¿Cómo evitar el adulterio emocional?

22 abril 2013

El adulterio no solo es físico; comienza en la mente. Aprenda a reconocer cuando las amistades con el sexo opuesto se han pasado la raya. La clase de química en la preparatoria me enseñó una lección valerosa: Cuando ciertas sustancias se mezclan, se forman una reacción química. ¡Un día, comprobé esto en mi último año de preparatoria cuando tiré un recipiente de sodio en un río desde un puente y casi explotó el puente entero!

Desde aquel entonces, he aprendido que muchas personas no respetan las leyes de química igual como no lo hice cuando joven. Ellos mezclan los ingredientes volátiles sin pensar bien en las consecuencias. He descubierto que muchas personas casadas no entienden que una  reacción química puede ocurrir con alguien que no es su cónyuge. No me malinterprete – No solo estoy hablando de la atracción sexual. Me
refiero a la reacción de dos corazones, la química de dos almas.

A esto se le llama el adulterio emocional – es una intimidad con el sexo opuesto fuera del matrimonio. El adulterio emocional es infidelidad del corazón. Cuando dos personas empiezan a platicar de sus luchas íntimas, dudas o sentimientos, ellos pueden estar compartiendo sus almas de una manera que Dios planeó exclusivamente para la relación matrimonial. El adulterio emocional es amistad con el sexo opuesto que ha progresado más allá de lo que debiera.
He mirado a los ojos de muchos hombres y mujeres que han caído en el adulterio físico, y lo que vi allí me dio nauseas. Al hablar con ellos, he descubierto que, en la mayoría de los casos, las relaciones adúlteras comenzaron como una relación amistosa y casual en el trabajo, la escuela, aun en la iglesia. Un esposo habla con una compañera del trabajo tomando café y comparte unas luchas que está experimentando con su esposa o sus hijos. Ella le comenta de sus problemas semejantes, y pronto las emociones están brincando con tanta velocidad que sus corazones se prenden y últimamente son fundidos en uno. A los que lo han experimentado, este vínculo parece tan real que no se puede negar.
Puede usted estar llegando a tener una reacción química con otra persona cuando:

• Tiene una necesidad que siente que tu cónyuge no está cumpliendo – una necesidad de atención,
aprobación, o afecto.

• Es más fácil desahogarse con alguien que no es su cónyuge hablando en detalle de las dificultades
del día durante la comida, un café, de dar un aventón a su casa…o por medio de escribirse correos
electrónicos.

• Empieza a hablar de los problemas que tiene usted con su cónyuge.

• Se justifica “el derecho” de tener esta relación amistosa por decir que tiene que ser la voluntad de
Dios hablar abiertamente y honestamente con otro creyente.

• Se emociona al ver, estar con y hablar con la otra persona.2

• Se pregunta a si mismo, ¿qué haría yo si no tuviera esta persona en mi vida con quien hablar?

• Esconde de su cónyuge esta relación interpersonal y amistosa con el sexo opuesto.

Cuando se encuentra conectado íntimamente con otra persona en lugar de su cónyuge, ha comenzando a viajar por un camino que a menudo termina en adulterio y divorcio. ¿Cómo puede protegerse a si mismo para que esto no ocurra?
Primero, conocer sus límites. Ponga muros de protección alrededor de su corazón para proteger la tierra sagrada, reservada solamente para su cónyuge. Bárbara y yo tenemos mucho cuidado de compartir nuestros sentimientos más profundos, nuestras necesidades y dificultades solamente entre nosotros.

Segundo, darse cuenta del poder de sus ojos. Alguien ha dicho, “sus ojos son ventanas al alma.” Baja la cortina de sus ojos si siente que una persona está mirando demasiado tiempo en frente de sus ventanas. Me doy cuenta que el contacto del ojo es necesario para conversar en forma eficaz, pero hay una clase de mirada profunda que está reservada solamente para su cónyuge. Francamente, no confío en mí mismo. Algunas mujeres pueden pensar que estoy inseguro porque no sostengo el contacto con mis ojos mucho tiempo, pero es porque no confío en mi naturaleza pecaminosa. He visto lo que ha sucedido a otros, y sé lo que me podría suceder.

