Palabras bíblicas sobre las relaciones sexuales sin Dios

22 marzo 2012

La sexualidad es como un fuego. ¿Qué ocurre cuando ese fuego se sale fuera de control? En todo el mundo arde este fuego de una manera incorrecta. Tan pronto como queda suelto, no reconoce límites, ni clases, ni rangos, ni posiciones. El mismo infierno alimenta esta llama con el combustible de las historias impuras, los libros indecentes, las imaginaciones obscenas.

Este capítulo también pudiera titularse: “Sueños en llamas”. Eso es lo que hace el pecado de la inmoralidad sexual. Puede tomar a una bella chica y convertirla en una consumada y enferma prostituta. Puede tomar a un hombre y hacerlo peor que un animal. Puede tomar tus sueños y convertirlos en llamas; puede quitarte todo lo que esperas y dejarte sin nada, sino humo, ceniza y una vida quemada.

Algunos saben esto por amarga experiencia. Gracias a Dios que a los discípulos de Jesús que ya han sufrido de este fuego, Dios les da la promesa de que les dará “gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado…” (Isaías 61:3).

¿Sabes por qué se arruinan muchos matrimonios? Reduce todo a las razones fundamentales y tendrás dos: las personas se casan demasiado jóvenes, ose han involucrado en alguna forma de relación sexual antes del matrimonio que los perjudica posteriormente. Un fuego da calor y es maravilloso en una noche fría en una hoguera que esté bajo control; pero el mismo fuego, si se deja libre, también puede quemar tu propia casa. No hay diferencia entre el fuego que conforta y el que mata; es la misma llama. Cuando nos ofrece ayuda es porque arde en el lugar que le corresponde, bajo control y en tiempo oportuno; cuando daña es porque está en el lugar que no le corresponde, en el tiempo no apropiado y fuera de control.

Cuando los enamorados hablan por primera vez sobre el tema sexual, existe la tentación común de querer experimentar con las facultades o capacidades sexuales. Las madres que empujan a sus pequeñas hijas a actuar como si fueran grandes y que pasan sus horas libres buscando la manera de que sus hijas sean populares con los varones, no les ayudan. A menudo la misma madre es la que se sobresalta y se ofende cuando su pequeñita de 14 años de edad regresa a la casa embarazada y llena de lágrimas, por cuanto se hizo demasiado popular con los varones.

El hecho de comenzar a tener novio demasiado pronto ha servido como fundamento para muchos divorcios. Es agradable saber que, si tienes un lugar especial al cual ir, siempre estará allí Fulana o Sutana; pero grandes problemas comienzan cuando los dos pasan tanto tiempo solos que les llega la tentación de abandonar las normas y el código moral. Hubo un tiempo en que los padres no permitían que sus muchachos se metieran en situaciones de esta naturaleza. Respetaban tanto la química sexual que daban a sus muchachos una disciplina estricta y un tiempo limitado para estar con sus amigos o amigas.

Esta es una historia antigua: la familiaridad trae desacato. Los dos pueden llegar a familiarizarse demasiado el uno con el otro. Pueden transferir esto a sus cuerpos, encender la llama, bajar la guardia, disminuir las normas morales, y caerán directamente en dificultades. Y es demasiado fácil dar excusas por el pecado cuando confundes la atracción sexual con el amor. Puedes hallarte cargado de responsabilidades antes que estés preparado para manejarlas.

He aquí un consejo para los que siempre van en compañía de cierta persona del otro sexo: ¡No lo hagan! No hagan eso a menos que estén realmente enamorados; no lo hagan, a menos que los dos estén pensando seriamente en casarse, a menos que tú, muchacho, estés dispuesto a ser marido y proveedor; y tú, señorita, esposa y madre. No hagan eso, pues hay la posibilidad de que se metan en dificultades. El hecho de apegarse demasiado en esta forma es una de las grandes razones por las cuales muchas chicas se casan demasiado jóvenes. Encienden un fuego que no pueden honorablemente apagar, y por su propio sentimiento de culpa son empujadas hacia el matrimonio, el cual termina antes de empezar. Si te casas demasiado joven, por la presión de una experiencia sexual adelantada, tendrás toda posibilidad de acabar con tu matrimonio, con tu hogar y con tu felicidad. La sexualidad y el matrimonio no son juegos de niños. Pasa tiempo como amigo o amiga de muchos hermanos y hermanas en Jesús. Mantente alejado de apegos exclusivos no saludables.

Hay una regla sana que es la siguiente: No te “comprometas físicamente” con nadie en ninguna manera que pudiera afectar tu futuro matrimonio con esa persona. Ahora bien, ¿qué significa eso? ¿Hasta dónde se puede decir que es demasiado? La Biblia usa palabras que nos dicen exactamente hasta dónde es demasiado.

Muchos discípulos de Jesús que han estado en las calles y han conocido la condenación del pecado sexual saben por experiencia lo que pudiera violar su nueva vida en Jesús. Pero también es bueno saber que Dios no nos ha dejado en la oscuridad en este sentido. La Biblia tiene tres palabras que definen exactamente el punto en que comienzan los problemas sexuales, mucho antes que se cometa la fornicación, o el adulterio o la perversión sexual. Son palabras difíciles, y ésta es la razón por la cual algunas personas de Jesús no las estudian y algunos predicadores no las usan. Estas palabras son lascivia, concupiscencia y engaño o fraude. Ahora, no pierdas la calma. Cada una de ellas está cargada de significado y de ayuda. Nos dicen dónde comienza el mal que va a parar en actos reales de inmoralidad. A continuación, expongo lo que significan y dónde se hallan en la Biblia.

1. Lascivia. Cuando se usa con sentido sexual significa hacer la decisión de dejar que la atracción sexual opere fuera de los límites de Dios en el matrimonio. Cualquier pensamiento o acción que hagas intencionalmente y que te estimule sexualmente cuando tal deseo no puede ser expresado correctamente en el matrimonio, es el pecado de lascivia. Es una decisión de tu voluntad. La Biblia nos dice que la lascivia no procede de la tentación externa, sino del corazón. Ningún cuadro, ni libro, ni persona que te estimule sexualmente puede hacerte lascivo. Si te enfrentas con una tentación al ver alguna de estas cosas o personas, ese deseo no es pecado en sí. La palabra lascivia simplemente significa un deseo muy fuerte. En el original, la usó el Señor Jesús cuando habló del deseo que tenía de comer la pascua con sus discípulos: y Pablo, cuando habló de su anhelo de morir y estar presente con el Señor (Lucas 22:15; Filipenses 1:23). Pero los fuertes deseos se vuelven pecados cuando decidimos dejarnos atraer por ellos.

