosas y sagradas para él, tal como se nos indica en la Biblia. El matrimonio es el símbolo de algunas de las profundas y bellas verdades de la Escritura.

Estudia la relación de Cristo con su iglesia y verás un cuadro celestial del matrimonio ideal en la tierra. La esposa abandona su propio nombre, y toma el de su marido. Ella funde su vida con la de él; lo reconoce como su cabeza, y lo considera como su soporte, protector y guía. Ella dedica toda su vida a la felicidad de él y cumple la voluntad de él por amor. Ella naturalmente espera que su marido la proteja de lesiones, de insultos y satisfaga sus necesidades. Ella basa su felicidad en él y espera que la proteja; y él está obligado a hacer eso. La reputación de ellos llega a ser una; sus intereses se convierten en uno; lo que afecta el carácter o la reputación de ella, lo afecta a él en el mismo sentido.

El marido fiel ama, aprecia y honra a su mujer; dedica tiempo, trabajo y talentos para promover los intereses de su esposa. Y el marido fiel es celoso del buen nombre de su esposa, y siente profundamente cuando los sentimientos o la reputación de ella son ofendidos. El Señor Jesús es símbolo perfecto de un marido fiel; su verdadera iglesia, compuesta por todos los reales discípulos de Jesús, es el modelo perfecto de su amante esposa.

De igual manera, la familia cristiana es el modelo terrenal del anhelo que tiene Dios de una familia celestial de hijos e hijas que dominen y reinen con él. En el lugar que Dios le designó, el amor sexual es la relación más bella que existe sobre la tierra. Es el don especial de Dios para mostrarnos simbólicamente su propósito final para el hombre: que esté en la casa del Padre y con la familia de él, viviendo en amor y compañerismo con él y los unos con los otros para siempre (1 Juan 3:1, 2).

Por el hecho de que Dios hizo que en los seres humanos la sexualidad tuviera una relación especial, estableció diferencias definidas entre las inclinaciones sexuales de los animales y del hombre. La reproducción animal se excita mediante leyes automáticas de instinto que operan en determinadas épocas del año. En estas cópulas sexuales no hay amor; sólo existen ciegos deseos instintivos.

El deseo humano del amor sexual y de tener hijos es algo muy diferente. No es automático. Fue colocado por el Creador bajo el dominio de nuestras voluntades y pensamientos humanos. Lo diseñó para que se despierte y funcione bajo nuestro control. En los primeros años, esta fuerza yace escondida de nuestra atención. A medida que crecemos más y más, se convierte en una fuerte energía en nuestras vidas que puede ser canalizada hacia una vida creadora y de regocijo, aunque no estemos casados ni usemos su potencialidad de una manera sexual.

El sexo nos fue dado por dos razones físicas principales: para preservar la raza mediante una relación en que hombres y mujeres traen hijos al mundo (Salmo 127:3-5), y como fuente de profundo placer espiritual y físico entre el marido y su mujer (Mateo 19:4-6; Génesis 2:24, 25; 24:67; Eclesiastés 9:9; 1 Corintios 7:2-5). La misma Biblia que nos da severas advertencias con respecto al mal uso de la sexualidad (Proverbios 5:1-8, 20), claramente indica que las necesidades sexuales deben ser satisfechas para que nos traigan una gran felicidad en el matrimonio (Proverbios 5:15, 18, 19).

La Biblia no nos enseña a odiar la sexualidad, ni a considerarla como un deber desagradable pero necesario, que básicamente es malo, pero que debe cumplirse para preservar la raza en el mundo. Ciertas personas que debieran haber leído con más cuidado la Biblia, algunas veces pensaron que la relación sexual tuvo algo que ver con la caída del hombre en el pecado. Pero Adán conoció y amó a Eva mucho tiempo antes de que ocurriera la caída. La relación sexual no formó parte del pecado de la caída. Dios les ordenó el amor sexual. La felicidad y el amor sexuales fueron disfrutados por el primer hombre y su esposa mucho tiempo antes que el pecado entrara en el mundo. Sería mejor que los hombres y las mujeres sepan que no deben dar a la Biblia mala fama al decir que el cristianismo enseña a la gente a pensar que la actividad sexual es mala. La Biblia no dice eso nunca, pues simplemente eso no es verdad. La sexualidad es como cualquiera de los demás dones que Dios dio a los hombres; si se emplea según el método establecido por él y en el tiempo oportuno que él determinó, es algo bello, enriquecedor y divertido; fuera de las leyes de él que lo regulan para la felicidad, puede ser algo terriblemente doloroso y perjudicial.

