La Plaga de la Impuntualidad

18 marzo 2014

impuntualidad-interiorPeriódicamente llegan plagas a diferentes partes del mundo, y lamentablemente la iglesia no está exenta de ellas. Hay una plaga contagiosa que ha dañado la salud espiritual de un gran número de congregaciones cristianas, creo que es tiempo que nos concienticemos sobre la necesidad de combatir esta mal. El problema al que me refiero es “la plaga” de la impuntualidad.

Es cierto que a cualquiera de nosotros a veces le pasa algo imprevisto que impide llegar a la hora indicada. Pero, infelizmente para muchos la impuntualidad se ha vuelto crónica; se ha convertido en un hábito de vida. Y quiero identificar ocho motivos por los que debemos declarar la guerra contra esta plaga.

1. ES SEÑAL DE INDISCIPLINA PERSONAL

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”

“El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio. Porque para todo lo que quisieres hay tiempo y juicio… ” (Eclesiastés 3:1; 8:5,6)

Todos tenemos siete días a la semana. Cada día tiene 24 horas. Hay tiempo para cada actividad. Hay tiempo para dormir, para cocinar, para comer y trabajar. Y necesitamos dar tiempo a Dios.

Varias veces por semana, nos reunimos como una iglesia local, dejando los demás quehaceres. Son pocas horas al final de cuentas que nos reunimos como pueblo de Dios. ¿No seríamos capaces de dar al Señor el tiempo que hemos señalado para ese propósito?

Tal vez algunos tendrán que alistar el almuerzo de domingo la noche anterior; otros tendrán que levantarse más temprano. Otros llegan tarde porque están haciendo en el día del Señor lo que deberían hacer en los otros seis días de la semana.

La impuntualidad demuestra indisciplina. Una característica de uno que administra bien su tiempo es la puntualidad. Al llegar siempre tarde, damos a conocer que no sabemos organizar nuestra vida y nuestro tiempo.

El Sr. Donald Whitney dijo: “Una vida piadosa es el resultado de una vida espiritual disciplinada. Y, en el centro de una vida espiritual disciplinada está la disciplina del tiempo.”

El Señor Jesús nos da un ejemplo: “Y cuando era la hora, se sentó a la mesa” (Lucas 22:14). Su vida es un modelo de perfecto orden y armonía.

El vino al mundo “en el cumplimiento del tiempo”. Y vivía cumpliendo en el momento preciso los propósitos de Dios. Cada cristiano debe tener como meta crecer hacia la semejanza de Cristo-y parte de esa semejanza es la puntualidad.

Un hermano presentó una solicitud para trabajar como misionero con una cierta misión. Le citaron a las 3:00 de la mañana para una entrevista.

Era una mañana fría, pero el candidato llegó a la hora citada. El esperó hasta las 8:00 de la mañana hasta que por fin llegó el entrevistador.

La primera pregunta que se le hizo era: “Deletréeme la palabra “panadero”.

“P-a-n-a-d-e-r-o”

“Muy bien, ahora veamos cuanto sabe de números. Dos multiplicado por dos, ¿cuánto es?”

“Cuatro,” dijo el candidato.

“Muy bien,” fue la respuesta. “Mañana voy a recomendar al directorio, que le acepten como misionero. Ud. ha aprobado el examen.”

En la reunión con el directorio el entrevistador dijo: “El candidato tiene todas las cualidades de un misionero.”

“Primero, puse a prueba su auto-negación. Le cité a las 3:00 de la mañana en una noche fría. El dejó su cama caliente para estar allí sin ninguna palabra de queja.”

“Luego, le probé en el área de la puntualidad y él llegó a hora.”

“En tercer lugar, le examiné en cuanto a la paciencia. Le hice esperar 5 horas para verme, y no desmostró ninguna impaciencia por la larga espera.”

“Cuarto, le puse a prueba en el área del enojo. El candidato no demostró ningún indicio de ello; ni siquiera cuestionó mi tardanza.”

“Quinto, probé su humildad. Le hice preguntas que aun un niño pequeño podía responder y él no se demostró ofendido de ninguna manera.”

“Este hombre cumple con todos los requisitos para ser la clase de misionero que necesitamos.”

El ser puntual es una disciplina básica e importante de la vida.

2. ES PERJUDICIAL PARA EL DESARROLLO DE LAS REUNIONES

“Hágase todo decentemente y con orden” (1 Corintios 14:40).

En muchas congregaciones las reuniones comienzan con unos cuantos hermanos presentes y de a poquito llegan los demás como a gotas. Mayormente se tiene que comenzar a alabar a Dios muy apenas con unas pocas voces. El director tiene que dirigir la alabanza frente a una cantidad de asientos vacíos. A veces los primeros cantos son dúos o tríos hasta que algunos más aparecen.

Si la prédica comenzara a la hora señalada, la mayoría perdería la primera mitad del mensaje. Puesto que el predicador ha pasado horas orando, estudiando y preparando, preferimos que él predique a personas que van a escucharle y no a asientos vacíos. Por esta razón, el mensaje se posterga hasta que más gente llegue. Y al final no falta alguno que diga: “Aquí terminan muy tarde las reuniones.”

A veces estamos adorando en la Cena del Señor, y siguen entrando hermanos para tomar su asiento a media reunión. Interrupciones de ese tipo distraen y detractan de lo que estamos haciendo. Otros llegan tarde y luego piden un himno que ya se cantó antes que ellos entrasen. Se han perdido la mitad de la reunión y no están al tanto de lo que pasó en la primera parte del culto. Algunos llegan tan atrasados que han perdido el primer símbolo y alguien tiene ir a servirles expresamente a ellos. Todo eso resulta muy negativo.

¡Qué tremendo sería, en cambio, que todos estuviésemos presentes 5 ó 10 minutos antes del inicio! Podríamos sentarnos y preparar nuestros corazones en la presencia del Señor, meditar en un himno o leer algún pasaje de la Palabra de Dios. En el momento de comenzar todos uniríamos nuestras voces en alabanza a Dios. Habría un coro unido desde el primer himno. ¡Cuánto más ánimo y expectativa habría si todos participásemos juntos desde el inico de la reunión!

Si llegáramos temprano a las reuniones nocturnas, podríamos estar orando silenciosamente que Dios nos hable, que derrame su bendición y obre en la reunión.

¡Qué diferencia habría en nuestros cultos si nos libráramos de los perjuicios de la impuntualidad!

3. ES UNA COSTUMBRE NEGATIVA QUE CONTIAGA A OTROS

“Un poco de levadura leuda toda la masa” (Gálatas 5:9)

Otro de los problemas de la impuntualidad es que – es altamente contiagiosa. Mayormente los hermanos nuevos suelen llegar a la hora. Ellos dan por sentado que todo creyente ha de tener un ferviente interés en aprovechar cada minuto de la reunión. Con el correr del tiempo, ellos observan que este no es el caso con los hermanos más antiguos, y pronto comienzan a seguir su mal ejemplo. Ellos dicen: “Aquí estoy fuera de honda, nadie respeta la hora, ¿por qué lo voy a hacer yo?” Se acomodan a la costumbre general y así otros más ingresan a las filas de los tardones.

La Palabra de Dios nos exhorta: “… decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano” (Romanos 14:13). “Sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12). ¿Qué tipo de ejemplo estás dando tú?