Tercero, extinguir las reacciones químicas que ya se hayan comenzado. Si una amistad con el sexo opuesto cumple necesidades que solamente su cónyuge debe estar cumpliendo, termine esa amistad de inmediato. Para detener una reacción química, uno de los elementos se tiene que quitar. Al principio, puede ser una pérdida dolorosa, pero eso no es nada en comparación a la tentación que puede dar a luz el pecado. Hace años, Ruth Senter escribió un artículo increíblemente honesto acerca de su amistad con un hombre cristiano que conoció en una clase posgraduado. Su lucha y respuesta piadosa a esta tentación fueron grabadas en una carta que terminó la relación amistosa que desarrollaba. “La amistad siempre va en un camino con propósito a menos que esté muerta,” escribió ella. “Usted y yo sabemos a dónde va nuestra amistad. Cuando una relación amenaza la estabilidad de los compromisos hechos a las personas que
valoramos más que nada, entonces no se puede seguir la amistad.”

Cuarto, tenga cuidado del aislamiento en su matrimonio. Una estrategia del enemigo es aislar a usted de su cónyuge, especialmente tentándole a guardar secretos de su cónyuge. Bárbara y yo nos damos cuenta del peligro del aislamiento en nuestro matrimonio. Trabajamos duro en hablar las cosas en forma abierta.

Finalmente, nunca deje de cortejar a su cónyuge. Uno de los pensamientos más libertadores que he tenido en mi relación matrimonial es que jamás dejaré de competir y luchar por el amor de Bárbara. Como resultado de este compromiso, soy mucho más creativo en cómo me comunico con ella en forma emocional y sexual. Estoy conciente que si empiezo a ignorarla, otra persona podría acercarse a ella y atraparla en un punto débil. Mi meta constante es fortalecerla y comunicarle que ella es todavía la mujer con quien decidí comprometerme en 1972.3
Muchas personas que cometen adulterio expresan sorpresa en cuanto a lo sucedido; ellos hablan como si hubieran sido llevados por una fuerza irresistible de la naturaleza. Pero recuerden que nadie se cae si está parado a unos 15 metros del precipicio. Lo que sucede es que uno se acerca poco a poco al abismo hasta que resbala. Usted necesita hacer de su matrimonio una prioridad al grado que no se acerque para nada al precipicio.

Tomado de http://www.familylife.com por Dennis Rainey. Derechos reservados © 2003. Usado con permiso
Taken from http://www.familylife.com by Dennis Rainey. Copyright(c) 2003. All rights reserved. Used by permission.

Fuente: ObreroFiel.com


Relación entre Padres e hijos adolescentes

13 diciembre 2010

Los enfrentamientos crónicos entre los padres y los hijos adolescentes son una etapa “casi normal” durante un periodo de la convivencia. Ante esta situación es ideal preservar determinados aspectos de la relación para que una vez superado el momento todo vuelva a ser como era antes.

Los padres frecuentemente se preocupan o confunden por los cambios en sus hijos adolescentes. Cada joven es un individuo, con una personalidad única y con intereses propios, sus propios gustos y disgustos.

Sin embargo, hay numerosos factores comunes en el desarrollo que todos confrontan durante los años de la adolescencia. Las emociones y el comportamiento normales del adolescente en los años de la escuela intermedia y de los primeros de la secundaria se identifican en la lucha con su sentido de identidad, en que se siente extraño o abochornado consigo mismo o con su cuerpo.

También se nota en que generalmente, se enfoca en sí mismo, alternando entre altas expectativas y un pobre concepto propio, lo influencian los amigos en su modo de vestir e intereses, su humor es cambiante, mejora su habilidad del uso del lenguaje y su forma de expresarse.

Muchas veces tiene menos demostraciones de afecto hacia los padres; ocasionalmente el adolescente se pone grosero, se queja de que los padres interfieren con su independencia, y tiene la tendencia a regresar al comportamiento infantil, particularmente cuando está bajo mucho estrés.