En la Biblia se nos advierte que una de las señales de los últimos días será que habrá hombres que prohibirán casarse. No hay nadie que sea más espiritual por el hecho de no casarse. Un marido y una esposa que se amen mutuamente pueden ser tan santos en sus reacciones sexuales como un hombre o una mujer que se hayan entregado completamente al ministerio de ayudar a otros, y hayan renunciado al derecho de casarse, a fin de pasar más tiempo con la gente.

La Biblia realmente manda al hombre y a su mujer a que no se nieguen sexualmente el uno al otro, a menos que sea por consentimiento mutuo durante algún tiempo para entregarse al ayuno y a la oración (1 Corintios 7:5). Este mandamiento bíblico es una poderosa fuerza que mantiene a los matrimonios vigorosamente unidos. Hay muchas bendiciones cuando el marido obedece a Dios en eso de satisfacer regularmente las necesidades sexuales de su esposa, y cuando la esposa, del mismo modo, satisface las de su marido. El bello Cantar de los Cantares de Salomón, poética y reverentemente describe algunos de los regocijos de esta combinación físico-espiritual del amor matrimonial (Cantares 6:1-10; 7:1-9; 2:3; 8:3). El matrimonio debe mantenerse en honor, y el amor sexual dentro del matrimonio debe ser exaltado como el máximo placer físico que Dios dio a la joven pareja (Hebreos 13:4).

Lee la Biblia y piensa seriamente en todos los símbolos de verdades espirituales que hay en el amor sexual dentro del matrimonio. Sólo en la Biblia se coloca la sexualidad en su lugar adecuado y bello. Sólo en la Biblia es elevado y honrado el lugar de la mujer en el matrimonio, en la cual el marido debe ser “intoxicado” por el amor de su mujer, y el Espíritu Santo describe esta unión como parte de la sabiduría divina que Dios ve y aprueba (Proverbios 5:1, 21). El amor sexual dentro del matrimonio, según el método de Dios, es tiernamente bello.

En este amor, hay una mutua entrega y participación que no se parece a ninguna otra de las relaciones que existen sobre la tierra. Cada uno de los cónyuges invierte su vida en el otro, en un vínculo que los hace crecer más vigorosamente en amor mutuo, y los hace más francos y honestos el uno al otro. Esencialmente, lo que sucede es que cada uno hace un pequeño hogar emocional en el corazón del otro, un sitio en que ambos pueden bajar la guardia y las barreras y ser realmente honestos el uno con el otro, como niñitos. El amor sexual edifica este hogar. Es un sitio en que dos personas que se aman pueden relajarse en la confianza y el amor mutuos, seguros en su solicitud y en su entrega el uno al otro, un lugar en que todas las asperezas de la vida a que se enfrentan conjuntamente pueden ser suavizadas y sanadas.

La sexualidad es un don precioso. Es la manera que Dios nos concedió para demostrar, de la manera física más profunda posible, nuestro amor, para construir un puente de amor que no sólo es la unión de dos cuerpos en los placeres más profundos, sino la unión de dos almas en un vínculo de felicidad que sólo será sobrepasado en el mismo cielo. El amor sexual, según el método de Dios y en el tiempo indicado por Dios, es una de las más sublimes bendiciones de él.

Estamos compartiendo principios bíblicos para el adolescente,  esto es un extracto del libro “El Joven y sus dilemas” de Winkie  Pratney.


La Pureza Sexual en el Nuevo Testamento

10 agosto 2010

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Nuestro anhelo es compartir valores espirituales de la Palabra de Vida para llevar una vida que glorifique el nombre de nuestro buen Dios y de nuestro Señor Jesucristo.


Predicar en contra la homosexualidad: ¿Es discriminación o un derecho de la libertad de culto?

26 julio 2010
Hay múltiples noticias en Internet que hablan acerca de los problemas que han tenido algunos cristianos evangélicos por predicar en contra de la homosexualidad.
Algunos pastores han tenido multas, demandas judiciales y otros hasta un mes de cárcel por predicar en contra de este pecado.

Creo que hay que dejar en claro a las autoridades de los diferentes países que es “Predicar en contra de la homosexualidad” con un mensaje Bíblico.

Es imposible que un sistema democrático, prohíba o sancione este tipo de manifestación de libertad de expresión, al menos que ocurran dos cosas.

1) Malinterpretar una ley y aplicarla en forma errónea.
2) Que el que predica transgreda alguna ley democrática.

Los casos que se han visto en Europa y América al parecer son más por el caso uno que por el caso dos.