4. ES UN TESTIMONIO NEGATIVO PARA LOS DE AFUERA

“Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres” (II Corintios 3:2).

Los demás oyen nuestras palabras, pero sobre todo observan nuestras acciones. Nuestra vida es una carta abierta que ellos leen cuidadosamente.

Cuando ven nuestra falta de preocupación para ser puntuales en llegar a las reuniones, ellos leen un mensaje de apatía e indiferencia respecto a Cristo y el evangelio.

Al ver nuestra impuntualidad es probable que los de afuera saquen conclusiones como las siguientes:

-“A esta gente no le interesa mucho lo que ocurre aquí.”

-“Evidentemente no es algo muy prioritario para ellos.”

-“Si los miembros de esta iglesia demuestran tan poquito apego a las cosas de Cristo, creo que el asunto no me va a interesar mucho.”

Pero, si llegada la hora, el local está lleno de gente que canta y participa con entusiasmo y fervor, los que entran dirán: “Aquí hay algo. Lo que veo en esta gente me despierta el interés de saber más.”

Nuestra actitud respecto a la puntualidad podría decir mucho a los que nos observan. ¡Cuidado que de esa manera estemos poniendo tropiezos a otros!

5. ES UNA MANERA DE ROBAR TIEMPO A LOS DEMÁS

“El que hurtaba, no hurte más” (Efesios 4:28).

Cuando otros tienen postergar el inicio de la reunión a causa de nuestra impuntalidad les hemos robado tiempo. Otros disciplinadamente han llegado a hora para adorar al Señor y nosotros hemos quitado tiempo de la adoración haciéndoles esperar hasta que se nos ocurra aparecer.

En este caso hemos jugado el papel de ladrón, robando a otro uno de sus bienes más preciosos, su tiempo. Y no sólo hemos robado a los hermanos, también hemos robado a Dios un tiempo de adoración. La Biblia nos exhorta:

“El que hurtaba, no hurte más”.

Lucas 6:31 dice: “Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.” ¿A cuántos les gusta que otros le hagan esperar? A nadie le agrada eso. Entonces, no demos a otros el trato que no quisiéramos recibir de ellos.

6. DEMUESTRA FALTA DE CONSIDERACIÓN POR OTROS

La puntualidad es una forma de demostrar alta estima por otras personas y su tiempo. Ser puntual es una parte del amor cristiano. Es pensar en el bien de los demás y no sólo en el mío. La impuntualidad es desestimar a otros y a su tiempo. Filipenses 2:3 dice: “estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo.” Una forma de mostrar esa consideración es por medio de la puntualidad.

El llegar atrasado demuestra falta de respeto para otros. Estamos diciendo: “No me importa si otros tienen que esperarme a mi. Que me esperen.” Llegamos y si la reunión no ha comenzado decimos: “Ah, estoy a hora. No ha empezado todavía.” En lugar de eso debemos decir: “Por mi impuntualidad, soy culpable de atrasar el inicio de la reunión. Hay hermanos que llegaron más antes que yo y ellos han tenido que estar aquí esperando hasta que hubiera más gente para iniciar la reunión. A causa de personas como yo este culto está comenzando tarde.”

En cierta oportunidad el gerente general de Patiño, el magnate de las minas, tenía una propuesta para mejorar la relación obrero / patronal.

Él quiso sugerir que el obrero fuese pagado en la moneda en que se vendía el mineral; sea libra esterlina, dólar americano o lo que fuera. Se fijó una reunión para las 10:00 de la mañana para que el gerente conversara con Patiño al respecto. Cuando Patiño no llegó a las 10:00 el gerente le esperó hasta las 10:05 y dijo: “a mí nadie me va a faltar respeto” y se fue. Por la impuntualidad de Patiño esa reunión nunca se produjo. Ese gerente entendió claramente que la falta de puntualidad demuestra falta de respeto, por más que seamos el hombre más rico del mundo.

¿Se nos ocurre que algunos de nosotros está faltando el respeto a sus hermanos todas las semanas? Están fallando en cumplir el mandamiento más repetido en la Biblia, que nos amemos los unos a los otros. Muchos no se dan cuenta de cuanta frustración han causado a otros por sus atrasos a las reuniones, y de cuanto desaliento han sembrado. Es importante tomar conciencia de ese hecho.

7. ES MOTIVO DE PÉRDIDA DE BENDICIONES

Mateo 25:1-13 nos relata la parábola de las Diez Vírgenes. En esa historia aprendemos tres cosas de las vírgenes que llegaron tarde:

a) Llegaron atrasadas por no hacer los preparativos necesarios.

La puntualidad requiere preparar las cosas de antemano para poder evitar los atrasos. Necesito hacerme las siguientes preguntas:

-¿Qué cosas debo atender el día anterior?

-¿Cuánto tiempo necesito para alistarme?

-¿Cuánto tiempo necesito para llegar a la reunión?

-¿A qué hora debo partir de mi casa?

b) Las que llegaron tarde son denominadas: “imprudentes”.

Tendríamos que deducir de esta historia que la impuntualidad es una imprudencia. ¿No seríamos prudentes en corregir esta área de nuestra vida?

c) Por su atraso perdieron una bendición grande.

Por su impuntualidad las insensatas se perdieron la boda. En esta parábola eso representa perder el reino de Dios. Fue un pequeño descuido, pero resultó en un gran perjuicio. Los pequeños atrasos pueden ocasionar grandes consecuencias.

¡Cuánto bien espiritual hemos perdido por habernos perdido la primer mitad de muchas reuniones! ¡Cuántas veces el Señor tenía una palabra para nosotros, pero no estabamos allí para recibirla! ¡Cuánto pan espiritual hemos perdido por nuestros atrasos! ¡Cuántas horas de alabanza a Dios hemos desperdiciado!

Cuando a Alejandro Magno se le preguntó cómo había podido conquistar el mundo, él respondió: “fue logrado por no demorar.” ¡Cuánto avance hemos perdido nosotros por nuestras demoras en las cosas de Dios!

Probablemente la mayoría raramente falla en su puntualidad a su trabajos seculares. ¿Hemos de hacer menos para Aquel que su vida dio por nosotros en la cruz? Si nosotros cumplimos puntualmente con nuestros empleadores terrenales, ¿acaso no merece mucho más nuestro Señor Jesús?

Cuando terminamos de sacar todas nuestras excusas, tenemos que admitir que en el fondo tenemos un corazón que ha perdido su primer amor.

Hay un refrán que dice: “Cuando el corazón está bien, los pies son veloces.” Tal vez aquí está la verdadera razón porque nos cuesta llegar a la hora. El problema no está en los pies, sino en el corazón.

¿Hasta qué punto has sido tú afectado por esta plaga? Probablemente todos tenemos que admitir que hemos sido contagiados. Posiblemente nunca nos hemos propuesto seriamente a corregir esta costumbre negativa. Pero, por medio de este estudio, hemos aprendido ocho buenas razones para hacerlo.

¿Estás dispuesto a p roponerte ante Dios a combatir este problema en tu propia vida? ¿No es tiempo que tú abandones las filas de los tardones?

Te animo a que declares guerra contra la impuntualidad. Aún no es demasiado tarde para hacerlo.