¿Hasta dónde es demasiado? La Biblia nos da esta respuesta en la palabra lascivia: cualquier cosa que comience a atraerte sexualmente cuando no puedes darte el lujo de ser atraído. Demasiado es cualquier cosa que estimule el deseo sexual en tu corazón fuera de los caminos de Dios. El besuqueo se ha definido como “un intercambio de besos y caricias, manteniendo ambos los pies en el piso, y las manos bajo control”. Si el besuqueo te atrae sexualmente, entonces es malo para ti. Sé que hay discípulos de Jesús que se abrazan mutuamente, y en ello no hay nada malo; pero hay otros chicos que no pueden ni siquiera mirar a una persona del sexo opuesto, sin pecar. Dios conoce tu corazón. Recuerda que es pecado ante los ojos de Dios el hacer la decisión de corazón de estimular tu deseo sexual, cuando sabes que no puedes continuar con ello y permanecer rectamente delante del Señor. Esta es la razón por la cual la masturbación es mala delante de Dios; simplemente es una expresión de lascivia.

2. Concupiscencia. Esta es una de las palabras difíciles de la Biblia con respecto a las dificultades de lo sexual. Simplemente significa caer en un deseo físico vehemente de satisfacción sexual. Es un estado sobreexcitado de enfoque sexual; es estar tan apegado a lo sexual que la mente de uno se mantiene volviendo vez tras vez a él. Es ser tan atraído sexualmente que uno no puede cortar el asunto. La Biblia algunas veces traduce este término mediante las palabras “codicia” o “codiciar”. Esta fue la palabra que Jesús usó cuando dijo: “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:28).

La concupiscencia ocurre cuando el fuego sexual comienza realmente a arder fuera de control. Es lo que hace que una mujer desfile delante de los hombres, y tenga en los ojos un aviso: “Para la venta a bajo precio. Levemente usada”. Es lo que hace que el hombre le saque una radiografía a toda mujer que pasa.

La concupiscencia no es cosa liviana delante de Dios. La Biblia nos dice que es uno de los pecados que él juzgará en su ira (Colosenses 3:5, 6). No debemos dejar que nuestros cuerpos sean atrapados por ella, “como los gentiles que no conocen a Dios” (1 Tesalonicenses 4:5).

La lascivia conduce a la concupiscencia. Un poco de leve besuqueo puede conducir a muchas caricias atrevidas. Y no te hará ningún bien el pedirle a Dios que te quite el deseo sexual, si todo el tiempo mantienes el fuego ardiendo. Dios hizo el sexo. Fue idea suya. Pero puso su control bajo tu voluntad, y espera que tú le rindas esa voluntad a él. En realidad, él no puede quitarte los sentimientos sexuales, así como no puede desear hacer de ti un ser que no sea hombre o que no sea mujer. La sexualidad es como una bomba de tiempo. La mecha se enciende con el besuqueo y se agota más con las caricias. Las caricias son el preludio a las relaciones sexuales completas. Eso es algo que sólo está reservado para el amor y la entrega responsable dentro del matrimonio. Mucho antes del acto sexual puedes quebrantar la ley de Dios con la lascivia y la concupiscencia.

No acaricies de ninguna manera. Ni siquiera comiences. Si ya comenzaste, deja eso antes que empeore. Las caricias agregarán algo a tu vida, eso es cierto. Agregarán culpa y vergüenza. Agregarán suciedad a tu nombre. También pueden quitar algo. Si eres una señorita, te pueden quitar a tu novio, porque después que te hayas pasado de lo que debes, él puede decidir que eres demasiado barata, y dejarte. Pueden quitarte tu virginidad y conducirte al embarazo, destrozar los corazones de tus padres y hacer que te cases muy temprano, demasiado pronto o con la persona que no te corresponde. Dios ha reservado las caricias y el juego sexual para el matrimonio, y sólo para el matrimonio. ¡Si quieres meterte en problemas, sigue adelante! Pero está preparada para formar parte de las estadísticas de la tragedia. Y recuerda esto: ninguna persona sexualmente inmoral caminará con vestidura blanca junto con la nueva familia de Dios. Ningún verdadero discípulo de Jesús es esclavo del pecado sexual.

3. Engaño. Algunas veces el engaño se llama “fraude”, y engañar en algunos casos es sinónimo de defraudar. Sirve para definir el pecado sexual que comienza cuando en él envuelves a otra persona. Simplemente significa atraer sexualmente cuando sabes que no puedes llevar eso a cabo sin meterte en dificultades. La palabra original significa “sacar provecho de”, o pasivamente, “serle tomada ventaja a uno”. Cuando te dedicas a capturar los sentimientos o afectos de alguien, cuando intencionalmente decides que tal persona se enamore de ti, de tal modo que puedas utilizarla en forma egoísta, la engañas. Ni siquiera tienes que involucrar sexualmente a dicha persona para engañarla.

Es posible que un discípulo de Jesús, de manera profundamente inadvertida, le haga a un hermano o a una hermana en la fe el mal de darle la impresión de que está enamorado de él o de ella, según sea el caso, con algo más que amor fraternal. Cualquier cosa que hagas para dar la impresión de que estás enamorado, cuando sabes que no puedes llevar a término ese amor, es un engaño.

Pero si se usa en el sentido sexual, engañar significa hacer acciones que atraigan a alguno, cuando sabes muy bien que no es correcto hacerlo. No puedes aprovecharte de la confianza y del afecto de otro, sin que te metas en profundas dificultades con Dios. Él dice “que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado. Pues no nos ha llamado —Dios a inmundicia, sino a santificación” (1 Tesalonicenses 4:6).