¿Qué es una predicación cristiana correcta en contra de la homosexualidad?

En primera instancia se deja en claro que el cristiano, no trata al homosexual en forma discriminatoria, en el sentido que le niegue ayuda humanitaria,

La Biblia dice:

Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber (Romanos 12:20)

De esta forma nos dice que no podemos negar a nadie ayuda, y no creo que predicar en contra de la homosexualidad estemos afectando este tipo de derecho humano.

Tampoco una actitud cristiana es odiar al homosexual.

Odiamos el pecado porque a Dios le desagrada, pero amamos al pecador porque procuramos su salvación.

El Señor Jesús dijo:

Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; (Mateo 5:44)

O sea que desde el punto de vista humano, amamos la persona y no le negamos nuestra ayuda humanitaria.

¿Entonces que es lo el mundo considera mal?

Considera mal decir que la homosexualidad es un pecado, y que lo que practican tales actos no entrarán al cielo, sino que les espera un infierno.

Pero vamos a transcribir los que dice la Biblia, la Palabra autoritativa de Dios en cuanto a la homosexualidad:

¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios. (1Co 6:9,10)

26Por esto Dios los entregó a afectos vergonzosos; pues aun sus mujeres mudaron el natural uso en el uso que es contra naturaleza;
27 y del mismo modo también los hombres, dejando el uso natural de las mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la recompensa que convino a su extravío.
28 Y como a ellos no les pareció tener a Dios en su noticia, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer lo que no conviene, (Romanos 1:26 al 28)

Que el homosexualismo es una condición en contra de la naturaleza, que es un pecado, y que es una depravación del ser humano LO DICE LA BIBLIA.

La ley de Dios está en contra de las sodomía:

9 conociendo esto, que la ley no es puesta para el justo, sino para los injustos y para los desobedientes, para los impíos y pecadores, para los malos y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,
10 para los fornicarios, para los sodomitas, para los ladrones de hombres, para los mentirosos y perjuros, y si hay alguna otra cosa contraria a la sana doctrina;(1Timoteo 1:9 y 10)

Estos textos como otros más están en la Biblia hace 2000 años.

Quizá un homosexual o una lesbiana, se enojen, denuncien esto como discriminación, pero tienen que saber que eso es lo que dice la Palabra de Dios, ni más ni menos.

Pero hagamos una pregunta:

¿En qué consiste la supuesta discriminación?

¿En decir que son pecadores?

¿En advertirles que si no se arrepienten irán al infierno?

Pues si no les gusta eso, en vano rechinan sus dientes contra el Creador.

El pecado de la homosexualidad es una pecado en la lista de muchos pecados que nombra la Biblia.

¿Acaso un cristiano debería de dejar de predicar en contra de las relaciones heterosexuales ilícitas? Claro que no.

¿Debería dejar de predicar cualquier pecado que La Biblia denuncia, solo por el hecho que “ofende” a determinados sectores de la sociedad? Desde luego que no.

El verdadero cristiano siempre va a predicar lo que la Biblia dice.

Un verdadero cristiano es una persona pacífica (Mateo 5:9)

Que respeta las autoridades (1Pe 2:17)

Y un ejemplo de vida en este mundo.

para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo; (Filipenses 2:15)

¿PUEDE CONSIDERARSE LA UNION HOMOSEXUAL UN MATRIMONIO?

Desde el punto de vista Bìblico no.

El matrimonio según Dios es entre un hombre y una mujer, así lo determinó desde el principio de la creación.

El Señor Jesús nos recuerda el Génesis:

…pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios ( Marcos 10:6)

Por lo tanto podemos decir que un matrimonio delante de los ojos del DIOS DE LA BIBLIA es entre un hombre y una mujer.

De allí se desprende el concepto de familia (Génesis 1:28).

Por tanto sería antinatural también la adopción de niños por parte de un “supuesto matrimonio homosexual”.

Dios y su Palabra, no aprueban esto.

La comunidad homosexual ha expresa su desagrado en contra de la predicación Bíblica diciendo que los que predican esto abusan de la libertad religiosa:

“la libertad religiosa no debería utilizarse para ofender a las personas”.

Que quede muy en claro que bajo un sistema democrático uno puede expresar sus ideas, y que en este caso las ideas no son propias sino que parten un libro, al Biblia, que para el creyente es la Palabra de Dios.

Si lo que dice la Biblia les ofende esto corre por su cuenta.

No podemos reescribir una Biblia que consienta su pecado, como tampoco podemos cerrar la Biblia, para no expresar nuestra fe.