El joven en este periodo, también tiene un interés mayormente del presente, y pensamientos limitados acerca del futuro, se expanden y aumentan en importancia los intereses intelectuales.

En el aspecto sexual muestran timidez, sonrojo y modestia, muestran mayor interés en el sexo opuesto y movimiento hacia la heterosexualidad con miedos de la homosexualidad, se preocupan por su atractivo físico y sexual con relación a otros, y viven frecuentes cambios de relaciones, y preocupación por si es normal o no.

En el aspecto que se refiere a la moralidad y los valores, pone a prueba las reglas y los límites, aumenta la capacidad para pensar en manera abstracta, desarrollan los ideales y se seleccionan modelos de comportamiento, presentan mayor evidencia consistente de tener conciencia, y experimentan con el sexo y las drogas (alcohol, cigarrillos y marihuana).

Los adolescentes varían muy poco con relación a lo anteriormente descrito, pero las emociones y el comportamiento descritos antes son, en general, considerados normales para cada fase de la adolescencia.

La Biblia y la Adolescencia

Eclesiastés 11:9 Alégrate, joven, en tu adolescencia, y tenga placer tu corazón en los días de tu juventud. Anda según los caminos de tu corazón y según la vista de tus ojos, pero ten presente que por todas estas cosas Dios te traerá a juicio. 10 Quita, pues, de tu corazón la ansiedad, y aleja de tu cuerpo el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.

Eclesiastés 12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud: antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: “No tengo en ellos contentamiento”;

Proverbios 3:1 Hijo mío, no te olvides de mi instrucción, y guarde tu corazón mis mandamientos; 2 porque abundancia de días y años de vida y bienestar te aumentarán. 3 No se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello. Escríbelas en las tablas de tu corazón, 4 y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. 5 Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas.

Proverbios 1:7 El temor de Jehová es el principio del conocimiento; los insensatos desprecian la sabiduría y la disciplina. Advertencia contra la codicia 8 Escucha, hijo mío, la disciplina de tu padre, y no abandones la instrucción de tu madre; 9 porque diadema de gracia serán a tu cabeza y collares a tu cuello. 10 Hijo mío, si los pecadores te quisieran persuadir, no lo consientas. 11 Si te dicen: “Ven con nosotros; estemos al acecho para derramar sangre y embosquemos sin motivo a los inocentes;

Proverbios 4:1 Oíd, hijos, la enseñanza de un padre; estad atentos para adquirir entendimiento. 2 No abandonéis mi instrucción, porque yo os doy buena enseñanza. 3 Pues yo también fui hijo de mi padre, tierno y singular delante de mi madre. 4 Y él me enseñaba y me decía: “Retenga tu corazón mis palabras; guarda mis mandamientos y vivirás.” 14 No entres en el sendero de los impíos, ni pongas tu pie en el camino de los malos. 15 Evítalo; no pases por él. Apártate de él; pasa de largo.

Proverbios 6:20 Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no abandones la instrucción de tu madre. 21 Atalos siempre a tu corazón, y enlázalos en tu cuello. 22 Te guiarán cuando camines; te guardarán cuando te acuestes, y hablarán contigo cuando te despiertes. 23 Porque el mandamiento es antorcha, y la instrucción es luz. Y las reprensiones de la disciplina son camino de vida. 24 Te guardarán de la mala mujer, de la suavidad de lengua de la extraña.

Proverbios 13:18 Pobreza y vergüenza tendrá el que desprecia la disciplina, pero el que acepta la reprensión logrará honra.

Proverbios 15:31 El oído que atiende a la reprensión de la vida vivirá entre los sabios. 32 El que tiene en poco la disciplina menosprecia su vida, pero el que acepta la reprensión adquiere entendimiento.