No permitas que el fuego arda fuera de los controles y límites de Dios. No podrás detenerlo, y te quemará horrible y profundamente. Las actividades sexuales sin Dios están llenas de profundos peligros. Si te -metes en ellas, no sólo te meterás y meterás a otros en problemas, sino que también estarás en profundas dificultades con Dios. El pecado sexual tiene horribles castigos. Pregunta esto a cualquier discípulo de Jesús que ya haya estado allí alguna vez. Una vez que te involucres en eso, el único que puede sacarte de este fuego es Dios, y aun entonces te quedarán cicatrices que nunca podrás borrar.

Estamos compartiendo principios bíblicos para el adolescente,  esto es un extracto del libro “El Joven y sus dilemas” de Winkie  Pratney.

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El propósito del amor y del sexo en el adolescente

12 octubre 2011

“Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, v los dos serán una sola carne” (Mateo
19:5).

Dios creó el sexo y ordenó lo relativo a él. La sexualidad no es mala ni impía. La Biblia no vacila en alabar los regocijos del amor sexual concedido por Dios y bendecido por él dentro del matrimonio. El sexo es idea de Dios. ¡Él lo hizo! Es un símbolo terrenal de muchísimas cosas que son preciosas y sagradas para él, tal como se nos indica en la Biblia. El matrimonio es el símbolo de algunas de las profundas y bellas verdades de la Escritura.

Estudia la relación de Cristo con su iglesia y verás un cuadro celestial del matrimonio ideal en la tierra. La esposa abandona su propio nombre, y toma el de su marido. Ella funde su vida con la de él; lo reconoce como su cabeza, y lo considera como su soporte, protector y guía. Ella dedica toda su vida a la felicidad de él y cumple la voluntad de él por amor. Ella naturalmente espera que su marido la proteja de lesiones, de insultos y satisfaga sus necesidades. Ella basa su felicidad en él y espera que la proteja; y él está obligado a hacer eso. La reputación de ellos llega a ser una; sus intereses se convierten en uno; lo que afecta el carácter o la reputación de ella, lo afecta a él en el mismo sentido.

El marido fiel ama, aprecia y honra a su mujer; dedica tiempo, trabajo y talentos para promover los intereses de su esposa. Y el marido fiel es celoso del buen nombre de su esposa, y siente profundamente cuando los sentimientos o la reputación de ella son ofendidos. El Señor Jesús es símbolo perfecto de un marido fiel; su verdadera iglesia, compuesta por todos los reales discípulos de Jesús, es el modelo perfecto de su amante esposa.

De igual manera, la familia cristiana es el modelo terrenal del anhelo que tiene Dios de una familia celestial de hijos e hijas que dominen y reinen con él. En el lugar que Dios le designó, el amor sexual es la relación más bella que existe sobre la tierra. Es el don especial de Dios para mostrarnos simbólicamente su propósito final para el hombre: que esté en la casa del Padre y con la familia de él, viviendo en amor y compañerismo con él y los unos con los otros para siempre (1 Juan 3:1, 2).

Por el hecho de que Dios hizo que en los seres humanos la sexualidad tuviera una relación especial, estableció diferencias definidas entre las inclinaciones sexuales de los animales y del hombre. La reproducción animal se excita mediante leyes automáticas de instinto que operan en determinadas épocas del año. En estas cópulas sexuales no hay amor; sólo existen ciegos deseos instintivos.

El deseo humano del amor sexual y de tener hijos es algo muy diferente. No es automático. Fue colocado por el Creador bajo el dominio de nuestras voluntades y pensamientos humanos. Lo diseñó para que se despierte y funcione bajo nuestro control. En los primeros años, esta fuerza yace escondida de nuestra atención. A medida que crecemos más y más, se convierte en una fuerte energía en nuestras vidas que puede ser canalizada hacia una vida creadora y de regocijo, aunque no estemos casados ni usemos su potencialidad de una manera sexual.

El sexo nos fue dado por dos razones físicas principales: para preservar la raza mediante una relación en que hombres y mujeres traen hijos al mundo (Salmo 127:3-5), y como fuente de profundo placer espiritual y físico entre el marido y su mujer (Mateo 19:4-6; Génesis 2:24, 25; 24:67; Eclesiastés 9:9; 1 Corintios 7:2-5). La misma Biblia que nos da severas advertencias con respecto al mal uso de la sexualidad (Proverbios 5:1-8, 20), claramente indica que las necesidades sexuales deben ser satisfechas para que nos traigan una gran felicidad en el matrimonio (Proverbios 5:15, 18, 19).

La Biblia no nos enseña a odiar la sexualidad, ni a considerarla como un deber desagradable pero necesario, que básicamente es malo, pero que debe cumplirse para preservar la raza en el mundo. Ciertas personas que debieran haber leído con más cuidado la Biblia, algunas veces pensaron que la relación sexual tuvo algo que ver con la caída del hombre en el pecado. Pero Adán conoció y amó a Eva mucho tiempo antes de que ocurriera la caída. La relación sexual no formó parte del pecado de la caída. Dios les ordenó el amor sexual. La felicidad y el amor sexuales fueron disfrutados por el primer hombre y su esposa mucho tiempo antes que el pecado entrara en el mundo. Sería mejor que los hombres y las mujeres sepan que no deben dar a la Biblia mala fama al decir que el cristianismo enseña a la gente a pensar que la actividad sexual es mala. La Biblia no dice eso nunca, pues simplemente eso no es verdad. La sexualidad es como cualquiera de los demás dones que Dios dio a los hombres; si se emplea según el método establecido por él y en el tiempo oportuno que él determinó, es algo bello, enriquecedor y divertido; fuera de las leyes de él que lo regulan para la felicidad, puede ser algo terriblemente doloroso y perjudicial.

En la Biblia se nos advierte que una de las señales de los últimos días será que habrá hombres que prohibirán casarse. No hay nadie que sea más espiritual por el hecho de no casarse. Un marido y una esposa que se amen mutuamente pueden ser tan santos en sus reacciones sexuales como un hombre o una mujer que se hayan entregado completamente al ministerio de ayudar a otros, y hayan renunciado al derecho de casarse, a fin de pasar más tiempo con la gente.