En resumen:

Predicar en contra de la homosexualidad, es una cuestión de fe en la Biblia y de obediencia a Dios que la inspiró.

Mientras en cada país halla un sistema de libre expresión, esto no será en modo alguno un delito.

Estas son las reglas de juego dadas.

Ahora si un país determina por decreto constitucional, que predicar en contra de la homosexualidad es un delito, está automáticamente fuera del sistema democrático (o en tal caso un sistema engañoso) y ya las reglas de juego son distintas.

Pero este mundo tiene que saber que el creyente en Cristo, nunca cerrará las tapas de la Biblia.

Es menester obedecer a Dios antes que a los hombres. (Hechos 5:29)

Cierro el presente artículo con un mensaje Bíblico a cualquier homosexual o lesbiana que pudiera leer el mismo.

¿DISCRIMINACION?

Mateo 25:31 Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria. 32 Y serán reunidas delante de él todas las gentes: y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.

Hoy en día se habla mucho de “la discriminación”.

Según el diccionario DISCRIMINAR significa dos cosas:

1) Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, de sexo, de clase social o casta u otros motivos ideológicos: discriminar a una persona por cualquier motivo es un acto inconstitucional.

2) Separar, diferenciar una cosa de otra: discriminar lo verdadero de lo falso.

Con respecto al significado número uno podemos decir que la Biblia no hace discriminación, ya Dios trata a todos igualmente, y le ofrece la salvación en Cristo a todo aquel que quiera aceptarla, sin importar: Nacionalidad, Sexo o Raza

Colosenses 3:11 Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos.

Gálatas:3:28: No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús

Pero desde el segundo significado de esta palabra, Dios, sí discrimina, en el sentido que tiene que hacer una diferencia. ¿Y cual es la diferencia que tiene que hacer Dios entre los seres humanos.?

El diferencia entre aquellos que aman el pecado y persisten en el, de aquellos que se han arrepentido de sus maldades y han confiado en Cristo como su salvador. Veamos esta lista de pecados según el siguiente pasaje de la Biblia:

1Corintios 6:9 ¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,10: Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios.

Es muy claro: estos… NO HEREDARAN EL REINO DE DIOS. ¿Es esto discriminación?

¡Hay muchas personas aquí en la tierra que cuando se les predica el arrepentimiento de pecados y la fe en Cristo, gritan: discriminación, discriminación.!

¿Predicar en contra de la homosexualidad es discriminación?

¿Desenmascarar aquellas creencias que llevan engañadas a las almas al infierno es discriminación?

¿Denunciar los pecados de esta humanidad es discriminar?

Tienes que saber que no puedes ocultarte de tu creador, ni aún con la excusa de “discriminación”.

EL, porque te amó, envió a su Hijo a morir en la cruz.

Ahora tu tienes que “discriminar” entre la vida y la muerte, entre tus pecados y la salvación que en Cristo se te ofrece.

Hay salvación para drogadictos, alcohólicos, homosexuales, lesbianas, ladrones, asesinos, etc, si este se arrepiente.

No importa cuan grande sean tus pecados, Dios no te discrimina por eso, en el sentido que sea imposible ir a Él.

El te recibe, pero si tu te arrepientes de tus pecados y pones la fe en Cristo como tu salvador.

Ahora Dios un día discriminará ante su trono de gloria aquellos que han creído en Cristo, de aquellos que le han rechazado.

Esto es una justa discriminación.
El destino de alma depende de lo que discrimines hoy.

¿Cual es tu elección?

Deuteronomio 30:19: A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas…

Autor: Alejandro Riff – www.PalabraFiel.org


¿Qué hacer en diferentes situaciones?

31 mayo 2010

Múltiples situaciones pueden acompañar el crecimiento y desarrollo sexual que despiertan inquietudes. ¿Cuáles son las respuestas más adecuadas ante situaciones que se presentan en el diario vivir? Veamos algunos acontecimientos que pueden presentarse y demandan una actitud y respuesta de los padres.

Rivalidad con el progenitor del mismo sexo

Entre los 3 y 5 años aparece la etapa edípica que se caracteriza por un “enamoramiento” con el progenitor del sexo opuesto. Paralelamente hay una rivalidad con el padre del mismo sexo ya que quiere competir con él para desplazarlo de su lugar. Con amor y firmeza se debe demostrar al menor que el no puede combatir por el puesto. Él tendrá que esperar hasta encontrar también una pareja de diferente sexo como lo hizo su mismo progenitor. Esta situación se resuelve en la medida que la niña quiere ser tan femenina como su madre y el varón tan masculino como su padre.