Escrito por:Jorge Schulz

Fuente: www.iglesia.net

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Cristianos integros en medio de una sociedad corrupta

17 enero 2011

La carta me llegó desde el norte de Chile. Se veía sincera. Entre sus líneas se podía leer una auténtica preocupación:“Soy secretaria. Trabajo con un abogado. Es un buen jefe, comprensivo y tolerante. Sin embargo, desde un tiempo para acá me pide que le diga a algunos clientes que no está en la oficina. Es mentira, por supuesto. Como cristiana, no quiero mentir. Necesito el empleo, pero me siento mal haciéndome partícipe del engaño.¿Qué debo hacer?¿Renuncio?. Cordialmente, Patricia L. “

La situación de esta chica es el reflejo de la situación que viven muchos cristianos enfrentados a una sociedad corroída por el engaño, la mentira y el abuso. Cualquiera que sea el caso, le corresponde al creyente asumir una posición.

Cristianos de fachada

Hoy día muchos profesan se cristianos pero  no reflejan a Cristo en sus vidas. Llevan la Biblia bajo el brazo, son puntuales para llegar a las celebraciones de culto, danzan y alaban al Señor. Incluso exteriorizan a la perfección la jerga evangélica: “Dios le bendiga”, “Hermana ¿Cómo van las cosas?¿Bendecido?”,. “¡Gloria a Dios!”, y cuantas frases y palabras identifican a los creyentes. Sin embargo, dentro no dejan que Jesucristo obre la verdadera transformación de sus vidas.

Son cristianos de fachada. Muestran una imagen, pero sus acciones distan mucho de testimoniar el amor de Dios. Esa actitud hipócrita es la que ha causado un enorme daño al pueblo evangélico. Bien se anticipó nuestro amado Señor Jesucristo al decir: “Así que por sus frutos los conoceréis. No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi padre que está en el cielo”(Mateo 7:20, 21 Nueva Versión Internacional).

Le ofrezco  dos alternativas: la primera, si se ofendió, puede cerrar este artículo e ir en busca de otro que le diga cosas bonitas; la segunda, déjese confrontar por la palabra de Dios y ¡Comience el cambio hoy!.

Cristianos íntegros

Una sociedad descompuesta, donde presidentes, políticos, industriales, líderes religiosos, financista y profesionales evidencian decadencia moral, corrupción y carencia de principios y valores, demanda cristianos íntegros. Jesús lo sintetizó así: “Asegúrate de que la luz que crees tener no sea oscuridad”(Lucas 11:35). “Ustedes son la luz del mundo…Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al padre que está en el cielo” (Lucas 1135 y mateo 5:14ª., 16 NVI).

¿Recuerda a Daniel, el joven hebreo llevado a la corte real de Babilonia? Quizá deba leer de nuevo la historia. La encontrará en el capítulo 6 del libro de Daniel. A partir de allí, le compartiré unos sencillos principios que deben caracterizar a un cristiano íntegro en medio de una sociedad corrupta.

Buscar la excelencia

Un cristiano que se limita a cumplir exclusivamente con lo que le corresponde y generalmente no colabora cuando le piden ayuda en algo extra, está lejos de un principio que hallamos en la historia de Daniel.: “Y tanto se distinguió Daniel por sus extraordinarias cualidades administrativas, que el rey pensó ponerlo al frente de todo el reino” (versículo 3).

Hay personas que se ufanan de ser cristianas, pero son quienes menos colaboran en su puesto de trabajo, llegan tarde a laborar y son los primeros en irse, como si salieran huyendo. No demuestran solidaridad con sus compañeros. Ni siquiera desarrollan sentido de pertenencia por la empresa en la que están laborando. Trabajan por que les pagan su salario, pero no con una auténtica vocación de servicio.

Para tales creyentes el apóstol pablo escribió:”Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie de este mundo”(Colosenses 3:23). En resumen, en su desempeño secular el cristiano camina hacia la excelencia.

Cristianos intachables

Quienes rodeaban a Daniel, hombres impíos, sin Dios y sin ley, se sentían molestos por la actitud sincera y transparente de este joven.  Era un verdadero ejemplo en todo, ya que aunque buscaban algo de qué acusarlo, se veían frustrados:”mas no podían hallar alguna ocasión ni falta,  porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue en él hallado”(versículo 4b. Versión Reina – Valera, 1909).

¿Sabe lo que esto significa? Que este joven era hasta tal punto transparente, que nadie, absolutamente nadie, podía encontrar motivo para recriminarle. Jamás olvide que usted es cristiano no solo en la intimidad de su habitación, sino en lugares en los que piensa que nadie lo conoce o identifica.

Con demasiada frecuencia personas a quienes no creo conocer o definitivamente no recuerdo, me saludan efusivamente: “Hola pastor ¿Se acuerda de mi? Lo conocí en tal o cual lugar donde usted dio algunas conferencias”. Ellos quedaron con mi rostro grabado en su mente. ¿Se imagina qué ocurriría sin en el aparente anonimato no cuidara mi testimonio de fe?. Nunca sabemos quién nos conoce, no lo olvide.

Cristianos a pesar de la adversidad

La pregunta le cayó por sorpresa. Se encontraba con varios amigos. “¿Eres cristiano evangélico?”. Se sonrojó. No sabía qué decir. Bebió con rapidez parte del refresco, en tanto pensaba. Por fin respondió. Lo hizo con decisión, sin asomo de temor o incomodidad: “¡Si, soy cristiano evangélico hace tiempo ya!. Tuve una experiencia personal con Jesucristo antes de ingresar a la universidad”. Algunos callaron, otros por el contrario llovieron con preguntas. Allí en la cafetería, testimonió a sus amigos del poder de Jesucristo.

Muchos por temor a las críticas, las burlas o a perder popularidad, temen decir que son creyentes. Llevan la Biblia escondida en una maleta. Son cristianos en “lo secreto”. Sin embargo Daniel, aunque había un decreto que buscaba cerrarle el paso y encontrar motivo para acusarle, siguió testimoniando de su fe, sin reparar en el qué dirán.

Dice la Escritura que: “Cuando Daniel se enteró de la publicación del decreto, se fue a su casa y subió a su dormitorio, cuyas ventanas se abrían en dirección a Jerusalén. Allí se arrodilló y se puso a orar y alabar a Dios, pues tenía por costumbre orar tres veces al día”(versículo 10 Nueva Versión Internacional). Sin temor, firme en sus convicciones. Esa es justamente una de las demandas del cristiano: ser firme en Cristo así las circunstancias sean adversas.

¿Cómo es tu Dios?

Si realizáramos una encuesta entre muchos cristianos con la pregunta:”¿Cómo es tu Dios?”, nos llevaríamos sorpresas ingratas. Querámoslo o no, cada uno tiene su propia imagen de Dios. ¿Y cómo encaja esto en el tema de Daniel?.

Los enemigos de Daniel (siempre habrá personas que quieren poner tropiezo) lograron que en consonancia con un decreto de los persas, de carácter transitorio y concebido solo  para hacerle tropezar, fuera condenado al foso de leones, muy a pesar del rey. Un día después el monarca va hasta el foso y formula una pregunta de suma importancia:”Daniel, siervo del Dios viviente, ¿Pudo tu Dios, a quien siempre sirves, salvarte de los leones?”(Versículo 10).