La Biblia realmente manda al hombre y a su mujer a que no se nieguen sexualmente el uno al otro, a menos que sea por consentimiento mutuo durante algún tiempo para entregarse al ayuno y a la oración (1 Corintios 7:5). Este mandamiento bíblico es una poderosa fuerza que mantiene a los matrimonios vigorosamente unidos. Hay muchas bendiciones cuando el marido obedece a Dios en eso de satisfacer regularmente las necesidades sexuales de su esposa, y cuando la esposa, del mismo modo, satisface las de su marido. El bello Cantar de los Cantares de Salomón, poética y reverentemente describe algunos de los regocijos de esta combinación físico-espiritual del amor matrimonial (Cantares 6:1-10; 7:1-9; 2:3; 8:3). El matrimonio debe mantenerse en honor, y el amor sexual dentro del matrimonio debe ser exaltado como el máximo placer físico que Dios dio a la joven pareja (Hebreos 13:4).

Lee la Biblia y piensa seriamente en todos los símbolos de verdades espirituales que hay en el amor sexual dentro del matrimonio. Sólo en la Biblia se coloca la sexualidad en su lugar adecuado y bello. Sólo en la Biblia es elevado y honrado el lugar de la mujer en el matrimonio, en la cual el marido debe ser “intoxicado” por el amor de su mujer, y el Espíritu Santo describe esta unión como parte de la sabiduría divina que Dios ve y aprueba (Proverbios 5:1, 21). El amor sexual dentro del matrimonio, según el método de Dios, es tiernamente bello.

En este amor, hay una mutua entrega y participación que no se parece a ninguna otra de las relaciones que existen sobre la tierra. Cada uno de los cónyuges invierte su vida en el otro, en un vínculo que los hace crecer más vigorosamente en amor mutuo, y los hace más francos y honestos el uno al otro. Esencialmente, lo que sucede es que cada uno hace un pequeño hogar emocional en el corazón del otro, un sitio en que ambos pueden bajar la guardia y las barreras y ser realmente honestos el uno con el otro, como niñitos. El amor sexual edifica este hogar. Es un sitio en que dos personas que se aman pueden relajarse en la confianza y el amor mutuos, seguros en su solicitud y en su entrega el uno al otro, un lugar en que todas las asperezas de la vida a que se enfrentan conjuntamente pueden ser suavizadas y sanadas.

La sexualidad es un don precioso. Es la manera que Dios nos concedió para demostrar, de la manera física más profunda posible, nuestro amor, para construir un puente de amor que no sólo es la unión de dos cuerpos en los placeres más profundos, sino la unión de dos almas en un vínculo de felicidad que sólo será sobrepasado en el mismo cielo. El amor sexual, según el método de Dios y en el tiempo indicado por Dios, es una de las más sublimes bendiciones de él.

Estamos compartiendo principios bíblicos para el adolescente,  esto es un extracto del libro “El Joven y sus dilemas” de Winkie  Pratney.


La Pureza Sexual en el Nuevo Testamento

10 agosto 2010

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Nuestro anhelo es compartir valores espirituales de la Palabra de Vida para llevar una vida que glorifique el nombre de nuestro buen Dios y de nuestro Señor Jesucristo.


¿Qué hacer en diferentes situaciones?

31 mayo 2010

Múltiples situaciones pueden acompañar el crecimiento y desarrollo sexual que despiertan inquietudes. ¿Cuáles son las respuestas más adecuadas ante situaciones que se presentan en el diario vivir? Veamos algunos acontecimientos que pueden presentarse y demandan una actitud y respuesta de los padres.

Rivalidad con el progenitor del mismo sexo

Entre los 3 y 5 años aparece la etapa edípica que se caracteriza por un “enamoramiento” con el progenitor del sexo opuesto. Paralelamente hay una rivalidad con el padre del mismo sexo ya que quiere competir con él para desplazarlo de su lugar. Con amor y firmeza se debe demostrar al menor que el no puede combatir por el puesto. Él tendrá que esperar hasta encontrar también una pareja de diferente sexo como lo hizo su mismo progenitor. Esta situación se resuelve en la medida que la niña quiere ser tan femenina como su madre y el varón tan masculino como su padre.

El niño abre la puerta del dormitorio cuando sus padres están manteniendo una relación sexual

Ante todo debemos evitar que esta situación suceda. El niño debe aprender a no entrar al dormitorio de sus padres si ellos no lo autorizan previamente. El debe golpear la puerta y esperar la respuesta antes de entrar. No obstante si así ocurrió debemos decirle al niño que se retire del dormitorio, cerrar la puerta y luego atender el impacto que esto ha producido en el menor y hablar con él si fuera necesario. Debemos aclarar sus dudas de acuerdo a su edad. Hacer consciente al niño que este es un acto natural y expresión de amor entre los padres.

Cuando el niño desea dormir en la cama con sus padres

Lo ideal es que un niño no duerma en el dormitorio de sus padres mas allá de los 6 meses de edad. A partir de esta edad es conveniente que el menor duerma en un lugar separado. El dormitorio de los padres debería estar aislado de los demás sectores de la casa. Debe tener una buena cerradura que se controle de adentro. El niño debe aprender que no debe ingresar al dormitorio de sus padres cuando la puerta está trancada, a no menos que tenga permiso. Aunque pueden haber excepciones, en general podemos señalar que no debe satisfacerse el deseo de ir al dormitorio de sus padres. Hay circunstancias válidas en que el menor lo reclama. Por ejemplo ante miedos nocturnos y cuando el niño está enfermo y tiene temor a estar solo. En tales situaciones los padres son los que deberían ir a acompañar al menor a su cuarto por un rato para tranquilizarlo y no permitir que él venga al dormitorio.

Adultos desnudos frente a sus hijos

La desnudez de los adultos frente a los niños, despierta una curiosidad natural por parte del menor. Esto llama la atención del niño. Por otra parte el deseo de que un niño quiera ver cierta parte del cuerpo de un mayor es también natural y no debe escandalizar a los padres. Así como la curiosidad por ver partes del cuerpo escondidos por la ropa, deben ser considerados normales, también debe ser considerada como normal, negarle su curiosidad. Es conveniente no reprochar su inquietud al negarle su demanda, ni tampoco hacerlo sentir culpable por su curiosidad. Tampoco debe sentirse culpable luego que ha visto desnudo a alguno de sus padres, en forma casual y circunstancial. Los adultos deben evitar el exhibicionismo de su cuerpo delante de sus hijos.