El niño abre la puerta del dormitorio cuando sus padres están manteniendo una relación sexual

Ante todo debemos evitar que esta situación suceda. El niño debe aprender a no entrar al dormitorio de sus padres si ellos no lo autorizan previamente. El debe golpear la puerta y esperar la respuesta antes de entrar. No obstante si así ocurrió debemos decirle al niño que se retire del dormitorio, cerrar la puerta y luego atender el impacto que esto ha producido en el menor y hablar con él si fuera necesario. Debemos aclarar sus dudas de acuerdo a su edad. Hacer consciente al niño que este es un acto natural y expresión de amor entre los padres.

Cuando el niño desea dormir en la cama con sus padres

Lo ideal es que un niño no duerma en el dormitorio de sus padres mas allá de los 6 meses de edad. A partir de esta edad es conveniente que el menor duerma en un lugar separado. El dormitorio de los padres debería estar aislado de los demás sectores de la casa. Debe tener una buena cerradura que se controle de adentro. El niño debe aprender que no debe ingresar al dormitorio de sus padres cuando la puerta está trancada, a no menos que tenga permiso. Aunque pueden haber excepciones, en general podemos señalar que no debe satisfacerse el deseo de ir al dormitorio de sus padres. Hay circunstancias válidas en que el menor lo reclama. Por ejemplo ante miedos nocturnos y cuando el niño está enfermo y tiene temor a estar solo. En tales situaciones los padres son los que deberían ir a acompañar al menor a su cuarto por un rato para tranquilizarlo y no permitir que él venga al dormitorio.

Adultos desnudos frente a sus hijos

La desnudez de los adultos frente a los niños, despierta una curiosidad natural por parte del menor. Esto llama la atención del niño. Por otra parte el deseo de que un niño quiera ver cierta parte del cuerpo de un mayor es también natural y no debe escandalizar a los padres. Así como la curiosidad por ver partes del cuerpo escondidos por la ropa, deben ser considerados normales, también debe ser considerada como normal, negarle su curiosidad. Es conveniente no reprochar su inquietud al negarle su demanda, ni tampoco hacerlo sentir culpable por su curiosidad. Tampoco debe sentirse culpable luego que ha visto desnudo a alguno de sus padres, en forma casual y circunstancial. Los adultos deben evitar el exhibicionismo de su cuerpo delante de sus hijos.

Cuando los niños manipulan sus órganos genitales

Es frecuente observar a un lactante de pocos meses manipularse sus órganos genitales como consecuencia del reconocimiento que hace de su propio cuerpo. Esta experiencia produce satisfacción y debe ser considerada normal como parte de su desarrollo. Cuando el niño alcanza los 4-5 años también ocurre con frecuencia este hecho. Para manejar esta situación los padres deben tener en cuenta evitar la represión y el pánico. Por supuesto que esto debe tener sus límites. Debemos evitar que esta experiencia ocurra en un lugar público, lo que en tal situación podremos decir al niño que esto lo haga en casa. En algunas situaciones donde este acto se realiza con suma frecuencia puede simbolizar alguna frustración que el niño esta tratando de compensar con la gratificación que la manipulación de sus genitales produce.

Tocarse los genitales entre niños

En la infancia puede ocurrir la manipulación de genitales y las exploraciones sexuales entre amigos del mismo sexo. Esto no significa una determinada orientación sexual ni posibles inclinaciones homosexuales. En general no debe alarmar mas allá de la significación del interés que demuestran en este aspecto de su vida.

Presencia de un embarazo en la madre

Un nuevo embarazo despierta interés y curiosidad en la conciencia del niño. ¿Cómo se trae un bebe? ¿Qué pasa dentro de la barriga? ¿Cómo saldrá de allí? Son interrogantes que emergen de la mentalidad infantil. No debemos inventar fantasías sino responder puntualmente sus dudas. Por ejemplo, si el niño pregunta qué hay en la panza se deberá contestar que hay un bebe. No es necesario responder todo lo que sucede para que se forme un bebe. Para cada pregunta específica debe corresponder una respuesta igual.

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos” de Jorge Patpatian


Cómo responder ante situaciones incómodas con los hijos

28 febrero 2010

Este es un capítulo del libro “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos” .

Múltiples situaciones pueden acompañar el crecimiento y desarrollo sexual que despiertan inquietudes. ¿Cuáles son las respuestas más adecuadas ante situaciones que se presentan en el diario vivir? Veamos algunos acontecimientos que pueden presentarse y demandan una actitud y respuesta de los padres.