Observe de nuevo la pregunta. Permítame hacer énfasis en el término:”¿Pudo?”. Ahora le pregunto:”¿Qué puede hacer su Dios?”. De su respuesta depende qué puede o no ocurrir en su existencia. Si cree que Dios puede transformar vidas y obrar milagros, de seguro los verá.

¿Qué puede hacer su Dios? Puede hacer que desde hoy, usted sea un auténtico cristiano, dejando a un lado la actitud de ser medio mundano y medio evangélico, sin hipocresía, con transparencia. Sólo basta que reconozca que el Señor puede hacer esa obra en su existencia. Jamás olvide que hacen falta cristianos íntegros en medio de una sociedad corrupta.

Escrito por: Fernando Jiménez

Fuente: Momento de Decisión


El cristiano y el baile

6 diciembre 2010

Quisiera tratar este tema con todos ustedes, para que juntos examinemos lo que Dios dice en su Palabra, con el propósito de que ella sea la que arroja luz sobre este aspecto que vamos a considerar. La Palabra de Dios es la autoridad máxima, y a ella debemos someternos todos por igual. Con ese espíritu,  vamos a escudriñarla, y también con amor a los hermanos que puedan pensar de otra manera.

¿Dónde está la enseñanza para la iglesia y para la conducta cristiana?; tenemos que ponernos de acuerdo acerca de este tema. Es fundamental. Todos estaremos de acuerdo en que toda la Biblia es la Palabra de Dios.  Sin embargo, debemos estudiar las Escrituras  en su debido contexto, por lo tanto no es correcto —como algunos pretenden—, tomar citas de los Salmos relacionadas con las danzas y el baile judío para aplicarlas al comportamiento cristiano. Más bien, deberíamos preguntarnos:

¿QUÉ DICE EL NUEVO TESTAMENTO  SOBRE EL ASUNTO?

Danzar o bailar se menciona solamente tres veces:

  1. Mateo 11:17 y Lucas 7:32: “Os tocamos flauta, y no bailasteis…”.
  2. Mateo14:6 y Marcos6:22:  “La hija de Herodías danzó…”.
  3. Lucas 15:25: “Y su hijo mayor…oyó la música y las danzas…”.

Esas son las únicas referencias que tenemos. Es interesante que ni en los Evangelios, ni en los Hechos, ni en las Epístolas haya un solo caso de alguien que danza o baila PARA ALABAR A DIOS. El único caso que describe movimientos junto con la alabanza, es el del “cojo de nacimiento” (Hechos 3:2-10) que después de ser sanado “entró con ellos en el templo,  andando, y saltando, y alabando a Dios. Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios.”

Evidentemente eso no era baile, pero además vemos que en el Nuevo Testamento, la alabanza a Dios está relacionada con la boca, tanto en el ejemplo del Señor Jesús, como de otros y también en la enseñanza (doctrina) de las Epístolas. Veamos algunos ejemplos:

  1. Mateo 11:25: “…Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra…”
  2. Mateo 21:16: “…de la boca de los niños… perfeccionaste la alabanza”.
  3. Marcos 14:26: “Cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte…”.
  4. Marcos 10: 21: “…Jesús se regocijó… y dijo: Yo te alabo, oh Padre…”.
  5. Hechos 16:25: “Pero a media noche… Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios”.
  6. Romanos15:9-11: “…cantaré a tu nombre… Alegraos… Alabad al Señor…”.
  7. Efesios 5:19: “…cantando y alabando al Señor en vuestros corazones…”.
  8. Hebreos 13:15: “…ofrezcamos… sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios…”.
  9. Santiago 5:13: “¿Está alguno alegre? Cante alabanzas”.

Hay otros pasajes del Nuevo Testamento que mencionan la alabanza, pero no nos aportan más cosas para nuestro tema, que podemos resumir así: NO HAY DANZA NI BAILE PARA LA IGLESIA según enseña el Nuevo Testamento  No hay ninguna mención de alabar a Dios de esa manera. Sí la hay en el Antiguo Testamento, donde el orden es para Israel. La alabanza ahora tiene su cauce a través de los que podemos expresar con nuestra BOCA. La boca es la “fuente” (Santiago 3:11) por donde salen los sentimientos de un corazón agradecido (Efesios 5:19 y 20), despertados por la inteligencia del creyente (1 Corintios 14:15) y se transforman en “sacrificios de alabanza” (Hebreos 13:15) que honran y glorifican a nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

¿DE DÓNDE PROCEDE ESTE BAILE?

En primer lugar ,no podemos decir que venga de Dios, ya que en las Escrituras vimos que esa no es ahora la manera de alabar al Señor. Tenemos que decir que viene del mundo, y lo vamos a explicar. Los tres enemigos espirituales que tiene el cristiano son: 1) El mundo, 2) El diablo, 3) La carne. Esto puede verse en Efesios 2:1 a 3.

¿QUÉ ES EL MUNDO?

Para ser breves, diremos que la Biblia nos habla del Mundo bajo tres aspectos distintos:

  1. el mundo como el planeta que habitamos (Juan 1:10).
  2. el mundo como la humanidad toda (Juan 3:16).
  3. el mundo como sistema, como esfera moral y espiritual donde se vive el hombre sin Dios.

(1 Juan 2:15 a 17, Santiago 4:4).

Ya que el planeta que Dios creó es algo hermoso, no tiene nada que ver con nuestros tema; sí podemos decir que además de hermoso, Dios lo hizo para nuestro bien, y en lo posible tenemos que disfrutarlo. El segundo aspecto, la humanidad en su conjunto, tampoco es malo, ya que “Dios amó al mundo” (toda la humanidad), nosotros también tenemos que amarla y demostrarlo en actitudes bondadosas hacia los que nos rodean, y además hacer todo lo posible para que las “buenas nuevas” lleguen a todos los seres que viven en este planeta. Pero el tercer aspecto es algo distinto, es negativo, es malo EL MUNDO COMO SISTEMA. El Señor Jesús, en su oración de Juan 17, afirmó: “…están en el mundo (vs.11) …no son del mundo” (vs.14 y 16)”. ¿Qué quiso decir el Señor con eso? Dijo que los cristianos estamos en el mundo, vivimos en el planeta, nos relacionamos con la sociedad a la que pertenecemos, pero no somos parte del SISTEMA. “…No son del mundo”, es lo que vemos también en Mateo 5: 13 y 14:  “Ustedes son la sal de la tierra…ustedes son la luz del mundo”, la sal y la luz son elementos distintos a la tierra y al mundo. Aquí, el Señor no sólo indica la diferencia, sino también la función del cristiano hacia el mundo. El hermano José M. Martínez, en su libro “Tu Vida Cristiana”, hablando sobre esto cuenta que visitando una fábrica en Portugal, se asombró de lo que estaba viendo: en medio de  una gran pecera, con peces de hermosos colores, cinco pajaritos volaban libremente. No podía entender lo que veía, hasta que acercándose, le explicaron que los pájaros estaban en una gran burbuja de cristal, que por la parte superior en forma de tubo salía fuera del agua, por donde los pájaros recibían el  aire y los alimentos. Aunque todos estaban dentro de la pecera, en realidad los peces y pájaros se hallaban en dos esferas distintas: unos en el agua y otros en el aire. Así es con el cristiano, está en el mundo, pero no es del mundo, se mueve en una esfera espiritual distinta, “en Cristo”, tal como lo enseña Efesios capítulo 1. En Filipenses 2:15, dice: “Para que seáis irreprensibles y sencillos hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo”. Ahí tenemos otra vez las dos esferas: “hijos de Dios”, por un lado, y “generación maligna y perversa”, por el otro. Refiriéndose a esta segunda esfera, el Señor Jesús dijo que Satanás es “el príncipe de este mundo” (Juan 12:31, 14:30 y 16:11). Y en 1 Juan 5:19 dice: “Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno”. Satanás es el perpetuo instigador del mal en el seno del mundo, en el seno de esta esfera o sistema. Este “mundo” es enemigo de Dios, y por lo tanto, enemigo del creyente.