Cuando los niños manipulan sus órganos genitales

Es frecuente observar a un lactante de pocos meses manipularse sus órganos genitales como consecuencia del reconocimiento que hace de su propio cuerpo. Esta experiencia produce satisfacción y debe ser considerada normal como parte de su desarrollo. Cuando el niño alcanza los 4-5 años también ocurre con frecuencia este hecho. Para manejar esta situación los padres deben tener en cuenta evitar la represión y el pánico. Por supuesto que esto debe tener sus límites. Debemos evitar que esta experiencia ocurra en un lugar público, lo que en tal situación podremos decir al niño que esto lo haga en casa. En algunas situaciones donde este acto se realiza con suma frecuencia puede simbolizar alguna frustración que el niño esta tratando de compensar con la gratificación que la manipulación de sus genitales produce.

Tocarse los genitales entre niños

En la infancia puede ocurrir la manipulación de genitales y las exploraciones sexuales entre amigos del mismo sexo. Esto no significa una determinada orientación sexual ni posibles inclinaciones homosexuales. En general no debe alarmar mas allá de la significación del interés que demuestran en este aspecto de su vida.

Presencia de un embarazo en la madre

Un nuevo embarazo despierta interés y curiosidad en la conciencia del niño. ¿Cómo se trae un bebe? ¿Qué pasa dentro de la barriga? ¿Cómo saldrá de allí? Son interrogantes que emergen de la mentalidad infantil. No debemos inventar fantasías sino responder puntualmente sus dudas. Por ejemplo, si el niño pregunta qué hay en la panza se deberá contestar que hay un bebe. No es necesario responder todo lo que sucede para que se forme un bebe. Para cada pregunta específica debe corresponder una respuesta igual.

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos” de Jorge Patpatian


Preguntas frecuentes que hacen los niños

14 enero 2010

Los hijos pueden enredar a sus padres cuando preguntan sobre asuntos sexuales. A continuación señalamos algunas preguntas y respuestas. Son aproximaciones que no agotan el tema pero son útiles para la reflexión y para estar mejor preparados cuando enfrentemos las siguientes situaciones.

Los varones pueden preguntar: ¿porque las niñas no tienen pene?

Los preescolares hacen esta pregunta. Se debe señalar que justamente esta es la diferencia que existe entre las niñas y los varones. Esta respuesta puede satisfacer la curiosidad del menor y generalmente en estos momentos no será necesario dar más detalles. El momento del baño es oportuno para responder esta interrogante. Debemos aclarar algunas nociones equivocadas que comienzan a gestarse en esta edad. Por ejemplo, el varón puede suponer que perderá su pene en algún momento y la niña puede creer que lo tuvo o lo tendrá en su futuro. Estas nociones deberán ser aclaradas.

¿De dónde vienen los niños? ¿Cómo se forman los bebes?, ¿Cómo nací yo?

Para muchos niños es un misterio pensar como entró y salió del vientre de su madre. Pero también para los padres estas preguntas desconciertan y se tornan difíciles de responder. Debemos hacerlo con honestidad, en forma clara y evitando todo tipo de fantasías. Tampoco se trata de entrar en complejas explicaciones. Para responder estas interrogantes debemos tener en cuenta el grado de conocimiento que tiene el menor. Debe quedar lo más claro posible que el vientre de la madre tiene un lugar apropiado y especial para alojar a los niños que se están formando.

Se sugiere en primera instancia, responderle con la misma pregunta: y a ti… ¿qué te parece? Una vez conocido su grado de entendimiento nuestra respuesta podrá ser más acertada. Por ejemplo, las primeras respuestas pueden ser: tu papito y yo nos amamos mucho, un día decidimos tenerte y así fue que él puso dentro de mí algo como si fuera una semillita que se unió a mi cuerpo y como resultado de esto te fuiste formando en mi cuerpo hasta los 9 meses. Una vez crecido el médico me ayudó en el hospital a que nacieras. Nuestra respuesta debe dejar en claro los siguientes aspectos:

– El niño debe conocer que los dos padres intervienen en la formación del bebe. Los dos son necesarios e indispensables para su formación.

– La unión de ambos forma el bebe.

– Dicha unión es fruto del amor y del placer que esto origina.

– Por lo tanto, su llegada ha sido esperada y aceptada por los padres.

Siempre debemos cuidar el tono, la expresión y el grado en que se comunican los sentimientos en relación con sus antecedentes de gestación. Tal vez no haya significado una buena experiencia, muy dolorosa física o afectivamente. Pero una niña que oye a su madre hablar con calma, tranquilidad y alegría otorgará elementos positivos para su hija. Esto no significa que debemos ocultar el grado de sufrimiento que significa el parto y otras situaciones eventuales que puedan ocurrir. Pero puede explicarse con claridad, que la alegría del producto de gestación es mayor que el sufrimiento transitorio que pudo experimentar.

Una vez que los niños se forman en el vientre de mamá, ¿por dónde sale?

Claramente debemos decir la verdad. Mamá tiene un orificio, al igual que todas las niñas y mujeres, por donde salen los niños, un orificio distinto por donde se orina o se defeca. El nombre de dicho orificio se llama vagina (recordamos que siempre se debe decir los órganos y las funciones únicamente por su nombre correcto) y se dilata cuando el bebe esta pronto para salir y luego vuelve a su tamaño habitual. Recalcamos cuidar los sentimientos que acompañan esta explicación ya que frecuentemente está asociada con la descripción de dolores, molestias y sufrimientos que atemorizan desmedidamente este acto.

Preguntas sobre el acto sexual

Se puede explicar que mamá y papá se quieren mucho por lo que además de abrazarse y besarse, pueden unir estrechamente sus cuerpos y ambos sentir mucho placer. Por este motivo este acto se llama hacer el amor, dejando bien claro que justamente es un acto de amor que ambos tienen entre sí.

En cuanto al papel del padre, ¿cómo pone papá la semilla para formar el bebe?

Es importante señalar la acción masculina en la formación de los hijos. El niño tiene derecho de saber que el padre también tiene un rol decisivo en la gestación. La explicación que un hijo es el resultado también de la existencia de la erección, penetración y eyaculación del hombre acompañado de mutuo amor y placer y que esto trae como resultado un nuevo ser, será muy enriquecedor.