Rivalidad con el progenitor del mismo sexo

Entre los 3 y 5 años aparece la etapa edípica que se caracteriza por un “enamoramiento” con el progenitor del sexo opuesto. Paralelamente hay una rivalidad con el padre del mismo sexo ya que quiere competir con él para desplazarlo de su lugar. Con amor y firmeza se debe demostrar al menor que el no puede combatir por el puesto. Él tendrá que esperar hasta encontrar también una pareja de diferente sexo como lo hizo su mismo progenitor. Esta situación se resuelve en la medida que la niña quiere ser tan femenina como su madre y el varón tan masculino como su padre.

El niño abre la puerta del dormitorio cuando sus padres están manteniendo una relación sexual

Ante todo debemos evitar que esta situación suceda. El niño debe aprender a no entrar al dormitorio de sus padres si ellos no lo autorizan previamente. El debe golpear la puerta y esperar la respuesta antes de entrar. No obstante si así ocurrió debemos decirle al niño que se retire del dormitorio, cerrar la puerta y luego atender el impacto que esto ha producido en el menor y hablar con él si fuera necesario. Debemos aclarar sus dudas de acuerdo a su edad. Hacer consciente al niño que este es un acto natural y expresión de amor entre los padres.

Cuando el niño desea dormir en la cama con sus padres

Lo ideal es que un niño no duerma en el dormitorio de sus padres mas allá de los 6 meses de edad. A partir de esta edad es conveniente que el menor duerma en un lugar separado. El dormitorio de los padres debería estar aislado de los demás sectores de la casa. Debe tener una buena cerradura que se controle de adentro. El niño debe aprender que no debe ingresar al dormitorio de sus padres cuando la puerta está trancada, a no menos que tenga permiso. Aunque pueden haber excepciones, en general podemos señalar que no debe satisfacerse el deseo de ir al dormitorio de sus padres. Hay circunstancias válidas en que el menor lo reclama. Por ejemplo ante miedos nocturnos y cuando el niño está enfermo y tiene temor a estar solo. En tales situaciones los padres son los que deberían ir a acompañar al menor a su cuarto por un rato para tranquilizarlo y no permitir que él venga al dormitorio.

Adultos desnudos frente a sus hijos

La desnudez de los adultos frente a los niños, despierta una curiosidad natural por parte del menor. Esto llama la atención del niño. Por otra parte el deseo de que un niño quiera ver cierta parte del cuerpo de un mayor es también natural y no debe escandalizar a los padres. Así como la curiosidad por ver partes del cuerpo escondidos por la ropa, deben ser considerados normales, también debe ser considerada como normal, negarle su curiosidad. Es conveniente no reprochar su inquietud al negarle su demanda, ni tampoco hacerlo sentir culpable por su curiosidad. Tampoco debe sentirse culpable luego que ha visto desnudo a alguno de sus padres, en forma casual y circunstancial. Los adultos deben evitar el exhibicionismo de su cuerpo delante de sus hijos.

Cuando los niños manipulan sus órganos genitales

Es frecuente observar a un lactante de pocos meses manipularse sus órganos genitales como consecuencia del reconocimiento que hace de su propio cuerpo. Esta experiencia produce satisfacción y debe ser considerada normal como parte de su desarrollo. Cuando el niño alcanza los 4-5 años también ocurre con frecuencia este hecho. Para manejar esta situación los padres deben tener en cuenta evitar la represión y el pánico. Por supuesto que esto debe tener sus límites. Debemos evitar que esta experiencia ocurra en un lugar público, lo que en tal situación podremos decir al niño que esto lo haga en casa.

En algunas situaciones donde este acto se realiza con suma frecuencia puede simbolizar alguna frustración que el niño esta tratando de compensar con la gratificación que la manipulación de sus genitales produce.

Tocarse los genitales entre niños

En la infancia puede ocurrir la manipulación de genitales y las exploraciones sexuales entre amigos del mismo sexo. Esto no significa una determinada orientación sexual ni posibles inclinaciones homosexuales. En general no debe alarmar mas allá de la significación del interés que demuestran en este aspecto de su vida.

Presencia de un embarazo en la madre

Un nuevo embarazo despierta interés y curiosidad en la conciencia del niño. ¿Cómo se trae un bebe? ¿Qué pasa dentro de la barriga? ¿Cómo saldrá de allí? Son interrogantes que emergen de la mentalidad infantil. No debemos inventar fantasías sino responder puntualmente sus dudas. Por ejemplo, si el niño pregunta qué hay en la panza se deberá contestar que hay un bebe. No es necesario responder todo lo que sucede para que se forme un bebe. Para cada pregunta específica debe corresponder una respuesta igual.