1 Corintios 15:58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro arduo trabajo en el Señor no es en vano.

Efesios 6:10> Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis hacer frente a las intrigas del diablo;

Génesis 39:6 La mujer de Potifar calumnia a José era de bella presencia y de hermoso semblante. 7 Y sucedió después de estas cosas, que la mujer de su señor puso sus ojos en José y le dijo: _Acuéstate conmigo. 8 El rehusó y dijo a la mujer de su señor: _He aquí que mi señor, teniéndome a mí, no se preocupa de nada de cuanto hay en la casa. Ha puesto en mis manos todo cuanto tiene. 9 No hay otro superior a mí en esta casa; y ninguna cosa se ha reservado, sino a ti, porque eres su mujer. ¿Cómo, pues, haría yo esta gran maldad y pecaría contra Dios?

Daniel 1:8 Pero Daniel se propuso en su corazón no contaminarse con la ración de la comida del rey ni con el vino que éste bebía. Pidió, por tanto, al jefe de los funcionarios que no fuera obligado a contaminarse. 9 Dios concedió a Daniel que se ganara el afecto y la buena voluntad del jefe de los funcionarios,

Daniel 3:16 Sadrac, Mesac y Abed_nego respondieron y dijeron al rey: _Oh Nabucodonosor, no necesitamos nosotros responderte sobre esto. 17 Si es así, nuestro Dios, a quien rendimos culto, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18 Y si no, que sea de tu conocimiento, oh rey, que no hemos de rendir culto a tu dios ni tampoco hemos de dar homenaje a la estatua que has levantado.

Éxodo 20:12 “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se prolonguen sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.

Efesios 6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. 2 Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa) 3 para que te vaya bien y vivas largo tiempo sobre la tierra.

2 Timoteo 2:22 Huye, pues, de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz con los que de corazón puro invocan al Señor.

Escrito por: Osvaldo Maccio

Fuente: Momento de Decisión


La Familia y sus valores

15 julio 2010

¡Qué tal amigos! Lo primero que quiero mencionar, es la descripción del término “familia” que en el griego es muy expresivo. Tenemos en el griego cinco sustantivos, de los cuales voy a describir el más enfático de todos ellos, y es la palabra: “Patriá” (patria) y su gran significado es: “Referencia a todos aquellos que están espiritualmente relacionados con Dios el Padre, siendo El, el autor de su relación espiritual con El como hijos suyos, quedando unidos entre sí en una comunión familiar (patria esta relacionado con pater, un padre amoroso y protector, viene de una raíz que significa un nutridor, protector, sustentador)”.

Patriá, no esta relacionado con patria potestad, aunque se saca la palabra de aquí. Para “patria potestad” esta la palabra: oikodespotes = de oikos = casa y déspotes = señor, amo (se traduce señor de la casa Mr. 14:14.) de aquí sale la palabra déspota.

La palabra patriá, aparece en Efesios 3:15. y lo que Pablo quiere decir es que todos los hombres en la tierra y aun los ángeles en el cielo reciben el nombre de familia de Dios, el amoroso y el gran Padre de todos.

También la palabra aparece con un sentido más amplio de nacionalidades, razas, Hech. 3:25.

Y por ultima vez aparece en Lc. 2:4. hablando de la familia de David. Solo aparece 3 veces.

Debemos de notar que cada padre de familia, (oikodespotes) = “señor de la casa” debía tener un sentido muy amplio de lo que era enseñar o disciplinar, en el griego la palabra es “paideuo”, proveniente de la palabra griega paidion = niño.

El verbo paideuo (paideuvw,) su significado es, instruir a niños, enseñar. Se traduce «fue enseñado» en Hech. 7:22.; «corrija» en 2 Ti. 2:25.; «enseñando» en Tito 2:12. Este verbo se usa de disciplina familiar, como en He. 12:6, 7, 10.

En 1 Ti. 1:20, el verbo esta en voz pasiva, se traduce «aprendan»; lit.: «sean enseñados» pero, sea como sea que se comprenda este pasaje, es evidente que lo que se tiene en mente no es el impartir conocimiento, sino una severa disciplina.