Cuando papá no está

El menor debe entender claramente que tiene papá. Jamás se debe negar al padre. Debe saber que hubo razones por las que ambos padres no pudieron vivir juntos. El no tiene ninguna responsabilidad sobre las causas que originaron que el padre no esté con ellos.

¿Cómo puede una mujer que no está casada y sola, tener un bebe?

Cuando tienen esta curiosidad será necesario aclarar que tanto el hombre como la mujer están aptos para la procreación sin necesidad de que ambos estén casados.

Sin embargo es necesario comunicar el concepto que todo niño tiene el derecho de tener padre y madre y ambos con un compromiso amoroso y legal para que él pueda crecer y desarrollarse en las mejores condiciones.

Inquietudes que comienzan en la pubertad

A partir de esta edad las inquietudes pasan por muy diversas temáticas. Es necesario dar información para adquirir conocimientos que mitiguen sus inquietudes e ignorancia. En esta etapa es fundamental la transmisión de actitudes y el desarrollo de valores que sustentarán su conducta. Acompasar nuestra docencia con nuestro ejemplo y coherencia darán los mejores resultados a la hora de encarar todas sus interrogantes.

Las siguientes son algunas de las inquietudes que tarde o temprano estarán en su conciencia y sobre las cuales giraran sus dudas:

– Sobre lo que sucede en mi cuerpo. Cambios puberales. Clarificación de ideas sobre menstruación y eyaculación. Tamaño de sus genitales. Aparición de vello, tamaño del crecimiento mamario. Variaciones normales en el desarrollo humano ¿Seré normal?

– Conceptos de sexualidad. Soy mujer. Soy hombre. Diferencias de uno y otro sexo.

– Sensaciones Sexuales. Deseo sexual. Masturbación. Clarificación de ideas.

– ¿Podré formar pareja?

– ¿Porqué se vive en familia?

– ¿Podré procrear? Características de la reproducción. Embarazo. Edad ideal para la procreación.

– ¿Qué es la relación sexual? ¿Cuáles son sus objetivos? La función afectiva, de comunicación, de placer y reproducción.

– ¿Qué es la homosexualidad? ¿Cómo se produce?

– Enfermedades de Transmisión Sexual. ¿Cómo prevenirlas? Formas de contagio. Conductas de riesgo. El VIH/SIDA.

Estas son algunas de las múltiples interrogantes que los adolescentes comenzarán a tener. Los padres tendrán que manejar estos temas y pedir asesoramiento.

Acerca de su menarca y menstruación

Entre las múltiples interrogantes descritas citamos algunas consideraciones sobre la menarca y menstruación. La menstruación es un hecho biológico normal en toda mujer en edad genital y se denomina menarca a la primera menstruación. Habitualmente ocurre entre los 9 y 12 años. A pesar de ser un hecho fisiológico sigue teniendo connotaciones de prejuicio, vergüenza y oscuridad en muchos sectores de la población, inclusive en los propios niños y adolescentes.

Estos son algunos elementos que se deben tener en cuenta a la hora de transmitir información sobre la menstruación en las niñas:

– Reflexionar como vive la madre su propio experiencia menstrual y qué es lo que está transmitiendo con sus gestos, actitudes, sentimientos cuando habla sobre el tema.

– Aclare todas sus posibles dudas y curiosidades sobre el sangrado menstrual. Existen fantasías, tabúes, ignorancia, prejuicios y falsos conceptos que seguramente sus pares le mencionaron y que será necesario responder.

– Explicar que la menarca constituye una señal de que esta transitando por el camino que lleva de la niñez a la adultez. y que durante los primeros meses el ciclo podrá ser irregular como una "señal de ajuste” de su aparato reproductor y que luego seguramente su ciclo se regularizará.

Con relación a las emisiones nocturnas en los varones

Antes que llegue la pubertad los niños debieran saber qué les sucederá llegado este tiempo. Los cambios físicos y emocionales pueden ser descritos con anterioridad para que no los tome desprevenidos. Con relación a las emisiones espontáneas nocturnas de semen deberán conocer el hecho como totalmente natural y fisiológico durante este tiempo. Esto les dará tranquilidad y evitarán temores y desconcierto. Manchar su ropa interior o su cama no le debe engendrar culpabilidad ni temor a ser descubierto. Un ambiente natural sobre el tema le ayudará a tener un concepto adecuado.

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos” de Jorge Patpatian


Factores de riesgo que demandan la intervención de los padres

2 diciembre 2009

Sexualidad y TV

Estamos saturados con programas de TV que contienen una carga erótica no pertinente. Viendo el erotismo como una faceta de la expresión de nuestra sexualidad y que puede tener su lugar legítimo en el ámbito privado, extrapolado al ámbito público y a relaciones de cualquier naturaleza resulta una distorsión al ideal para el cual mejor puede ser utilizado que es nutrir y recrear el vínculo de la pareja estable.

La pantalla chica imparte una imagen distorsionada de la realidad. Un saber temprano que no es el más adecuado. Así como la represión sexual crea frustraciones y conductas sexuales inapropiadas, la exageración de imágenes sexuales impulsada por los medios brinda una información sexual que deforma. ¿Cuáles son algunas de las tendencias sexuales que la TV señala y exagera?

1) En el lapso de un año un menor que mira habitualmente la TV, puede llegar a observar más de diez mil relaciones sexuales simuladas o reales. Estos encuentros sexuales son en más del 90 % extramatrimoniales, irresponsables, frecuentemente con personas desconocidas, sin ninguna protección y cuyos protagonistas tienen múltiples y variadas parejas. Esto demuestra que la TV promueve la promiscuidad. Este lastre de conceptos se exageran en el menor por ser realizados por personajes profesionales cargados de hermosura, elegancia y omnipotencia.

2) A través de la publicidad, la TV muestra frecuentemente una imagen distorsionada de la mujer. La reduce a un objeto sexual atractivo y descartable.

3) El discurso televisado presenta mensajes contradictorios con respecto a la homosexualidad. Por un lado promueve y exalta las conductas homosexuales no solo como alternativa de vida sexual, sino con frecuencia también como preferible. Pero por otro lado y en forma lamentable, también la TV transmite mensajes que discrimina, menoscaba y degrada a niveles muy bajos a la persona homosexual.