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos” de Jorge Patpatian


Preguntas frecuentes que hacen los niños

14 enero 2010

Los hijos pueden enredar a sus padres cuando preguntan sobre asuntos sexuales. A continuación señalamos algunas preguntas y respuestas. Son aproximaciones que no agotan el tema pero son útiles para la reflexión y para estar mejor preparados cuando enfrentemos las siguientes situaciones.

Los varones pueden preguntar: ¿porque las niñas no tienen pene?

Los preescolares hacen esta pregunta. Se debe señalar que justamente esta es la diferencia que existe entre las niñas y los varones. Esta respuesta puede satisfacer la curiosidad del menor y generalmente en estos momentos no será necesario dar más detalles. El momento del baño es oportuno para responder esta interrogante. Debemos aclarar algunas nociones equivocadas que comienzan a gestarse en esta edad. Por ejemplo, el varón puede suponer que perderá su pene en algún momento y la niña puede creer que lo tuvo o lo tendrá en su futuro. Estas nociones deberán ser aclaradas.

¿De dónde vienen los niños? ¿Cómo se forman los bebes?, ¿Cómo nací yo?

Para muchos niños es un misterio pensar como entró y salió del vientre de su madre. Pero también para los padres estas preguntas desconciertan y se tornan difíciles de responder. Debemos hacerlo con honestidad, en forma clara y evitando todo tipo de fantasías. Tampoco se trata de entrar en complejas explicaciones. Para responder estas interrogantes debemos tener en cuenta el grado de conocimiento que tiene el menor. Debe quedar lo más claro posible que el vientre de la madre tiene un lugar apropiado y especial para alojar a los niños que se están formando.

Se sugiere en primera instancia, responderle con la misma pregunta: y a ti… ¿qué te parece? Una vez conocido su grado de entendimiento nuestra respuesta podrá ser más acertada. Por ejemplo, las primeras respuestas pueden ser: tu papito y yo nos amamos mucho, un día decidimos tenerte y así fue que él puso dentro de mí algo como si fuera una semillita que se unió a mi cuerpo y como resultado de esto te fuiste formando en mi cuerpo hasta los 9 meses. Una vez crecido el médico me ayudó en el hospital a que nacieras. Nuestra respuesta debe dejar en claro los siguientes aspectos:

– El niño debe conocer que los dos padres intervienen en la formación del bebe. Los dos son necesarios e indispensables para su formación.

– La unión de ambos forma el bebe.

– Dicha unión es fruto del amor y del placer que esto origina.

– Por lo tanto, su llegada ha sido esperada y aceptada por los padres.

Siempre debemos cuidar el tono, la expresión y el grado en que se comunican los sentimientos en relación con sus antecedentes de gestación. Tal vez no haya significado una buena experiencia, muy dolorosa física o afectivamente. Pero una niña que oye a su madre hablar con calma, tranquilidad y alegría otorgará elementos positivos para su hija. Esto no significa que debemos ocultar el grado de sufrimiento que significa el parto y otras situaciones eventuales que puedan ocurrir. Pero puede explicarse con claridad, que la alegría del producto de gestación es mayor que el sufrimiento transitorio que pudo experimentar.

Una vez que los niños se forman en el vientre de mamá, ¿por dónde sale?

Claramente debemos decir la verdad. Mamá tiene un orificio, al igual que todas las niñas y mujeres, por donde salen los niños, un orificio distinto por donde se orina o se defeca. El nombre de dicho orificio se llama vagina (recordamos que siempre se debe decir los órganos y las funciones únicamente por su nombre correcto) y se dilata cuando el bebe esta pronto para salir y luego vuelve a su tamaño habitual. Recalcamos cuidar los sentimientos que acompañan esta explicación ya que frecuentemente está asociada con la descripción de dolores, molestias y sufrimientos que atemorizan desmedidamente este acto.

Preguntas sobre el acto sexual

Se puede explicar que mamá y papá se quieren mucho por lo que además de abrazarse y besarse, pueden unir estrechamente sus cuerpos y ambos sentir mucho placer. Por este motivo este acto se llama hacer el amor, dejando bien claro que justamente es un acto de amor que ambos tienen entre sí.

En cuanto al papel del padre, ¿cómo pone papá la semilla para formar el bebe?

Es importante señalar la acción masculina en la formación de los hijos. El niño tiene derecho de saber que el padre también tiene un rol decisivo en la gestación. La explicación que un hijo es el resultado también de la existencia de la erección, penetración y eyaculación del hombre acompañado de mutuo amor y placer y que esto trae como resultado un nuevo ser, será muy enriquecedor.