Aquí es necesario detenerse y leer con atención 1 Juan 2:15 al 17: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”.

Santiago 4:4 es muy enfático al preguntar: “¿No sabéis que la amistad con el mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”.
ES UN SISTEMA CONTAMINANTE

La seducción de este enemigo es no mostrarse como tal, sino más bien como amigo, como alguien que tiene muchas cosas para brindarnos. En esa estrategia usa distintas cosas para contaminar la vida espiritual del un creyente.

Hoy estamos pensando en una: EL BAILE. Ese baile manipulado por un discjockey, con luces que producen ciertos efectos estudiados, con un volumen impresionante de la música capaz de producir alteraciones físicas y emocionales, con letras que realmente son basura,  la mayoría de ellas. Todo un entorno para dar rienda suelta a la carne; ritmo y contorsiones que incitan a lo malo. Aun la vestimenta femenina, con minifaldas o ropa ajustada al cuerpo. Todo eso contamina la vida espiritual del creyente, como dice el Señor en Marcos 7:21 a 23. Por lo tanto, los creyentes no debemos participar de esto.

Qué foto distinta de lo que es el pueblo de Dios, nos muestra 1 Pedro 2:9: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes del aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”.

Tendríamos que leer y considerar detalladamente lo que dice 2 Corintios 6:14 a 7:1, porque es un llamado de Dios a no juntar lo cristiano con lo mundano. “¿Y qué comunión tiene la luz con las tinieblas?”. Ninguna, sin duda. “Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis por hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso”.

Concluimos con las palabras de Romanos 12:1 y 2: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.  No os conforméis a este siglo (este sistema sin Dios), sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.

Que así sea, para la gloria de Dios, y para bien de su pueblo.

Escrito por: Enrique Vázquez (Montevideo /Uruguay)

Fuente: Momento de Decisión


Examinarnos a nosotros mismos

11 noviembre 2010

Lectura Bíblica: 1 Co. 11:28, 31

Otra versión traduce el versículo 28 como “examínese cada uno a sí mismo”
Examinar (diccionario): inquirir, investigar, indagar, escudriñar, analizar alguna cosa. Reconocer, registrar minuciosamente, mirar con atención alguna cosa.
Este pasaje habla de la Cena del Señor, pero el hecho de examinarnos puede aplicarse a nuestra vida en general, acerca de lo cual veremos varios aspectos.
¿Para que sirve un autoexamen? Para conocernos. Jer. 17:9 “Engañoso es el corazón, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Aún nosotros mismos podemos caer en el engaño de nuestro propio corazón. Un autoexamen proporciona el conocimiento necesario acerca de nosotros mismos para cambiar aquello que no esté de acuerdo a la voluntad de Dios.

1. Examinar nuestra compañía: Sal. 1

Como seres que viven en una sociedad, necesariamente debemos compartir tiempo con otras personas.

¿Qué opciones tenemos al elegir nuestra compañía? Inconversos o creyentes. De cada uno hay diferentes clases. ¿Cuál deberíamos elegir cuando exista la posibilidad de hacerlo? Aquel que comparta nuestras metas cristianas, y que nos ayude a crecer.

Ahora, ¿Cuál preferimos? Es parte de nuestro autoexamen. Acerca de esto hemos escuchado que quien dice “tengo mejores amigos en el mundo que en la iglesia”.
David cuenta su experiencia en el Salmo 26.

1 Co. 15:33 “Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”.

Hch. 2:42-44 “tenían en común todas las cosas”

Un autoexamen debe incluir una voluntad dispuesta a arreglar lo que esté mal, incluyendo el hecho de dejar aquellas personas que resulten negativas a nuestra vida cristiana. Pr. 1:10-15 “no andes” “aparta tu pie” Suena un poco exagerado lo que proponen estas personas, pero ¿no escuchamos propuestas que invitan a dejar la voluntad de Dios?

Pr. 13:20 “el que anda con sabios, sabio será; pero el que se junta con necios será quebrantado”

2. Examinar nuestros hábitos

Hábito: Costumbre, facilidad adquirida por la constante práctica.

La Biblia menciona que algunas actitudes pueden volverse un hábito, es decir, algo que hacemos naturalmente y quizá sin darnos cuenta de que está mal.

El hábito de no congregarse: Heb 10:25 “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre”.

El hábito de ser contencioso: 1 Co. 11:16 “si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios.”

El hábito del amor al dinero: Heb 13:5 “sean vuestras costumbres sin avaricia” 1 Ti. 6:10 “el amor al dinero es la raíz de todos los males”

¡Qué bueno sería que en nosotros, con la ayuda de Dios, se forme el hábito de asistir a todas las reuniones, o el de no ser contenciosos!

Un autoexamen de nuestras costumbres posiblemente revelará muchas actitudes contrarias a la voluntad de Dios. 2 Re. 17:38-40 “no escucharon, antes bien hicieron según su costumbre antigua”

3. Examinar nuestros pensamientos

Nuestras compañías y nuestras costumbres pueden ser observadas por otras personas, pero los pensamientos son algo tan personal que sólo Dios y nosotros los conocemos.

¿Qué resultado ofrece un autoexamen de nuestros pensamientos? Fil. 4:8 ¿Están nuestros pensamientos de acuerdo a lo dicho por Pablo en este texto?

Mar. 7:21 El origen de los malos pensamientos es el corazón. Sal. 51:10 “crea en mí un corazón puro”

Ef. 4:23 El Espíritu Santo desea que le otorguemos control sobre nuestra mente para cambiar nuestra mente de forma que pensemos desde el punto de vista de Dios y no desde el del mundo. Tenemos la mente de Cristo (1 Co. 2:16)

Pr. 16:3 “Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.”

Col. 3:2, versión RVA: “Ocupad la mente en las cosas de arriba, no en las de la tierra.”
“Engañoso es el corazón. ¿Quién lo conocerá? Yo Jehová” Dios conoce nuestro corazón, y bien podríamos tener la predisposición del salmista en el salmo 139:1-3,17,18,23,24

4. Examinar nuestros afectos

¿Qué es lo que más queremos?

1 Jn. 2:15 “no améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo”

Es probable que dediquemos mayor tiempo a aquellas actividades o personas objeto de nuestro afecto.

Ro. 8:6: “el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz”

Mt. 6:24 “Ninguno puede servir a dos señores…”

Lc 12:34: “donde esté vuestro tesoro, estará vuestro corazón” ¿Cuál es nuestro tesoro, las riquezas celestiales y la herencia de Cristo o las cosas pasajeras de este mundo?