4) La TV vende la idea que existen mecanismos para aumentar el vigor y la atracción sexual. Tal es el caso de la publicidad de ciertos medicamentos, bebidas alcohólicas y tabaco, que siendo mentiras se dan por cierto en la mentalidad infantil.

5) La TV dice muy poco sobre las consecuencias que produce la conducta sexual que promueve. ¿Qué dice acerca de las enfermedades de transmisión sexual que produce la promiscuidad sexual?. ¿Qué enseña de los embarazos precoces e inesperados que cada día más aparece en los adolescentes?, que por supuesto no es responsabilidad de los medios, pero sí de la conducta sexual que promueve. La situación se agrava cuando reconocemos que el niño no tiene aún una maduración sexual desarrollada y se expone a escenas y situaciones en forma prematura, sin tener una adecuada capacidad crítica y reflexiva ante los medios. Con excepción de programas referidos a la naturaleza o de tipo científico como los similares a los de Cousteau, que son formativos para la educación sexual del menor, afirmamos que globalmente la TV es nociva y deforma los conceptos sexuales en los niños y adolescentes.

6) La TV muestra personajes que otorgan una desmedida preocupación por todo lo que sea estético y corporal reemplazando el ser, por el tener o parecer. Esto afecta la atracción entre los sexos.

El énfasis en lo corporal lleva a la obsesión de la estética, dejando de lado aspectos emocionales, intelectuales y éticos que la pantalla chica no promociona. Por ende la frivolidad y el hedonismo invaden el pensamiento adolescente promocionando actitudes categóricamente perjudiciales para la sexualidad y la conducta humana.

Sea útil esta reflexión para marcar una vez más la urgencia que los padres tenemos en responder a estas nuevas realidades con una participación más comprometida, madura y responsable frente a la pantalla chica y a lo que se observa en ella.

Internet y Sexualidad

El fácil acceso a imágenes y literatura sexual que se cuenta a través de Internet son en su mayoría de bajo valor científico y alto poder pornográfico. El acceso a grupos de discusión sobre temas sexuales, el contacto con personas desconocidas por chat, el material sexual en CD que ofrece distintas opciones individuales o con parejas que aparecen en la pantalla y que con el mouse puede hacer un clic en algún lugar del cuerpo y satisfacer todo tipo de curiosidad, se constituye en una ventana sin límites. Los niños y adolescentes están expuestos en forma permanente y sus consecuencias son imprevisibles.

Esto constituye un caldo de cultivo para la adicción a la pornografía.

Algunas recomendaciones

1. Reconocer el tiempo de inversión que los niños y adolescentes dedican en Internet y discutirlo con ellos. Para esto es conveniente, si fuera posible, que el estado de cuenta de gastos telefónicos que origina el uso de Internet en los niños, venga aparte del resto de los integrantes de la familia que lo utilizan.

2. Si encontramos a nuestros hijos con imágenes que pueden ser inadecuados, busquemos esta oportunidad para conversar sobre el tema.

3. Es recomendable no tener acceso a los programas “chat” e instalar un programa con filtro que impida el acceso a páginas pornográficas.

4. Mantener la computadora en un área pública del hogar y no en el dormitorio de los menores.

5. Es necesario indicar a los niños que no den información personal: nombre, dirección, número de teléfono, tarjeta de crédito de algún familiar, ni otros datos que alguien se los solicite por computadora. etc.

6. Estimular a que hable de lo que ve o lee en Internet y discutirlo juntos.

7. No alentar la práctica de “surfear” durante períodos prolongados por Internet sin objetivos claros y sin supervisión.

Es asombroso el enorme salto tecnológico que ha significado Internet. No obstante los peligros son reales. Todo depende del uso que los menores tengan de este instrumento.

Música y Sexualidad

A lo largo de la historia la música siempre ha sido expresión de la cultura y de los sentimientos de los pueblos y su gente. No cabe duda que es una forma de comunicación importante y fuente de aprendizaje de modelos y comportamientos humanos. Cuando analizamos la música que escuchan nuestros niños y adolescentes y, fundamentalmente su contenido, comprobamos un lamentable deterioro en los temas musicales principalmente, aunque no en forma exclusiva, en la música rock. Algunos de estos temas son perjudiciales para el crecimiento y desarrollo del menor y deforman su educación, por ejemplo:

– La promoción del uso de drogas y alcohol.

– Los temas relacionados con el suicidio presentado como una posible salida a los problemas de la vida.

– Los asuntos que tienen que ver con ocultismo, canciones relacionadas con poderes satánicos y sacrificios humanos que se representan en sus conciertos.

– En lo que se refiere a los temas sexuales y sus aspectos conexos, son también argumentos habituales.

La sexualidad para nada está ajena al tipo de música que generalmente más atrae. Es lamentable que se exalten asuntos sexuales negativos: el sadismo y masoquismo, el incesto, el menosprecio de la mujer, la superficialidad en las relaciones y los vínculos. Por el contrario, los afectos, el amor maduro, adulto, responsable y comprometido que genera realmente satisfacción para nada está presente.

Con frecuencia se citan partes del cuerpo en forma totalmente despectiva. Las cosas no se llaman por su nombre por el contrario abundan las groserías cargadas de expresiones agresivas, violentas y fuera de lugar. Muy poca música se escucha en la cual se promueva el respeto, el compromiso y el amor maduro. ¿Cuál es el resultado? Qué otra cosa sino más deformación, superficialidad y deshumanización de la sexualidad a un contexto puramente pasajero, efímero que se viste de placentero pero que nada de esto tiene a largo plazo, promoviendo la falta de valorización del cuerpo, la falta de compromiso y la inestabilidad en las relaciones.

Estos motivos son más que suficientes para que los padres tengan una activa participación en los intereses musicales de sus menores.

Algunas recomendaciones podemos citar:

– Debemos prestar atención a los deseos musicales, lo que quiere que se le compre, lo que escucha y lo que ve.

– Es importante conversar con ellos sobre sus gustos y preferencias musicales.

– No criticar, sino interpretar su música desde su punto de vista, con una actitud abierta y comprensiva, manteniendo fluida la comunicación que en estos temas muy fácil puede perderse y producir

distanciamientos.