Cuando papá no está

El menor debe entender claramente que tiene papá. Jamás se debe negar al padre. Debe saber que hubo razones por las que ambos padres no pudieron vivir juntos. El no tiene ninguna responsabilidad sobre las causas que originaron que el padre no esté con ellos.

¿Cómo puede una mujer que no está casada y sola, tener un bebe?

Cuando tienen esta curiosidad será necesario aclarar que tanto el hombre como la mujer están aptos para la procreación sin necesidad de que ambos estén casados.

Sin embargo es necesario comunicar el concepto que todo niño tiene el derecho de tener padre y madre y ambos con un compromiso amoroso y legal para que él pueda crecer y desarrollarse en las mejores condiciones.

Inquietudes que comienzan en la pubertad

A partir de esta edad las inquietudes pasan por muy diversas temáticas. Es necesario dar información para adquirir conocimientos que mitiguen sus inquietudes e ignorancia. En esta etapa es fundamental la transmisión de actitudes y el desarrollo de valores que sustentarán su conducta. Acompasar nuestra docencia con nuestro ejemplo y coherencia darán los mejores resultados a la hora de encarar todas sus interrogantes.

Las siguientes son algunas de las inquietudes que tarde o temprano estarán en su conciencia y sobre las cuales giraran sus dudas:

– Sobre lo que sucede en mi cuerpo. Cambios puberales. Clarificación de ideas sobre menstruación y eyaculación. Tamaño de sus genitales. Aparición de vello, tamaño del crecimiento mamario. Variaciones normales en el desarrollo humano ¿Seré normal?

– Conceptos de sexualidad. Soy mujer. Soy hombre. Diferencias de uno y otro sexo.

– Sensaciones Sexuales. Deseo sexual. Masturbación. Clarificación de ideas.

– ¿Podré formar pareja?

– ¿Porqué se vive en familia?

– ¿Podré procrear? Características de la reproducción. Embarazo. Edad ideal para la procreación.

– ¿Qué es la relación sexual? ¿Cuáles son sus objetivos? La función afectiva, de comunicación, de placer y reproducción.

– ¿Qué es la homosexualidad? ¿Cómo se produce?

– Enfermedades de Transmisión Sexual. ¿Cómo prevenirlas? Formas de contagio. Conductas de riesgo. El VIH/SIDA.

Estas son algunas de las múltiples interrogantes que los adolescentes comenzarán a tener. Los padres tendrán que manejar estos temas y pedir asesoramiento.

Acerca de su menarca y menstruación

Entre las múltiples interrogantes descritas citamos algunas consideraciones sobre la menarca y menstruación. La menstruación es un hecho biológico normal en toda mujer en edad genital y se denomina menarca a la primera menstruación. Habitualmente ocurre entre los 9 y 12 años. A pesar de ser un hecho fisiológico sigue teniendo connotaciones de prejuicio, vergüenza y oscuridad en muchos sectores de la población, inclusive en los propios niños y adolescentes.

Estos son algunos elementos que se deben tener en cuenta a la hora de transmitir información sobre la menstruación en las niñas:

– Reflexionar como vive la madre su propio experiencia menstrual y qué es lo que está transmitiendo con sus gestos, actitudes, sentimientos cuando habla sobre el tema.

– Aclare todas sus posibles dudas y curiosidades sobre el sangrado menstrual. Existen fantasías, tabúes, ignorancia, prejuicios y falsos conceptos que seguramente sus pares le mencionaron y que será necesario responder.

– Explicar que la menarca constituye una señal de que esta transitando por el camino que lleva de la niñez a la adultez. y que durante los primeros meses el ciclo podrá ser irregular como una "señal de ajuste” de su aparato reproductor y que luego seguramente su ciclo se regularizará.

Con relación a las emisiones nocturnas en los varones

Antes que llegue la pubertad los niños debieran saber qué les sucederá llegado este tiempo. Los cambios físicos y emocionales pueden ser descritos con anterioridad para que no los tome desprevenidos. Con relación a las emisiones espontáneas nocturnas de semen deberán conocer el hecho como totalmente natural y fisiológico durante este tiempo. Esto les dará tranquilidad y evitarán temores y desconcierto. Manchar su ropa interior o su cama no le debe engendrar culpabilidad ni temor a ser descubierto. Un ambiente natural sobre el tema le ayudará a tener un concepto adecuado.

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos” de Jorge Patpatian