Lc. 9:59-62 (te seguiré, pero…) ¿Hay peros en nuestra vida para con el Señor? Entonces nuestros afectos necesitan un cambio de prioridad.

1 Jn. 5:4 La fe vence al mundo. à Vivamos por fe.

5. Examinar nuestros motivos

¿Para qué hacemos las cosas? ¿Cuál es la intención? 1 Co. 10:31, Col 3:23 Hacerlo todo para la gloria de Dios y en el nombre del Señor Jesús. ¿Podríamos realizar cada actividad que tenemos pensando en que lo hacemos para Dios? ¿Cuántas de nuestras actitudes son incompatibles con este pensamiento?

Ef. 6:6,7: “de corazón haciendo la voluntad de Dios”

2 Cr.31:20,21 (Ejemplo de Ezequías)

Fuente: Siguiendo sus pisadas


Cómo encontrar la voluntad de Dios

16 octubre 2010

El buen creyente debe preocuparse en saber qué es la voluntad de Dios y obedecerla. En particular, queremos la mente de Dios en una decisión personal, especialmente con una importante. Pero para comenzar, es importante reconocer que su voluntad tiene tres aspectos:

Su voluntad soberana es el plan secreto de Dios que determina todo lo que sucede en el universo en todos los tiempos. Su voluntad soberana se compone de la perfecta (lo que es santo) y la permisiva (que incluye pecado).

Su voluntad moral es revelada en los mandamientos bíblicos que enseñan cómo se debe creer y vivir. Son las normas o leyes que debemos cumplir.

Su voluntad individual es el plan particular y detallado, diseñado para cada individuo. Es este aspecto en que queremos enfocar. Dr. Gary Friesen niega que haya tal voluntad, en Decision Making & the Will of God, Multnomah Press, 1980, diciendo que Dios no nos guía, ni hay llamamiento al ministerio o a un cónyuge. Dice que no importa si se casa o con quién. El único requisito es que sea un creyente (simplemente siguiendo la voluntad moral de Dios).

Pero en realidad sabemos de este tercer aspecto por la experiencia y por la Escritura. Supongo que todos hemos experimentado recibir dinero que llega al último momento; o el contratiempo que causa perder el vuelo y el avión se accidenta; o la llamada esperada que viene; o respuestas a la oración, etc. Son
evidencias de detalles que Dios tiene para nosotros.

Para la evidencia bíblica, tenemos ejemplos en:
Esd. 8:21, “Y publiqué ayuno allí junto al río Ahava, para afligirnos delante de nuestro Dios, para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para todos nuestros bienes.”

Sal. 25:12, “¿Quién es el hombre que teme a Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger.”

Sal. 32:8, “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.”

Sal. 37:23, “Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino.”

Sal. 48:14, “Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; El nos guiará aun más allá de la muerte.”

Pr. 3:6, “Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.” Este texto es mejor traducido, “él dirigirá (o guiará) tus pasos,” porque es el mismo verbo en 2 Cr. 32:30, donde Ezequías mandó escarbar un túnel para agua. El túnel es curvado e irregular; no es recto.

Col. 1:9, “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual.” Si no existiera la voluntad individual, Pablo hubiera pedido la lectura bíblica, nada más, para conocer la voluntad moral de Dios. Pero está pidiendo que descubran la individual.

Ef. 5:15-17, “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.”

Ro. 8:14, “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”

Hch. 16:6-10, “Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.” Este pasaje es claro, en que un misionero no puede ir a dónde quiera o simplemente a dónde haya necesidad, sino que somos guiados a lugares particulares.

He. 5:4-5, “Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy.” Ministros, inclusive Jesús mismo, necesitan un llamamiento por Dios.

Con estas cosas en mente, estamos listos de entrar en el tema propio.

Factores de tomar en cuenta para descubrir la voluntad (individual) de Dios:

1. La Biblia
Si la Palabra toca el asunto, ya estuvo; los otros factores no cuentan.  Pero frecuentemente no toca una decisión nuestra específicamente, como:  dónde estudiar; dónde trabajar; con quién y cuándo casarse; dónde vivir; la compra de vehículo o casa, etc.

2. Presentarnos a Dios
Debemos estar dispuestos a hacer lo que sea, Ro. 12:1, “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.” Si le decimos a Dios, “Señor, por ti iré a cualquiera parte del mundo, excepto a un país musulmán.” o  “Me casaré con quien sea, a menos que sea de clase pobre.” Con reservaciones así, Dios no revelará su plan para nosotros. Es importante reconocer que somos siervos de Dios. Entregarnos completamente a Dios es perfectamente razonable, a base de las enseñanzas en Ro. caps. 1-11. Así también sabremos qué es su voluntad.

3. Ser transformados (en nuestros puntos de vista)
Ro. 12:2, “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Ejemplo: si un creyente estudia medicina, debe ser porque quiere ayudar a la gente, y no porque paga bien (el motivo secular). La meta para vivir del creyente no es adquirir fama ni riquezas. El pasaje también dice que lo que sea la voluntad de Dios, es buena. No debemos temer que sería algo pésimo.

4. Confiar en él, o sea tener fe
Pr. 3:5-6, “Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”

5. Circunstancias
Una puerta abierta o una cerrada frecuentemente indican la voluntad de Dios. Pero una cerrada también puede ser un estorbo del diablo, que debemos vencer. Similarmente, una abierta puede ser solo una tentación. Son factores de tomar en cuenta, pero no deben ser considerados aisladamente.

6. Oración
Por la oración se pide entendimiento y guía, y que una puerta se abra.

7. Sentido común
Dios no nos pide tonterías (¡con rara excepción, como cruzar el Mar Rojo!). Pero cuidado con depender de la lógica humana, como advierten estos pasajes:

Pr. 3:5b, “no te apoyes en tu propia prudencia.”

Pr. 14:12, “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte.”

Pr. 28:26, “El que confía en su propio corazón es necio; mas el que camina en sabiduría será librado.”

Is. 55:8-9, “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”

2 S. 7:2-3, “dijo el rey al profeta Natán: Mira ahora, yo habito en casa de cedro, y el arca de Dios está entre cortinas. Y Natán dijo al rey: Anda, y haz todo lo que está en tu corazón, porque Jehová está contigo.” La construcción del templo permanente parecía lógico a David y a Natán. Pero resultó que no fue la voluntad de Dios. Dios escogió a Salomón para hacerlo, no David, por haber derramado éste mucha sangre (1 Cr. 22:8).

Jos. 9:14, “Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová.” Muy triste. Entonces fueron engañados. ¿Con qué frecuencia consulta a Dios usted?

8. Consejos de los maduros en la fe
Si los maduros le recomiendan a usted un camino, eso es significante. Sin embargo, humanos hacen errores. No es un principio perfecto, cuando se toma aisladamente.

9. Ser guiado por el Espíritu Santo
Ro. 8:14, “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.” Se siente cómodo y conforme al proceder indicado.