– Promover una actitud reflexiva y crítica con respecto a la música y fundamentalmente a la letra y al contenido.

– Ayudarles a identificar las tendencias destructivas en los temas musicales.

– Conocer la vida privada de quienes son los autores y protagonistas de esta música puede ayudarles a no dejarse engañar. Si un niño o adolescente demuestra tener una preocupación desmedida con música de contenido destructivo y tiene cambios en su comportamiento, como aislamiento, depresión y/o uso de sustancias adictivas como alcohol y drogas se debe hacer una evaluación profesional.

Tomado del libro: “Algunas consideraciones sobre el Rol de los Padres en la Educación Sexual de sus Hijos” de Jorge Patpatian


Algunas pautas para hablar de Sexo con los Hijos

2 noviembre 2009

¿Cómo contestar sus preguntas? Responder sus inquietudes no es tarea fácil. El desconocimiento y el temor rodean a los padres menoscabando las posibilidades de un diálogo adecuado. Estas resistencias deben ser superadas y requieren reflexión y esfuerzo a la hora de encarar los temas sexuales con los niños. Describimos algunas sugerencias y recomendaciones que pueden ser útiles:

Encarar el tema con naturalidad

Un ambiente sereno y abierto que canalice el tema con naturalidad y confianza, sin tabúes y prejuicios es la situación ideal. Es necesario recalcar que para los niños los temas sexuales son como cualquier otro. Cuando ellos preguntan por curiosidad sobre alguna inquietud, lo hacen con total naturalidad. Para los padres debiera ser lo mismo. En principio el niño no tiene la carga emocional que arrastran los adultos cuando se hablan estos temas.

Por este motivo los padres debemos aprender a hablar de sexo con nuestros hijos. El silencio, las explicaciones oscuras, la evasión, hacen creer al niño que ha tocado un tema del cual le hubiera sido mejor haberse callado. Sus dudas e interrogantes seguirán pero no será fácil comunicarlas cuando percibe que no tiene un terreno familiar propicio.

También debemos preguntarnos: ¿Cuándo debemos comenzar a abordarlo? El mejor momento para iniciar el tema es cuando el niño demuestra interés y cuando inicia el diálogo sobre alguna inquietud. También nosotros los padres podemos conducir una conversación en situaciones especiales, como por ejemplo, la presencia de un nuevo embarazo en la madre o en algún integrante de la familia o amigos cercanos. La Prof. Irma Gentile-Ramos en su libro Puericultora y Pediatría Social señala lo sorprendente que es la naturalidad con que los niños aceptan las explicaciones cuando también las respuestas a sus preguntas son explicadas en forma clara y sin sentido de culpa.

Hablemos sin complicaciones

Es conveniente responder a sus inquietudes sin complicaciones. Contar historias imaginarias de semillas y jardineros, el cuento de la cigüeña o responder que los bebes vienen de París o que se encargan y adquieren desde un supermercado si bien eran respuestas de antaño, hoy sabemos que no constituyen una adecuada docencia. Esto conduce a una información no solo errónea sino nociva a largo plazo porque estamos perdiendo la confianza. Es más recomendable hablar abiertamente, sin rodeos ni complicaciones.

Siempre la verdad

Debemos tener franqueza cuando hablamos de sexualidad. No debemos mentir ni engañar, Las mentiras pueden llegar a producir desconfianza e inseguridad sobre el tema y lo que es peor hacia los mismos padres. Igualmente el menor buscará las respuestas, pero en otra parte y no siempre serán las más adecuadas y beneficiosas para su formación. Las verdades a medias dichas a sus oídos sumados a los recursos de su imaginación no son herramientas adecuadas para su formación.

Usar terminologías correctas

Cuando hablamos de sexualidad, debemos usar la terminología adecuada. Esto significa que debemos llamar las cosas por su nombre. Un vocabulario correcto demuestra naturalidad y otorga sensación de seguridad al niño que nos está escuchando. El uso de palabras y terminologías que sustituyen los nombres correctos se ha hecho una costumbre muy popular y esta costumbre, lejos de ser productiva conduce a imaginaciones erróneas, produciendo inseguridad y confusión. Particularmente, para las niñas es peor aun no dar nombres a sus órganos femeninos. Citar la vulva como “la cosa” y no asignarle una nominación es perjudicial, ya que en el esquema corporal, el órgano femenino es interno, escondido y secreto y es muy importante para toda niña su identificación.

Responder sus inquietudes y no adelantarse a su posibilidad de comprensión

La información sexual que impartimos debe ser limitada a sus inquietudes y preguntas. No debemos ir mas allá, pero tampoco quedarnos cortos. Debemos atender sus inquietudes y preguntas. Es saludable mantener su capacidad natural de preguntar y explorar aquello que le intriga e inquieta. Para esto, es necesario responder de acuerdo a su madurez satisfaciendo su necesidad de conocimiento. Cuando reconocemos que el niño queda conforme puede ser una señal que respondimos en forma adecuada.

Respuestas breves

Las explicaciones muy extensas tienden a confundir a los niños. Es adecuado dar respuestas concisas y dejar el espacio y el ambiente para que el menor se sienta libre para seguir preguntando de acuerdo a su interés.

Volver hablar del tema

Hablar de temas sexuales es importante pero no debemos olvidar la necesidad de retomar la conversación al cabo de un lapso de tiempo. ¿Cómo procesó la información? ¿Entendió lo que le explicamos o generó durante ese lapso nuevas interrogantes? Los chicos pudieron haber cambiado, las conversaciones con sus compañeros pueden producir nuevas inquietudes. Sus propias fantasías pueden generar nuevas dudas y preocupaciones que serán necesarias evaluar y disipar. Es apropiado preguntarle al chico qué otra cosa quiere saber y que nos cuente cómo se imagina las situaciones que le están preocupando.

Estas son algunas de las actitudes que pueden ser útiles cuando deseamos encarar en forma adecuada nuestro rol y compromiso educativo. Cada padre puede buscar o crear otras estrategias.

En suma, una respuesta clara, sincera, honesta y natural, coherente a las interrogantes e inquietudes del menor, teniendo la capacidad de volver al tema cuando sea necesario, darán los mejores resultados y beneficios para el crecimiento y desarrollo de sus conceptos sexuales.