En Lc. 23:16, 22, Pilato, habiendo declarado que el Señor era inocente de la acusación de que había sido hecho objeto, y por ello no pudiendo castigarle, ofreció débilmente, como concesión a los judíos, «castigarle, paideuo, y soltarle». Este sentido de paideuo queda confirmado en He. 12:6, donde se une (en una cita de la LXX, Prov. 3:12.) con un látigo o azote. (…y azota a todo aquel que recibe por hijo.)

Comparemos, la escena en “El Progreso del Peregrino”, donde uno de los seres resplandecientes con un látigo de cuerdas «castigó severamente» a los peregrinos que de una manera insensata se dejaron atrapar en la red del adulador, y les dijo, «a los que amo reprendo y disciplino» (paideuo).

“Disciplina”. paideia (paideiva), denota la formación dada a un niño, incluyendo la instrucción; de ahí, disciplina, corrección.

En Ef. 6:4. el apóstol Pablo ordena a cada padre, que puedan educar a sus hijos en disciplina y amonestación del Señor, «disciplina», “paideia”, sugiriendo la disciplina cristiana que regula el carácter de la familia; igualmente en He. 12:5, 7, 8, 11; en 2 Ti. 3:16 «instrucción».

No es casualidad que la palabra “Instruir” sea en el griego “paideutes” proveniente de “paidion” niño.

Dado todas estas definiciones, debemos volver a los valores que nos enseña la Biblia con relación a la familia, para obtener un hogar feliz y estable.

Observemos como Jesús terminó su maravilloso Sermón del Monte: “Dos hombres construyeron sus casas, uno la construyó sobre la roca, llegaron las lluvias y las inundaciones, soplaron los vientos, y la casa siguió en pie porque sus cimientos eran sólidos. El otro la construyó sobre arena (era más fácil y rápido), Vino el mismo tipo de tormenta, sacudió fuerte la casa, y ésta se vino abajo, quedó la casa destruida. A primera vista, podríamos llamarle “el relato de las dos casas”. Sin embargo, querido amigo, no son las casas las que más importan, sino los cimientos. La gran verdad es que debemos fundar nuestra vida y nuestra familia en Cristo, por lo tanto, podrán venir muchos ataques de parte de esta sociedad y llegaran las tormentas de la vida, pero dado que esta cimentado en Cristo Jesús podremos hacer frente a todas las adversidades del diario vivir.

No desconocemos que en estos días las presiones que sufre la familia son tan grandes que llegan a perjudicar de tal forma que se va derrumbando en forma vertiginosa. Es de sabios construir nuestro hogar sobre el único cimiento sólido y verdadero, El Señor Jesucristo.

En la parábola, son las mismas tormentas las que azotan la casa del cristiano y la del no cristiano. Todas las familias pasan por tormentas en algún momento de sus vidas: tentaciones, sufrimientos, las pérdidas de valores, o circunstancias adversas; la diferencia en cuanto a los resultados se halla en los cimientos sobre los cuales está fundado el hogar.

Además, son muchas las influencias peligrosas que amenazan la familia en estos tiempos, realmente hace falta fortaleza para ir en contra de estas presiones y permanecer leal a los valores de la familia. La única forma de combatir estas presiones es decidir qué conducta es la correcta según las normas de la Biblia. Por eso es imprescindible volver a la Palabra y ver el gran secreto que nos da el escritor de Romanos (Pablo) cuando escribe en el capitulo 12:1-2. ” Ir transformándonos a la imagen de Cristo”. Esto requiere que se seleccionen de manera muy cuidadosa los valores que son realmente importantes. Los valores son aquellos principios de vida que se aprenden por medio de la experiencia, tienen mayormente su origen en las actitudes que se aprenden en el hogar. Al escribirle a Timoteo, Pablo señala que los valores del mundo son contrarios a la voluntad de Dios sobre nuestra vida. también le advierte al joven Timoteo en 1 Ti. 6:11-12: “Huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe.”

¡Mantengamos en alto los valores verdaderos!

Autor: Héctor Leites. Usado con permiso