10. Paz; la convicción que sí la hemos encontrado
Una vez que se tomar una decisión de actuar, uno debe sentir paz. Sin embargo, hay excepciones. Si cónyuges pelean y después se separan, siempre sentirán paz. Pero es una falsa paz, porque Dios revela su voluntad en cuanto a matrimonios (solucionar las diferencias, amarse, etc.). Una vez yo trataba comprar un auto usado, pero no hubo acuerdo sobre el precio. Después de un par de días el vendedor me contactó y dijo que mi última oferta fue aceptable. No sé porqué, pero ¡sentí pánico! Le dije con disculpas que ahora no estaba interesado. Por supuesto Dios sabía la condición real del vehículo, y me hizo un gran favor.

11. Pedir señales confirmatorias, especialmente con una decisión importante, cuando no todos los factores concuerdan.

Señales no son para el perezoso: “Dios, no tengo idea qué hacer con mi vida; indícame una vocación.”

Eso no. Es más bien para cuando uno está el 95% seguro de qué es su voluntad, pero tiene miedo de cometer un error.

El hecho que solo hay 2 pasajes sobre el tema, indica que pedir señales no es práctica común. Su uso debe ser muy raro. No se debe confundir con incrédulos pecaminosamente pidiendo verificación de quién era Jesús, en Mt. 12:39, “El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.” Jue. 6:36-40, “Y Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, he aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho. Y aconteció así, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua. Mas Gedeón dijo a Dios: No se encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco, y el rocío sobre la tierra. Y aquella noche lo hizo Dios así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.”

(Se dio cuenta que la primera señal fue algo natural y entonces no bien pensada.)

Pobre Gedeón es burlado por muchos predicadores. Note primero que Dios fue muy paciente con él, sin regaños. También considere la situación más amplia. Gedeón era un hombre sin recursos. Dios le pidió atacar a 120,000 soldados enemigos bien armados, con solo 300 hombres sin armas (Jue. 6-8). Lo pongo en términos modernos. Supongamos que relato lo siguiente: anoche recibí una visión del Señor. Me reveló que hay una casa 200 metros de nosotros, donde hay una célula de 6 terroristas, con bombas y armas. Y me pide “atacar” el grupo esta noche con usted, armados solo con biblias y lámparas. ¿Está conmigo? ¡Vámonos!” Ahora mi pregunta: ¿No tendría usted dudas? Gedeón sabía qué hacer. El problema fue quién lo dijo. Pidió una señal para confirmar que fue Dios hablando, y no el diablo o su imaginación. Igual como usted en mi pequeña fábula, hubiera pedido más evidencia. En mi opinión, Gedeón fue un hombre sabio, tal vez de poca fe, pero sabio. Ahora, el único pasaje bien claro en cuanto a pedir una señal para conocer la voluntad de Dios:

Gn. 24:14, “Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: Baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber a tus camellos; que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor.”

Aquí vamos al grano. El siervo de Isaac entiende qué tipo de persona sería una buena esposa para su jefe: una generosa trabajadora. Está pidiendo, más o menos: “Dios, cuando llego al pueblo, si me envías una generosa trabajadora, sabré que es la indicada.” La señal pedida tiene conexión directa con la averiguación de la voluntad de Dios. El hecho que hay un solo ejemplo de eso en la Biblia, nos indica que su uso es y debe ser raro, y solo por algo sumamente importante. Y de paso, si uno pide señal y Dios responde, pero después decidimos que no queremos hacerlo, estamos gravemente insultando a Dios.

Ahora relato un caso real de la aplicación de todos estos principios vistos. Una joven se acercó a su pastor. Le dijo que había conocido un joven especial. Las circunstancias eran especiales que juntó los dos. Sus amigos aprueban la relación. Había orado por él y siente paz sobre casarse con él. Existe un solo problema: no es creyente. “Estoy confundida”, dice. “¿Qué debo hacer?” La respuesta: Puesto que la Biblia dice no juntarse con incrédulos (2 Co. 6:14), ya estuvo. El resto de los factores  no cuentan absolutamente nada. Y ya que estamos en el tema, si el joven entiende que no puede casarse con ella a menos que sea creyente, qué sorpresa: el próximo domingo pasa adelante para “recibir a Cristo”. Aun si fuera sincero, qué clase de esposo sería que no ha pasado nada de tiempo con el Señor, de apreciar la Escritura, de tener oraciones contestadas, de pasar pruebas, de madurar, etc. Mejor posponer el casamiento hasta ver fruto en el novio, y darle tiempo para madurar.

En resumen, si todos los 10 factores arriba expuestos están de acuerdo, puede estar seguro que ha encontrado la voluntad del Señor. Si no todos concuerdan, vale la pena orar por alguna confirmación

Y tenga paciencia. Dios jamás tiene prisa. Que el Señor conteste su petición para estar seguro que encontró su voluntad específica.

ObreroFiel.com – Se permite reproducir este material siempre y cuando no se venda.


Piensa en lo que Dios piensa

1 septiembre 2010

Fil. 4:8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad [presente imperativo, “continuamente o habitualmente”]

En la mayoría de los deportes los sicólogos son indispensables, y los entrenadores han aprendido que la manera en la cual su jugador piensa determinará qué tan bueno sea su desempeño en la cancha. Así mismo, qué y cómo un creyente se permite pensar, determinará su desempeño en situaciones comunes de la vida y en sus relaciones personales.

Comienza con “por lo demás”, atando este pasaje a las órdenes previas de cómo uno debe pensar: “Por nada estéis afanosos” y “sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios”, con la consecuencia de que “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Si tú piensas correctamente, entonces la paz de Dios mantendrá tu vida estable y fuerte. Pablo especifica cómo debe ser nuestro pensamiento.

En lo que quiera que pienses, los pensamientos que escoges repetir en tu mente, moldean tus creencias y valores, los cuales controlan tus respuestas emocionales, estimulando así tu motivación y comportamiento. ¿En qué se enfoca tu mente? Escoge pensar en todo lo que sea “veraz” (de alguien), en hechos (no chismes, rumores o exageraciones), motivos sinceros (no engañosos), o lo “leal, propio, confiable o genuino”. Piensa en eso al pensar en otros o en otros ministerios.

Piensa en lo que sea “noble” (semnos), que significa “respetuoso, digno, o de carácter exaltable”. No significa ingenuidad al ver lo positivo en los demás.

Piensa en lo que sea “justo” (dikaios), es decir, que alcanza los estándares de Dios.

Piensa en lo que sea “puro” (hagnos), o “libre de adulteraciones o perversiones”. El desafío de guardar nuestros pensamientos sin contagio con la inmoralidad o el egoísmo no es fácil, pero la mente puede pensar una sola cosa a la vez, por lo que, podemos llenarla de pensamientos santos y objetivos. Nosotros escogemos.

Piensa en lo que sea “amable” (prosphiles), se refiere a lo que sea “agradable y aceptable” y no pensar en razones negativas por las cuales rechazar a una persona.

Piensa en lo que sea “de buen nombre” o “encomiable” (euphemos) se refiere a algo “admirable”, “merecedor de una buena reputación”. Edifica a alguien (alienta, motiva a alguien – aunque lo que dice implica construcción).

Piensa en lo que sea “de virtud alguna” (arete), esto es, cualquier cosa que sea “agradable a Dios, de excelencia moral o de calidad de acción”.

Piensa en lo que sea “digno de alabanza” (epainos) significa “aplauso, elogio”, y busca alabar o elogiar a una persona a diario.

Cualquier cosa que no alcance este criterio de ocho requisitos, debe ser calificado como indigno de nuestro tiempo o pensamiento. Cuando pienses en alguien, busca enfocarte en todas las características de esta lista junto a su nombre. Recuerda, así es cómo Dios piensa de nosotros: El promete que “aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios” (1 Co. 4:5). Seamos más como Dios y siempre pensemos cómo podemos alabarnos unos a otros cada día.

Prov. 10:12, “El odio despierta rencillas; pero el amor cubrirá todas las faltas”.

Traducido por Isabel Sylva Avila

Fuente: http://obedezca.blogspot.com/


La cultura light y su influencia en los cristianos

13 agosto 2010

La fuerza de vivir una vida “light”, el mismo ser humano se ha vuelto un hombre y una mujer “light”, quieren vivir y gozar la vida aquí y ahora, una vida sin consistencia ni compromisos, sin deberes, pero sí insistiendo en todos sus derechos, no para asumir mayores responsabilidades, sino para poder disfrutar y gozar con menos limitaciones.

El término “light”, que significa “ligero”, nació en los años 80’s en EE.UU. Esto, al principio se relacionó con el “jogging” y la vida de gimnasio, pero aplicado a la vida, da como resultado el mensaje de que: todo es ligero, descafeinado, lo que refleja un modelo de vida pobre en el que la esencia de las cosas ya no importa. Sólo importa lo superficial. El hombre “light” Hombre “light” es el hombre vacío por dentro, sin criterios, sin objetivos, sin metas, sin capacidad de entrega a algo que para él sea un valor; algo por lo cual sea capaz de vivir y hasta morir; algo por lo cual sea capaz de sacrificarse. Es la misma visión humana de Víctor Frankl: “El hombre es un ser de hondura; para vivir una vida lleno no le basta, como el animal, tener comida y sexo”. El Dr. Rojas califica a ese hombre, como hombre “light” y lo explica: En los últimos años se han puesto de moda productos light; productos a los que se les ha quitado el elemento más específico y se les ha dejado empobrecidos “sin ser lo que son”. Así tenemos tabaco sin nicotina, leche sin grasa, café sin cafeína, etc. De igual modo, nuestra civilización materialista esta anulando al hombre verdadero y sustituyéndolo por un hombre sin hombría, un espíritu sin espiritualidad y sin compromiso, un hombre sin capacidad de entrega y sacrificio: el hombre “light”.

He aquí la descripción que hace Rojas de ese tipo de hombre deshumanizado: “Se trata de un hombre relativamente bien informado, pero con escasa educación humana, muy entregado al pragmatismo por una parte, y a bastantes tópicos por otra. Todo le interesa, pero a nivel superficial; no es capaz de hacer la síntesis de aquello que percibe y, en consecuencia, se ha convertido en un sujeto trivial, ligero, frívolo, que acepta todo, pero que carece de unos criterios sólidos para su conducta. En él todo se torna etéreo, leve, volátil, banal, permisivo. Ha visto tantos cambios, tan rápidos y en tiempo tan corto, que empieza a no saber a qué atenerse; o lo que es lo mismo, hace suyas afirmaciones contradictorias como” todo vale” y “nada vale”. Este hombre puede ser muy bueno como profesional, abogado, ingeniero, médico, pero a nivel moral está a la deriva, sin saber ni querer saber hacia dónde dirigirse.

1) La vida “light” pone un gran énfasis en el hedonismo y sostiene que es más importante la emoción en vez de la razón. El hedonismo es la doctrina filosófica basada en la búsqueda del placer y la supresión del dolor como objetivo o razón de ser de la vida (Epicuro de Samos 341-270 AC). La palabra hedonismo viene del griego hedoné que significa: placer

  • Sacar tiempo para el disfrute.
  • Decidir darse gusto. La búsqueda del placer es una condición del ser humano.
  • Explorar, buscar, indagar1.4 No racionalizar tanto las emociones agradables: Hoy voy a tratar de aprovechar cada minuto agradable, lo voy a degustar con la avidez de quien devora el último sorbo de alegría, hoy me voy a recostar descaradamente en las buenas y no en las malas.

¿Cuál es nuestra respuesta desde la palabra de Dios?

Pablo dijo: “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica” (1 Co 10:23).

Salomón también agrega: “Alégrate joven en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios” (Ec 11:9).

2) La vida “light” se enfoca en el materialismo y dice que es más importante el tener que el ser (Lucas 9:24 ). Tanto tienes, tanto vales.

“La lascivia del consumismo, por una vida mejor está desestabilizando inherentemente nuestras vidas personales y económicas. Puesto que no estamos satisfechos con los bienes que poseemos y puesto que nuestra auto-estimación está conectada a nunca ajustarnos a lo menos, debemos siempre estar ganando y adquiriendo más. Puesto que trabajamos más horas, llenamos nuestras vidas con cada vez más actividades que nos actualizan, e incrementamos nuestros gastos para que podamos tener una mejor vida ahora. En esta forma somos esclavos de nuestra satisfacción, tiempo, y dinero” (Por P. Timothy V. Varerek).

Marx enseñó que el lujo es un defecto, tanto como la pobreza, y que nuestra meta debe consistir en ser mucho, y no en tener mucho.

La persona consumista no practica la solidaridad, la generosidad y la compasión, se vuelve insensible, egocéntrica y avariciosa.

¿Cuál es nuestra respuesta desde la palabra de Dios?

Dios se interesa más por el ser que por el tener. “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará. Pues ¿qué aprovecha al hombre si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo?” (Lc 9:24-25).

El Señor no está en contra de que los cristianos tengan prosperidad, siempre y cuando usen los métodos lícitos para ello y que las posesiones materiales no los aparten de vivir siempre para la gloria de Dios.

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Jn 3).

3) La vida “light” se pronuncia por la permisividad y dice que nada está prohibido y hay que experimentar todo.

La ética permisiva sustituye a la moral. Es así que todo está permitido, todo es válido. El lema es: no exigir demasiado y alcanzar una tolerancia absoluta. De este modo no hay límites entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo que no lo es.

¿Cuál es nuestra respuesta desde la palabra de Dios?

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros” (Gá 5: 13).

“Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados” (Ro 6:17).

Conclusiones

La vida “light” ya no es un estilo de vida practicado sólo en países desarrollados, a fuerza de ser sinceros, la tecnología, el internet, los medios de comunicación social llegan a todas partes, aun a las comunidades más alejadas de la civilización y las iglesias no escapan de esta influencia.

Muchos jóvenes ahora ya no quieren comprometerse con un proyecto de largo plazo, les cuesta ser guiados por sus convicciones, se han vuelto muy superficiales en sus creencias y en su espiritualidad.

Los valores fundamentales de la vida están siendo relativizados por esta sociedad.  ¿Cuál debería ser nuestra respuesta como cristianos a esta corriente de pensamiento que se ha convertido en un estilo de vida?

Necesitamos estudiar un poco más este fenómeno filosófico e ideológico desde la palabra de Dios, para orientar adecuadamente a las nuevas generaciones.

“Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn 8:32).

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Ro 12:2).

Usado con permiso / ObreroFiel.com